A pesar de las promesas de CAMBIO, algunos SENADORES DE LA NACIÓN, en este Gobierno, hacen lo mismo que hacían en el Gobierno anterior.
El año pasado estalló el escándalo luego de que infobae diera a conocer el nombre de los Senadores que cambiaban por dinero, los pasajes aéreos y terrestres, que no usaban, en ese momento dijeron que todo eso se iba a acabar, pero el Senado que conduce la Vice-Presidenta Gabriela Michetti, sigue igual.

Actualmente, el salario promedio de los Senadores Nacionales, es de $184.504,35 y está compuesto por la Dieta y los Gastos de Representación, luego de los descuentos por seguridad social y el impuesto a las ganancias, les quedan en mano un promedio de $126.600 (Ciento veintiséis mil seiscientos pesos) por mes y son los unicos politicos que duran en sus cargos SEIS AÑOS.
Pero además, cada uno recibe 20 pasajes de avión y 20 de ómnibus por mes que pueden usar para viajar a cualquier lugar del país. O dárselos a un asesor, familiar o a un amigo o alguna amiga.
Si deciden no darles a nadie o no usarlos, todos esos pasajes pueden canjearlos por dinero en efectivo, quedando toda esa plata para ellos.
Por cada pasaje de avión que devuelven, se llevan $4.437.- En tanto que para cambiar los pasajes de ómnibus -de los que sólo pueden canjearse diez- el precio está congelado hace años en 240 pesos.

Así, los Señores Senadores Nacionales, que canjean la totalidad de sus pasajes aéreos y terrestres se llevan un adicional de $91.140 (Noventa y un mil ciento cuarenta pesos) cada 30 días – cobrando un total mensual la suma de $ 217.740.- (Doscientos diecisiete mil setecientos cuarenta pesos mensuales) de salario de bolsillo.
La entrega de pasajes a los legisladores nacionales comenzó con el retorno de la democracia en los años 80. El objetivo original era que pudiesen trasladarse a Buenos Aires los senadores y diputados del interior del país. Sin embargo, con el paso de los años y con el consenso de las principales bancadas, la cantidad de pasajes disponibles fue creciendo – así como la posibilidad de transferirlos o canjearlos por un monto de dinero cada vez más grande – hasta que el sistema terminó por convertirse en un artilugio legal para suplementar el ingreso de los legisladores lejos del escrutinio público. Esto no sólo alcanza a los legisladores del interior, sino también a los porteños y bonaerenses, que reciben la misma cantidad de pasajes. Y no sólo a ellos, porque también disponen de tickets las autoridades administrativas de la Cámara y de los bloques.

El valor del canje de los pasajes aéreos (atado por otro curioso artículo de la reglamentación interna a un supuesto precio del pasaje Buenos Aires-Bahía Blanca) evoluciona mucho más rápido que los salarios. Desde la llegada de Cambiemos al poder, su precio se multiplicó por ocho: de $550 que cotizaba cada ticket en diciembre de 2015 pasó a los$4.437 de hoy. Así, el sobresueldo por canje de pasajes se volvió cada más abultado en relación al salario de los senadores. Se entiende entonces la reticencia a perder este privilegio.
El sistema se mantiene vigente bajo el más estricto hermetismo. Los autoridades de la Cámara rechazaron una y otra vez los pedidos de Infobae para conocer cuántos pasajes canjea cada senador y cuánto dinero se lleva por ello: lo hicieron ante un pedido personal de este periodista, lo repitieron ante una solicitud formal presentada en la Oficina de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Senado inaugurada con gran pompa el año pasado y también lo denegaron ante un amparo judicial. Para culminar el cerrojo informativo, a partir de 2018 se quitaron los nombres de los senadores en los expedientes administrativos con las solicitudes de canje de pasajes que se suben periódicamente a la web del Senado.
Fuente: Infobae