El síndrome de Down es una combinación cromosómica natural que siempre ha formado parte de la condición humana, existe en todas las regiones del mundo y habitualmente tiene efectos variables en los estilos de aprendizaje, las características físicas o la salud.
El acceso adecuado a la atención de la salud, a los programas de intervención temprana y a la enseñanza inclusiva, así como la investigación adecuada, son vitales para el crecimiento y el desarrollo de la persona.
En diciembre de 2011, la Asamblea General designó el 21 de marzo Día Mundial del Síndrome de Down
(A/RES/66/149).
Con esta celebración, la Asamblea General quiere generar una mayor conciencia pública sobre la cuestión y recordar la dignidad inherente, la valía y las valiosas contribuciones de las personas con discapacidad intelectual como promotores del bienestar y de la diversidad de sus comunidades. Asimismo, quiere resaltar la importancia de su autonomía e independencia individual, en particular la libertad de tomar sus propias decisiones.
Este 2019 la celebración del Día Mundial del Síndrome de Down se centra en el lema “No dejar nadie atrás“. Todas las personas con síndrome de Down deben tener la oportunidad de disfrutar de vidas plenas, tanto en igualdad de condiciones con las demás, como en el resto de aspectos de la sociedad; como se recoge en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU —el plan de acción en favor de las personas, el planeta y la prosperidad— que promete que “nadie se quedará atrás”.
En cada pueblo o ciudad del mundo podemos encontrar a una persona hábil que realiza esculturas, tallado en madera, adornos, pinturas y muchas otras cosas más, todo se realiza con las manos de la persona modificando las cosas.
Estas personas son los artesanos y son reconocidos como los genios creadores que mantienen el arte y la cultura tradicional de cada región del mundo. Es por ello que merecen un día especial que se celebra hoy, 19 de marzo en el Día Internacional del Artesano y Carpintero.
Ellos trabajan con sus manos, creando diferentes obras las cuales son únicas y siempre son distintas entre sí. La palabra artesanía significa “arte con las manos”. La artesanía comprende y está formada por todas aquellas obras y trabajos en los que casi no existe la intervención de maquinaria.
El Día del Artesano coincide en fecha con el Día de San José, celebrado en la religión católica. José fue el esposo de la Virgen María era de oficio carpintero y artesano, de allí el origen de esta celebración.
Sabemos que una alimentación adecuada, la práctica de actividad física y evitar hábitos insanos son importantes para nuestra salud presente y futura, pero pocas veces pensamos en un cuarto pilar: el sueño. Puede que por eso la Sociedad Mundial de Sueño quiera recordarnos –a modo de Pepito Grillo– en el Día Mundial del Sueño, que se celebra este 15 de marzo, la importancia que tiene un sueño saludable a cualquier edad, también para nuestro envejecimiento. Lo resumen en el lema Sueño saludable, envejecimiento saludable, un eslogan con el que ponen el énfasis en el impacto que tiene este fenómeno fisiológico para nuestra salud cuando nos hacemos mayores.
Milagros Merino, especialista en Neurofisiología Clínica y miembro del comité científico de la Sociedad Española de Sueño (SES), insiste en que aunque el sueño es el cuarto pilar de la salud, no se le está dando la importancia que realmente tiene. Ni siquiera desde las propias consultas médicas. Por esto considera que los estudiantes de Medicina deben aprender ya desde la Facultad que “al igual que en la consulta se pregunta sobre los hábitos tóxicos, lo que el paciente come o sobre su actividad, también tendrían que preguntarle cómo duerme”. Explica Milagros Merino que si bien en la infancia el sueño es fundamental para la maduración del cerebro y los procesamientos neurosensoriales, lo es también para un envejecimiento saludable en cuanto a que es el sueño el proceso a través del cual se consolida la memoria y el aprendizaje y con el que reparamos funciones que se han llevado a cabo durante el día. “Imagina que no te limpias la piel, con el tiempo será una piel avejentada. Lo mismo ocurre con el cerebro: el sueño es la etapa durante la cual existe una “limpieza” de productos de desecho (radicales libres, Beta-amiloide, etc.)”, señala.
Según Juan José Poza, neurólogo de Onkologikoa Logic, la salud cerebral depende de múltiples factores, no solo de condicionantes genéticos. Según el experto, estos condicionantes “pueden influir”, pero salvo algunos casos de enfermedades hereditarias por mutaciones en genes concretos, “en la mayoría de los individuos el factor genético no es ni determinante, ni siquiera el más importante”. Una buena reserva cognitiva ayuda al cerebro a envejecer mejor y, para lograrla, Juan José Poza considera el sueño saludable como un elemento de gran trascendencia “para conseguir llegar a mayores con un cerebro en plenitud de su función, con la capacidad de seguir aprendiendo, la curiosidad para mantener el interés en el conocimiento, y la pátina de la experiencia que lo enriquece y contextualiza”. Añade que también es imprescindible protegerlo de la patología vascular a través de “hábitos saludables que mantengan controlados los factores de riesgo vascular”, como la tensión arterial, el colesterol o la glucemia, pero también “estimularlo con actividades culturales y sociales, esforzarse en adquirir conocimientos, obtener información, razonarla, elaborarla, compartirla y matizarla con las aportaciones de los demás”.
Cuando no hemos dormido cómo y cuánto necesitamos
Es cierto que el sueño va cambiando a lo largo de la vida. Y lo hace tanto en cantidad como en calidad. Tal y como señala Juan José Poza, en la infancia, las necesidades de sueño son diversas y oscilan desde las 14-17 horas de un recién nacido, a las 10-13 horas entre los tres y los cinco años y las 9-11 horas entre los seis y los trece. Esas horas de sueño se van reduciendo en la adolescencia a unas 8-10 horas; en la edad adulta oscilan entre 7 y 9 horas; y, finalmente, por encima de los 65 años se suelen situar entre 6 y 8 horas. Además, el neurólogo considera importante destacar que, en los mayores, la continuidad y la cantidad de sueño profundo es más escasa que en anteriores etapas de la vida. “Lo de dormir de tirón se va haciendo un recuerdo cada vez más lejano a medida que avanzamos en la edad adulta. En los ancianos, son frecuentes los despertares a lo largo de la noche y la fragmentación del sueño, provocado tanto por la evolución natural del sueño con la edad, como por factores sobreañadidos, como los dolores articulares o la necesidad más frecuente de orinar, que dificultan la continuidad del sueño”.
Para Milagros Merino las tablas de sueño son importantes pero no determinantes ya que en su opinión lo que determina si una persona duerme o no duerme suficientemente es si existe sensación de cansancio físico y mental durante el día, si está irritable o si tiene dificultades para concentrarse y mantener la atención o, incluso, para razonar con fluidez. En definitiva, para la miembro de la SES, un sueño saludable, “un buen sueño” en el argot anglosajón, sería aquel que tenga suficiente calidad y cantidad como “para mantenernos alerta y dinámicos durante el día”. “Hay personas que duermen muy poco y pueden funcionar muy bien durante el día. En cambio, se puede dormir 8 o 9 horas y no tener un sueño reparador por estar muy fragmentado”, cuenta.
Entre las causas de esa fragmentación del sueño o interrupciones puede haber trastornos primarios como son la apnea del sueño o los movimientos periódicos de las piernas asociado al síndrome de piernas inquietas. También pueden influir en ese sueño interrumpido diferentes patologías –como el caso de pacientes con crisis epilépticas, enfermedad de Parkinson, con algún tipo de trastorno digestivo o con diabetes mellitus– y determinados fármacos –como los broncodilatadores o los corticoides–.
Cuando dormir mal se cronifica, nuestra calidad de vida se resiente. También inevitablemente nuestra salud. Explica Juan José Poza que no dormir bien favorece a largo plazo la aparición de ansiedad y depresión, incrementa el riesgo de sufrir síndrome metabólico, con ganancia de peso, hipertensión arterial, elevación de colesterol y de glucemia, de padecer eventos vasculares, como infartos de miocardio o cerebrales, de mortalidad precoz e, incluso, de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.
Por último, Juan José Poza recuerda que la relación entre sueño e integridad cognitiva es bidireccional: “Por un lado, el sueño es una función cerebral, de modo que su génesis y mantenimiento dependen del correcto funcionamiento de varios núcleos cerebrales. Las enfermedades neurodegenerativas pueden dañar precozmente estos núcleos y provocar una alteración de sueño, que sería un síntoma precoz de la enfermedad. Por otro, los estudios epidemiológicos encuentran una mayor frecuencia de deterioro cognitivo en los individuos que sufren una privación crónica de sueño, bien voluntaria, bien secundaria a una patología, como el insomnio o el síndrome de apneas durante el sueño”. Apunta el neurólogo que según algunos estudios, dormir de forma crónica menos de seis horas al día duplica el riesgo de sufrir demencia de cualquier tipo, incluyendo enfermedad de Alzheimer. También el uso crónico de medicamentos para dormir, como las benzodiacepinas, se ha asociado a mayor riesgo de sufrir demencia, lo que según Poza puede estar en parte en relación con la acción del fármaco, pero también con la enfermedad subyacente que propicia su consumo. “Disfrutar de un sueño de calidad, conseguido en función de una adecuada observancia de las medidas de higiene de sueño, puede ser una buena medida preventiva para evitar la demencia”, concluye.
El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Su primer antecedente data de 1910, cuando en la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague, Dinamarca, con la asistencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, se decidió proclamar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Detrás de esta iniciativa estaban históricas defensoras de los derechos de las mujeres como Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo. No fijaron una fecha concreta, pero sí el mes: marzo.
Si bien la celebración se fue ampliando progresivamente a más países, la fecha fue cambiando de un día a otro según eventos puntuales de cada nación.
Hubo que esperar al 8 de marzo de 2011 cuando se proclamó oficialmente el primer “Día Internacional de la Mujer de las Naciones Unidas” para ONU Mujeres, entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, creada por la Asamblea General de la ONU.
Historia del Día Internacional de la Mujer
Cómo se llegó a esta fecha es un tema en sí mismo. En el camino sucedieron diferentes eventos que llevaron a las mujeres en su conjunto a elevar su reclamo en pos de lograr empoderamiento y la igualdad de género.
En Europa
Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague en 1910, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez el 19 de marzo de 1911, en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con reuniones a las que asistieron más de un millón de personasy en las que se exigió para las mujeres el derecho de voto y ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.
En Estados Unidos
El 8 de marzo de 1857, miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York con el lema “Pan y rosas” para protestar por las míseras condiciones laborales y reivindicar un recorte del horario y el fin del trabajo infantil.
Fue una de las primeras manifestaciones para luchar por sus derechos. Distintos movimientos, sucesos y movilizaciones se dieron a partir de ese episodio que sirvió de referencia para fijar la fecha del Día Internacional de la Mujer en el 8 de marzo.
Años más tarde, el 28 de febrero de 1909, en Nueva York y Chicago se realizó un acto que bautizaron con el nombre de Día de la Mujer, organizado por destacadas mujeres socialistas como Corinne Brown y Gertrude Breslau-Hunt.
Dos años después de ese evento y uno después de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague, se produjo el incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York. Ese 25 de marzo de 1911 murieron 146 mujeres y otras 71 resultaron heridas. La gravedad del desastre hizo que se modificara la legislación laboral en Estados Unidos.
Según el informe de los bomberos, una colilla de cigarrillo mal apagada y tirada en un tacho repleto de restos de tela (que no se había vaciado en dos meses) originó el incendio. Las trabajadoras y sus compañeros no pudieron escapar porque los responsables de la fábrica habían cerrado todas las puertas de escaleras y de salida, una práctica habitual entonces para evitar robos.
En Rusia
Después de la Revolución de Octubre, el 25 de octubre de 1917, la dirigente bolchevique Alexandra Kollontai (que desde su nombramiento como Comisaria del Pueblo para la Asistencia Pública logró el voto para la mujer y que fuese legal el divorcio y el aborto) consiguió que el 8 de marzo se considerase fiesta oficial en la Unión Soviética, aunque laborable.
El 8 de mayo de 1965 por decreto del Sóviet Supremo de la Unión Soviética se declaró no laborable el Día Internacional de la Mujer. A partir de esa fecha, la conmemoración comenzó a celebrarse en otros muchos países. En China, desde 1922 y en España por primera vez en 1936.
Proclamación de la ONU
En 1975, la ONU celebró el Año Internacional de la Mujer. Dos años más tarde, en diciembre de 1977, la Asamblea General de la ONU invitó a todos los estados a que proclamasen, de acuerdo a sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, un día del año como “Día de las Naciones Unidas para los derechos de la Mujer y la Paz internacional”.
Una ballena apareció en medio del río Amazonas, en la isla de Marajó, Belén (Bicho D’água)
Yace muerta a decenas de kilómetros de su hábitat natural. Los científicos no entienden qué hace allí esa ballena, tan lejos del mar, su hogar. Tiene 8 metros de longitud y cuatro de ancho. Y apareció en medio del Río Amazonas. En plena jungla brasileña.
La ballena apareció el pasado viernes a unos 15 metros del margen del río y desde entonces personal especializado intenta determinar cómo fue que el mamífero más grande de la Tierra llegó hasta allí sin mostrar heridas. El animal fue hallado luego de que se viera gran cantidad de buitres volando alrededor suyo.
Diez biólogos de la ONG Bicho D’Água llegaron hasta el lugar (situado en la Isla de Marajó, en el estado de Belén) y se sorprendieron al encontrar semejante ejemplar acuático en medio de la selva.
Sus especialistas especulan que la ballena ingresó por la desembocadura del Amazonas y como causa de una gran marea quedó atrapada en medio de la jungla cuando el agua bajó. Normalmente, las ballenas solo aparecen en la cuenca del río durante los meses de julio y agosto, cuando el agua salada penetra en los ríos.
Se estima que la ballena tenía aproximadamente un año de edad, y se teoriza que el animal perdió a su madre durante una migración. También creen (aún no están los resultados) que el mamífero murió como consecuencia de la injesta de plásticos, y que el agua la transportó hacia su destino final. Aquel que sorprendió a propios y extraños en la reserva natural en medio de la jungla.
Sin detenerse un segundo, el mapa de la Antártida está cambiando para siempre: gigantesco bloques de la plataforma de hielo se separan y los científicos advierten de los potenciales daños que puede causar este fenómeno.El derretimiento de los cascos polares además de aumentar el nivel de los océanos, podría multiplicar los eventos meteorológicos extremos y desestabilizar el clima en algunas regiones en las próximas décadas, alertó un reciente estudio publicado en revista Nature.
Los miles de millones de toneladas de agua procedentes del deshielo podrían debilitar las corrientes oceánicas que actualmente transportan el agua fría hacia el sur sumergiéndola hacia el fondo del Atlántico y empujando las aguas tropicales hacia el norte, más cerca de la superficie.
El deshielo es cada vez peor en la Antártida
Concretamente, la extensión del hielo marino antártico ha experimentado varios días de mínimos históricos en enero, tras un rápido deshielo en diciembre, anticipando un mínimo anual sin precedentes en marzo.
De esta manera, para el 1 de enero, la extensión del hielo marino antártico se ubicó en 5,47 millones de kilómetros cuadrados, la extensión más baja en esta fecha en el registro satelital de 40 años. Este valor es de 30.000 kilómetros cuadrados por debajo del mínimo histórico anterior al 1 de enero de 2017 y 1,88 millones de kilómetros cuadrados por debajo del promedio de 1981 a 2010, informa el National Snow & Ice Data Center de Estados Unidos.
En el estudio, se determinó que la extensión disminuyó a una tasa de 253.000 kilómetros cuadrados por día hasta diciembre, considerablemente más rápido que el promedio de 1981 a 2010 para diciembre de 214.000 kilómetros cuadrados por día. De hecho, la tasa de pérdida de la extensión del hielo en la Antártida para diciembre de 2018 es la más rápida en el registro satelital, aunque cerca de 2010 y 2005.
El deshilo del continente blanco se produce un 280% más rápido que hace 40 años
La rápida pérdida de hielo hasta diciembre de 2018 y hasta principios de enero de 2019 ha expuesto grandes áreas del Océano Austral que normalmente están cubiertas de hielo en esta época del año. A principios de diciembre de 2018, una gran banda de hielo rodeaba la mayor parte del continente antártico, aunque habían comenzado a aparecer regiones de aguas abiertas a lo largo de las partes de la costa cerca de la plataforma de hielo Amery y dentro de la bolsa de hielo al este del mar de Weddell.
Conocido bajo el acrónimo en inglés AMOC (circulación meridiana de retorno del Atlántico), este mecanismo oceánico desempeña un papel crucial en el sistema climático y ayuda a mantener un cierto calor en el hemisferio norte.
“Según nuestros modelos, el hielo derretido provocará perturbaciones importantes en las corrientes oceánicas y cambiará los niveles de calentamiento de la Tierra“, explicó el autor principal del informe, Nicholas Golledge, del Centro de Investigación Antártica de la Universidad Victoria de Wellington, en Nueva Zelanda.
Pero hace más de tres décadas que se advierte que la Antártida comenzó a derretirse. Así lo viene señalando la Universidad de California y el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la Nasa.
La parte oriental de la Antártida también se está viendo afectada por este fenómeno
Otro estudio publicado a fines de 2018 por National Geographic, los bordes de la plataforma Larsen C se deshacen con la misma facilidad de un castillo de arena. En su superficie, además, se distribuyen grandes grietas que comparten el espacio con lagunas de deshielo de hasta 400 metros cuadrados.
Según los informes oficiales, la grieta que está a punto de separar el Larsen C del continente mide casi 200 kilómetros y en alguno de sus sectores su ancho alcanza los 2000 metros. Cuando finalmente llegue a su extensión completa, va a provocar la creación de un iceberg de unos 5000 kilómetros cuadrados (unas 25 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires).
El profesor de la Universidad de California y científico de la NASA, Eric Rignot, consideró que los recientes cambios climáticos de los últimos años ponen de manifiesto su fractura temprana. “Según mi experiencia, cuando la brecha toma un giro de 90º, como en este caso, la fractura está a la vuelta de la esquina. Es cuestión de semanas“.
Alertan que cuando se derrita todo el hielo, el nivel del mar podría aumentar significativamente (fotos: Grosby)
Los riesgos
La importancia de esta fractura radica en que el hielo que está a punto de desprenderse se encuentra asentado en una serie de islas. De producirse el desarme y rotura en iceberg cada vez más pequeños, y de producirse sobre todo, tal y como creen los científicos, a una velocidad cada vez mayor, el nivel del mar aumentaría en más de tres metros inundando ciudades enteras en todo el mundo.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU publicará este año un informe –muy esperado– sobre el alza del nivel de los océanos.
La extinción de la humanidad es algo que ha preocupado a los pobladores de la Tierra por generaciones, pero lejos de darse por un desastre natural de grandes dimensiones, lo cierto es que es más probable que, si ocurre, nosotros seamos los verdaderos responsables.
El imaginario colectivo suele pensar en grandes desastres como un asteroide al estilo de la película Armageddon o en una invasión alienígena como la retratada en “Día de la Independencia”, protagonizada por Will Smith.
Y aunque es posible que existe la posibilidad de un final dramático, centrarse en tales escenarios puede hacernos ignorar amenazas existentes hoy en día y que son mucho más serias.
Amenazas volcánicas
En 1815, una erupción del monte Tambora, en Indonesia, acabó con la vida de más de 70.000 personas.
La atmósfera se cubrió de una ceniza volcánica que redujo significativamente la luz solar. Tanto, que a aquel año se le conoce como “el año sin verano“.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEn 1815 la erupción del volcán del monte Tambora mató a más de 70.000 personas.
El lago Toba, en el otro extremo de Sumatra, cuenta una historia aún más siniestra. Se originó tras una súper erupción volcánica hace 75.000 años y su impacto se sintió en todo el mundo.
Muchos científicos creen que fue el causante de una reducción significativa de los primeros humanos que habitaron la Tierra, aunque hay otra parte de la comunidad científica que lo cuestiona.
Pero si bien la perspectiva de una erupción súper volcánica es aterradora, no debemos preocuparnos demasiado.
Los súper volcanes y otros desastres naturales, como un asteroide impactando la Tierra o una estrella que explota en nuestro vecindario cósmico, no son más probables en este 2019 que cualquier otro año.
Y aún así, las posibilidades son realmente remotas.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Amenazas reales (y crecientes)
Pero no puede decirse lo mismo de muchas amenazas globales creadas por nosotros mismos, los humanos.
Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud y el Foro Económico Mundial identificaron el cambio climático y sus efectos como uno de los principales riesgos para 2019.
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En la sede de Naciones Unidas llegó a decirse que el cambio climático ya era “un asunto de vida o muerte” para muchas regiones del mundo.
Las amenazas son complejas y diversas, desde olas de calor asesinas al aumento del nivel del mar o hambrunas y migraciones generalizadas a una escala realmente gigantesca.
13 millones de personas están en riesgo de inanición en medio de la guerra en Yemen.
También suponen un riesgo potencial algunas tecnologías novedosas como la inteligencia artificial.
Estos avances pueden dar lugar a armas cibernéticas cada vez más sofisticadas que podrían contener los datos de toda una nación con la intención de lograr un rescate. O algoritmos autónomos que podrían causar un desplome en el mercado de valores.
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Y no debemos olvidar la posibilidad de una guerra nuclear.
Si bien muchos se centran en el aumento de las tensiones entre las grandes potencias, las nuevas tecnologías también nos ponen en riesgo.
Esto se debe a que una combinación de armas nucleares y convencionales y los peligros por la inteligencia artificial pueden contribuir a desatar una guerra de este tipo.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLa gripe es actualmente una amenaza mundial.
Otro riesgo en aumento es el de las pandemias globales. Se cree que la gripe, por ejemplo, mata a unas 700.000 personas de media por año, costándole a la economía global unos US$500.000 millones anualmente.
La densidad de la población es cada vez mayor y las personas cada vez viajan más, aumentando la posibilidad de que enfermedades como la gripe se propaguen más rápido y a mayor escala.
Y esto preocupa, teniendo en cuenta el antecedente de la gripe española de 1918 que mató a 50 millones de personas.
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Por suerte, los programas de vacunación y otras medidas de prevención de enfermedades ayudan a reducir ese riesgo.
Conocer el peligro real
Afortunadamente, hay mecanismos a disposición de los científicos y gobiernos que permiten conocer cuán probables son esas amenazas. Estos son algunos ejemplos:
Analizando los registros históricos o geológicos se puede hacer el seguimiento de algunos eventos, como los súper volcanes y los impactos de asteroides.
Encontrando algún precedente. Cuando los científicos exploraron el riesgo que podría plantear el reactor CERN, observaron entornos similares que ocurren en las estrellas.
Construyendo escenarios. Los científicos utilizan modelos atmosféricos sofisticados para explorar cómo será el clima en el futuro, por ejemplo. Cuando esta no es una posibilidad, se idean juegos de guerra y otros ejercicios que ofrezcan alguna perspectiva de lo que podría ocurrir.
Además, muchos gobiernos como el de Reino Unido tienen un registro de riesgosnacionales en el que se incluyen desde inundaciones hasta enfermedades.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEl calentamiento global provoca, entre otras cosas, una subida del nivel del mar que amenaza poblaciones que viven cercanas al litoral.
Un futuro complicado
Pero aunque estas amenazas existen, el mayor peligro al que nos enfrentamos en 2019 desde una perspectiva global es otro.
Con casi 8.000 millones de personas viviendo en la Tierra, dependemos cada vez más de los recursos naturales necesarios para mantenernos a todos. Estos son los alimentos, el agua, el aire limpio, la energía y también la economía global que los convierte en bienes y servicios.
La disminución de los niveles de biodiversidad, de las infraestructuras y de las cadenas de suministros hace que muchos de estos recursos estén sobrecargados y al borde del colapso.
Y el cambio climático solo empeora las cosas en este sentido.
Así que en realidad, los grandes riesgos globales no son tanto una cuestión del tamaño del desastre que los causó, sino del potencial que tienen para alterar estos sistemas de recursos vitales para nuestra subsistencia.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLa ceniza del volcán islandés Eyjafjallajokull causó problemas en todo el mundo en 2010.
Un ejemplo reciente muestra el potencial de algunas amenazas y el efecto dominó que provocan.
La erupción en 2010 del volcán Eyjafjallajökull, en Islandia, no provocó la muerte de nadie, pero cerró el tráfico aéreo en Europa durante seis días.
Y en 2017, un relativamente poco sofisticado ataque con el virus informático WannaCrycerró partes del servicio público de salud británico y otras organizaciones de todo el mundo.
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Dado que para casi todo dependemos de la tecnología, la electricidad y de internet, cualquier cosa que pueda interrumpir su normal funcionamiento tiene consecuencias enormes.
Reducir riesgos
Pero no todo son malas noticias. Hay maneras de reducir esos riesgos.
Una vieja leyenda del rey Canuto de Dinamarca cuenta que ordenó al mar que se retirase para que dejara de comer terreno a su reino.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionDinamarca intenta contrarrestar el avance del mar construyendo diques y plataformas sobre el agua
Él sabía que no podía detener la marea, pero lo cierto es que los daneses han ganado litoral durante generaciones construyendo diques y drenando pantanos para protegerse del mar que amenaza su suelo.
Así que veces es mejor protegernos a nosotros mismos pensando en maneras de hacer que la humanidad sea más resistente a los desastres que están por venir.
Y esto podría brindarnos la mejor manera de garantizar que 2019, y más allá, sean años seguros.
Trump se sometió a un examen físico en el hospital militar Walter Reed el viernes, realizado y supervisado por el doctor Sean Conley, médico del mandatario.
En su examen físico el año pasado, el Trump de 1,9 metros pesaba 108 kilos, según su médico. Trump, quien tiene una forma común de enfermedad cardíaca, se embarcó en una misión el año pasado para perder algo de peso.
Ahora, el presidente pesa 110 kilos, un aumento de dos kilos, según los resultados del examen físico. Ese peso ahora coloca el índice de masa corporal de Trump, o IMC, en 30,4, lo que lo hace clínicamente obeso.
El índice de masa corporal se basa en la altura y el peso, y un IMC de 30 o más se considera obesidad, según los Institutos Nacionales de la Salud.
“Si bien el IMC no es una evaluación perfecta de la salud, cuando alguien es clínicamente obeso y tiene otros factores de riesgo, eso aumenta significativamente la preocupación por tener problemas cardíacos”, dijo el principal corresponsal, el doctor Sanjay Gupta.
Los resultados físicos ofrecieron información más limitada que el año pasado, pero tenga en cuenta que el presidente aumentó su dosis diaria de rosuvastatina, un medicamento utilizado para tratar el colesterol alto. Sus niveles de colesterol mostraron un colesterol total de 196 (HDL de 58 y LDL de 122). El año pasado, su colesterol total fue de 223 (HDL de 63 y LDL de 94).
Su presión arterial se midió como 118/80. En su examen físico el año pasado, su presión arterial fue de 116/70.
El presidente también recibió inmunizaciones: la vacuna Pneumovax 23, que protege contra enfermedades neumocócicas como la meningitis y la neumonía, y la vacuna Shingrix, que protege contra el herpes zóster.
El examen tomó “aproximadamente cuatro horas” y no requirió sedación ni anestesia, dijo Conley. Trump fue visto por 11 especialistas diferentes mientras estaba en Walter Reed.
En general, los presidentes no están obligados a publicar ningún resultado de su examen.
Jackson recomendó entonces que Trump perdiera de 4 a 7 kilos con dieta y ejercicio, aunque las fuentes le dijeron que, un año más tarde, Trump solo ha realizado cambios menores al respecto. En otras palabras, Trump no ha seguido completamente las instrucciones del médico.
Las personas familiarizadas con los hábitos alimenticios del presidente dicen que sus comidas aún incluyen porciones regulares de carnes rojas y papas fritas. Se ha introducido algún pescado en su dieta, incluido el lenguado, pero no ha iniciado un régimen de ejercicio regular, de acuerdo con personas familiarizadas con sus hábitos.
“El presidente recibió una dieta y un plan de ejercicios el año pasado después de su examen físico anual, pero el presidente admite que no lo ha seguido religiosamente”, dijo Hogan Gidley, el secretario adjunto de Prensa de la Casa Blanca.
El historial médico de Trump incluye rosácea, y recibió una puntuación perfecta en un examen cognitivo, que se le realizó, dijo Jackson el año pasado, a pedido del presidente.
“Tengo que conocerlo bastante bien. Y no tenía ninguna preocupación sobre su capacidad cognitiva o su función neurológica”, dijo Jackson a los periodistas en ese momento.
Después del examen físico del año pasado, Jackson fue nominado para convertirse en secretario de Asuntos de Veteranos, pero luego se retiró en medio de acusaciones de fomentar un lugar de trabajo hostil y dispensar medicamentos sin recetas. Él negó esas acusaciones.
Jackson regresó a la Unidad Médica de la Casa Blanca, pero fue reemplazado por Conley como el médico principal del presidente.
A principios de este mes, Trump eligió a Jackson para que se convirtiera en su principal asesor médico, que según la Casa Blanca incluiría asesoramiento sobre políticas de atención médica.
Dionisis Avranitakis, panadero de la isla griega de Kos conocido en Europa por su gran ayuda desinteresada a los refugiados que llegaban a cientos a las costa de la isla, falleció este domingo a los 77 años de edad.
Todos los días Avranitakis horneó y distribuyó de forma gratuita cientos de panes y facturas para los refugiados que llegaban a Kos, antes de que el Gobierno reaccionara y creara estructuras de acogida.
Gracias a esta labor, que lo situó como uno de los rostros de la solidaridad del pueblo griego en mitad de la crisis humanitaria, Avranitakis recibió el Premio de la Sociedad Civil 2016 del Comité Económico y Social Europeo (CESE).
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que conoció a Avranitakis en una visita a la isla y quedó impresionado por su solidaridad, lo utilizó como ejemplo para definir Europa durante su primer debate sobre el Estado de la Unión.
“Europa no es un grupo de ultras que se reúnen para quemar un albergue de sirios. Europa es el panadero de Kos, que ofrece su pan gratis para paliar el hambre de los refugiados”, dijo Juncker.
Cuando le preguntó a Dionisis cuánto dinero gastaba por día en hacer pan para los refugiados, el griego le contestó a Juncker: “No tengo idea. Sé que estoy perdiendo mucha plata pero ellos (por los refugiados) tienen algo para comer”.
Avranitakis conocía de primera mano lo que significa ser un refugiado, pues su familia tuvo que dejar Esmirna tras la invasión turca en 1922, que desplazó a un millón de griegos de la ciudad.
Y decía para el diario El Mundo en aquellos días: “No puedo soportar ver a esta gente pasando hambre y frío aquí sin que mi Gobierno haga algo. Sé lo que es ser hijo de refugiado. Yo he pasado por eso”, y horneaba 100 kilos más de su producción diaria para repartir entre los refugiados.
La isla de Kos, en el Egeo Oriental, fue una de las más afectadas durante la llamada crisis de refugiados por su cercanía a las costas turcas, y al día de hoy acoge a 965 migrantes y refugiados de los más de 15.000 que permanecen en estas islas, según datos del ministerio de Migración griego.
El asteroide denominado “Didymos” pasará muy cerca de la Tierra en octubre de 2022 y la NASA prepara una histórica misión que intentará desviar su recorrido cósmico.
El objeto está compuesto por dos cuerpos, una primera pieza de 780 metros de ancho y una segunda de 160. Por este motivo la agencia espacial quiere lanzar el proyecto DART, que impactará contra Didymos el año en que tiene previsto pasar cerca del planeta.
El asteroide pasará muy cerca de la Tierra en 2022.
El choque tiene que ser lo suficientemente fuerte para desviar su trayectoria unos 0,4 milímetros y de esta forma sacarlo de su órbita, pero sin que llegue a destruirlo y genere una lluvia de pequeñas pierdas.
Después del impacto, la misión era de la Agencia Espacial Europea (ESA) estudiará los asteroides Didymos en 2026 para recopilar información clave de cara al futuro.
“Esto nos dará una buena estimación de la transferencia de impulso del impacto, y por lo tanto su eficiencia como técnica de desviación”, explica el científico del proyecto Hera, Michael Küppers.