Los papás de Fernando Báez Sosa: “Nosotros ya estamos condenados a vivir con este dolor”

Los rugbiers de Zárate llegaron a juicio imputados por el delito de “homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, que prevé la pena de prisión perpetua. Y es la misma que solicitaron los fiscales Juan Manuel Dávila y Gustavo García, y los abogados de los papás, Fernando Burlando, Fabián y Facundo Améndola, y Germán Facio. Para ellos, todos fueron coautores del crimen.

La defensa, esgrimida para los ocho acusados por el abogado Hugo Tomei pidió que sean absueltos por la “incongruencia” que, sostuvo, existe entre la acusación original y la planteada por la fiscalía al momento de pedir la pena.

Aunque, de ser condenados por el Tribunal, instó a que el hecho sea encuadrado como un “homicidio en riña”, delito que prevé una pena máxima de seis años de prisión; esto le permitiría a la patota, casi de manera inmediata, acceder a un régimen de libertad condicional ya que llevan tres años con prisión preventiva.



Tomei planteó además a los magistrados que consideren las figuras de “homicidio simple con dolo eventual” (tiene una pena en expectativa de 8 a 25 años) o de “homicidio preterintencional” (de 3 a 6 años). Los rugbiers permanecen alojados en la Unidad Penal 6 de Dolores.

Graciela Sosa espera penas fuertes para los ocho jóvenes acusados de haberlo asesinado a Fernando. “Estamos con la expectativa de que se haga lo que esperamos hace tres años, lo que venimos pidiendo, perpetua para todos ellos”, dice en un tono que deja percibir su desconsuelo: “Nosotros también estamos condenados a convivir con este dolor insoportable, permanente”.

El 2 de enero, cuando comenzó el debate, los Báez Sosa no dudaron y desde la primera jornada se ubicaron detrás de sus abogados; la pantalla de 55 pulgadas instalada a la derecha del estrado, les quedó de frente. Un día después comenzaron a declarar los amigos de Fernando y a cada uno los fiscales les pidió que se ubicara en la escena del crimen, señalándose en un video, el que grabó Lucas Pertossi.