
Se trata de una molécula desarrollada entre el Conicet con base en Tucumán y el Instituto de Cerbero de París, cuya investigación fue publicada recientemente en la revista Cells.
El estudio demostró que un derivado de la tetraciclina demeclociclina tiene efectos protectores sobre las neuronas que se ven afectadas por el Parkinson.
Esto abre paso a avanzar con estudios para comprobar si se puede evitar la muerte de estas células, y de ese modo detener la progresión de la enfermedad.
“Esta es la primera fase, que es el desarrollo de la molécula y su prueba en tubos de ensayo y con células; con esta evidencia, el próximo paso sería comenzar a probar en modelos animales, esto es ratones transgénicos que poseen características de la enfermedad, lo que se llaman estudios pre-clínicos, para comprobar eficacia y seguridad”, señaló el Dr. Tomas-Grau, especialista en Diseño racional y evaluación funcional de fármacos neuroprotectores del Conicet.
