Un hombre fue despedido de una empresa por usar la computadora para mirar pornografía

Un empleado de una planta industrial de Cipolletti fue despedido “con justa causa” después de que sus jefes comprobaran que el motivo por el cual había bajado su rendimiento era que pasaba gran parte del horario laboral mirando pornografía.

Todo empezó a raíz de las quejas de los compañeros. En distintas ocasiones, se mostraron molestos por las tareas atrasadas el hombre y resaltaron que esta actitud recargaba el trabajo del siguiente turno.

Tras recibir varios comentarios en este sentido, los empleadores decidieron revisar la computadora del sujeto, que se dedicaba al mantenimiento de máquinas, equipos e instalaciones en la fábrica.




Así fue como descubrieron que el atraso permanente en su trabajo se debía a que usaba la computadora del área para navegar en redes sociales, mirar series, videos de YouTube y hasta pornografía.

El empleado, que fue despedido por la empresa, intentó revertir su suerte y recurrió a la justicia laboral para reclamar por sus derechos, pero tampoco le dieron la razón. Por el contrario, no solo convalidaron la cesantía sino que además lo intimaron a pagar los gastos del juicio.

El fallo de la Cámara Laboral que rechazó la demanda puso el foco en la actitud del trabajador que, no en forma ocasional o por una emergencia, navegó constantemente y dentro de su horario en distintas páginas que nada tenían que ver con su trabajo.

Esto implicó una reducción de su rendimiento y una violación al deber de diligencia, ya que el acceso a un sistema informático y al uso de Internet que provee el empleador posee, conforme lo indicado por el artículo 84 de la Ley de Contrato de Trabajo, las características de una herramienta de trabajo, la cual debe ser utilizada para el cumplimiento de las tareas asignadas y no para fines personales.



Es el empleado más antiguo del mundo: lleva 84 años en el mismo trabajo

A los 100 años, el brasileño Walter Orthmann ostenta el título de la carrera más larga en una misma compañía en el mundo, con más de ocho expresivas décadas de trabajo, una hazaña que él mismo considera como algo “notable”.

“Es notable que te despiertes por la mañana y tengas un compromiso. Si tienes un compromiso, no sientes el tiempo pasar. Realmente me encanta trabajar”, dijo Orthmann.

El brasileño, nacido en 1922,lleva 84 años trabajando para una compañía textil de la ciudad de Brusque, en el sureño estado de Santa Catarina, y conquistó el título de “funcionario más antiguo del mundo”, según registró el Guinness Récord el pasado 6 de enero.

La trayectoria de Orthmann, el mayor entre cinco hermanos, empezó el 17 de enero de 1938, cuando tenía tan solo 15 años y fue contratado por Industrias Renaux S.A. para ayudar en el sustento de su familia. Poco a poco, fue destacando entre la plantilla y escalando en la carrera, hasta convertirse en gerente de ventas.

UNA VIDA EN LA MISMA EMPRESA

Durante 60 años, viajó a múltiples destinos por la compañía, pero sus andaduras en el extranjero llegaron al fin en 2015 debido a la avanzada edad. El fin de los viajes, sin embargo, no supuso el término de su trayectoria profesional.

“Me puse de acuerdo para interrumpir los viajes y quedarme aquí, ayudando al nuevo personal que llega y viaja o atendiendo a los clientes por teléfono”, aseguró.

Según Orthmann, el secreto de su longevidad en la empresa está en la disciplina y dedicación a sus clientes, con quienes siempre buscó un contacto diferenciado que permitió crear lazos de confianza.

“Los clientes tienen placer de hablar conmigo, porque yo conozco a todos. Sé de sus vidas, cómo son, qué tienen”, contó.

A lo largo de sus más de ocho décadas trabajadas, el anciano nunca desperdició la oportunidad de aprender nuevas habilidades y fue testigo directo de la transformación digital y social que Brasil ha atravesado en los últimos años.

“En mi época, no existía nada de eso, se hacía todo de memoria. No existía ni siquiera la máquina de calcular”, pero “hoy en día, con solamente un teléfono, uno hace todo lo que necesita”, señaló.

En las instalaciones de la empresa donde sigue trabajando, Orthmann es reconocido por donde pasa y recibe los saludos y la admiración de sus compañeros. Siempre solícito, no ahorra en las respuestas y siempre se toma unos segundos para charlar con los colegas.

Hace poco menos de un mes, el trabajador completó 100 años de vida, aunque es enfático al afirmar que no pretende retirarse pronto, ya que “siempre hay algo nuevo que aprender”.

“Yo sigo trabajando y aprendiendo. Nunca será posible saberlo todo. Todo día aparece algo nuevo que aprender. Tú puedes llegar a los 100 años y seguirás aprendiendo cada día”, aseveró.



Un ex empleado robó $2 millones de un comercio de Libertador y está profugo

Un terrible hecho delictivo ocurrió en la ciudad de Libertador. Un hombre robó 2 millones de pesos y está prófugo de la justicia.

Desde la Policía de la Provincia informaron que una persona que trabajaba en un comercio de artículos deportivos de la localidad ramaleña robó aproximadamente 2 millones de pesos. Tras la denuncia radicada por la víctima del delito, detectives de la Brigada de Investigaciones pudieron establecer la identidad del autor del hecho y a través de una orden judicial lograron allanar el domicilio del sujeto que está ubicado en el barrio El Triángulo.

Después de las inspecciones en el lugar, lograron recuperar mas de 1.300.000 pesos y una moto de 110cc.

Cabe resaltar, que las investigaciones continúan ya que el protagonista del robo se encuentra prófugo de la justicia con el dinero restante.