“Mis hijos no son asesinos, son adolescentes” dijo el padre de los hermanos Pertossi

Este martes en los Tribunales de Dolores se realiza la decimosegunda audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell.

Durante la jornada declaró Ciro Pertossi, uno de los ocho acusados. También madres y padres de cinco de los rugbiers, peritos de la defensa y un efectivo policial.

Quienes brindaron su testimonio fueron la mamá de Enzo Comelli, María Alejandra Guillén, el padre de Matías Benicelli, Héctor Eduardo Benicelli, y el de Luciano y Ciro Pertossi, Mauro Pertossi.

Declara Mauro Pertossi: “Mis hijos no son asesinos”

Mauro Pertossi, padre de Luciano y Ciro, tío de Lucas, y tío y padrino de Blas Cinalli, fue el primer familiar en hablar en esta audiencia número 12. Para comenzar, el abogado defensor, Hugo Tomei, le preguntó cuáles eran las actividades de sus hijos. “Luciano había terminado el secundario. Ciro había empezado el CBC para la carrera de Arquitectura. No nos alcanzaba el dinero para ayudarlos para irse de vacaciones y, entonces, hicieron changuitas”, indicó. Detalló también que los jóvenes fueron a Villa Gesell en el auto del padre de Máximo Thomsen, Marcial, y en el de Matías Benicelli. En medio de la declaración, Pertossi comenzó a llorar cuando recordó lo que pasó después.

“Después de 25 años de trabajo me desligaron, empecé de chico a trabajar. Ahora tengo otros tengo otros problemas, no consigo trabajo, el sostén de la familia es mi esposa. Las cosas no salen bien, he recibido amenazas”, indicó.

En la parte más fuerte de su declaración, negó las acusaciones contra Luciano y Ciro: “Mis hijos no son asesinos. No puedo creer de lo que se los está acusando”. Desde el banco de madera donde estaban sentados junto al resto de los imputados, ambos jóvenes lloraban al escucharlo. Con esa frase, Pertossi terminó su exposición y fue a sentarse al lado de su esposa.

 Crimen de Fernando Báez Sosa: qué dijo Ciro Pertossi

Al comenzar la declaración de Pertossi, se le mostró el video del momento de la golpiza, con preguntas sobre esa situación. Ciro Pertossi se paró y señaló en la pantalla: “El chico que se ve, quiero aclarar que esa patada no la doy… cuando veo al chico (por Fernando Baez Sosa) en el piso la freno”, aseguró.

De este modo, en su declaración ante los jueces y la querella, Pertossi remarcó que no fue él quien dio la patada “final” que le quitó la vida a Baez Sosa, algo que desde el equipo de Fernando Burlando intentan determinar.

“También quiero aclarar que en un audio que doy que se dice que ´de esto no se habla´ quiero aclarar que cuando yo estaba viendo el teléfono, lo que estaban hablando los chicos, decían que ya habia gente de Zárate, dije que no quería que se entere nadie porque no quería que mis padres se enteren”, manifestó Pertossi este martes.

Luego, como parte de la estrategia de la defensa, el joven se reservó el derecho de responder las preguntas: “Desde ahora adelanto que no voy a contestarle nada a las partes”, aseguró Ciro Pertossi, al cierre de su intervención.

Acto seguido, en el momento de la declaración, la jueza manifestó queno tiene sentido seguir preguntando si el joven no va a contestar.

Se espera ahora el testimonio de Agustín Costa Shaw, psicólogo clínico que intervino en la investigación penal suplementaria, y que fue ofrecido en marzo de 2022 por la defensa, a cargo de Hugo Tomei, como testigo de parte en una pericia psicológica y psiquiátrica a la que finalmente los imputados no aceptaron someterse por falta de “confianza” en el proceso judicial.

Aquella negativa de los acusados a ese peritaje diez meses atrás desató este lunes un contrapunto entre Tomei y el particular damnificado, que puso en duda el valor del testimonio de Shaw.

La discrepancia respecto de la declaración o no de este testigo será resuelta hoy por los miembros del tribunal, indicaron fuentes cercanas a la causa.

Que rol cumple Emilia Pertossi, la abogada que defiende a sus hermanos

Dos semanas atrás, Emilia Pertossi mantenía una vida familiar privada y se preparaba para el inicio del juicio a los rugbiers acusados de haber asesinado a golpes a Fernando Báez Sosa el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell.

Sin embargo, ahora se sabe públicamente que es la hermana de Ciro y Luciano Pertossi, dos de los imputados en el debate oral que se lleva adelante en la ciudad de Dolores.

Durante la primera audiencia, Emilia seguía siendo para muchos una abogada más. Ese lunes 2 de enero entró a la sala del Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 con cara preocupada y acompañada de Hugo Tomei. Estaba nerviosa y no lo ocultaba.

Llegó de camisa y saco y, a diferencia del resto de las jornadas, no se dirigió a los rugbiers. Sin embargo, con el paso del tiempo la joven de 25 años empezó a mostrar que en verdad mantenía un contacto cercano con los imputados.

De hecho, en varias cuestiones los detenidos suelen consultarla y hasta le piden que se acerque a sus bancos cuando necesitan saber algo del debate. Ella no duda: acerca su silla y se pone a hablar.

No solo la llaman sus hermanos, Ciro y Luciano, sino que el resto de los sospechosos también acuden a ella, como es el caso de Matías Benicelli, Blas Cinalli y Lucas Pertossi (su primo).

El que no suele hablarle mucho es Máximo Thomsen. Él siempre mantiene su postura erguida y su mirada fija hacia adelante, y cuando la joven se acerca solo se limita a escuchar sin preguntarle nada.

Lo cierto es que los rugbiers no son los únicos que se apoyan en ella. También lo hacen los padres de los acusados, que en las diferentes audiencias aprovechan los ratos libres en los cuartos intermedios para poder charlar con ella.

Aún así, con quien más se pueede ver a Emilia es con su propia madre, María Cinalli, que presencia todas las audiencias de principio a fin. En muchas ocasiones, la mujer busca a su hija con la mirada, pero sobre todo aprovecha los momentos libres para estar con ella y hacerle preguntas sobre lo que pasa en el juicio.

De hecho, es tanta la familiaridad, que no es raro ver a la salida de los tribunales que la joven se retira acompañada de su madre y del resto de los padres. Normalmente, lo que más presentes están son la mamá de Matías Benicelli, Mónica Zárate; el padre de Ayrton Viollaz; el papá de Máximo Thomsen y el de Lucas Pertossi.

Si bien Emilia no habla durante el desarrollo de las jornadas, está presente en la sala y es de mucha ayuda para Tomei, que la considera la más capaz de su equipo para este caso. “Nunca se olvida de nada y está atenta a todo. Hace 8 años que está conmigo en el estudio y se terminó de recibir en medio de esto que pasó. Ella se estuvo preparando 3 años para llegar a este momento”, aseguró a TN el defensor.

Además, el abogado contó que la joven es su ahijada y que, fuera de todo este revuelo por el juicio, en Zárate tiene una vida normal junto a su pareja y su nena de 3 años.

Para Pertossi no debe ser nada sencillo sentarse todos los días en el escritorio y ver la cara de sus hermanos mientras los distintos testigos los nombran y acusan. Durante las primeras jornadas, Luciano fue uno de lo más mencionados por los amigos de Fernando Báez Sosa.

Sin embargo, si le duele o la angustia, Emilia no demuestra nada. Cuando entra a la sala, saluda a los colegas de la querella y a los fiscales, se sienta, prende su PC y empieza a repasar lo que está previsto para ese día.

Antes de que entren los jueces, charla con los rugbiers y luego se pone a conversar con Tomei, que cada tanto le hace comentarios para distender la situación. Luego, cuando se empiezan a presentar las pruebas, ella toma nota. Nunca deja de prestar atención a lo que dicen los testigos, por más fuerte que sea la declaración.

Si el primer día le pareció duro ver a sus hermanos esposados mientras los policías los hacían pasar al recinto, no lo demostró, y si ahora está preocupada por el futuro de ambos, tampoco lo hace.

La joven letrada aclaró que no tiene pensando hablar ante los medios y que prefiere seguir en silencio. De hecho, eso es parte de su estrategia: observa, asesora y contiene, pero siempre con distancia y hermetismo.

Realizarán una marcha por Fernando Báez Sosa en Jujuy

En el marco del juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa, un grupo de personas convocó en redes sociales a una marcha pidiendo justicia por el joven asesinado en enero de 2020.

La convocatoria es para el 18 de enero, día en que se cumplirán 3 años del crimen, a partir de las 20 en la Plaza Belgrano de San Salvador de Jujuy. La consigna es llevar carteles, globos y velas.

El asesinato de Fernando Báez Sosa

Fernando Báez Sosa fue asesinado por un grupo de jóvenes a la salida de un boliche ubicado en Villa Gesell, provincia de

Buenos Aires. Los golpes de puño y patadas le provocaron un shock neurogénico inducido por traumatismo de cráneo que terminó con su vida.

Fernando era el único hijo del matrimonio de Silvino Báez y Graciela Sosa. Tenía 19 años, vivía en el barrio porteño de Recoleta y estudiaba el Ciclo Básico Común de la carrera de derecho en la Universidad de Buenos Aires.

La carátula es por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas. Los imputados son Matías Benicelli, Blas cinalli, Enzo Comelli, Juan Guarino, Alejo Milanesi, Ciro Pertossi, Lucas Petossi, Máximo Thomsen y Ayrton Viollaz, quienes son conocidos como los rubiers por estar vinculados con este deporte.

Cabe destacar que el grupo había denunciado a Pablo Ventura, un joven de la misma localidad con el que no tenían relación, pero la Justicia pudo comparar que había estado cenando en un restaurante de su ciudad. Por este motivo fue sobreseído.

El hermano de Máximo Thomsen rompió el silencio: “¿Sabes lo que siento viéndolo esposado?”

El hermano de Máximo Thomsen rompió el silencio y se mostró angustiado por el juicio“¿Vos sabés lo que yo estoy sintiendo viendo a mi hermano esposado?”, manifestó.

Durante el cuarto intermedio de una audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, Francisco Thomsen, habló con la periodista de TN Paula Bernini y se quebró.

El joven, dos años mayor que el acusado, siempre evitó a la prensa y hasta ahora nunca se conoció su postura con respecto al caso. Sin embargo, en esta oportunidad lamentó la situación que vive Máximo, el rugbier más complicado en el juicio.

“Siempre me esquiva, pero en un momento, durante un cuarto intermedio se dio vuelta y me dijo: “¿Vos sabés lo que yo estoy sintiendo viendo a mi hermano esposado?”, detalló Bernini en un móvil desde Dolores.

De la marca en la cara de Fernando a los videos del ataque: las pruebas que incriminan a Máximo Thomsen

La mayor parte del tiempo el acusado está sentado muy derecho, mirando hacia adelante sin bajar la cabeza ni un segundo y observando con atención a quienes tienen la palabra. Hablen o no de él, lo incriminen más o menos, Thomsen siempre mantiene la vista en alto.

Si bien la querella espera que al final de este proceso los ocho detenidos sean condenados a prisión perpetua, no está del todo claro si los jueces a cargo del Tribunal Oral Criminal de Dolores considerarán que todos los rugbiers tuvieron la misma responsabilidad en el brutal hecho.

Sobre todo, porque, a simple vista, Thomsen parece ser uno de los más complicados respecto de su situación procesal. Es que el joven suele ser nombrado en cada una de las audiencias como el responsable de haberle pegado en la cabeza a Fernando una de las patadas mortales.

En la segunda jornada, por ejemplo, cuando declararon la semana pasada gran parte de los amigos de la víctima, varios apuntaron contra el acusado. “Fue el que más tiempo vi pegándole a Fer”, aseguró Lucas Filardi sobre Máximo Thomsen.

Lo mismo sostuvo Juan Bautista Besuzzo, que declaró que vio justo el momento en que Thomsen le pegaba a Báez Sosa cuando ya estaba en el suelo sin poder defenderse. “Le dio patadas en la cabeza cuando estaba inconsciente. Fernando estaba con los ojos cerrados y de rodillas, y él le daba patadas”, dijo.

En la tercera audiencia, otro de los amigos que habló fue Luciano Bonamaison, que explicó que vio muy bien cuando Thomsen le pegó a la víctima “con odio y con intención de matarlo”. Según él, por la violencia con que lo hacía, el acusado estaba ensañado con la víctima.

Confirmaron que el cuerpo de Fernando Báez Sosa tenía ADN de Blas Cinalli

En la jornada de ayer en el juicio que se lleva a cabo en el Tribunal N°1 de Dolores contra los ocho rugbiers acusados de matar a Fernando Báez Sosa, investigadores que intervinieron en la causa revelaron los contenidos de los teléfonos incautados en el arresto del grupo. Fueron audios y chats de un cinismo notable, ocurridos a minutos del crimen y durante ese 18 de enero de 2020. Los rugbiers conversaron entre ellos, con amigos de Zárate.

De todos los mensajes, los de Blas Cinalli fueron particularmente indignantes.

“Nos sacaron todos los patovicas, lo recagamos a palos mal”, dijo a un interlocutor. “Nos agarraron del cuello, nos sacó la Policía, pero ganamos igual”, agregó.

Ahora, lo que continúa en el juicio puede complicarlo más todavía.

En las jornadas de hoy y mañana declararán los peritos encargados de los estudios genéticos del caso, los análisis de ADN, con 42 muestras extraídas entre la víctima y los acusados mediante hisopados, todos con sus tarjetas marcadoras FTA, con material genético de comparación para los forenses.

El expediente marca que la muestra 814.122 del caso, el hisopado al meñique izquierdo de la víctima, “se obtuvo un perfil mezcla en el que se advierte coincidencia con el perfil de la muestra 814.7″, que pertenece a Blas Cinalli. La misma coincidencia forense, por ejemplo, llevó a la condena de Jorge Mangeri, el femicida de Ángeles Rawson.

Este hallazgo, escribió la fiscal Verónica Zamboni, “denota que la víctima al defenderse durante la agresión lastimó a Blas Cinalli, quedando material genético de éste en un dedo meñique, lo que contrasta claramente con las lesiones que presentaba Cinalli el día del hecho, lesiones éstas constatadas por el reconocimiento”, que fueron constatadas por un médico legista.

No habría sido el único que dejó sus rastros sobre el cuerpo. En las pericias de ADN, los resultados no suelen ser totales. El expediente continúa que en los estudios a las manos de Fernando “se determinó que en las muestras 814.120, 814.125 (hisopados dedo medio izquierdo y hisopado dedo medio derecho): se obtuvieron diferentes perfiles mezcla en los que se observó coincidencia parcial con el perfil genético de la víctima; lo que marca la multiplicidad de autores atacantes”.

“Por 8 delincuentes que no nos representan, hoy se habla mal del rugby”

La muerte de Fernando Báez Sosa por el asesinato cometido en Villa Gesell, por un grupo de jóvenes mal llamados “jugadores de rugby ”, no hace más que dejar al descubierto un problema de fondo de la sociedad argentina.

Ex jugador de rugby y escritor Sebastián Perasso 

Muchos prefieren tapar el sol con la mano y echarle la culpa al otro, en este caso al deporte que quizás uno de ellos practicaba y el resto quizás por casualidad se aniño a jugarlo en alguna cancha; pero sin embargo hoy se estigmatiza este deporte tan noble en su esencia.

Muchos prefieren decir que fue el rugby el problema; otros culpan a la familia, el entorno, el alcohol, la noche o lo que fuera…pero qué hay de la sociedad argentina y esta normalización de la violencia?.

“Estos 8 asesinos no nos representan”

Comenta Sebastián Perasso en un podcast, donde a la vez aprovecho para destacar las columnas de Enrique Carlos Cazenave, Marcos Julianes y Jorge Búsico, que gracias a Dios reflejan lo que pensamos muchos, en estos tiempos en el que vende solo el morbo y el encasillar a las personas.

Hoy el tema es “la persona” y no los rugbiers. “El principal motor de educación de las personas es en el seno de la familia” comenta Sebastián, y continua, “el deporte, el rugby ha cambiado a miles de personas como lo demuestran en la Fundación Espartanos por ejemplo”.

Se trata de un podcast profundo, que llama al debate y a la reflexión, por lo que invita a la gente a escuchar y entender que aquí no es el deporte, aquí es lo que se hace como seres humanos.

“Es más difícil eliminar un prejuicio que un átomo” decía Sebastián sobre la “desinformación” o mitos y falsas creencias que se tiene en torno al rugby.

Fuente: Todo Jujuy

“Fue un accidente, no salieron a matar” dijo el fundador del club donde jugaban los rugbiers

Mientras avanza el juicio contra los ocho acusados de haber matado a golpes a Fernando Báez Sosa durante la madrugada del 18 enero de 2020, a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell, todavía no hay ninguna señal pública de arrepentimiento de los involucrados en el hecho.

Hoy por la mañana, en este contexto, sorprendieron esta mañana las declaraciones de un hombre particularmente cercano a los acusados.

“Me da mucha lástima todo lo que pasó, principalmente por la familia de Fernando, y mucha tristeza de todo lo que la gente está hablando. La mayoría de lo que hablan es mentira. Por ejemplo, que son hijos del poder porque son familias muy humildes. Lástima que se haya hecho tan mediático esto”, señaló Bernardo Sitges, fundador del Club Náutico Arsenal Zárate Rugby Club, donde jugaron varios de los acusados. Sitges no solo conoce a los acusados sino que mantiene una relación estrecha con los familiares de Máximo Thomsen, Mauro Pertossi y Enzo Comelli.

“Lamentablemente peleas hubo, hay y va a seguir habiendo. Fue totalmente un accidente”, aseveró Sitges al ser entrevistado por Ernesto Tenembaum en Radio Con Vos, quien se lamentó de la hipótesis que divulgaron los medios de comunicación a raíz de los dichos de la defensa

“Es una barbaridad lo que dicen. No es un grupo que salió a matar, que estuvo organizado. Es una payasada total que no comparto, nadie puede compartir eso”, aseveró.

Consultado acerca de las denuncias posteriores que se hicieron en los medios acerca de otras supuestas peleas protagonizadas por los acusados en Zárate y Campana, Sitges dijo; “No salían a atacar, no son perros. Se peleaban, hay gente que se pelea más y gente que menos. Estoy de acuerdo que los condenen, pero no son personas que salían a atacar”.

Además, culpó a todos aquellos que grabaron la agresión y luego la compartieron en las redes sociales: “Todos los que filmaban y mostraban las filmaciones son partícipes también porque nadie hizo nada para ayudar”.

Por último, remarcó: “Yo sé que no son asesinos. Mataron a una persona y tienen que pagar por lo que hicieron. No fueron los ocho. Pido que dejen de ensuciar a todo el entorno”.

El padre de Fernando hace changas para sobrevivir y Santi Maratea propuso una colecta para ayudarlo

Santiago Maratea hará una colecta solidaria para ayudar a los padres de Fernando Báez Sosa, Graciela y Silvino, quienes están cuentan con muy pocos recursos para solventar los gastos del juicio que se está realizando contra los ocho rugbiers que asesinaron a su hijo.

Una vez más, el influencer se puso en campaña para recaudar dinero para personas que lo necesitan urgentemente. Este es el caso de la familia de Fernando, ya que su padre no tiene un trabajo fijo y hace changas para costear su estadía en Dolores mientras avanza el proceso judicial.

Una usuaria de Twitter le dio la idea a Maratea de recaudar dinero para la familia del joven asesinado. “Supe que el papá de Fer trabajó haciendo changas para costear todo. Sería bueno abrirles una cuenta y que todos colaboremos con ellos. Una manera de apoyarlos en estos momentos horribles. Alivianar un poco su pena”, escribió la usuaria, etiquetando a Maratea.

Rápidamente, el influencer aceptó la propuesta, citó el tweet y agregó: “¿Lo hacemos?”. “Sí, por favor”, “Metele, Santu. Démosle un alivio a esa familia aunque sea”, “Me parece perfecto, no va a alcanzar para alivianar nada su pena, pero que sea una preocupación menos”, le comentaron algunos usuarios. Por otro lado, algunos pocos opinaron que era una idea inoportuna.

“No es el momento. Dijeron que no quieren plata y que necesitan Justicia, cuando termine el juicio pongamos foco en eso, no ahora. No desviemos la atención”, señaló otra persona. Sin embargo, la gran mayoría de los usuarios de la plataforma sostuvieron que a la familia de Fernando no le sobra el dinero y facilitarles recursos durante este duro momento significaría un gran alivio para ellos.

Santi Maratea apuntó contra los padres de los rugbiers: “Imbéciles, criaron asesinos”

El pasado lunes comenzó el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa. Todos los días se pueden ver los avances del proceso judicial que mantienen en vilo al país. Unánimemente, la sociedad entera espera que los 8 acusados obtengan la pena de reclusión perpetua.

En la tarde del martes, Santiago Maratea siguió de cerca el tema y realizó un descargo en Instagram. Allí apuntó contra los rugbiers y sus padres.

Visiblemente enojado, Maratea expresó: “Soy comunicador y me tengo que cuidar, pero… lo que haría con estos ocho hijos de p… no lo puedo decir. Porque es ilegal”, inició en su discurso el influencer.

Y continuó: “Fernando estaba con amigos vacacionando y se cruza con estos ochos asesinos que le pegan y lo matan, se dividen las tareas”, comentó Maratea en sus redes sociales, donde tiene millones de seguidores.

Frente a cámara, el creador de contenidos también cuestionó que no haya cadena perpetua en Argentina. Por otra parte, le pidió a la sociedad que no abandonen a los papás de Fernando Báez Sosa en su lucha.

“No puedo creer que los padres de los asesinos los defienden”, manifestó con indignación. Después, continuó: “Buscan todos el mismo abogado, que tengan beneficios en la cárcel y les ponen el barbijo para que no se les vea la cara. Si sos el papá hace que dé la cara, jodete porque vos criaste a ese pibe, criaron asesinos”.

“Vos pensá que ellos son 16 padres. Vos imaginate los argumentos que se deben convencer ellos mismos. Ustedes criaron asesinos, háganse cargo. Sos el papá de Thomsen (Máximo), el que le pegó la patada en la cabeza, criaste un asesino… criaste un pendejo cagón y asesino. Sos el papá del que estaba grabando…criaste un pendejo morboso y asesino. Háganse cargo, fueron ustedes imbéciles”, cerró furioso Maratea.

“¿De que se ríen hijos de puta?” la furia de Fernando Burlando contra los rugbiers

Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando Báez Sosa, lanzó este miércoles un fuerte exabrupto cuando le preguntaron sobre una versión que circuló que refería que los rugbiers acusados de matar a Fernando se habrían reído cuando apareció Pablo Ventura en los tribunales de Dolores para declarar como testigo.

“Estoy a muy corto tiempo de empezar a insultar a todo el mundo. Yo pregunto: ¿De qué se ríen, hijos de puta?“, dijo el mediático abogado en diálogo con la prensa.

De esa manera respondió a la versión sobre las supuestas risas de algunos de los imputados, que el propio Burlando no confirmó: “Aunque se rían de una cuestión que no tenga nada que ver con el juicio, en esto que es un templo, que es la sala de audiencia y donde están los papás de Fernando, no se pueden reír de nada. Si hicieron eso, son unos reverendos hijos de puta realmente“.

Las declaraciones del abogado se dieron luego del cuarto intermedio que se realizó en la tercera jornada del juicio, tras la declaración de Pablo Ventura, el joven remero al que los rugbiers habían acusado de matar a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell.

Ventura, al momento de la golpiza a Fernando, estaba en Zárate junto a su familia. Luego se supo que los acusados lo nombraron a él, lo que Burlando definió como parte de “una seguidilla de actos que entorpecían la acción de la Justicia”.

“En nuestra teoría del caso hablamos justamente de esto, desde el minuto cero fue eludir la acción de la Justicia, entorpecer la misma. Hoy les dije: miren la actitud de Ventura que automáticamente se presenta en la fiscalía, declara, dice yo soy inocente a los gritos, pidiendo por favor, clemencia, y la actitud de los acusados”, remarcó.