Detectaron dos casos nuevos de la variante Delta de coronavirus en la Argentina

Se trata de una persona de 40 años proveniente de Estados Unidos y de otra de 34 años, que estuvo dos meses en Venezuela. Ambos subieron al avión con PCR negativo. Las muestras fueron secuenciadas en el Instituto Malbrán y las autoridades del Ministerio de Salud aseguraron que por el momento esa cepa no registra circulación comunitaria en el País.

La persona refirió haber recibido la vacuna Janssen R el 5 de junio, presentando síntomas leves que relacionó con un cuadro de alergia. El 23 de junio se realizó un estudio de PCR de seguimiento con resultado detectable, por lo que se encuentra actualmente en aislamiento. Ayer el Instituto ANLIS Malbrán confirmó la detección de variante Delta. El viajero convive con un familiar que actualmente se encuentra internado cursando un cuadro de neumonía. La jurisdicción está realizando los estudios de foco correspondientes al viajero y a su familiar.

En cuanto al segundo caso, es un viajero de 35 años también residente de Ciudad de Buenos Aires, que dijo haber permanecido dos meses en Venezuela, y regresó al país el 21 de junio (vía Panamá-Bogotá). Presentó test PCR negativo previo al vuelo y test de antígeno realizado al arribo al país también negativo. El 23 de junio comenzó con síntomas (diarrea y mialgias); y un día después se realizó un test de antígeno con resultado positivo y PCR detectable, por lo que se derivó para cumplimiento del aislamiento a un hotel sanitario de la Ciudad. También en este caso, el Instituto Malbrán confirmó ayer 1 de julio la detección de variante Delta. El viajero refirió haber tenido contacto con una persona que actualmente se encuentra asintomática y en seguimiento por la jurisdicción.

Los expertos sanitarios del Ministerio de Salud insisten en que, pese al test de antígeno negativo inicial, cobra mucha importancia mantener un aislamiento preventivo al arribar y realizarse un hisopado por PCR al séptimo día. También confirmaron que la vigilancia genómica en el país se realiza a través del Instituto Malbrán y el Proyecto PAIS que ya ha secuenciado más de 1.000 genomas virales de SARS-CoV-2 desde el inicio de la pandemia a la fecha.

De acuerdo al último informe de la vigilancia genómica de SARS CoV-2, en base a datos registrados en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud de casos secuenciados por el INEI-ANLIS, la distribución porcentual de muestras correspondientes a variantes prioritarias y no prioritarias en viajeros es 36% Gamma (Manaos); 22% Alpha (Reino Unido); 6% Lambda (Andina); mientras que el 28% corresponde a variantes que no son prioritarias.

“La variante Delta, identificada originariamente en India, es una de las variantes de preocupación que se encuentran bajo vigilancia por las autoridades sanitarias nacionales”, explicaron desde el Ministerio de Salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó la cepa Delta de coronavirus como una “variante de preocupación” que ya está presente en 96 países. Se trata de una variante que es hasta un 80% más contagiosa que la cepa original de Wuhan, China, y un 40% más infecciosa que la variante Alpha o Gamma.

Desde los primeros casos registrados en el mundo, los especialistas alertaron acerca de su “alta contagiosidad”. Ahora, expertos australianos hicieron saber a su población que esta mutación puede propagarse durante un breve encuentro que dure entre cinco y diez segundos.

Paradójicamente, Delta nació casi sin que las autoridades sanitarias lo percibieran: mientras en diciembre de 2020 el mundo miraba hacia el Reino Unido y se descubría una mutación allí surgida que se expandió rápidamente por toda Europa, en simultáneo, pasaba inadvertido que en una región de la India con casi el doble de población que Reino Unido se detectaba la variante hoy llamada Delta, de la cual no se supo su peligrosidad hasta que se convirtió en dominante, ya en la primavera boreal de 2021.

Así, a la mayor capacidad de transmisión, la variante sumó luego su aptitud de eludir los anticuerpos generados por las vacunas, que se vio que podría ser hasta ocho veces mayor que la del coronavirus original, según un reciente estudio in vitro.

Aun así, los especialistas aseguran que las vacunas siguen siendo eficaces para evitar la hospitalización y la muerte frente a esta versión del SARS-CoV-2, aunque para eso lo recomendable es que la vacunación sea completa.