Vecinos hartos de las ruinosas calles de barrio San José solicitan mejoras
Para encontrar calles en pésimo estado no hace falta entrar en lo profundo de los barrios palpaleños, lindera a la colectora de la Ruta Nacional 66 la calle Santa Catalina (como tantas otras) exhibe un completo estado de abandono.
Una constante en barrio San José donde los vecinos, de por si castigados por la inseguridad, deben buscar entre los caminos menos destruidos para circular. Piedras, barro, maleza, pozos, bocas de tormenta faltante, escasa iluminación, todos los elementos necesarios para complicar el paso se encuentran allí instalados por tiempo indeterminado.
Las lluvias de estación solo empeoraron la situación, dejando agua estacionada al borde del cordón cuneta y el suelo aún más blando. El problema viene de antaño y los reclamos son constantemente ignorados.
“Ya estamos cansados, hace bastante tiempo que las calles están en mal estado también el alumbrado público. Nadie te da solución, llamo a los números del municipio y no atienden. Hasta llegue a mandarle un audio al intendente”, cuenta Cristina del Valle vecina de San José.
Las calles Huacalera, Lozano, León básicamente todas en un radio de cinco cuadras presentan una vista similar. Solo algunas privilegiadas como La Quiaca o un tramo de Santa Catalina recibieron el asfalto adecuado.
Pero en el Centro Cívico esta situación no es ajena, eventualmente se manda una máquina para nivelar las calles, tarea insuficiente que no ha sido profundizada por ninguna de las tres últimas administraciones municipales. “Viene la máquina pasa dos días y luego deja todo amontonado a mitad de calzada. No se puede pasar ni caminando, parece un río. La gente no da más para vivir en esta situación. Ortiz prometió una cosa, Palomares hizo un poco de alumbrado y el resto sigue igual”, definió Cristina del Valle.

