Por no pagar la cuota alimentaria, la Justicia ordenó que le corten el celular y le quiten el registro de conducir

Con la consideración de “violencia económica hacia la mujer” y para “asegurar la eficacia de la justicia”, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Morón ordenó que se le quite la línea de telefonia celular y el registro de conducir a un hombre ante una deuda alimentaria impaga durante 10 años.

La sentencia se produjo en el marco del reclamo judicial planteado por la madre de un joven a raíz de la cuota alimentaria que se encontraba impaga desde 2013 y se prolongó en el tiempo, mientras el hijo era menor de edad.

La Cámara resolvió que se suspenda el servicio de telefonía celular del alimentante moroso, con lo cual ordenó a las principales compañías del país y al ENACOM que se abstengan además de habilitar nuevas líneas telefónicas a su nombre, según informó Diario Judicial.

Además, el tribunal libro oficios para que se le suspenda la licencia de conducir al progenitor incumplidor, obligando al municipio para que lo intime a presentar su carnet en un plazo de 5 días y en caso de no hacerlo fijó una multa de $100.000 por cada día de retraso.

Tras analizar el caso, los jueces no aceptaron otras medidas solicitadas por la demandante, como el corte de internet o de los servicios de la casa, al considerar que podían terminar perjudicando al hijo que ahora vivía con el padre.

Los magistrados, siempre de acuerdo con Diario Judicial, fundaron la resolución en la necesidad de tomar medidas que doten de efectividad a una sentencia que permanecía incumplida en el tiempo y también para evitar que la situación siga generando actividad procesal ya que la falta de pago implicaba que se sobrecargue de actividad en los tribunales, cuando en el expediente no había constancias de que no se pueda pagar, y este tipo de medidas contribuirían a la “eficacia de la justicia”.

Un fallo obliga a pagar cuota alimentaria a “padre solidario” que no es el biológico

Un hombre deberá pagar una cuota alimentaria de la niña que crió pese a que no comparten un vínculo biológico, según estableció un tribunal de la ciudad rionegrina de Cipolletti-

Sin filiación paterna conocida, la chiquita llegó con solo 18 dias de vida a la casa de una hermana de su mamá, donde fue criada por su tía y por la pareja de esa mujer, según detalló el porta Río Negro.

Tiempo después murió su madre biológica y se quedó a vivir definitivamente con sus tíos. La relación entre estos últimos terminó cuando la menor tenía 11 años y el hombre abandonó la casa.

Al realizar el reclamo judicial de cuota alimentaria, la tía contó que tenía un trabajo de cuatro horas y otros ingresos por actividades informales, como la venta de viandas, con lo que costaba muchísimo afrontar los gastos de mantener a la nena. Y, a raíz de ello, le pidió a su expareja la ayuda económica.

Reconociendo la figura de “padre solidario”, el fallo del fuero de Familia de Cipolletti utilizó como elemento la diversidad de familias y le dio la razón al reclamo de la mujer.




Si bien el hombre no mantiene ningún vínculo biológico con la niña, según la sentencia había demostrado a lo largo de más de una década una conducta jurídicamente relevante, contribuyendo al sostenimiento económico del hogar y asumiendo un rol fundamental en la crianza.

“El concepto de ´socioafectividad´ se erige como una noción que trasciende las limitaciones legales tradicionales, reconociendo el valor del afecto y el compromiso en las relaciones de crianza”, explicaron desde el fuero de la familia de Cipolletti, según citó Río Negro.

De acuerdo con la decisión judicial, la separación de la pareja no debería eximir al hombre de su responsabilidad financiera hacia la niña, ya que había establecido un lazo sólido y duradero con ella.

A partir de ello, se fijó una cuota alimentaria equivalente al 20% de un salario mínimo, vital y móvil hasta que la chica cumpla los 21 años.

La sentencia aún no está firme porque puede ser apelada.

La defensa pública de Cipolletti asistió gratuitamente tanto a la parte que reclamó como al demandado.



El 64% de mujeres no recibe cuota alimentaria regularmente

La Encuesta Regional de Opinión Pública sobre Violencia de Género fue realizada en Argentina, Colombia, Ecuador y México, por Avon y Fundación Avon, de la mano de Quiddity, y organizaciones del tercer sector en cada país. En Argentina, el proyecto contó con el apoyo y participación de la Casa del Encuentro y ONU Mujeres.

De la misma se deduce, entre otras cosas, cómo la dependencia económica de las mujeres se traduce en un factor de violencia, al punto que más del 60% no recibe las cuotas alimentarias de sus hijos por cuanto sus exparejas lo utilizan como una estrategia de manipulación para seguir ejerciendo control sobre ellas.

La encuesta se hizo a más de 2.000 mujeres de forma cuantitativa, profundizando en 24 entrevistas de índole cualitativa, para poder ahondar en las complejidades, percepciones y sensaciones detrás de las respuestas.



Todos aquellos pasos y acciones que recorre una mujer que está atravesando una situación de violencia de género para salir de la misma se denomina “ruta crítica”. El informe reveló que entre los principales factores inhibidores para hablar y/o pedir ayuda el principal factor es el miedo. Un 40% de las encuestadas dijo tener miedo a las consecuencias, y un 25% indicó tener temor directo a recibir amenazas. En segundo lugar, el factor inhibidor más importante es tener hijos/as o personas a cargo.

La dependencia económica es otro factor del silencio. El rol de cuidadoras socialmente asignado a las mujeres, suele actuar como intensificador y diversificador de la violencia de género. Para muchas de ellas, la dependencia económica y el cuidado y protección de otras personas, las coloca en una situación de extrema vulnerabilidad ante la violencia de género.


Es así que 3 de cada 10 mujeres declararon no poder tomar decisiones respecto del manejo del dinero, o hacer uso de él libremente. Esto se dio con mayor frecuencia entre aquellas que trabajan de manera informal (39%).




A la hora de pedir ayuda, el 26% de las mujeres sintió que no iba a poder subsistir económicamente. El informe destaca que muchas veces esta situación es propiciada por el mismo agresor, quien rechaza que la mujer trabaje por fuera del ámbito doméstico contribuyendo a la dinámica de aislamiento y, al mismo tiempo, le restringe el acceso al dinero que solo él produce.

“Es importante entender que esa violencia económica atenta contra la autonomía económica de esa mujer y de la familia o las personas que tenga bajo su cuidado. Atenta contra la posibilidad de pensar autónomamente un proyecto de vida libre de violencias, de pensarse alejadas de esa persona”, explicó Ana Inés Alvarez, directora ejecutiva de Fundación Avon.



La cuota alimentaria

En este sentido, el informe destaca que el 64% de las mujeres que se divorciaron manifestó que sus exparejas no cumplen con la responsabilidad del pago de la cuota alimentaria, afectando directamente el derecho de sus hijos.

Ya sea que esté económicamente activa o en directa dependencia económica, sienten temor a que la pareja o expareja tome represalias en el ámbito económico al denunciarlo o pedir ayuda, lo cual genera mayor incertidumbre entre aquellas que son madres ya que la negación de la cuota alimentaria suele presentarse a quienes son madres como una estrategia de manipulación utilizada para dar continuidad a la violencia. De éste modo, los hijos pueden pasar a ser un vehículo de reproducción de la violencia de género tras el pedido de ayuda.



Promover derechos

Desde 1999, la Fundación Avon trabaja para defender los derechos de las mujeres, promover su salud y cuidar su integridad física, social y emocional, liderando esfuerzos para erradicar el cáncer de mama y poner fin a la violencia de género y reconocer a mujeres que lideran proyectos sociales en el país. Con la “Promesa Avon para ganarle al Cáncer de Mama”, brinda acceso a la realización de mamografías gratuitas a mujeres en edad de riesgo y sin acceso al estudio, organiza la Caminata Avon para ganarle al cáncer de mama y realiza otras acciones para crear conciencia sobre la importancia de la detección temprana. Además realiza acciones de concientización, capacitación y trabajo en red para contribuir a la erradicación de esta problemática. Con el “Premio Fundación Avon”, reconoce y apoya proyectos sociales liderados por mujeres que mejoran la calidad de vida de otras mujeres y niñas.