De Palpalá a Harvard: el arquitecto jujeño que conquista la planificación urbana en la cima mundial
Facundo Soraire, nacido en Palpalá (Jujuy), está a punto de graduarse como magíster en Planificación Urbana en la Universidad de Harvard, una de las instituciones más prestigiosas del planeta. Gracias a una beca Fulbright en articulación con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), este joven arquitecto transforma su pasión por lo urbano en un proyecto que regresa a sus raíces: su tesis de maestría se centra precisamente en su ciudad natal.
El camino de Soraire comenzó en Jujuy, pasó por Córdoba —donde estudió arquitectura y trabajó adquiriendo experiencia clave— y lo llevó hasta Estados Unidos. “Descubrí que la arquitectura no era solo hablar de casas y edificios, sino de la ciudad y de entender la lógica de lo urbano. Me encantó ese campo disciplinar y empecé a buscar un foco en eso”, relató en entrevista con Estación Verano (AM630).
Tras años de trabajo en ambas provincias, donde valora las oportunidades y contactos que recibió, surgió la posibilidad de especializarse en el exterior. “Conocí muchas personas que me dieron oportunidades, hasta que apareció la chance de estudiar afuera y especializarme en urbanismo, que era lo que me apasionaba”, recordó.
El proceso demandó perseverancia: investigó y postuló a múltiples becas en Europa y Argentina hasta conseguir la Fulbright-CFI en 2023. “Ahí empezó todo el proceso de postulación a universidades”, explicó.
Hoy, en el tramo final de su máster de dos años en la Harvard Graduate School of Design, Soraire está por iniciar el segundo semestre del último año y se graduará en mayo. La beca le permite no solo estudiar, sino también trabajar como asistente de profesores o en investigaciones. El programa busca formar profesionales que regresen a sus países de origen para aplicar lo aprendido: por eso, su tesis aborda problemáticas de Palpalá.
Por ahora, es el único jujeño cursando en Harvard y forma parte de una activa red latinoamericana: “Somos alrededor de 20 argentinos en distintas facultades. Pudimos conocernos en eventos y espacios comunes”.
Más allá del aula, destaca la riqueza de la experiencia integral. “Mi vida gira en torno al estudio, pero lo increíble es todo lo que pasa afuera de las clases. No es solo tener profesores que son grandes académicos, sino las actividades, los laboratorios, charlas y eventos. Podés ir a escuchar a alguien de la ONU o del Banco Mundial. Ahí se forman muchas ideas y conexiones”.
Para quienes sueñan con estudiar en el exterior, Soraire deja un consejo directo y motivador: “La constancia y la perseverancia son claves. No dejar de preguntar. Buscar un camino solo muchas veces no funciona; conviene hablar con personas que ya estudiaron donde querés ir, meterse todos los días a buscar oportunidades. Como jujeño siempre sentí que había una barrera, pero desde acá también se pueden hacer cosas”.
