El FMI pidió ajuste de salarios públicos y jubilaciones y más subas de tarifas

El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a remarcarle este jueves a Argentina la necesidad de “contener el gasto en salarios y jubilaciones”, y señaló que se precisará un nuevo aumento de tarifas. Además, avaló la devaluación, tras la aprobación de la quinta y sexta revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas.

“El Directorio Ejecutivo del FMI ha concluido hoy la quinta y la sexta revisión del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) a 30 meses de Argentina. La decisión del Directorio permite un desembolso inmediato de alrededor de US$ 7.500 millones”, indicó. Recordó que, “desde la finalización de la cuarta revisión, los principales objetivos del programa no se alcanzaron, como consecuencia de la sequía sin precedentes y desviaciones de las políticas”.

“En un contexto de elevada inflación y crecientes presiones sobre la balanza de pago, se acordó un nuevo paquete de medidas centrado en fortalecer las reservas y reforzar el orden fiscal”, señaló. Dijo que “la implementación continua y firme de estas medidas será fundamental en el próximo período para salvaguardar la estabilidad y afianzar la sostenibilidad a medio plazo”.

El total de desembolsos en el marco del acuerdo asciende a unos US$36.000 millones, ya que la próxima revisión está prevista para noviembre de 2023. Al completar las revisiones combinadas, el Directorio Ejecutivo consideró que no se alcanzaron los objetivos clave del programa hasta finales de junio de 2023 debido a la sequía sin precedentes y a desviaciones de las políticas, requiriendo la aprobación de exenciones por incumplimiento.

Además, aprobó exenciones por incumplimiento asociadas a la introducción de medidas temporales que dieron lugar a la introducción o intensificación de restricciones cambiarias y prácticas de moneda múltiples.

También se aprobaron modificaciones del objetivo de acumulación de reservas, así como de los objetivos de saldo fiscal primario y de financiación monetaria del déficit, junto con el compromiso de aplicar un nuevo paquete de políticas para corregir reveses en las políticas económicas, salvaguardar la estabilidad y lograr los objetivos del programa.

Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo, la directora gerente y presidenta del mismo, Kristalina Georgieva, realizó la siguiente declaración: “La situación económica se ha tornado cada vez más complicada desde la conclusión de la cuarta revisión, debido a la sequía sin precedentes, así como el desvío de políticas, razón por la cual se incumplieron metas clave del programa previstas para finales de junio”.

“Con una inflación elevada y crecientes presiones de balanza de pagos como telón de fondo, las autoridades están poniendo en marcha un nuevo conjunto de medidas para garantizar la estabilidad y apuntalar la viabilidad externa a mediano plazo, y centradas en reponer las reservas y mejorar el orden fiscal”, señaló Georgieva.

“Para alcanzar el déficit fiscal primario acordado de 1,9% del PIB este año, sigue siendo esencial apoyar la estabilidad económica y financiera”, añadió. “Los esfuerzos se centran en reforzar los controles de gasto con medidas iniciales dirigidas a actualizar las tarifas de la energía y contener los salarios públicos y las pensiones, sin dejar de proteger el gasto prioritario en programas sociales y en infraestructura”, prosiguió.

“Estas medidas están complementándose con aumentos temporales de los impuestos sobre la compra de ciertos bienes y servicios en moneda extranjera con el fin de ayudar a compensar la pérdida de ingresos de exportación a causa de la sequía”, detalló. “La reciente realineación del tipo de cambio, sumada al endurecimiento de la política monetaria, debería continuar a ayudar a promover la acumulación de reservas y, al mismo tiempo, limitar el efecto de traspaso del tipo de cambio a la inflación”, manifestó.

“En adelante, la tasa de ajuste del tipo de cambio se calibrará con detenimiento para facilitar el cumplimiento de los objetivos de acumulación de reservas y reducción de la inflación, en tanto que las tasas de interés real permanecerán en niveles debidamente positivos para seguir apoyando la demanda de activos en pesos. Las intervenciones en el mercado financiero y de futuros también serán limitadas y temporales, y se centrarán en corregir condiciones de desorden”, puntualizó.

“Mientras tanto, las prácticas de tipos de cambio múltiples, las restricciones cambiarias y las medidas de gestión de los flujos de capital se replegarán gradualmente conforme lo permitan las condiciones, ya que no son una sustitución de una política macroeconómica sólida”, indicó. “Se acordó que en años posteriores se habrá de acelerar la consolidación fiscal con medidas de alta calidad enfocadas en el gasto y el ingreso. Esto ayudará a eliminar el financiamiento monetario del déficit, promover la desinflación y apuntalar el balance del Banco Central”, siguió.

“Se ha reconocido la importancia de fomentar el potencial exportador y la posición externa de Argentina, y que la conclusión del primer tramo del gasoducto es un hecho positivo. Será preciso continuar prestando atención a proteger a los pobres y a promover el crecimiento inclusivo conforme se corrigen los desequilibrios”, agregó. “Sigue siendo imperativo ejecutar el programa con determinación, formular políticas de forma ágil y planificar para contingencias, y es posible que sea necesario aplicar otras medidas para alcanzar los objetivos del programa y salvaguardar la estabilidad”, advirtió.

“Mientras tanto, continúa siendo crucial contar con un amplio respaldo político y que el programa se asuma como propio a corto y mediano plazo, ya que, para resolver los profundos desafíos a los que se enfrenta Argentina, se requerirán los esfuerzos de futuros gobiernos. Encomiamos el sólido compromiso de las autoridades para mantenerse al día en sus obligaciones financieras con el FMI”, concluyó.

Fuerte respaldo de Lula da Silva a Alberto Fernández: “Tengo la intención de ayudar para sacarle el cuchillo que el FMI tiene en el cuello a Argentina

Tras casi cuatro horas de reunión, Alberto Fernández y Lula da Silva brindaron una declaración conjunta para informar sobre los probable acuerdos alcanzados entre ambos países. Lula explicitó su apoyo político a la Argentina, aunque no dio precisiones técnicas acerca de la cooperación económica y financiera que ofrecerá su gobierno a la administración del Frente de Todos.

“Somos solidarios con la lucha del gobierno de Alberto Fernández respecto a la situación de Argentina y la deuda. Me comprometí con hacer todo el sacrificio para ayudar en este difícil momento al país”, aseguró Lula al comienzo de su declaración en el Palacio de Alvorada.

Y a continuación reveló que abrió una negociación con Xi Jinping -líder chino- para lograr que los BRICS -un foro multilateral integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- aporten ayuda financiera al país que atraviesa una compleja situación económica causada por la sequía y la ausencia de reservas en el Banco Central.

Pero Lula no se detuvo en los BRICS y su eventual respaldo a la Casa Rosada. El líder brasileño adelantó que dio instrucciones a su Fernando Haddad, su ministro de Economía, para que apoye a la Argentina en su negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esa negociación se encuentra en una etapa preliminar y su objetivo es cambiar las metas comprometidas al momento de firmar el actual acuerdo de Facilidades Extendidas. La posición de Brasil pesa en el board del Fondo.

“Tengo la intención de ayudar para sacarle el cuchillo que el FMI tiene en el cuello a Argentina. Sabemos cómo se endeudó Argentina y a quien le prestó el dinero, por lo que no se los puede presionar así. Argentina es un país que sólo quiere crecer y generar empleo”, aseguró Lula frente a Alberto Fernández.

Lula enfatizó su respaldo político a Alberto Fernández, pero también aclaró que necesita garantías de la Argentina y mantener una conversación institucional con los empresarios brasileños y el Congreso. La intención de Argentina es lograr que Brasil financie las importaciones que recibe de ese país para evitar una merma de sus reservas en dólares, pero ese objetivo necesita de acuerdos políticos con los empresarios locales y una fina legislación técnica para esquivar ciertas complicaciones económicas.

Al respecto, Lula exhibió su conocida sinceridad mediática: Alberto Fernández “llegó aquí muy preocupado, y va a volver más tranquilo. Es verdad: sin dinero, pero con mucha disposición política para encontrar una salida para la Argentina”.

Al concluir su presentación, el presidente de Brasil reveló que había mantenido una comunicación con Dilma Rousseff -actual titular del banco de los BRICS- para encontrar una solución legal que permita ayudar desde ese foro multilateral a la Argentina. Sucede que el país no integra los BRICS, y los fondos de su banco soló pueden ser prestados a los socios signatarios.

“Vamos a hacer lo posible para cambiar esa regla”, dijo Lula.

A su turno, Alberto Fernández consideró como “muy importante” la reunión con Lula y confirmó que están resolviendo la situación de las garantías para cerrar el acuerdo que permita financiar las importaciones de Brasil a la Argentina.

“Celebro y valoro el apoyo explícito que nos ha dado el presidente Lula como país y como gobierno. Han tomado la decisión de que las empresas de Brasil sigan exportando a la Argentina, y nos habían pedido que hagamos algunos deberes que ya hemos hecho y que tienen que ver con las garantías para que Brasil pueda favorecer esos créditos”, señaló el Presidente en la declaración conjunta.

Cuando concluyó la aparición de los presidentes ante los medios de comunicación, se sirvió una cena distendida para continuar analizando las relaciones entre ambos países. Alberto Fernández y su comitiva duermen en Brasilia -y con la excepción de Sergio Massa que extiende su gira- el resto de la delegación regresa mañana a Buenos Aires.

Tras llegar de Estados Unidos, Sergio Massa le informó el resultado de las reuniones a Alberto Fernández en Casa Rosada

Pocas horas después de su regreso de Estados Unidos, el ministro de Economía, Producción y Agricultura, Sergio Massa, visitó esta tarde al presidente Alberto Fernández en su despacho de la Casa Rosada para informarlo sobre los resultados de los diálogos que mantuvo con inversores, empresarios norteamericanos y autoridades del gobierno de Joseph Biden y del FMI. Se evalúan nuevas medidas, con el frente interno como prioridad. También discutieron otros temas, fuera de la agenda económica, como el ataque a Cristina Kirchner.

Massa regresó al país esta mañana, dos días antes de la presentación del Presupuesto 2023 ante el Congreso y un día antes de que se conozca el dato de inflación de agosto, mientras se evalúa una nueva suba en las tasas de interés. Más temprano estuvo reunido con su equipo, en gran parte aquellos que lo acompañaron en la gira. Y por la tarde se desplazó a la Casa de Gobierno para presentarle los avances al Presidente. Llegó a las 15.30 y la reunión se extendió por más de tres horas. A las 18.40 dejó el lugar y evitó hablar con la prensa. Mientras transcurría el encuentro, desde el área de comunicación de la Presidencia destacaron en particular los nombres de la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, a Kristalina Georgieva del FMI y a Mauricio Claver-Carone, titular del BID.

Durante la charla, también abordaron temas fuera del ámbito económico, entre ellos el intento de magnicidio contra la vicepresidenta, eje de la agenda política local durante la extensa ausencia de Massa. “Son dos dirigentes políticos, hablaron de todo”, dijeron en Balcarce 50 sobre el largo encuentro. Y agregaron que el ministro le informó cómo cerró la revisión del segundo semestre, cuándo se anunciaba el envío al board y el del staff, le transmitió algunos temas generales sobre cuestiones de gobierno de Estados Unidos que pudo conversar y miradas sobre la región que recibió. También analizaron el Plan Gas que se anunciará este jueves y la reglamentación de la Ley de industria automotriz que se espera para la próxima semana.

Ayer al mediodía, cuando Massa se encontraba aún en Washington, el jefe de Estado y el ministro habían hablado por teléfono, se informó desde la Presidencia, en una “larga charla”, donde Massa le contó detalles sobre los encuentros que había mantenido hasta ese momento. Pero aún faltaba el plato fuerte, el encuentro con Kristalina Georgieva, titular del FMI, que se concretó ayer. El mano a mano con Yellen no estaba previsto, y fue una sorpresa para todos en Gobierno.

El Senado sancionó el acuerdo con el FMI por una amplia mayoría

El proyecto recibió 56 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones. Los senadores del Frente de Todos ligados a La Cámpora y al cristinismo no acompañaron la ley, que ahora el Gobierno deberá promulgar cuanto antes, teniendo en cuenta que deberá ser tratada por el board del organismo internacional.

Sin la presencia de Cristina Fernández de Kirchner y con un quórum de 48 senadores que aseguraban los dos tercios necesarios para iniciar el tratamiento sobre tablas, el Senado de la Nación comenzó pasadas las 14 horas a dar el debate que terminó con la sanción por 56 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones, del proyecto que le otorgó el permiso al Gobierno para reestructurar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Dentro de los legisladores del Frente de Todos que no acompañaron la ley, hubo algunos que se abstuvieron, pero de acuerdo con las reglas del recinto cuando ocurre esto son considerados como votos negativos.

Cuando estaba exponiendo el jefe del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), Luis Naidenoff, la Cristina Kirchner tomó sus pertenencias y se retiró del Congreso, por lo que el momento de la votación fue coordinado por la presidenta provisional de la Cámara alta, Claudia Ledesma Abdala.

Luego de más de nueve horas de debate, llegó el momento de la votación y la expectativa estaba puesta en qué iban a hacer los legisladores ligados al cristinismo o La Cámpora y finalmente votaron como estaba previsto. La novedad es que, a diferencia de lo que sucedió en la Cámara de Diputados, algunos de lo que se opusieron al proyecto tomaron la palabra.

“No se le iba a negar la palabra a ninguno, el acuerdo es que tratáramos que los discursos no sean incendiarios”, explicó un senador del Frente de Todos que votó de manera favorable. “La bajada fue simple, hay libertad de acción, pero también había una idea clara de no ir al choque porque nadie quiere que se diga que Cristina Kirchner detonó el acuerdo”, agregó.

Y 4 de los 14 señalados que al principio de la sesión se señalaban como los que iban a votar en contra se anotaron como oradores. Las senadoras María Inés Pilatti Vergara, Nora Del Valle Giménez y María Eugenia Catalfamo anticiparon su voto en contra mientras que Silvia Sapag confirmó su voluntad de abstención.
La senadora kirchnerista Nora del Valle Giménez (Salta) dijo que no votaba “en contra del gobierno, del presidente ni de la vice. Voto en contra de la deuda ilegítima que dejó Macri y del FMI. Las deudas se honran, pero las estafas se denuncian”, dijo.

Algo similar fue el caso de la neuquina Silvia Sapag quien aseguraba que “esta es una deuda odiosa, donde están en connivencia quien otorga el crédito y quien lo pide. Fue el plan perfecto”, dijo.

Pero quien fue la primera en anunciar, sin rodeos ni metáforas, que votaría en contra fue la senadora Nora del Valle Giménez, quien justo en el momento en que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner retomaba su lugar como presidenta de la Cámara, aseguraba “señora presidenta, adelanto mi voto negativo. Pero que nadie se confunda, mi voto no es en contra de mi gobierno, no voto en contra de mi presidente ni de mi vicepresidenta, ni voto en contra del Frente al cual pertenezco”.

Por el lado de la oposición también hubo sorpresas porque, aunque habían adelantado que los 33 senadores de Juntos por el Cambio iban a votar en la misma línea y eso era apoyando el proyecto de ley, durante el transcurso del debate aparecieron varias voces que adelantaban sus abstenciones, como el caso de la senadora Lucila Crexell.
Uno de los momentos más festejados por el bloque de Juntos por el Cambio fue al comienzo del debate en donde el senador Martín Lousteau hizo su exposición.

Luego de confirmar que votaría a favor del proyecto de acuerdo con el FMI, apuntó contra el gasto público y ejemplificó:“Mientras la provincia de Corrientes se incendiaba, la Secretaría de Ambiente se gastó 30 millones de pesos para explicar todo lo que no hicieron por los correntinos”. La parte más destacada fue cuando leyó varios fragmentos del libro “Sinceramente”, que escribió Cristina Kirchner en 2019, antes de ser candidata a vicepresidenta. El senador reprodujo los pasajes donde la ex presidenta se refería a la gestión del patrimonio familiar, en movimientos que, para el kirchnerismo, se trataría de “fuga de capitales”.

FUENTE: INFOBAE

Juntos por el Cambio prestará los dos tercios y mañana el Senado aprobará el acuerdo con el FMI

En la reunión de interbloque, la oposición decidió que mañana bajará al recinto y sesionará sobre tablas el pedido del Ejecutivo para refinanciar el crédito otorgado a la gestión de Mauricio Macri en 2018, dando un respaldo definitivo para que el Ejecutivo avance en la refinanciación del crédito por 44.500 millones de dólares que contrajo la adminitración de Cambiemos en 2018.

Esto se definió este mediodía en la reunión del interbloque de Juntos por el Cambio que votó hacer lugar al pedido del Frente de Todos y bajar al recinto mañana a las 14 para sesionar sobre tablas este único proyecto de ley.

Para poder comenzar a sesionar mañana tienen que haber 48 de los 72 senadores que conforman la Cámara alta. Si nadie se ausenta, Juntos por el Cambio aportará 33 y el Frente de Todos 35 legisladores.

“Se definió rápidamente apoyar el pedido de tratarlo mañana. No hubo mucha discusión en el interbloque y quedamos que los posicionamiento van a ser expuestos en los discursos de mañana”, explicó una fuente que participó del encuentro.

Los senadores de Juntos por el Cambio que tomarán la palabra mañana en el recinto buscarán “remarcar la falta de responsabilidad” de sus pares del oficialismo que no acompañan el proyecto. “Además se hará referencia a los 27 meses de negociaciones”,. agregó.

Se espera que los 33 senadores del interbloque de Juntos por el Cambio voten de manera favorable el proyecto de ley que ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados, en donde fue aprobada por 202 votos, de los que la coalición opositora aportó 111 de un bloque de 115.

En paralelo, la bancada del Frente de Todos va anunciando sus votos. Por lo menos los que van a acompañar. El senador nacional por Santa Fe, Marcelo Lewandowski, confirmó hoy que acompañará el proyecto y consideró que la deuda con el organismo “es una deuda política”.

”Se trata de una deuda que no solo es económica sino que también es política. Por pedido de (Mauricio) Macri, el FMI nos prestó en 2018 más del doble que permitía su estatuto. Estamos en una instancia en la cual no hay un plan B. No apoyar el proyecto traería como resultado el default; por eso voy a acompañar”, explicó.
En la misma línea, el senador por La Rioja Ricardo Guerra votará positivamente:”Es la primera vez que se discute un endeudamiento público con distintas posiciones y con lo que significa el FMI en nuestra economía, generando muchas situaciones y posiciones, tanto de un lado político como de otro”, sostuvo el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado.

La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Cristina Kirchner, convocó a la Cámara alta para debatir el jueves el proyecto de ley que autoriza al gobierno nacional a cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para el refinanciamiento de la deuda de más de 44.000 millones de dólares contraída en 2018 por el gobierno del ex presidente Mauricio Macri. A través del Decreto Parlamentario 17/22, firmado la noche del martes, Fernández de Kirchner convocó a la sesión especial desde las 14.

La Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara alta firmó ayer el dictamen en favor del proyecto de ley que fue sancionado por Diputados la semana pasada. El dictamen, sin embargo, no tendrá los siete días de vigencia que establece el Reglamento de la Cámara de Senadores de la Nación.

Por ello, para celebrar la sesión, será necesario juntar el voto afirmativo de los dos tercios de los legisladores presentes en el recinto para habilitar la reunión parlamentaria “sobre tablas”.

FUENTE: Infobae

Haquim abogó por el “mejor acuerdo” con el FMI

En representación del Gobierno de Jujuy, el vicegobernador Carlos Haquim participó del encuentro convocado por Presidencia de la Nación para exponer el estado de situación de las conversaciones que se llevan adelante con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en busca de un acuerdo que permita replantear compromisos de vencimiento y pago.

En este sentido, enfatizó que “es necesario arribar al mejor acuerdo y se priorice los intereses del país, ya que la situación se tornará aún más compleja si no hay entendimiento”.

Al evaluar la reunión, dijo que “permitió poner sobre la mesa la situación de deuda con el Fondo Monetario Internacional, en particular las dificultades que tiene el país para hacer frente a los compromisos”.

Luego destacó “la disposición de autoridades nacionales de poner blanco sobre negro la situación”, consideró oportuno convocar a “dejar de lado cuestiones partidarias de cara al escenario económico de tamaña envergadura”.

“En todo caso, es tiempo de pensar la manera de salir adelante, más allá de las culpas y las diferencias políticas”, sostuvo Haquim finalmente

Gerardo Morales volvió a dejar en offside a Rodríguez Larreta

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, consolidó su estrategia de dejar a Horacio Rodríguez Larreta en offside con la reunión con el ministro de Economía, Martín Guzman. Larreta había salido a decir que ni él ni los gobernadores radicales iban a concurrir a ese encuentro porque era una “reunión política”. Pero, pocas horas más tarde, tras conversaciones con el presidente Alberto Fernández, Morales lo contradijo: sostuvo que los radicales enviarían emisarios hoy porque no ir sería “una pendejada”. En la misma línea, un día más tarde, aseguró como tiro de gracia: “Esta deuda que se está negociando la contrajimos nosotros y lo menos que tenemos que hacer es ir y escuchar”. De esta forma, Larreta fue el único que no mandó a nadie al encuentro de hoy con Guzman. No obstante, según confirmaron a este diario desde el Gobierno porteño, el jefe de Gobierno irá con los gobernadores radicales a un encuentro con el ministro de Economía la semana que viene. En dos días, se dio por tierra con la posición del ala dura.

La cronología es importante para entender la jugada que le hizo Morales a Larreta -dos futuros contendientes por la presidencia en las PASO de Juntos por el Cambio- y cómo quedaron parados en público: Larreta como un intransigente; Morales, como un gobernante que  acerca posiciones. La cronología fue la siguiente:

  1. El presidente y Guzman anunciaron una reunión con los gobernadores para informar detalles de la negociación con el FMI.
  2. El lunes, Larreta cruzó llamadas con los tres gobernadores radicales: Morales (Jujuy), Gustavo Valdez (Corrientes) y Rodolfo Suárez (Mendoza). A su vez, intervinieron otros integrantes de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio. En esas conversaciones, hubo reparos a la posición ultra de no asistir, pero se impuso la línea más dura. Al punto de que sacaron un comunicado en el que decían que no iban a ir porque “la reunión informativa a la que fueron convocados se asemeja a una reunión política más que a una reunión institucional de trabajo”.
  3. El martes, cuando lo consultaron, Larreta puso la cara para reafirmar la negativa, pese a que el Gobierno había cumplido con todas las condiciones que habían puesto para ir. En esencia, Larreta no dijo nada muy distinto a lo que afirmaba el comunicado: “Entendemos que, así como está planteada, es una reunión política más que una reunión en serio de trabajo institucional”, afirmó el jefe de Gobierno, y fue el blanco de todas las críticas del oficialismo.
  4. Mientras tanto, Morales mantenía conversaciones con el presidente. Hablaron hasta cinco veces en un día. Y finalmente salió a anunciar que los radicales sí concurrirían al encuentro del miércoles -en su caso, a través del vicegobernador de Jujuy-. Primero esperó unas buenas horas a que Larreta recibiera toda la munición pesada por “irresponsable” o por no colaborar a solucionar la deuda con el FMI que dejó Macri. Luego Morales dijo que era una “pendejada” no ir y que “no hay que jugar a las escondidas con esto”. De hecho, Larreta quedó solo: a la reunión con Guzman fueron representantes de 23 distritos. Solo la Ciudad de Buenos Aires no concurrió. Lo mismo había pasado con el pacto fiscal donde Larreta fue el único que no lo firmó. Los radicales, sí.

Golpe de gracia

El miércoles mismo, Morales no solamente ratificó que había que ir a esa reunión, y que los gobernadores radicales asistirían a otra el lunes próximo con Guzman, sino que lanzó una frase que impactó en la interna de Juntos por el Cambio: “Sobre el tema de la deuda tenemos mucho que rendir cuentas todos: el kirchnerismo, el peronismo, el radicalismo, el PRO, Juntos por el Cambio, todos. Esta deuda que se está negociando la contrajimos nosotros y lo menos que tenemos que hacer es ir y escuchar”, aseguró en una entrevista con FM Urbana.

La frase tiene varios destinatarios a la vez: por un lado, Larreta, que había quedado por sus palabras públicas en la intransigencia total; en segundo lugar, Macri, que es renuente a aceptar su responsabilidad en la discusión actual por la deuda (no lo hizo, por ejemplo, cuando el FMI emitió un informe muy duro sobre su política económica) y, en tercer lugar, contra el ala dura del PRO.

De hecho, para Patricia Bullrich, Morales tuvo otro mensaje: “Van a salir los halcones, que por qué mando al vicegobernador”, la toreó. Como respuesta, el diputado Waldo Wolff le señaló que “dialogar no es ser funcional al relato”.

Categórico respaldo a Morales y su posición ante las conversaciones por la deuda externa

Mario Pizarro, presidente de la Convención Provincial de la Unión Cívica Radical, emitió un contundente pronunciamiento en respaldo a la posición política e institucional asumida por Gerardo Morales de cara a las conversaciones que el gobierno nacional mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la deuda.

Aseguró que la decisión del gobernador de Jujuy y presidente del Comité Nacional de la UCR de generar y concurrir a una reunión con el ministro Martín Guzmán para escuchar un informe de neto perfil técnico sobre la deuda y las negociaciones con el organismo de crédito, “es propia de un gobernante serio y movilizado por un profundo sentimiento de responsabilidad”.

Asimismo, Pizarro cuestionó severamente a los que “juegan a hacer política desde redes sociales” y que “cómodamente instalados en sus zonas de confort no conocen ni por asomo lo que es la responsabilidad de gobernar”.

“Lamentablemente hay algunos críticos que son de manual y no quieren o no pueden ver que el facilismo no es buen aliado del verdadero político con vocación de servicio”, advirtió.

Continuó argumentando, que “la inclinación al diálogo es una virtud” que distingue al gobernador de Jujuy, la cual “conjuga a la perfección con un nítido sentido de responsabilidad, más aún cuando carga en sus espaldas el compromiso es administrar razonablemente los intereses y el bienestar de un pueblo, como así también los disensos en el marco de la coalición Juntos por el Cambio”.

Tras reivindicar la definición formulada por Morales respecto de que “todos tenemos cuentas que pagar”, Pizarro indicó que “no se puede poner palos en la rueda, menos cuando la deuda en discusión la generamos nosotros”.

“Tenemos la obligación y responsabilidad de escuchar el informe sobre la deuda con el FMI”

El gobernador de Jujuy y presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, aseguró que los gobernadores de Juntos por el Cambio “no queremos el default”, puesto que “esa situación la terminamos pagando caro todos los argentinos”.

Es por ello que planteó la necesidad de “ser responsables” ante las conversaciones que el gobierno nacional mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), “ya que peronistas, radicales, kirchneristas y el PRO, todos tenemos cuentas que pagar”, afirmó.

“En este caso particular, se trata de una deuda que generamos en su momento nosotros en ejercicio del gobierno, por lo tanto debemos dar condiciones institucionales, escuchar y dar debate”, argumentó.

Consideró que otro punto a discutir en lo sucesivo es “la necesidad de contar con un presupuesto 2022 razonable, tema que entendemos volverá a estar en debate” y añadió que “ese nuevo proyecto de presupuesto debe incluir un plan de gobierno”.

“Con posterioridad estos temas tienen que ser abordados institucionalmente en el seno del Congreso de la Nación, tal cual lo establece la Constitución”, completó.

Retomando la posición asumida por los gobernadores de Juntos por el Cambio de cara al informe que presentará el ministro de Economía, Martín Guzmán, explicó que “en principio veíamos un armado semejante a un acto político y partidario, cuando el tratamiento de las negociaciones con el FMI debe ser institucional”.

Por otra parte, destacó que le pidió a Alberto Fernández una reunión de los gobernadores de Juntos por el Cambio con la presencia de jefes de bloques parlamentarios y puntualizó que “cuando fijamos nuestra posición contraria a la primera convocatoria, el presidente cambió” y Morales valoró esa decisión presidencial.

En otro orden, aclaró que “no hay mayores diferencias entre los gobernadores de Juntos por el Cambio, aunque sí haya quienes pretenden instalarlas” y, en este sentido, resaltó que “no me preocupan las críticas y menos los que trabajan a través de Twitter todo el día”. “Eso no es lo mismo que ser presidente de un partido y gobernador de una provincia, con el deber de administrar diferencias, responsabilidades públicas y los intereses de todo un pueblo”, sostuvo finalmente.