Hasta ahora, la diputada nacional se había tomado libertades para atacar a distintos integrantes de Cambiemos, pero siempre había mostrado especial cuidado para preservar su relación con el Jefe de Estado, por lo cual nunca había criticado sus decisiones, al contrario los defendió a rajatabla.

Sin embargo, la misma semana en que se quedó sin poder presidir la comisión bicameral que controla a los fiscales, Elisa Carrió decidió doblar la apuesta al iniciarle, prácticamente, un juicio público a Mauricio Macri.
Tras una escalada dialéctica que empezó con la amenaza de juicio político al ministro de Justicia, la líder de la Coalición Cívica lanzó el sábado una advertencia casi temeraria: “Si tengo que denunciar, denuncio. Aunque sea al presidente de la República”.

Hasta ahora, Carrió se había tomado libertades para atacar a distintos integrantes de Cambiemos, pero siempre había mostrado especial cuidado para preservar su relación con “Mauricio”, como suele referirse al Presidente. Esta vez, la diputada apuntó sus misiles directamente contra Macri y puso en duda su confianza. ¿Por qué?
Carrió está convencida de que desde lo más alto de la Casa Rosada existieron movimientos en distintos ámbitos para aliviar la situación judicial de Angelo Calcaterra, primo del presidente e involucrado en la cauda de los cuadernos.
Uno de sus principales colaboradores no estaba seguro y la llamó ayer al mediodía para preguntarle qué opinaba de la nota que había publicado Perfil bajo el título “Echan de la AFIP a funcionarios clave y Carrió apunta a informes contra Iecsa”. La respuesta de la diputada fue breve pero no dejó ningún resquicio para las dudas: “Es así”.
Entre los seis desplazamientos que hubo el viernes en la AFIP, Carrió enloqueció por tres: Horacio Castagnola (jefe de la Dirección General Impositiva, DGI), Jaime Mecikovsky y Carlos Bo.
Una fuente de la AFIP consultada por Infobae confirmó que los tres habían trabajado en un informe sobre el soterramiento del Sarmiento que resultó desfavorable para los intereses de Iecsa y Calcaterra.
“A la supervisora que hizo el informe la apuraron. Tenía que irse de vacaciones y le habían dicho que no la iban a dejar hasta que no lo terminara. Ese informe salió del área de Grandes Contribuyentes nacionales y ya fue presentado en sede judicial”, explicó. La misma fuente agregó: “La idea era dejar mal parado a (Leandro) Cuccioli frente a la Casa Rosada”.

Carrió, que sabía del trabajo que venían haciendo estos tres hombres de la AFIP, ya había pedido que los protegieran. Cuando se enteró de que habían sido echados, estalló.
“Sacar a tres hombres de la AFIP por mi apoyo equivale a aliarse con Echegaray y su gente”, tuiteó Carrió a las seis de la tarde de ayer. No hace falta aclarar que para la líder de la Coalición Cívica, Ricardo Echegaray, titular de la AFIP durante el kirchnerismo, es sinónimo del diablo.
