Un hombre fue despedido de una empresa por usar la computadora para mirar pornografía

Un empleado de una planta industrial de Cipolletti fue despedido “con justa causa” después de que sus jefes comprobaran que el motivo por el cual había bajado su rendimiento era que pasaba gran parte del horario laboral mirando pornografía.

Todo empezó a raíz de las quejas de los compañeros. En distintas ocasiones, se mostraron molestos por las tareas atrasadas el hombre y resaltaron que esta actitud recargaba el trabajo del siguiente turno.

Tras recibir varios comentarios en este sentido, los empleadores decidieron revisar la computadora del sujeto, que se dedicaba al mantenimiento de máquinas, equipos e instalaciones en la fábrica.




Así fue como descubrieron que el atraso permanente en su trabajo se debía a que usaba la computadora del área para navegar en redes sociales, mirar series, videos de YouTube y hasta pornografía.

El empleado, que fue despedido por la empresa, intentó revertir su suerte y recurrió a la justicia laboral para reclamar por sus derechos, pero tampoco le dieron la razón. Por el contrario, no solo convalidaron la cesantía sino que además lo intimaron a pagar los gastos del juicio.

El fallo de la Cámara Laboral que rechazó la demanda puso el foco en la actitud del trabajador que, no en forma ocasional o por una emergencia, navegó constantemente y dentro de su horario en distintas páginas que nada tenían que ver con su trabajo.

Esto implicó una reducción de su rendimiento y una violación al deber de diligencia, ya que el acceso a un sistema informático y al uso de Internet que provee el empleador posee, conforme lo indicado por el artículo 84 de la Ley de Contrato de Trabajo, las características de una herramienta de trabajo, la cual debe ser utilizada para el cumplimiento de las tareas asignadas y no para fines personales.



Un colegio echó un profesor por ser gay y ahora deberá indemnizarlo por un millón de pesos

Un colegio de Misiones deberá indeminzar por casi un millón de pesos a un ex profesor que echaron por su orientación sexual. Se trata de Julián Björklund, quien fue despedido hace seis años por este motivo. El hombre, sin dudar, llevó su situación a la Justicia y logró un fallo a su favor.

En 2016, la escuela firmó un papel donde aclaraba que la desvinculación era por “por el hecho de que la sexualidad del profesor no coincide con el ideario de institución”. A la vez, fijaron un monto y la forma de pagar la indemnización.

Al tiempo de la firma, la escuela volvió a contactarse con él para reformular el argumento del despido porque “metieron la pata y que no les favorecía el documento que habían firmado”.

Para que acceda a la modificación, la ofrecieron adelantarle el dinero pactado. Sin embargo, Björklund se negó y acudió al INADI, donde comentó el episodio e incluso contó que el pastor, que era el representante legal del colegio, le recriminó no haber ido antes a comunicarle su situación porque tenía conocidos que podían ayudarlo a tratar “su problema”.

La escuela privada ubicada en Oberá deberá ahora pagar una suma de $992.074. Julián donará ese monto a la ONG “Somos diverses” que lucha por los derechos de la comunidad LGBTIQ+.




CHAU KULFAS: El presidente Fernandez le pidió la renuncia

Después de meses de especulaciones sobre cambios en el Gabinete para zanjar la interna en el Frente de Todos, el presidente Alberto Fernández dio un súbito paso que sacudió al Gobierno, al pedirle la renuncia al ministro de Producción, Matías Kulfas, uno de sus alfiles más cercanos y miembro del cuestionado gabinete económico. El recambio, inesperado (aún no se conoce quién será el sucesor), ocurrió poco después de que la vicepresidenta Cristina Kirchner cuestionara públicamente una información off the record en su contra, que atribuyó a la cartera productiva.

Más allá del hecho puntual, Kulfas, que asumió en diciembre de 2019, era uno de los funcionarios apuntados con mayor vehemencia por la vicepresidenta. Según aseguraban hace meses en el Gobierno, no estaba en los planes del Presidente desplazarlo de su función, aunque recientemente habían retirado de su órbita la sensible secretaría de Comercio -que estaba a cargo, entonces, del kirchnerista Roberto Feletti- para dejarla en manos de Economía en el delicado contexto inflacionario.

“El Presidente Alberto Fernández le pidió la renuncia al ministro Matías Kulfas”, informó oficialmente la portavoz, Gabriela Cerruti, esta tarde cerca de las 14.30. Aunque no informó aún quién será su reemplazo. Poco antes, había trascendido un tuit donde el Presidente tomaba distancia de la información off the record que había reproducido Energía Argentina, atribuyéndola a Kulfas, y que a su vez había reproducido Cristina Kirchner, con duras críticas contra los funcionarios que hablan por lo bajo en contra de su fuerza política. Las críticas anónimas son una de las principales quejas de la vicepresidenta contra Alberto Fernández y los miembros de su entorno desde hace meses, si bien dentro del kirchnerismo también es habitual ese tipo de prácticas.

“Muy injusto y, sobre todo, muy doloroso que este tipo de ataques lo ejecuten funcionarios del propio gobierno del Frente de Todos. Lo peor de todo: sin dar la cara, en off, mintiendo y utilizando periodistas”, había dicho este mediodía Cristina Kirchner, sumándose a un tuit de la cuenta de Twitter Energía Argentina que denunciaba a aquellos “funcionarios del off que además de no saber, mienten y utilizan al periodismo para hacer operaciones políticas en contra de la Vicepresidenta”.

Ese mensaje iba acompañado de una captura de la información en off que había sido distribuido desde el Ministerio de la Producción a distintos periodistas el día previo, poco después del discurso durante el aniversario de YPF donde Cristina Kirchner le pidió a Alberto Fernández que “use la lapicera”. El contenido surgido, según Enarsa, desde Producción, decía: “La lapicera la tienen que usar los funcionarios de Cristina, que fijaron las condiciones para darle la construcción de las cañerías del gasoducto de Vaca Muerta a Techint. Es IASA, con funcionarias designados por ella, quienes hacen las licitaciones”.