El 17 de diciembre de 1989 debutaba en Fox un programa que estaba destinado a romper todos los moldes y convertirse en un ícono de la televisión mundial: Los Simpson. En verdad, la creación de Matt Groening nació como una serie de cortos que formaban parte de The Tracey Ullman Show, en 1987, y después de solo tres temporadas, se convirtió en un programa de media hora en horario de máxima audiencia.

El primer capítulo, condicionado por la fecha de emisión, abordó el tema de las fiestas y en Latinoamérica llevó el título de “Especial de Navidad”
Ese primer episodio carece de la ahora famosa secuencia del sofá que fue añadida en el segundo episodio ya que Matt Groening pensó que una introducción larga implicaba menos animación y consideró que no debía perderse tiempo útil en la presentación.
Los nombres de los personajes de la serie son autorreferenciales, dado que pertenecen a la familia de Groening. Con excepción de Bart, que es un anagrama de Brat, que en inglés significa “mocoso malcriado”. Homero, Marge, Lisa y Maggie, en cambio, son los nombres de los padres y hermanas del creador de la serie.

Otro dato importante es que “Simpson” significa hijo de un simplón, de un tonto. Un adjetivo que le cae a la perfección a Homero, un hombre que solo quiere tomar cerveza tirado en el sillón mientras mira televisión.
Desde su estreno, se han emitido más de 700 episodios y ya iniciaron su su trigésimosegunda temporada. La serie ha ganado numerosos premios, incluyendo 33 Emmy, 32 Annie y un Peabody. La revista Time del 31 de diciembre de 1999 la calificó como la mejor serie del siglo XX. El 14 de enero de 2000 recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Otro hito de la serie es que el gruñido de fastidio de Homero, graficado con la onomatopeya “D´oh” ha sido incluido en el diccionario Oxfor English Dictionary. En la Argentina, miles de fanáticos de la serie le han rendido homenaje bautizando a sus hijos con el nombre Homero.
