Un pedófilo, abusador de 9 niños fue atacado por otros reclusos en una especie de “justicia carcelaria” y murió por los golpes recibidos. César Pastrana estaba alojado en una cárcel de Estados Unidos desde hace una década, condenado a cadena perpetua por haber violado a un grupo de niños que asistía a una parroquia. Dos de las víctimas eran familiares.
César Pastrana había sido condenado a cadena perpetua tras ser sorprendido abusando de niños. El pedófilo convicto atacó a 9 niños diferentes y fue condenado a pasar el resto de sus días entre rejas en una prisión de Sparta, Georgia, Estados Unidos. El pedófilo, de 33 años, llevaba ocho años de condena a cadena perpetua cuando se trenzó en una pelea con otro recluso y murió.
La prisión estatal de Hancock no es conocida por ser un lugar seguro para sus reclusos. Y Pastrana era una persona que tenía que tener cuidado con la gente porque era conocido como un pedófilo. Los reclusos que se ganan su tiempo tras las rejas por atacar a mujeres y niños son considerados lo más bajo del tótem en lugares como una prisión, y los demás presos no se toman a bien a estos viles criminales.


Pastrana murió mientras estaba detenido porque otro recluso lo mató. Ahora, un portavoz del Departamento Correccional de Georgia abordó el asesinato del pedófilo y dejó claro que no debería haber ocurrido. No obstante, la gente no está demasiado decepcionada al saber que el pederasta recibió su parte de justicia mientras cumplía la cadena perpetua entre rejas en Georgia.
Pastrana fue arrestado por primera vez en febrero de 2012 sólo unos días después de abusar de nueve niños, dos de ellos familiares suyos, durante un evento religioso
