Julián Álvarez logró el 14° título de su carrera con la Supercopa de Europa y alcanzó un récord de Lionel Messi

Julián Álvarez no deja de sorprender con su constante evolución desde que irrumpió en la primera de River Plate a fines del 2018 como un promisorio atacante y sigue sumando estrellas con en su corta carrera. Consagrado como pieza clave del título que obtuvo la selección argentina en el Mundial de Qatar 2022, el Araña volvió a levantar un trofeo con el Manchester City, que le ganó en los penales la Supercopa de Europa al Sevilla en El Pireo, Grecia.

El nacido en Calchín, quien ingresó en el segundo tiempo y convirtió uno de los penales en la definición ante el conjunto español, se metió en la historia al alcanzar una marca que solamente poseía Lionel Messi. Con 23 años, Julián ya tiene 14 títulos en su cosecha personal, la misma cifra que ostentaba La Pulga con esa edad.

Además, la Araña se acerca a la ilustre lista de futbolistas argentinos más ganadores de la historia que tiene a Messi en la cima con 42 títulos. Más abajo lo siguen Ángel Di María con 34, Carlos Tevez con 31, Luis González con 26 y Javier Mascherano con 25.

También logró algo que ningún argentino había conseguido en la historia: conquistar la Copa Libertadores, Champions League y el Mundial. Hasta hoy, sólo los brasileños Dida, Roque Junior, Cafú y Ronaldinho habían sido capaces de esto.

El cordobés también es el único jugador de Argentina que sumó esos tres títulos y la Copa América. Hay que recordar que La Araña fue parte del plantel que conquistá la edición 2021 tras vencer a Brasil en el mítico estadio Maracaná.

En su breve pero auspiciosa carrera, el delantero ha dado 14 vueltas olímpicas: seis con River Plate (una Copa Argentina, una Supercopa Argentina, una Liga Profesional, un Trofeo de Campeones, una Copa Libertadores y una Recopa Sudamericana), cuatro con la selección argentina (el preolímpico Sudamericano, la Copa América, la Finalissima y la Copa del Mundo) y cuatro con Manchester City (Champions League, Premier League, FA Cup y Supercopa de Europa).

Tampoco se puede pasar por alto que el argentino pasó a integrar la selecta lista de jugadores que conquistaron la Champions League y el Mundial con su país en una misma temporada, algo que sólo otros once futbolistas firmaron en toda la historia. Los alemanes Sepp Maier, Paul Breitner, Hans-Georg Schwarzenbeck, Franz Beckenbauer, Gerd Müller, Uli Hoeness, Jupp Kapellmann (1974), Sami Khedira (2014), los franceses Christian Karembeu (1998), Räphaël Varane (2018) y el brasileño Roberto Carlos (2002) consiguieron esto anteriormente.

El Real Madrid se coronó campeón de la Supercopa de Europa derrotó al Eintracht Frankfurt por 2 a 0

Con un gran apoyo del público, los liderados por Oliver Glasner tuvieron la ocasión más clara para abrir el marcador antes del primer cuarto de hora. Fue a través de una veloz intervención de Daichi Kamada que culminó con una extraordinaria respuesta de Thibaut Courtois. La atajada del belga hizo reaccionar a la potencia española. Y unos instantes más tarde, luego de una proyección de Federico Valverde, Karim Benzema recibió del uruguayo y habilitó a Vinicius, quien de primera dejó sin posibilidades a Kevin Trapp. Sin embargo, cuando el brasileño se disponía a celebrar su conquista, Tuta apareció en la línea de fondo y mantuvo la paridad en el marcador gracias a una maniobra de gran sacrificio.

Antes del descanso ambos equipos volvieron a coquetear con el gol. El Eintracht Frankfurt probó con un disparo de Christopher Lenz que volvió a exigir a Courtois, mientras que el Merengue insistió con la agresividad de Vinicius, quien pudo haber festejado si no hubiera sido por la notable reacción de Trapp. De todos modos, el tanto ibérico llegó a los 37 minutos. Fue después de un envío aéreo en el que Casemiro abasteció a David Alaba para que el defensor austríaco marcara el 1 a 0 sin ninguna resistencia. La obra fue 70% del brasileño y el 30% restante del central.

En el complemento los de Carlo Ancelotti se encargaron de manejar los tiempos del partido con una clara posesión a su favor. Con Luka Modric como máximo referente en la distribución, el croata se adueñó de la pelota para darle una salida limpia al sector defensivo y gestar las acciones de ataque con profundas asistencias que complicaron a la última línea alemana. Por tal motivo, Glasner envió a la cancha a Mario Götze y Randal Kolo Muani para tener mayor jerarquía en su ofensiva.

 

No obstante, el pleito continuó bajo la tutela del Real Madrid. En una triangulación perfecta que tuvo como protagonistas a Modric, Toni Kroos y Casemiro, el brasileño estrelló el travesaño y el sonido metálico representó un alivio para los alemanes. Sin dudas, sus únicas esperanzas para llegar al empate se amparaban en la mínima diferencia.

Todo comenzó a resolverse cuando Karim Benzema selló el 2 a 0. Con su cara interna, el francés liquidó el choque después de una aparición de Vinicius, quien desarticuló a la defensa rival y se asoció con el goleador para que éste resolviera con una clase de técnica y precisión.