MEJORAMIENTO EN EL AREA DE SALUD
PALPALÁ RECIBIO $1.289.182

El gobernador Gerardo Morales presidió en el Salón Blanco el acto de entrega de cheques a los municipios de Palpalá por un monto de 1.289.182 pesos  y para San Pedro por un valor de 2.289.250 pesos, correspondientes al Programa Municipios Saludables y un videocolonoscopio de última generación.

Esos beneficios  se concretaron con fondos de Nación a partir de la CUS-Proteger. También se entregaron  15 computadoras para el Departamento Provincial de Inmunizaciones. Estas acciones forman parte de la ejecución en todo el territorio del Plan Estratégico de Salud.

En ese sentido, el gobernador destacó el trabajo de los intendentes que están recibiendo estos fondos a partir de haber alcanzado objetivos, para el caso de San Pedro, el indicador libre de humo y para Palpalá al trabajo en beneficio del deporte.

Indicó que de esta manera se reafirma el trabajo con los intendentes y anticipó que próximamente se llevarán adelante acciones similares en la ciudad de Perico para seguir avanzando en la región.

En tanto, el ministro de Salud, Gustavo Bouhid, señaló que este beneficio monetario se logró a partir de la tarea de la  Unidad de Recupero del Hospital de Palpalá como así también de San Pedro,  en donde se realizó un trabajo dentro de la Ley de Recupero, logrando una realidad tangible que se profundizará este año.

Con respecto a los equipos informáticos dijo que están destinados a los puestos de salud y a los vacunatorios, lo que permitirá no solo registrar sino también avanzar con la posibilidad de incorporar próximamente la historia clínica digital y terminar de esa manera de armar la modernización  de nuestro sistema informático.

Siguió diciendo que a partir de los lineamientos de nación y con fondos provinciales con un  costo de más de dos millones de pesos, se equipó al Hospital Pablo Soria con un videocolonoscopio de última generación, constituyendo en un avance muy importante para Jujuy ya que estará incorporado al Instituto Provincial del Cáncer  y mejorar los indicadores de cáncer, con la visualización del problema y a partir de eso darle a nuestros recursos humanos las herramientas para que trabajen en tal sentido.

Estuvieron presentes los intendentes de San Pedro, Julio Bravo; y de Palpalá, Pablo Palomares; el secretario de Salud, Pablo Jure; directores de hospitales, agentes sanitarios e invitados especiales.

Un reciente informe exhorta a reducir el consumo alimentos de origen animal
Reducir en 50% el consumo de carnes rojas disminuye riesgos de enfermedades

Con disminuir a la mitad el consumo de carnes rojas y alimentos con azúcares añadidos, se podría evitar hasta en 22.4 por ciento la carga global de enfermedades en la población adulta en el mundo, destacó el informe.

“Dietas Saludables a partir de Sistemas Alimentarios Sostenibles”, que presentó la Comisión EAT-Lancet, integrada por especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), de la Secretaría de Salud.

Se indicó que con este cambio en la alimentación se podría prevenir entre el 19 y 24 por ciento de las muertes de la población adulta.

Destaca que la transformación a dietas saludables en 2050 requerirá grandes cambios en los alimentos, ya se deberá duplicar el consumo mundial de frutas, vegetales, frutos secos y legumbres, y reducir en más de 50 por ciento la ingesta de carne roja y azúcares añadidos.

Las propuestas para lograr un cambio en el sistema alimentario van desde la producción hasta el consumo final, así como la necesidad de adoptar dietas consistentes mayormente en granos enteros, nueces, verduras y frutas, grasas insaturadas, reducir el consumo alimentos de origen animal, granos refinados y alimentos procesados.

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Tener una dieta rica en vegetales y con menos alimentos de origen animal proporciona una buena salud y beneficia al medio ambiente. Sin embargo, en las poblaciones donde se presentan significativos índices de desnutrición, se recomendó continuar con el consumo de alimentos de origen animal.

De acuerdo con la EAT-Lancet Comission, los alimentos no saludables son la principal causa de enfermedad en todo el mundo y la desnutrición es un problema que persiste. “Cerca de 1,000 millones de habitantes en el mundo carecen de alimentos suficientes y muchos consumen una dieta poco saludable que contribuye a la creciente carga de enfermedades no transmisibles, como diabetes y muertes prematuras por estos padecimientos”.

A través de este análisis, el organismo internacional advirtió que, de no pasar a la acción, se corre el riesgo de incumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París. Los niños heredarán un planeta severamente degradado ambientalmente donde, además, una buena parte de la población sufrirá cada vez más de desnutrición y enfermedades prevenibles.

Para hacer frente a este problema, el EAT-Lancet Comission reunió a 37 científicos líderes de 16 países en diversas disciplinas (salud humana, agricultura, ciencias políticas y sostenibilidad ambiental), para desarrollar objetivos mundiales que favorezcan la creación de dietas saludables y una producción sostenible de alimentos.

Fuentes: Infobae.com

A UN PASO DE SER LEY
Salud: el cobro de la atención a los extranjeros

El proyecto denominado “Sistema Provincial de Seguro de Salud para Extranjeros” se trataría este jueves donde el oficialismo lograría que se convierta en ley pese a la polarización que genera el tema a nivel nacional. Un sector de la oposición califica al proyecto de “inconstitucional” y asegura no tener elementos para considerar llegar a un acuerdo.

El caso del jujeño Manuel Vilca reavivó la polémica a nivel nacional e internacional por la reciprocidad en materia de salud pública, particularmente en relación a Bolivia, país donde sufrió un accidente y se le cobraron sumas en dólares por la atención.

Tras lograr que el joven sea repatriado para ser operado en Jujuy, el gobernador Gerardo Morales escribió una carta abierta al presidente de Bolivia en la que lo calificó de injusto. Días después pidió a los legisladores avanzar con el proyecto de cobro a los extranjeros denominado, “Sistema Provincial de Seguro de Salud para Extranjeros”. El mismo iba a ser aprobado el año pasado, pero finalmente quedó encajonado.

Gerardo Morales expresó que presentarán “una propuesta superadora” y que tiene que ver con un seguro regional que va a garantizar la atención recíproca en Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia y Argentina.

Lo que dice el último proyecto presentado

Lleva el nombre “Sistema Provincial de Seguro de Salud para Extranjeros” y cuenta con 11 artículos en los que se definen algunas cuestiones técnicas y otras de fondo. Entre los puntos más sobresalientes:

– Quedan expresamente exceptuados de este régimen jurídico, los extranjeros cuyo país de origen tenga convenio de reciprocidad en materia de salud con la República Argentina, a quienes acrediten residencia permanente, y contempla los casos de urgencia o emergencia.

– El seguro provincial de salud para personas humanas extranjeras tendrá un plazo máximo de vigencia de treinta (30) días a partir de su contratación.

-Se creará, un fondo solidario de redistribución, cuyo único destino será el sistema hospitalario de salud de la Provincia de Jujuy.

– Para el recupero de fondos derivados del incumplimiento de obras sociales privadas en la restitución de recursos, se prevé aplicación de la Ley Provincial N° 2.501/59 “Ley de Apremio”.

– Se conceden facultades al Poder Ejecutivo Provincial para dictar las normas que fueren necesarias para el efectivo cumplimiento de los fines y objetivos, y para reglamentar la Ley.

¿Te cuesta mucho salir de la cama por las mañanas? Pues podrías tener dysania o clinomanía.
¿Eres adicto a la cama?

Es posible que creas que existen pocas buenas razones para levantarte por la mañana de la cama. Las sábanas, el edredón, están calentitos: el mundo exterior, frío. En invierno, nos cuesta mucho más salir de la cama pero, ¿qué pasa si sientes que es un problema serio el decidir levantarte de la cama? Hay una palabra para esto: podrías tener dysania.

“Dysania es un término que rara vez se usa para ‘no salir de la cama por la mañana'”, afirma Mark Salter, del Royal College of Psychiatrists. “Es un comportamiento que se ve a veces en aquellos que sufren de un trastorno depresivo mayor”.

Dysania, que no ha sido reconocida médicamente por el momento, no se basa solo en sentirse más adormilado de lo normal, sino de una incapacidad crónica para dejar la cama y empezar el día. Los pacientes que afirman sentir dysania pueden quedarse en la cama durante días y, a menudo, experimentar ansiedad ante la idea de levantarse. También pueden sentir deseos de volver a la cama una vez que la han dejado.

Pero es importante saber que es poco probable que nos diagnostiquen dysania únicamente. Por lo general, es considerado un síntoma de una condición subyacente como la depresión o el síndrome de fatiga crónica.

Para identificar si alguien está experimentando dysania o clinomanía, un término estrechamente relacionado que se refiere al deseo de permanecer en la cama todo el día, lo primero que harían los expertos sería descartar si existe algún problema físico.

Luego le preguntarían al paciente qué otros síntomas están experimentando. Esto podría conducir a un diagnóstico de depresión, que puede tener una variedad de efectos en el cuerpo.

 

“Los trastornos del sueño, el letargo y el despertar temprano son síntomas corporales de depresión”, dice Salter. “El sopor combinado con el despertar por la mañana a veces se manifiesta como una incapacidad total para moverse. Las personas con depresión severa, por ejemplo, pueden no ser capaces de levantar el brazo para beberse un vaso de agua”, explica.

“Si no tienen ningún otro síntoma, es posible que simplemente les cuesta mucho levantarse por la mañana. Esto no es, en caso de que sea necesario decirlo, lo mismo que la dysania“, continúa Salter.

Si no estás seguro de si tu amodorramiento puede ser más grave de lo normal, intenta dormir más cambiando tus hábitos.

Primero, trata de regular cuánto duermes. La mayoría de los adultos necesita entre seis y nueve horas, así que haz ejercicio cuando necesites levantarte temprano y luego cumple con un horario regular para acostarte. La relajación es la clave: intenta relajarte antes de ir a la cama con un baño con sales o un ejercicio ligero como hacer estiramientos de yoga.

No te olvides de eliminar las distracciones como el móvil, la tablet o el portátil. Y por qué no, también puedes probar el lado más placentero, con sexo o masturbación? A diferencia de otras actividades físicas, practicar relaciones sexuales nos da sueño.

Si, después de haber intentado todo esto, tu incapacidad para levantarte por la mañana es palpable y te causa estrés y ansiedad, deberías pedir cita con tu médico de cabecera. Puede que sientas que simplemente estás siendo perezoso pero nunca lo sabrás con seguridad a menos que un experto lo certifique.

fuente: Muy interesante

Dormimos menos horas y nos despertamos más a menudo. Pero no pasa nada: lo único que ocurre es que nos hacemos viejos
Por qué ya no puedes dormir hasta las tres de la tarde como cuando tenías 20 años

A medida que nos hacemos mayores nos parece que ya no dormimos como cuando éramos veinteañeros. “No es solo una impresión -explica a Verne Ana Adan, doctora en Psicobiología de la Universidad de Barcelona-. Forma parte de la evolución del ciclo vital y del envejecimiento del organismo. Dormimos menos y peor”. Pero tampoco deberíamos preocuparnos. O no mucho.

¿Recuerdas cuando dormíamos hasta la hora de comer?

El sueño va cambiando a lo largo de nuestras vidas. De bebés tenemos un “sueño polifásico”. Es decir, durante las primeras semanas de vida dormimos 16 o 17 horas diarias, pero no más de cuatro o cinco seguidas. Además y como recuerda David K. Randall en su libro Dreamland: Adventures in the Strange Science of Sleep, los bebés no prestan ninguna atención al ambiente: son capaces de dormir con luz y con ruido.

A partir de los cuatro meses y a medida que el sistema nervioso madura, el sueño pasa a ser monofásico y nocturno, explica Adan. Es decir, dormimos principalmente de noche y de un tirón.

De adolescentes seguimos necesitando más horas de sueño que de adultos, pero además de eso, se da “un desfase: nos hacemos más vespertinos”. Es decir, nos entra sueño más tarde. Como recuerda la revista Time, un adolescente tiene problemas para dormirse antes de las 11 de la noche y para despertarse antes de las ocho de la mañana. De hecho, algunos institutos estadounidenses están probando a retrasar la hora de entrada, lo que se está traduciendo en mejores resultados académicos. Eso sí, las clases en este país pueden comenzar a las siete y media de la mañana.

A medida que dejamos atrás la adolescencia y la juventud, nuestro sueño cambia una vez más: no solo dormimos menos, sino que también nos hacemos cada vez más matutinos. Es decir, nos entra sueño antes, como sabrá cualquier treintañero cuando llega el viernes por la noche. Eso, unido a que necesitamos menos horas de sueño, hace que nos levantemos antes.

Pero el cambio que más notamos, según explica The New York Times, es que nos despertamos más a menudo durante la noche. De jóvenes dormimos el 95% de la noche: por lo general, conciliamos el sueño y aguantamos así hasta el día siguiente. Para cuando llegamos a los 60 años, el porcentaje ya ha bajado al 85%.

“El umbral del sueño disminuye”, explica Adán. Pasamos menos tiempo en la fase REM y más en otras fases más ligeras, por lo que nos molestan más los ruidos. Además, nos puede llegar a costar más volver a coger el sueño, por lo que hay que tener cuidado con encender las luces, por ejemplo, “ya que enviaríamos señales al cerebro de que se está haciendo de día”.

¿Hay algo que pueda hacer?

Dormir menos y peor a medida que nos hacemos mayores no es problemático, siempre que despertemos descansados y que no haya otras dolencias, como apnea, dolor crónico, problemas urinarios o el síndrome de piernas inquietas. Además y aunque hay mucha variabilidad y pueden llegar antes, la mayoría de síntomas no se presentan hasta los 50 años.

Pero hay que cuidar nuestros hábitos de sueño: “Las diferencias en la calidad del sueño y en la capacidad de dormir bien o de forma estructurada son gran parte de la base de un envejecimiento exitoso”, explica Adan, que apunta que incluso podría incidir en las posibilidades de llegar a centenarios.

La doctora recomienda una “higiene del sueño correcta, como mantener unos horarios regulares, no cenar muy cerca de la hora de dormir, y avanzar la hora de despertarnos”, aunque “no hace falta llegar al nivel “de estos ejecutivos que se despiertan a las cuatro de la mañana.

Sí es recomendable sincronizarnos lo más que podamos con el ciclo de luz y oscuridad”. Esto sería más fácil si estuviéramos en el meridiano que nos corresponde, pero para Adan la variación no es sustancial: “Es como el jet lag, nos empieza a afectar a partir de las tres horas. El efecto de una hora es inapreciable”.

Lo mismo ocurre con el cambio de hora: sí que puede ser más complicado para “poblaciones especiales, es decir, niños y ancianos”, pero por lo general y siendo solo una, nos acostumbramos rápido. Sobre todo en el cambio de hora de otoño, que nos ha permitido dormir más y en el que la hora de despertar se ha acercado a la hora de la salida del sol.

Pero, claro, lo que ganamos por un lado lo perdemos por otro: no solo anochece antes sino que la llegada del invierno hace que tengamos menos horas de luz, lo que puede afectar a nuestro estado de ánimo. Para contrarrestarlo, Adan recomienza “aprovechar la luz de la mañana y hacer ejercicio, lo que puede ser simplemente andar durante media hora”.

No hay que obsesionarse con las horas

No vamos a recuperar la forma de dormir propia de la adolescencia y la primera juventud. No solo porque no podamos, sino también porque no lo necesitamos. Pero no hay que obsesionarse. Ni siquiera con el número de horas, “que ya no aparecen en la definición médica de sueño. Ahora solo se habla de dormir lo suficiente para recuperarnos, encontrarnos bien y funcionar bien”.

Hay un umbral mínimo, “tres o cuatro horas, por debajo del cual no se ha podido dormir bien, teniendo en cuenta las diferentes fases del sueño. Pero al margen de eso hay muchas diferencias individuales”. Un deportista de élite puede necesitar 10 u 11 horas, mientras que alguien con una vida más sedentaria puede tener suficiente con 7.

Y si se puede, siesta: “La siesta es magnífica” afirma Adan, que también matiza: “Para el que duerme bien”. Según cuenta, “si no tenemos trastornos del sueño y nos lo podemos permitir, es muy bueno dormir una siesta corta, de diez o veinte minutos”. Dormir más haría que nos levantáramos cansados. Eso sí, si tenemos insomnio o nos cuesta dormir por la noche, es mejor aguantar sin dormir por la tarde, para llegar a la noche con más sueño.

La olvidada tradición del segundo sueño

Otra cosa que conviene recordar es que dormir toda la noche del tirón es un hábito relativamente reciente. Según explica David Lieberman en The Story of the Human Body, antes de la era industrial, “se consideraba normal despertarse en medio de la noche y luego tener un ‘segundo sueño’”. No se trataba solo de despertarse, darse la vuelta y seguir durmiendo, sino que la gente se levantaba, leía, rezaba o se dedicaba al sexo: algún médico aseguraba que era el mejor momento para concebir, según este artículo de BBC que recoge algunos ejemplos sacados de novelas, incluida el Quijote.

Este hábito probablemente procedía de la época en la que “teníamos que estar pendientes de los depredadores”, explica Ana Adan, doctora en Psicobiología de la Universidad de Barcelona, que recuerda que no hay otro animal que duerma de la misma forma que los humanos, que quedamos extremadamente indefensos. Lo hemos ido perdiendo, sobre todo a partir del siglo XX, con la llegada de habitaciones individuales, camas más cómodas y un número mucho más reducido de animales que se alimentan de carne humana en nuestras inmediaciones.

Fuente: verne.

De los análisis resultó que eran una coincidencia perfecta y ella no dudó en ayudarlo.
Una mujer le donó un riñón a su exmarido, de quien se divorció hace 20 años

Mary Zeigler y Bill Henrichs se casaron apenas cumplieron la mayoría de edad. Su matrimonio duró 24 años y hace 20 se divorciaron. Como tenían hijos chicos (de 8 y 5 años en ese momento) decidieron mantener una buena relación luego de la separación. Gracias a esta decisión, ella le donó un riñón a él sin pensarlo dos veces.

Al tiempo del divorcio, Bill volvió a casarse con Linda, quien tenía dos hijas de un matrimonio previo. Su primera esposa aseguró que esto no los separó sino que agrandó la familia.
Al tiempo del divorcio, Bill volvió a casarse con Linda, quien tenía dos hijas de un matrimonio previo. Su primera esposa aseguró que esto no los separó sino que agrandó la familia.

En febrero de 2018, a Bill le informaron que necesitaba un trasplante y que tenía que buscar un donante. Si bien su hija era compatible, no quería hacerla pasar por eso dado que había sido madre hacía poco tiempo. “Todo empezó a apuntar hacia mi dirección, así que me hice un análisis de sangre y resultamos ser una coincidencia perfecta”, recordó Mary en una entrevista al canal de televisión Fox 9. “Para mí no fue ni siquiera una decisión, fue como si me llamase para ayudarlo a rastrillar hojas”, afirmó la mujer.

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Así fue como se preparó para la operación y en octubre realizaron la intervención quirúrgica. “Cuando desperté, los doctores me dijeron que era un excelente riñón”, contó Bill. Su exesposa detalló que sus hijos estaban orgullosos de ella y que les encanta contar esta historia. Asimismo, espera que compartir su experiencia ayude “aunque sea a que una persona cambie su actitud hacia su expareja”.

 

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Fuente: TN

Te hará más feliz y saludable y los beneficios son duraderos. Mira los resultados de este estudio.
Un mes sin tomar alcohol mejora la salud a largo plazo

Un estudio realizado por un equipo de investigadores británicos de la Universidad de Sussex en Falmer, muestra cómo omitir el alcohol durante un mes puede mejorar nuestra vida y concluye que estos beneficios son duraderos.Es la mejor opción que podemos tomar por nuestra salud.

La investigación, liderada por Richard de Visser, encontró que las personas que participaron en Dry January en 2018 (una iniciativa que fomenta dejar el alcohol durante 30 días) afirmaron tener más energía y un peso corporal más saludable. También sintieron menos necesidad de beber alcohol, incluso varios meses después de participar en esta iniciativa.

Los expertos analizaron los datos que recogieron de los participantes de Dry January en tres encuestas onlineUn total de 2.821 personas completaron una encuesta al registrarse para la campaña a principios de enero. En la primera semana de febrero, 1.715 participantes completaron una encuesta y 816 participantes presentaron datos adicionales en agosto de 2018.

Los investigadores descubrieron que dejar de consumir alcohol durante un mes ayudó a los participantes a reducir el número de días que bebían posteriormente durante el año. El número disminuyó de un promedio de 4,3 días por semana a 3,3 días por semana tras el Dry January o Enero Seco.

unmes

Además, las personas que pasaron un total de un mes también se emborracharon con menos frecuencia meses después. Las tasas de consumo excesivo de alcohol bajaron de un promedio de 3,4 veces por mes al inicio del estudio a 2,1 veces por mes en promedio.

De hecho, los participantes también aprendieron a beber menos. Pasaron de consumir un promedio de 8,6 unidades de alcohol por día de consumo al inicio del estudio a 7,1 unidades de alcohol al día.

 

“El simple hecho de estar un mes libre de alcohol ayuda a las personas a beber menos a largo plazo”, señala Visser. “También hay considerables beneficios inmediatos: 9 de cada 10 personas ahorran dinero, 7 de cada 10 duermen mejor y 3 de cada 5 pierden peso”, agrega.

Sin embargo, también hay beneficios importantes disponibles para quienes dejan el alcohol por períodos más cortos. Un mes sin alcohol -para empezar- es lo mejor, pero incluso menos tiempo puede mejorar la salud de una persona, según comenta Visser.

“Curiosamente, estos cambios en el consumo de alcohol también se han observado en los participantes que no lograron mantenerse sin alcohol durante todo el mes, aunque son un poco más pequeños -los beneficios-.”, subraya el investigador.

Una larga lista de beneficios

-El 93% de los participantes informó haber experimentado una sensación de ‘logro conseguido’ al final del mes sin alcohol
-El 88% había ahorrado el dinero que de otro modo habrían gastado en bebidas.
-El 82% de los participantes sintió una mayor conciencia de su relación con el alcohol
-El 80% se sentía con mayor control de sus hábitos de bebida
-El 76% entendió cuándo se sentía más tentado a beber y por qué.
-El 71% de los participantes aprendió que no necesitaba alcohol para divertirse
-El 71% dijo que disfrutaba de una mejor calidad de sueño.
-El 70% reportó una mejor salud general
-El 67% tenía niveles de energía más altos.
-El 58% de los participantes perdió peso
-El 57% se sintió más concentrado que antes
-El 54% notó una mejor salud en la piel.

“Lo bueno de Dry January es que no se trata realmente de enero. Estar sin alcohol durante 31 días nos muestra que no necesitamos alcohol para divertirnos, relajarnos, socializar, etc”, aclara Piper. 
“Eso significa que durante el resto del año, podemos tomar decisiones sobre nuestra bebida y evitar caer en la bebida más de lo que realmente queremos”.

“A menudo no nos damos cuenta de que beber menos también tiene beneficios más inmediatos. Dormir mejor, sentirnos más enérgicos, ahorrar dinero y mejorar la piel, perder peso… La lista sigue”, concluye Piper.

Fuente: Muy interesante.