Habló la familia de Jorge Anachuri, una de las víctimas del presunto asesino serial de Jujuy

Se lleva adelante la investigación por la desaparición de cinco hombres en el barrio Alto Comedero, la Justicia jujeña confirmó este lunes el hallazgo de nuevos restos óseos en una zona descampada cercana al domicilio de Jurado, el principal imputado por el caso. La información fue confirmada por el fiscal regional Guillermo Beller, quien sostuvo que el hallazgo se produjo en un basural frecuentado por los vecinos de la zona.

En ese marco, la familia de Jorge Omar Anachuri, una de las víctimas del crimen en Jujuy escribió un mensaje en redes sociales despidiendo al hombre de 68 años.

El mensaje de la familia de Jorge Omar Anachuri

En principio, los familiares agradecieron a todos aquellos que se sumaron a la búsqueda de Jorge Omar Anachuri. Seguido, manifestaron: “Eras todo inocencia, bondad, y alegría para tu familia. No en vano llegaste a este mundo un 16 de julio, de allí tu apodo Carmelo”.

Posteriormente hicieron referencia al posible asesinato del hombre, expresando: “La maldad plena, te tiraron encima, te engañaron, te lastimaron!! Justicia celestial tendra tu asesino. Nos dejaste los mejores ejemplos. Ahora ya descansa en paz. Hasta siempre”.

Cabe destacar que Anachuri desapareció el viernes 25 de julio, momento en el cual se desplegó un gran operativo de búsqueda tras la denuncia efectuada por sus familiares. El hombre de 68 años había sido visto por última vez por la calle Perú de barrio Mariano Moreno. En ese marco, la Fiscalía mediante la recopilación de evidencia, entiende que una de las víctimas del crimen en Alto Comedero, sería Anachuri junto con otras cuatro personas.

¿Quiénes son los desaparecidos que podrían ser víctimas del crimen en Jujuy?

  • Sergio Alejandro Sosa (25 años): Se perdió en Barrio Coronel Arias. Se desconoce cómo vestía. Altura: 1.55 m, delgado, tez blanca, cabello negro con canas, ojos negros, uno de ellos, desviado (esotropía).
  • Miguel Ángel Quispe (60 años): Altura: 1.80 m, tez blanca, delgado, cabello ondulado corto, de color negro con canas, cicatriz en la nuca y el cuero cabelludo. Última vestimenta: Indefinida
  • Juan Carlos González (60 años): Altura: 1.75 m, tez trigueña, delgado, cabello corto negro, cicatriz en cejas y nariz. Última ropa: campera bordo, remera amarilla, pantalón deportivo azul con escudo de AFA, zapatillas grises.
  • Juan José Ponce (51 años): Altura: 1.50 m, delgado, cabello corto con canas. Vestía por última vez: chaleco azul, buzo beige, pantalón gris oscuro, gorra roja

La causa podría escalar a homicidios múltiples

Aunque la acusación inicial se centra en cinco personas desaparecidas, el fiscal Beller indicó que podrían existir más víctimas. “Lo que no se descarta es que estas cinco sean las únicas personas que esta persona se haya llevado. Entendemos que podría haber más víctimas. De hecho, tenemos ya dos personas que todavía no fueron localizadas, que más o menos coinciden con las características de estos otros cinco. Lo que no tenemos es una vinculación con él o de haber estado en el domicilio, por ahora”.

Este martes comenzarán los análisis de ADN sobre los restos hallados, con el acompañamiento de familiares de los desaparecidos. Los estudios se realizarán en el laboratorio forense de la provincia, donde también se analizarán prendas y objetos encontrados durante los rastrillajes.

Fuente: Todo Jujuy

Estos serían los hombres que desaparecieron y podrían ser víctimas del presunto asesino serial de Jujuy

Matías Jurado atraía a las víctimas, según pudo reconstruir la investigación, con un falso trabajo en la terminal como maleteros o con una invitación a su casa para tomar alcohol. De forma voluntaria, subían a un remis o taxi. Una vez adentro de su casa, los asesinaba y descuartizaba para deshacerse de los cuerpos de una forma macabra.

Los peritos que trabajaron en la vivienda que ocupaba junto a su sobrino de 16 años, en el barrio Alto Comedero, en San Salvador de Jujuy, hallaron varios fragmentos de huesos que, creen, serían de las víctimas. Resta análisis de ADN que confirmen la principal hipótesis del equipo fiscal liderado por Guillermo Beller: que podrán estar frente a un asesino serial.

Fue Beller quien, al tomar conocimiento de la última de las desapariciones, encontró patrones comunes en otras similares en la zona. Esa investigación llevó a la policía a la casa del horror. Se trató de la búsqueda de Jorge Omar Anachuri, de 68 años, quien desapareció el 25 de julio pasado. Es decir, un viernes. Según dijo su sobrino a los detectives, ese día de la semana era el predilecto de su tío para cometer los atroces crímenes.

Matías Jurado, presunto asesino serial
Matías Jurado, presunto asesino serial

El presunto homicida serial seguía, de acuerdo a las fuentes consultadas, un patrón específico. No solo en el modus operandi y el día elegido para cometer los crímenes (los viernes), sino también en la elección de las supuestas víctimas: todos eran hombres adultos, mayores de 50 años.

Solo uno de ellos es menor de 30 años. Se trata de Sergio Alejandro Sosa, de 25 años, quien desapareció el 4 de julio.

En orden cronológico, se investigan también las desapariciones de Miguel Ángel Quispe (60), quien fue visto por última vez el 26 de junio; de Juan Carlos González, de 60 años, quien desapareció el 11 de junio, y de Juan José Ponce (51), que es buscado desde el 10 de abril.

casa alto comedero
casa alto comedero

Sospechan que puede haber más restos y rastros de ADN que deberán ser cotejados con muestras de familiares de los desaparecidos, aunque aún resta confirmar que se trata de huesos humanos.

Al mismo tiempo, esperan la ampliación de la declaración del adolescente de 16 años que vivía con el sospechoso y otras entrevistas a vecinos de la zona que puedan dar mayor claridad a la causa. Además, está pendiente la toma del testimonio a otro pariente del imputado, también menor de edad.

Por último, analizan si la ropa hallada en el domicilio pertenece a alguna de las personas desaparecidas.

Presuntas víctimas del asesino serial
Presuntas víctimas del asesino serial

Uno por uno, los hombres desaparecidos

  • 10/04/25 – Juan José Ponce (51)
Ponce, Juan José
Ponce, Juan José
  • 11/06/25 – Juan Carlos González (60)
Juan Carlos González
Juan Carlos González
  • 24/06/25 – Miguel Ángel Quispe (60)
Miguel Ángel Quispe
Miguel Ángel Quispe
  • 04/07/25 – Sergio Alejandro Sosa (25)
Alejandro Sosa
Alejandro Sosa
  • 25/07/25 – Jorge Omar Anachuri (68)
Jorge Omar Anachuri
Jorge Omar Anachuri

Fuente: Somos Jujuy

Siniestro: el presunto asesino serial elegía a sus víctimas todos los viernes

Un llamativo caso ocurrido en el barrio Alto Comedero de San Salvador de Jujuy encendió todas las alarmas: en el marco de una investigación por la desaparición de cinco hombres, la Policía de la Provincia encontró restos óseos y piel humana en el interior de una vivienda. Como resultado, un hombre de 37 años fue detenido y este lunes será imputado.

Fuentes oficiales confirmaron la identidad de una de las víctimas y difundieron los apellidos de las otras cuatro personas que habrían sido asesinadas en el domicilio de Alto Comedero.

Imputación del asesino de Alto Comedero: este lunes será la audicencia

Fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmaron que este lunes 4 de agosto, por la tarde, el acusado M. Jurado, de 37 años, afrontará la audiencia imputativa por los asesinatos múltiples ocurridos en el barrio Alto Comedero.

Identidades de las víctimas

En relación a los restos hallados, los fiscales señalaron en un principio que se llevan adelante pericias de ADN para determinar las identidades de las víctimas. Sin embargo, horas más tarde confirmaron que el acusado también será imputado por la desaparición y asesinato de Jorge Omar Anachuri, un hombre de 68 años que estaba desaparecido desde el 25 de julio.

“Anachuri es el quinto de las cinco búsquedas activas que teníamos y entendemos que esta persona se lo llevó”, indicaron las fuentes oficiales.

Por otra parte, las otras personas involucradas podrían ser Ponce, Quispe, González y Sosa.

Las pistas que activaron la investigación

La causa se inició tras la denuncia por la desaparición de cinco hombres adultos en distintos momentos y con características similares. Según explicó el fiscal regional Guillermo Beller, todas las víctimas presentaban algún grado de vulnerabilidad social, lo que habría sido aprovechado por el sospechoso para acercarse a ellas.

Los investigadores analizaron cámaras de seguridad de la zona y detectaron una serie de traslados en remís protagonizados por el ahora detenido, en los que aparecían personas con rasgos similares a los hombres buscados. “Tenemos filmaciones que lo muestran subiendo a dos de los desaparecidos al vehículo, y además encontramos en la casa elementos que podrían estar vinculados a los otros”, dijo Beller.

Con estos indicios, se ordenó un allanamiento en el domicilio del acusado, ubicado en una zona residencial de Alto Comedero. El procedimiento reveló un escenario impactante: huesos calcinados, fragmentos de piel, ropa quemada y elementos de combustión. Todos los restos fueron enviados a laboratorio para ser analizados.

Modus operandi

El modus operandi de Jurado, según la reconstrucción de los investigadores y los testimonios recabados, presentaría una secuencia con patrones reiterados que alertaron a las autoridadesy hablan de la obra de un asesino en serie.

*Una vez que accedían a entrar en la casa, las víctimas eran recibidas solo por Jurado; el adolescente que vivía con él solía retirarse.

*Elegía los días viernes para dirigirse a puntos donde solían encontrarse personas en situación de calle.

*En esos encuentros, ofrecía trabajos circunstanciales —como changas en la terminal— o bebidas alcohólicas.

*Con este método, conseguía persuadir a las personas para que lo acompañaran hasta su domicilio en el barrio Alto Comedero.

Los investigadores sospechan que, dentro de la vivienda, Jurado sometía a sus víctimas y procedía a descuartizarlas. Algunos restos humanos eran enterrados en el mismo domicilio, otros se quemaban con la finalidad de reducirlos y parte de ellos se colocaban en bolsas de consorcio que luego eran descartadas en basurales de la zona.