Solo en algunas hubo un 5% de incremento y se le anunció que llegaría otro. Bajo consumo.En la zona de la vieja terminal capitalina pocas carnicerías recibieron subas pero les anticiparon que habrá
Tras el cimbronazo de diciembre que impactó con un 50% de aumento en el precio de la carne, que luego bajó al disminuir la demanda, ahora se anunció un nuevo incremento y en capital llegó al 5% en algunas carnicerías y en otras aún no se trasladó y buscan retener el consumo. Desde el sector productor, un referente de la Confederación Rural Argentina (CRA) recordó que se pasó de $1.200 el kilo vivo a $1.700, cerca del 41 % en mercados de Cañuelas y Liniers por oferta y demanda, y consideró que las retenciones inciden en que haya menor producción.
“Aquí la gente se cuida, lo que más buscan son las achuras. Son el hígado, el corazón, es lo que más buscan, es lo más barato que hay. En Navidad estuvo floja la venta, en Año Nuevo estuvo mejor. El precio bajó bastante, 500 pesos más o menos, pero ayer volvió a subir, 200 pesos pero nosotros estamos tratando de mantener los valores”, explicó Daiana Cardozo, de una carnicería de calle José de la Iglesia.
Reconoció que actualmente se vende menos, como en el caso del asado. Allí los precios son variados, cuadrada, bola de lomo y picana a 6.700 pesos, y en oferta tapa de asado o de nalga $6.000, corte americano o costilla 5.800 pesos.
“El tema de la carne es que para las fiestas subió, después bajó en la primera semana de enero. El consumo es más o menos lo mismo, pero esta semana sube de nuevo la carne, el pretexto de los proveedores es el dólar, el cambio de presidente y ahora la suba de la nafta; pero nosotros tratamos de mantener el precio y buscar la forma de mantener la clientela”, explicó Juan Carlos de una carnicería de calle José de la Iglesia.
Planteó que allí la carne llegó a costar 7.500 pesos y cuando bajó a principios de enero llegó a 6.000 pesos precio con el que se mantuvo y subió 200 pesos más. Explicó que en la zona tienen mucha clientela de vendedores de empanada o de choripán, por lo que la demanda se mantiene y les hacen descuentos de 200 pesos, y para el público el asado lo comercializa a $5.800 o 2 kilos por 11.500 pesos, puchero especial 2 por $1.400, osobuco $2.800, molida de sobaco a 4.000 pesos.
En otra carnicería de mayor porte en la misma calle, coincidió en que el precio en Navidad era alto y luego bajó considerablemente de $7.000 a 6.000 pesos en promedio, alrededor del 15% y se mantuvo. “El consumo sí bajó, la gente busca lo barato, acá tenemos mucha oferta”, explicó Miguel, encargado del establecimiento quien aseguró que aún no informaron del aumento.
Explicó que con el consumo bajo y que a esta altura del mes casi todos pagan con tarjeta. Por eso apelan a las ofertas, por ejemplo un combo de costeleta, molida especial, sobaco especial y puchero por un kilo cada uno a 15.000 pesos.
