Tiene 93 años y empezó a levantar pesas en plena pandemia para mejorar su estado físico

La historia llegó a través del Instagram de Con Bienestar. Una nieta orgullosa de su abuelo nos mostró cómo Víctor Insaurralde entrenaba con pesas. El cambio no fue de la noche a la mañana. Víctor vivía en Merlo con uno de sus dos hijos y decidió ir a Lobos a visitar a su nieta Celeste que vive con su marido y sus dos hijas, de 8 y 19 años. No se imaginaba que se avecinaba la pandemia y debió transcurrirla allí, muy bien acompañado.

El 21 de Julio del 2020 sopló 92 velitas y pidió un deseo. Más bien no lo pidió, se lo propuso: “Quiero empezar a hacer ejercicio para llegar a los 93″. La familia se sorprendió porque él nunca había tenido esta inquietud.

“Me sentía un poco caído, tenía poca velocidad en las piernas y ese día de mi cumpleaños decidí que quería empezar a hacer gimnasia. Fui al cardiólogo, me hicieron las revisiones médicas y empecé despacio”, cuenta el propio Víctor. Su entorno lo apoyó y no descuidó la alimentación, otro pilar en su nueva vida.

El marido de Celeste es profesor de educación física, entrenador personal, especializado en el entrenamiento de la fuerza y funcional. Él ayudó a Víctor a cumplir su deseo de cumpleaños. “Empezamos con una evaluación funcional de movimiento, para detectar patrones deficientes, musculatura cortada o inhibida. Se partió de un estado sarcopénico debido a su edad adulta”, describe con tecnicismo Roberto Ghiglione.

La sarcopenia es una afección que se caracteriza por pérdida de la masa, la fuerza y el funcionamiento de los músculos en los adultos mayores. Los signos y síntomas incluyen debilidad, cansancio, falta de energía, problemas de equilibrio y dificultades para caminar y mantenerse de pie.

“Empezamos con ejercicios físicos simples y básicos. Cada entrenamiento abarcaba los siete pilares del movimiento humano que son: la locomoción, el cambio de peso o centro de gravedad, el empuje y la tracción, rodilla y cadera dominante, patrón de acarreos y patrón rotacional”, detalla Ghiglione.

Los primeros días ejercitaba con una pelotita, después fue incorporando otros movimientos para tener más equilibrio y estabilidad, “Ahora levanta 60 kilos en pesas y él pesa 61. Está mejor que yo”, bromea su nieta.

Víctor es viudo. En septiembre, el hijo con quien vivía en Buenos Aires falleció y entonces decidió quedarse definitivamente en Lobos. En noviembre, le tocó enfrentar al covid. “Terminó internado con neumonía bilateral casi 10 días. Allí bajó casi 10 kilos”, relata Celeste. Apenas pudo, retomó el ejercicio.

“Los médicos se sorprendieron porque me recuperé rápido. Yo pienso que fue por mi estado físico. Cómo tenía más masa muscular, pude resistir mejor la enfermedad y eso me alegró enormemente”, afirma Víctor entusiasmado con convencer a la gente mayor a que haga ejercicio y se sienta tan bien como él.

Vívtor cumplió 93 años y un deseo. (Foto: gentileza familiar)
Vívtor cumplió 93 años y un deseo. (Foto: gentileza familiar)

“Mi deseo de llegar a los 93 se cumplió. Hoy me siento mejor, hacer gimnasia me fortaleció las piernas. Estoy mejor de ánimo, más lúcido y camino más rápido. Tampoco tengo dolores. Pienso seguir y sentirme mejor todavía”, afirma redoblando la apuesta. Su entrenador cuida los entrenamientos de fuerza generando conciencia corporal, con técnica y corrección de cada ejercicio.

Qué nos enseña Víctor

“La vejez es una construcción social, y nuestra sociedad la moldea con connotaciones negativas al asimilarla a la enfermedad. Se naturaliza que un adulto mayor se mueva menos, salga menos, no se ponga a aprender a esta altura de la vida. Cuando eso pasa, en lugar de ofrecerle un entrenador, le ofrecemos una silla. Víctor no se dejó envolver por ningún prejuicio y las pruebas están a la vista”, señala a TN.com.ar Silvia Perelis (M.N. 20.404), psicóloga especialista en gerontología.

Para Perelis, si cambiamos la mirada sobre las personas mayores, vamos a brindarles herramientas que mantengan su autonomía, y le faciliten el acceso a gozar de los derechos ya consagrados en convenciones internacionales sobre salud, economía, recreación, y educación entre otras áreas. “Pero por sobre todas las cosas, vamos a hacernos un enorme favor los restantes miembros de la sociedad, al disfrutarlos entre nosotros, viviéndolos, escuchándolos y dejándonos querer”, remarca.null

Víctor tiene hoy un hijo, siete nietos, 18 bisnietos, 15 tataranietos y una fortaleza que da el ejemplo de que nunca, pero nunca, es tarde para empezar algo nuevo. Ahora sabe por experiencia que, mientras haya vida, se puede mejorar.

Fuente: TN TODO NOTICIAS

SE CIMPLE UN AÑO DESDE QUE SE IMPLEMENTÓ LA CUARENTENA
El 72% de los argentinos aprovechó la cuarentena para estudiar y capacitarse

A un año de implementarse la cuarentena se profundizaron los análisis sobre la incidencia de la pandemia en la actitud y dedicación de los argentinos en relación a su formación. Los resultados arrojaron que el 45% dedicó mayor cantidad de tiempo para capacitarse durante 2020 que en años anteriores, mientras que el 55% restante afirmó haber dedicado igual cantidad de tiempo que otros años.

Los datos surgen de los resultados de una encuesta online realizada a más de 42.000 personas durante el mes de febrero por una Randstad, líder global en servicios de Recursos Humanos.

De la información brindada por los encuestados surge que el 72% de los argentinos aprovechó la cuarentena para estudiar y capacitarse.

En este sentido, el 21% de los participantes de la encuesta aseguró haber dedicado durante 2020 más de 25 horas mensuales a su formación, el 19% dedicó entre 16 y 25 horas mensuales, el 29% entre 9 y 15 horas mensuales y el 31% dedicó menos de 8 horas mensuales a su capacitación.

En referencia a estos resultados, Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay, afirmó: “Con el confinamiento impuesto por la pandemia se alteraron las rutinas y actividades de las personas, tanto en lo referido a esparcimiento y vida social, como al desarrollo profesional, liberando tiempo que se fue volcando a hobbies, asignaturas pendientes y otras actividades postergadas. Este escenario en el que la capacitación y la formación profesional recibieron un impulso extraordinario, se vio potenciado aún más por las infinitas posibilidades que se abrieron a partir de una mayor oferta de formación online de calidad”.

¿LOS EMPLEADORES CAPACITARON A SUS EMPLEADOS?

El mundo del empleo se encuentra en constante transformación, día a día nacen nuevos trabajos y otros quedan obsoletos. El avance de la digitalización y la consecuente actualización tecnológicade las empresas demanda cada vez mayor formación a los trabajadores para mantenerse empleables.

En este contexto, el 75% de los consultados afirmó que su trabajo requiere de constante actualización, mientras que, en el otro extremo, el 14% de los encuestados considera que su trabajo ya no existirá dentro de 10 años.

El estudio de Randstad también avanzó sobre la disyuntiva de quién es el principal responsable de la formación de los trabajadores para adecuar sus habilidades a las demandas de los trabajos del futuro.

Frente a este interrogante, el 55% de los participantes sostiene que el principal responsable de la formación es el trabajador mismomientras que un 38% considera que es obligación del empleador preparar a sus colaboradores para hacer frente a sus tareas laborales. Por otra parte, un minoritario 7% sostiene que esto es una responsabilidad del Estado.

Al consultar a los participantes si en su trabajo son capacitados por parte de su empleador para estar al día con las últimas tendencias, el 43% afirmó recibir capacitación solo de manera ocasional, el 32% refirió no recibir capacitación de ningún tipo y solo el 25% indicó recibir capacitación constante.

Frente a la falta de capacitación por parte de los empleadores, la encuesta de Randstad avanza sobre la mirada de los trabajadores en torno a la posibilidad de hacerse cargo de su propia formación. En este sentido, el 97% afirmó que evaluaría capacitarse por su cuenta si su trabajo lo requiriese y su empleador no le brindara la capacitación correspondiente.

Carreras cortas o largas, una opción de capacitación personal

Por otra parte, el 98% de los participantes del estudio afirma que estaría dispuesto a realizaruna carrera corta para alcanzar una mejora en su desarrollo profesional, mientras que el 76% de los consultados estaría dispuesto a cursar una carrera de larga duración para obtener mejoras laborales. Asimismo, el 57% de los consultados comentó haber perdido alguna vez una gran posibilidad laboral por falta de conocimientos o habilidades.

De la encuesta también surge que el 82% de los argentinos sintió la necesidad de capacitarse en nuevas tecnologías para estar a la altura de su trabajo y que el 97% disfruta del desafío de reinventarse laboralmente periódicamente, adquiriendo nuevas habilidades.

Sin embargo, existen distintos motivos referidos por los participantes del estudio que los limitan para acceder a la capacitación o formación profesional. Algunos de los más mencionados son: motivos económicos 53%, falta de tiempo 21% y balance con la vida personal 14%, entre otros condicionantes.

“Estamos viviendo hoy un proceso de transición en el que los trabajadores empiezan a asimilar la velocidad de los cambios que suceden en el mundo del trabajo y la drástica reducción de la vida útil de las habilidades laborales. Hoy las personas entienden que la clave de la empleabilidad está en la formación constante y a cualquier edad, y en la adquisición de nuevos conocimientos para hacer frente al impacto de la tecnología y la digitalización en el trabajo”, agregó Andrea Ávila.

La captura de los datos que constituyen la materia prima de este informe, cuyo objetivo ha sido caracterizar las actitudes y preferencias de los trabajadores argentinos en relación a la capacitación y actualización profesional, fue realizada a través de un cuestionario online entre el 1 y el 28 de febrero a 42.792 personas con y sin trabajo, que se encuentran buscando empleo activamente.