La contaminación en Palpalá sigue siendo una dura realidad, así lo demostró el operativo realizado por las autoridades de Medio Ambiente de la Municipalidad Local y del Ministerio de Medio Ambiente de la Provincia, quienes luego de realizar las correspondiente visita de Control y Fiscalización procedieron a la clausura de la planta productora de ácido sulfúrico Sulfhaar, al constatarse ciertas irregularidades de emisiones de sustancias toxicas, vapores ácidos y desagües no adecuados en su entorno fabril.
Si bien de manera correcta procedieron a la clausura inmediata de la planta, nada se dijo respecto a desde cuando estimativamente, se vendría produciendo esta contaminación, ni cuánto daño, en ese tiempo podría, haber generado en la salud de los vecinos que viven en los Barrios 23 de Agosto, Sarmiento, información vital, toda vez, que es de público conocimiento que varios vecinos del B°23 de Agosto, ya le ganaron un Juicio a la Municipalidad de Palpalá por los perjuicios que en su salud les causo la CONTAMINACIÓN.

Realizada esta importante aclaración, la Secretaria de Calidad Ambiental, Fernanda Yapur, quien concretó la clausura dijo: “Estamos haciendo controles en la ciudad de Palpalá, se multó a la empresa por 10 mil litros de nafta, y fue clausurada por incorporar sustancias toxicas y peligrosas. De todos modos la misma procedió con seriedad y sabemos va a llevar a cabo las adecuaciones necesarias, como lo han hecho otras empresas”
Por su parte, la directora de Medio Ambiente local, Ivana Soto, sostuvo “previamente desde el Municipio hemos venido realizando inspecciones y constatando una serie de irregularidades por lo que junto a Provincia hemos tenido que proceder a la clausura de esta planta”.
Cabe mencionar que esta medida se enmarcada en la Ley General de Ambiente de la Provincia N°5063, y en decretos reglamentarios de evaluación de Impacto Ambiental.
Esta disposición se suma a las ya varias medidas de clausura de establecimientos fabriles llevadas a cabo últimamente, al no cumplir con normas ambientales mínimas de funcionamiento, hasta tanto no se lleven a cabo las adecuaciones y requerimientos estipulados.
