Las cicatrices visibles se producen cuando las capas más profundas de la piel se ven comprometidas, por lo tanto, la mayoría de las lesiones diarias, como laceraciones, cortes, abrasiones o quemaduras no representan un peligro
La formación varía de una persona a otra y está influenciada por muchos factores: por lo tanto, no procede basarse solo en el tamaño y la profundidad de la herida.
La edad, por ejemplo, es muy importante, cuanto mayor sea la persona, más lento será el proceso de curación de la lesión. Sin embargo, incluso entre los 10 y los 30 años de edad, la sobreproducción de tejido conectivo puede dificultar la formación de una cicatriz.
Al respecto, Marta Quispe, médica dermatóloga especialista en cicatrización dijo que existen dos tipos de heridas: las crónicas y las agudas.
Las agudas son atendidas en los servicios de guardia. Las crónicas pueden estar relacionada a una enfermedad de base, también pueden tenerla pacientes que se mantienen postrados y generan ulceras por presión

La médica declaró que las heridas no son una enfermedad y que si alguna lesión se produce por una enfermedad de base, se debe tratar primero la comorbilidad y así se producirá la cicatrización.
Para las heridas por quemadura, la doctora recomendó: “colocar un paño frio con hielo y envolver. Lo ideal es concurrir a la guardia no esperar”, afirmó Quispe.
“En caso de una elevación en la cicatriz o que sean marrones o rojizas suelen picar, duelen y estéticamente necesitan un segundo tratamiento para disminuir espesor o molestia”, desarrolló la especialista quien además mencionó que “también depende de la zona y extensión, según eso se puede acceder a un cirujano plástico y hacer una extirpación con un injerto o mejorar la zona”, afirmó.
Finalmente, la referente instó a la comunidad a consultar a los dermatólogos para que se haga un diagnostico exhaustivo sobre cada patología.
Fuente: El Tribuno
