Fueron detenidos tras 31 allanamientos en inmuebles de las provincias de Salta y Jujuy.
Dos jefes de una organización narcocriminal que opera en Jujuy y Salta quedaron imputados de transportar estupefacientes y por lavado de activos agravado, y seguirán presos de manera preventiva.
Desde el Ministerio Público Fiscal (MPF) Federal informaron que las juezas federales de Garantías Mariela Giménez y Carina Gregoraschuk formalizaron la acusación contra Abel Liquitay y David Liquitay Choque, y dictaron la prisión preventiva de ambos.
En los allanamientos también fueron apresados Darío Giménez y Daniel Suárez, quienes quedaron imputados con preventiva por dos traslados de más de 450 kilos de cocaína, ocurridos en noviembre de 2023, en el sur de Salta, y en enero pasado, a la altura de la finca El Pongo, en la provincia de Jujuy.
Se trata de una investigación conjunta de los titulares de las Áreas de Casos Complejos de las Unidades Fiscales de Jujuy y Salta, Federico Zurueta y Ricardo Toranzos; y de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Diego Iglesias; junto al responsable de la región NOA de esa área, Eduardo Villalba; y al fiscal de feria, Carlos Amad Martín.

Por distintos caminos, los fiscales llegaron hasta Liquitay y su hermanastro, Liquitay Choque, quienes estaban señalados como los líderes actuales del clan narcocriminal “Los Liquitay”, que desde 1978 opera en Salta y Jujuy, lleva tres generaciones implicadas en actividades de narcotráfico y es considerado un importante proveedor de drogas en otras provincias.
Los hombres fueron detenidos en el marco de una redada de 31 allanamientos simultáneos en inmuebles de Salta y Jujuy, en los que además se secuestraron 49 vehículos, 4.7 millones de pesos, 13.603 dólares, 100 euros, 420 pesos bolivianos y documentación de interés para la investigación.
Los fiscales entendieron que la modalidad de la organización era la obtención de la droga a través de proveedores de La Quiaca, tras lo cual, con la participación de otros eslabones, coordinaba el traslado de la sustancia hasta la capital jujeña.
Allí se reacondicionaba la droga y se la enviaba a destinos como Salta, Tucumán, Córdoba, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Mendoza, tráfico que le dejaba grandes ganancias, con las que luego adquirían bienes, por lo general vehículos.
Por su parte, la jueza jujeña hizo lugar a la acusación formulada por el fiscal Zurueta y el auxiliar fiscal Jorge Viltes Monier, de la Procunar NOA, respecto de a Abel Liquitay y David Liquitay Choque, por el delito de lavado de activos provenientes del narcotráfico, agravado por la habitualidad y por ser cometido por un grupo organizado.
La fiscalía destacó que, pese al enorme volumen de dinero necesario para la adquisición de estos vehículos, ninguno de los acusados registraba trabajo formal ni ingresos registrados en la Afip.
