Los diputados nacionales jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán se ausentaron de la sesión especial de este jueves en la Cámara de Diputados y le entregaron al Gobierno de Javier Milei la victoria que necesitaba. La oposición reunió 121 legisladores, quedó a ocho bancas del quórum reglamentario (129) y no pudo abrir el debate para rechazar el DNU 70/2023, el mega decreto desregulador que el oficialismo considera una de sus herramientas más importantes.
El resultado no fue casual. Mientras el oficialismo y sus aliados más cercanos (PRO, UCR oficial y MID) dejaban bancas vacías de manera previsible, el Gobierno nacional trabajó durante horas para bajar a diputados vinculados a gobernadores del interior. Entre los que terminaron no sentándose estuvieron los dos jujeños de Provincias Unidas, ambos referenciados en el gobernador Carlos Sadir. Con su ausencia, Rizzotti y Zigarán se convirtieron en piezas decisivas para que el DNU siguiera vigente.
El caso de María Inés Zigarán es el más grave y el más difícil de justificar. La diputada radical no solo faltó: había firmado personalmente el pedido de sesión especial para tratar el rechazo al DNU 70. Su firma formaba parte del paquete opositor que incluía también la prórroga de la emergencia en discapacidad y proyectos sobre endeudamiento familiar. Sin embargo, a último momento no bajó al recinto. No avisó con anticipación y dejó a sus propios compañeros de bloque sin la banca que habían contado.
Un legislador de su mismo espacio la fulminó en diálogo con Infobae: “Zigarán nos había dicho que iba a dar quórum y que se iba a levantar recién cuando se tratara el DNU 70. Pero al parecer pesó más el llamado del gobernador”. La frase resume la contradicción política: firmó para habilitar el debate y después se borró cuando ese debate dependía de su presencia. No fue un olvido ni un problema de agenda. Fue una decisión que coincidió exactamente con la de su coterráneo Jorge Rizzotti.
Rizzotti tampoco apareció. El otro diputado nacional jujeño que responde a Sadir se sumó al ausentazo y dejó las dos bancas de la provincia vacías en el momento clave. Ambos integran Provincias Unidas y, en los últimos meses, habían mostrado diferencias con el oficialismo nacional en distintos temas. Esta vez, sin embargo, no hubo matices: los dos faltaron y contribuyeron a que la sesión cayera.
El episodio se inscribe en el zigzagueo permanente que mantiene el gobernador jujeño Carlos Sadir con la Casa Rosada. En distintas oportunidades los diputados de su espacio votaron o se ausentaron de manera que complicó o facilitó la negociación del Gobierno nacional. Esta vez el resultado fue claro: las bancas jujeñas quedaron vacías y el mega DNU de Milei se salvó. La oposición, que había llegado cerca del número, se quedó sin el quórum y el oficialismo evitó una votación que podía haber puesto en riesgo la vigencia del decreto.
No se trata de una ausencia más en una sesión larga. Se trata de dos diputados nacionales por Jujuy que, en un momento de alta tensión política, decidieron no sentarse y con esa decisión ayudaron a blindar al Gobierno de Milei. Zigarán firmó para convocar y después no apareció. Rizzotti simplemente no estuvo. El resultado es el mismo: el DNU 70 sigue vigente y los dos legisladores jujeños de la UCR formaron parte del mecanismo que lo protegió.
Mientras el oficialismo celebra la caída de la sesión y prepara la agenda de las próximas semanas, en Jujuy queda la evidencia de que sus dos diputados nacionales eligieron, una vez más, no confrontar de frente. No votaron en contra del DNU. Ni siquiera se sentaron para que se pudiera discutir. Con su ausencia le hicieron el favor a Milei.
