Los jóvenes vivieron ayer su gran noche de gala. Bailaron, rieron, se tomaron selfies y se divirtieron a pleno.
La de ayer no fue una noche más para los cuatro mil egresados de la capital provincial. Es que se realizó la tradicional Cena Blanca en Ciudad Cultural con la que los jóvenes estudiantes cerraron una de las etapas más importantes de su vida, la del secundario.

Todos los preparativos para el megaevento finalmente se vieron plasmados en cada uno de los egresados. Y es que todos lucieron sus trajes de gala especialmente elegidos para la ocasión, que estuvieron a tono con la noche de fiesta.
Más de 4.000 egresados, de los 60 establecimientos educativos de la ciudad iniciaron su paso por la extensa pasarela minutos después de las 20. En todo momento primaron las fotos con familiares y amigos y no faltaron las selfies entre grupos de compañeros, con poses divertidas y graciosas que retrataron un momento que fue único e irrepetible. Hubo muchas risas y nostalgia en cada pasada.
A medida que iban atravesando la pasarela, los estudiantes ingresaban a la imponente carpa que se montó en el predio, la cual se transformó en un verdadero salón vestido de gala, cubierto de luces led, en el que además se dispusieron pistas de baile y un gran escenario.

Durante la velada los agasajados disfrutaron de una entrada de sándwiches de miga, chips, empanadas de queso, carne y pollo y el plato principal que consistió en lomo con salsa semiglace. Como postre disfrutaron un rico helado y masas finas.
Como atractivo, los jóvenes pudieron sacarse fotos adentro de la cabina led, bailar al ritmo de la música en vivo del grupo Tunay, y la mezcla de sonidos de los DJ Gabi Barco y Manu Gomez.
Esta fiesta marcó el final de un ciclo que inició hace cinco años y que quedará para el recuerdo.
