Investigadores de Tucumán descubren una molécula que sienta bases para curar el Parkinson

Se trata de una molécula desarrollada entre el Conicet con base en Tucumán y el Instituto de Cerbero de París, cuya investigación fue publicada recientemente en la revista Cells.

El estudio demostró que un derivado de la tetraciclina demeclociclina tiene efectos protectores sobre las neuronas que se ven afectadas por el Parkinson.

Esto abre paso a avanzar con estudios para comprobar si se puede evitar la muerte de estas células, y de ese modo detener la progresión de la enfermedad.

“Esta es la primera fase, que es el desarrollo de la molécula y su prueba en tubos de ensayo y con células; con esta evidencia, el próximo paso sería comenzar a probar en modelos animales, esto es ratones transgénicos que poseen características de la enfermedad, lo que se llaman estudios pre-clínicos, para comprobar eficacia y seguridad”, señaló el Dr. Tomas-Grau, especialista en Diseño racional y evaluación funcional de fármacos neuroprotectores del Conicet.

Importante apuesta a desarrollo científico y tecnológico en Jujuy

El Gobernador, Gerardo Morales junto al Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Roberto Salvarezza encabezaron el acto en el que se acordó la incorporación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) al Instituto de Datación y Arqueometria (InDyA), ubicado en Palpalá, que a partir de ahora estará conformado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), el Gobierno de la Provincia de Jujuy, y la CNEA.

El convenio fue rubricado por el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales; el rector de la UNJu, Rodolfo Tecchi, el rector de la UNT, José García; la presidenta de CONICET, Ana María Franchi y la presidenta de la CNEA, Adriana Serquis. De esta manera, los actuales miembros de la unidad ejecutora quedan en igualdad de condiciones y sujetos a lo normado en el convenio de creación del instituto, firmado en el 2015.

En la oportunidad, se presentó la adquisición de un espectrómetro de masas para el Instituto de Datación y Arqueometria.

En ese marco, Gerardo Morales valoró la incorporación de la Comisión Nacional de Energía Atómica al InDyA, y subrayó la importancia de “las políticas públicas a largo plazo y permanentes a los gobiernos”, y agregó: “Cuando logremos acuerdos de este tipo vamos a estar mejor como país”.

Esto sentido, indicó que el Instituto de Datación “es el ejemplo de implementación fáctica de una política pública permanente”, que fue pensada por otro gobierno y recordó que “junto al rector Tecchi peleamos los recursos en Nación para que podamos terminar el edificio y comprar equipamiento”.

El mandatario ponderó la articulación y transversalidad de los actores que forman parte de la unidad ejecutora del instituto y destacó su ubicación estratégica: “Jujuy está en la centralidad del mundo andino y para los que requieran sus servicios”.

Además, valoró la decisión del presidente Alberto Fernández de “ir concretando estos hitos que son muy importantes y que van a fortalecer nuestro desarrollo científico y tecnológico”, y celebró la “Ley que se aprobó y que multiplica por cuatro el presupuesto para la investigación”. “El litio, su desarrollo en la cadena de producción, la fabricación de baterías de litio y el cannabis con fines medicinales tienen un desafío de desarrollo científico y tecnológico”, expresó.

Morales comprometió, a través de JEMSE, para asistir en la ejecución de las obras necesarias para la instalación del espectrómetro de masas, como también las pasantías de investigadores en el instituto. Asimismo, entregó a Salvarezza y representantes de la unidad ejecutora una carpeta con un proyecto preparado con JEMSE y financiado por el Gobierno de Jujuy para el cambio estructural de la arquitectura del Instituto del Litio y de InDyA. “Si hay acuerdo avanzamos con las mejoras”, finalizó.

Por su parte, Ministro Roberto Salvarezza recordó que “el convenio se origina en el 2015 con el objetivo de dotar a la arqueología argentina, desde Jujuy, un equipamiento que permitiera llevar adelante dataciones”. Agregó que “se trata de un gran proyecto que se está fortaleciendo con la llegada del equipo” y con la incorporación de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

“Este es un polo científico que se está desarrollando que junto al Instituto del Litio, donde trabajan la provincia y la universidad, apuntan a desarrollar el mayor valor de riqueza que tiene Jujuy, que es el litio”, indicó el ministro. A la vez, anunció la inversión de 100 millones de pesos para Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy – CIDMEJU- en lo que respecta a instrumental científico, que se va a complementar con lo desarrollado en el InDyA.

Por último, aseguró que Jujuy va en camino a convertirse en “el polo científico tecnológico del norte argentino”.

Suspender las clases presenciales ayuda a reducir los contagios según el CONICET

La interrupción de las clases presenciales es una medida que permite disminuir los contagios de coronavirus Covid-19, y por ende las internaciones y fallecimientos, en contextos de mucha circulación viral, concluyeron especialistas de diferentes disciplinas de universidades del país y del Conicet, aunque advirtieron que “para no generar y reproducir desigualdades” esta situación “no debe extenderse indefinidamente en el tiempo”.

“Lo que observamos es una mayor diminución del número de casos en el conurbano bonaerense a partir de un momento que coincide a la perfección con la suspensión de la presencialidad, en un contexto de alta circulación viral; esto quiere decir que en este contexto la escolaridad presencial parece aportar a un aumento de la transmisión comunitaria”, explicó el investigador del Conicet Rodrigo Quiroga, uno de los autores del trabajo.

El estudio analizó la curva epidemiológica de la Ciudad de Buenos, de los partidos bonaerenses que conforman el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y del resto de las jurisdicciones de la provincia de Buenos Aires en forma separada, tomando específicamente el período comprendido entre el 31 de marzo y el 28 de abril con los casos ordenados según la fecha de inicio de síntomas.

Quiroga detalló que “hasta el 22 de abril el comportamiento de las tres curvas era casi idéntico; sin embargo, en el conurbano observamos un cambio importante a partir de esa fecha, justo tres días luego de comenzar las clases virtuales en esta región, recordando que el período de incubación del virus es típicamente de 3 a 5 días”.

A partir de este análisis, los investigadores observaron una caída del 22% de los casos en el conurbano entre el 22 y el 28 de abril, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires (que continuó con clases presenciales pese a que estaba contemplada como jurisdicción en alarma epidemiológica) la disminución fue del 13%, y en el resto de los departamentos de la provincia de Buenos Aires fue del 11,4%.

“Uno podría esperar que esa diferencia no se sostenga en el tiempo porque el flujo de personas entre CABA y el conurbano es constante, y además usar la fecha de inicio de síntomas nos obliga a recortar el período analizable por un tema de que los datos estén completos teniendo en cuenta las demoras en las cargas; por eso analizamos ese período en particular”, explicó Quiroga.

Los investigadores también hicieron un análisis por franja etaria con los contagios entre los 5 y los 11 años (escuela primaria).

“Tomando como punto de descenso también el 22 de abril, en 10 días los casos bajaron casi a la mitad en el conurbano para este grupo etario. Hay quienes sostienen que esto puede explicarse a partir de que la escuela sirve para la detección de estos casos; esto puede incidir pero no creemos que alcance para explicar las diferencias observadas”, indicó Quiroga.

En ese sentido, apuntó que “si la disminución se explicara sólo por una cuestión de testeo, lo que veríamos es que la curva de contagios de 5 a11 años debería caer abruptamente el 22-23 de abril (porque desaparece el “testeo extra”) y luego seguiría la tendencia de CABA y el resto de PBA y, muy por el contrario, lo que vemos es una disminución gradual y sostenida de los casos”.

Con respecto a la bibliografía científica, la investigación sostuvo que se encontró evidencia publicada de todo tipo. “Algunas sostienen que la presencialidad es un factor que incide y otras que no; sin embargo, cuando se analizan períodos de alta incidencia viral, el consenso es que la escuela aumenta la transmisión viral comunitaria”, aportó el estudio.

En efecto, un reporte del CDC, principal ente de control epidemiológico de Estados Unidos, reconoce que “la probabilidad de introducir Covid en las escuelas y generar transmisiones dentro de las mismas (tanto en alumnos/as como en el personal educativo) es mayor cuando los niveles de transmisión comunitaria son elevados”, por lo que recomienda tener en cuenta este factor a la hora de definir la presencialidad o no.

Uno de los países que mayor evidencia reunió sobre el impacto de la presencialidad en la transmisión fue Israel, donde un estudio analizó las tasas de contagios en niños y adultos antes de la vacunación masiva y concluyó que “los niños se infectan, pueden contagiar e incluso pueden ser supercontagiadores, lo cual complica aún más la situación ya que a menudo no presentan síntomas”.

El estudio, del que participaron además de analistas de datos investigadores de áreas sociales como Daniel Feierstein, señaló que “estas consideraciones por supuesto no desconocen que la educación presencial es mucho mejor, desde cualquier punto de vista, que la exclusivamente virtual, la cual presenta a su vez dificultades y a menudo reproduce y genera desigualdades, y por lo tanto no debe extenderse indefinidamente en el tiempo”.

Según Quiroga, “para retomar la presencialidad se debería producir una caída drástica en la cantidad de casos diarios y llegar a valores similares a los que se tuvo a principio de marzo”.

“No obstante, no es la única medida que habría que tomar; por ejemplo sería importante que en AMBA no funcionen durante el día los espacios que son de alto riesgo puertas adentro como bares, restaurantes, gimnasios, o sea que esas actividades deberían ser exclusivamente al aire libre y ahí se podría hacer otra diferencia más en la reducción de casos”, añadió.

El estudio fue coordinado por los investigadores Rodrigo Castro (del Instituto de Ciencias de la Computación, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA y Conicet), Guillermo Durán (Instituto de Cálculo, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA y Conicet) y Axel Quimey Molina (Universidad Nacional de La Matanza).

Además participaron los investigadores del Conicet Jorge Aliaga (de la Universidad Nacional de Hurlingham); Leonardo Boechi, Roberto Etchenique, Diego Garbervetsky, Mario Pecheny y Ezequiel Pecker (de la UBA); Daniel Feierstein (de Universidad de Tres de Febrero), Mario Lozano (Universidad de Quilmes), y Sol Minoldo (de Universidad Nacional de Córdoba).

Fuente: Minuto Uno

Claves para no caer en la trampa de los barbijos del Conicet truchos

Barbijos del Conicet falsos están a la venta y hay que andarse con mucho cuidado para no caer en la trampa y comprarlos. Kovi, la textil de La Matanza que fabrica el denominado Atom Protect, desarrollado por la Universidad de San Martín, La Universidad de Buenos Aires y el Conicet, descubrió la existencia de los ejemplares truchos y lanzaron un alerta.

De acuerdo a lo que publica hoy el diario El Ciudadano, a través de un seguimiento por tiendas virtuales y redes sociales, la firma se dio cuenta del fraude. La tipografía y el estampado son similares a los de los originales, llamados Mascarilla Social N°95 y conocidos como “el barbijo del Conicet”, pero hay varias diferencias.

Los elásticos no son los del diseño auténtico. Tampoco el tamaño, el doblez y la textura. En algunos casos, lo ofrecen con una variante de color, distinta al lila típico, como “negro gastado”. También los venden sueltos, sin la bolsita transparente en la que salen de fábrica. Lo que no se observa es lo que hace único al producto, la nanotecnología.

Otra cuestión a atender es el precio, porque mientras  el pack de diez unidades se consigue a $4.390, en Mercado Libre, el paquete de diez, cuesta $8500. Hay publicaciones sin fotos y otras con imágenes, pero de dudosa calidad.

El barbijo del Conicet está confeccionado con telas tratadas que ofrecen una barrera química contra el Coronavirus. Esa barrera detiene los aerosoles que quedan flotando en el ambiente desde varios minutos hasta incluso algunas horas. Así, los virus, bacterias y hongos quedan inactivados. Todo eso, que fue investigado y ratificado por científicos, disminuye el peligro de contagio. Los tapabocas del Conicet truchos no lo tienen. Y esa eficacia resiste 15 lavados. Los truchos prometen más de 30 lavados.

Alan Gontmaher es el dueño de Kovi, el fábrica que los produce, junto a Angeles Espeche. Gontmaher confirmó a elDiarioAR la existencia de barbijos Atom Protect falsos. Y recomendó adquirirlos en la tienda virtual de la marca y en farmacias autorizadas, donde tienen control de la distribución del producto, como Openfarma y Farmacity.

Atención:  los Atom Protect viene en bolsitas individuales, de plástico transparente. Las bolsitas están estampadas con instrucciones para colocárselo y, además, el detalle de las características que lo validaron como el accesorio de uso obligatorio que reduce las chances de contagio del virus.

CONTIENE CUATRO CAPAS DE PROTECCIÓN Y SUPERA AL MODELO ORIGINAL
Dónde venden y cuánto sale el nuevo barbijo del Conicet

Científicos del Conicet, la UBA y la Universidad de San Martín (Unsam), con el apoyo de la pyme textil Kovi lanzaron el barbijo Atom Protect N95 Plus con capacidad filtrante de más del 97% para polvos y gotículas. El mismo se vende por 10 unidades a $4.990 a través de su tienda online.

Se trata del barbijo Atom Protect N95 Plus (FFP2), que “supera en capacidad filtrante al modelo original y contienen cuatro capas de protección“, informó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Dónde venden el nuevo barbijo del Conicet

Los nuevos barbijos confeccionados con estas telas, previenen la acumulación de virus, bacterias u hongos generados por la exhalación respiratoria del usuario y la recibida desde el exterior. Se pueden adquirir a través de su tienda online: https://atomprotect.mitiendanube.com.

Qué tiene el nuevo barbijo del Conicet

El barbijo está compuesto por una capa externa semi impermeabilizante que lentifica el ingreso de microgotas, una segunda capa de tela tejida de algodón poliéster con los mismos activos antivirales que el primer modelo de barbijo y un tercer filtro físico de tela no tejida con una capacidad filtrante.

El producto se encuentra certificado por Nelson Labs -un proveedor líder en pruebas de laboratorio ubicado en Estados Unidos- en un 97,1% para polvos a partir de 0,1 µm (micrómetros) y en un 99,9% para aerosoles acuosos de cloruro de sodio (esta última medición realizada por el equipo desarrollador).

Los especialistas explicaron que “estas telas están diseñadas para prevenir la dispersión de la enfermedad por parte de la persona que los usa, pero también se las emplea para proteger al usuario de salpicaduras o aerosoles de sangre o fluidos corporales”, precisó el Ministerio en un comunicado.