Tener ahorros, ya sea para algún gasto previsto o imprevisto, emergencia económica o una posible inversión, es la aspiración de la mayoría de los argentinos. Pero en un contexto de reiteradas crisis económicas no siempre es posible llevarlo a cabo.
Si bien dependerá de los ingresos, los gastos y el estilo de vida de cada persona, tener constancia y seguir un método de ahorro determinado será de mucha ayuda para lograr el objetivo, que puede ser tanto a corto, como a largo plazo.
No obstante, cuanto antes se ponga en práctica y se genere el hábito de ahorrar, mejor. La manera más saludable de que ese hábito crezca y se fortalezca es haciéndolo desde jóvenes para que, cuando se necesite contar con cierta cantidad de dinero, no cueste tanto conseguirlo y se pueda disfrutar de sus beneficios.
No hay un solo método para ahorrar sino varios y esto permite elegir el que mejor se ajuste a la economía de cada uno. Uno de ellas es la “Fórmula Greene”, creada por la economista Kimmie Greene que toma en consideración dos variables muy concretas: la edad y el sueldo anual del trabajador
¿Qué es la fórmula “Greene” para ahorrar?
Funciona retando al trabajador a cumplir una serie de hitos en función de su edad: cuando llegue a determinados momentos debería tener ahorrado ciertos niveles de su salario anual.
El objetivo de este método es ayudar a saber si se está ahorrando lo suficiente, además de que obliga a pensar de forma más inteligente sobre los gastos y el uso que se le da el dinero, generando una meta clara para que se pueda avanzar y ser un poco más realista acerca de las necesidades.
Sin embargo, este método no es rígido, sino flexible: en alguna etapa de la vida se tendrá menores ingresos de los esperados y de la misma forma en otros tramos de nuestra carrera (suelen ser en edades más adultas) se tendrá más opciones de tener salarios superiores.
¿Cómo se aplica el método “Greene” para ahorrar a largo plazo?
El modelo de la “Fórmula Greene” no da cantidades exactas, sino proporciones del salario bruto anual que, en lugar de aplicarse al consumo, ocio, alquiler o facturas, debe destinarse al ahorro.
La base necesaria para implementar esta fórmula es empezar desde joven y tener ahorrado a los 20 años una quinta parte del salario anual (un 20%) y, con eso, llegar a los 30 años con el 100% del sueldo anual bruto ahorrado.
A partir de ahí, el método de Greene consiste en ir ahorrando un salario anual cada cinco años, elevando la capacidad de ahorro de forma que a los 35 años se disponga del doble de nuestro salario anual, a los 40 años el triple, a los 45 años el cuádruple, y así, sucesivamente, hasta cumplir los 65 años, edad de jubilación.
De esta forma, según este teorema, un trabajador puede llegar a la edad de la jubilación con un ahorro a disposición equivalente a ocho veces el salario anual bruto.
Con 20 años, el trabajador debería tener ahorrado el 20% de su salario anual actual.
. Con 30 años, el trabajador debería ahorrado el 100% de su salario anual actual.
. Con 35 años, el trabajador debería tener ahorrado el doble de su salario anual actual.
. Con 40 años, el trabajador debería tener ahorrado el triple de su salario anual actual.
. Con 45 años, el trabajador debería tener ahorrado el cuádruple de su salario anual actual.
. Con 50 años, el trabajador debería tener ahorrado el quíntuple de su salario anual actual.
. Con 55 años, el trabajador debería tener ahorrado el séxtuple de su salario anual actual.
. Con 60 años, el trabajador debería tener ahorrado el séptuple de su salario anual actual.
. Con 65 años, cuando llegue la edad de jubilación, el trabajador debería tener ahorrado una cantidad igual a ocho veces su sueldo actual.
Fuente: Clarin