A un día de la final entre River y Flamengo, robaron en el estadio Monumental de Lima

Falta apenas un día para la final de la Copa Libertadores entre River y Flamengo y, en la previa, el estadio Monumental de Lima sufrió un robo de grandes dimensiones que puso en alerta a las autoridades peruanas y de la Conmebol.

Según reportan los medios locales, un grupo de delincuentes se llevó el estadio equipos tecnológicos y de telecomunicaciones que se encontraban en el interior del estadio y que iban a ser usados durante la final de la Copa Libertadores de este sábado.

En detalle, los delincuentes se llevaron 119 radios portátiles, 90 intercomunicadores, 65 baterías, 3 cargadores múltiples y 35 manos libres.

Según la Policía local, el robo se produjo el miércoles a la noche y los equipos eran propiedad de dos empresas privadas.

La Conmebol ratificó a Santiago como sede de la final de la Libertadores

Santiago de Chile es epicentro de un estallido social que empezó el pasado viernes por el aumento del pasaje de subterráneo y se cobró 19 muertes y más de dos mil heridos, con imágenes que conmovieron al mundo. El presidente Piñera anunció distintas medidas, pero el descontento no cesa y este jueves se completa un paro de 48 horas.

En esa ciudad, el 23 de noviembre, está previsto que River y Flamengo jueguen la primera final única en la historia de la Copa Libertadores. Y, por supuesto, se encendieron varias alarmas sobre si será factible disputar el partido ahí. De hecho, en la Conmebol habían empezado a ver a Asunción -anfitrión del partido decisivo de la Sudamericana- como alternativa.

“La final única se mantiene en Santiago de Chile. Santiago es la sede. Este momento va a pasar y la normalidad se va a recuperar. De hecho, el partido va a ser un tremendo éxito”, dijo y se mostró optimista el paraguayo Alejandro Domínguez. En diálogo con Fútbol a lo Grande de su país, el presidente de la Conmebol contó que confía en que no será necesario mudar la finalísima. Eso sí: para eso, será necesario que lo más rápido posible mejore la situación en la capital chilena que ha vivido días muy difíciles.

Después del papelón por disputarse la final del 2018 en Madrid entre River y Boca, ahora el equipo de Gallardo buscará el bicampeonato ante un Flamengo que mete miedo. Y, de acuerdo al presidente Domínguez, será en Chile nomás.