Atauche: “La boleta única es lo más transparente, equitativo y democrático”

En la noche del jueves, el Senado aprobó en general y en particular el proyecto de Boleta Única de Papel (BUP) que ahora volverá a la Cámara de Diputados con modificaciones para su aprobación definitiva.

El jefe de bloque de La Libertad Avanza, el Ezequiel Atauche, destacó, en su discurso, que “la boleta única es una gran oportunidad para mejorar y modernizar nuestro sistema electoral, darles fortaleza a nuestras instituciones y trabajar por una mayor transparencia, equidad y sustentabilidad”.

El senador por Jujuy, de destacado protagonismo en la aprobación de este proyecto agregó que “junto al presidente Javier Milei tenemos el objetivo de modificar lo que está mal y, además, hacer las reformas necesarias en busca de transparencia, el fortalecimiento institucional y el crecimiento como Nación”.

“Estoy convencido de que trabajar para construir un sistema político-institucional con transparencia, eficiencia y libertad será un salto de calidad en la protección de nuestras instituciones y una mejora sustancial en el sistema de elección de nuestros representantes”, afirmó.

“Vinimos a hacer los cambios necesarios, no lo que nos conviene. Por eso, sin aprovechar que nosotros hoy somos oficialismo seguimos empujando la boleta única porque pensamos que es lo más transparente, equitativo y democrático”, concluyó Atauche.

La oposición logró la media sanción de la Boleta Única en Diputados 

Una coalición de bloques opositores logró hoy dar media sanción al proyecto de Boleta Única de Papel con 132 votos en la Cámara de Diputados, a pesar del fuerte rechazo del Frente de Todos. El proyecto ahora pasará a ser tratado por la Cámara de Senadores, si se aprueba será ley.

La mayoría se conformó con los votos de Juntos por el Cambio (115), el Interbloque Federal (8), Juntos Somos Río Negro (2), Avanza Libertad (2), La Libertad Avanza (2), Ser (2), y el Movimiento Popular Neuquino, (1). El oficialismo y los diputados de la izquierda no acompañaron.

El proyecto ahora será remitido al Senado, donde el Frente de Todos tiene mayoría. Cristina Kirchner rechaza la iniciativa pero tres miembros del oficialismo -el jujeño Guillermo Snopek, el correntino Carlos Espínola y el entrerriano Edgardo Kueider- en el pasado se han manifestado en favor de la implementación de la boleta única. Incluso no se descarta un eventual veto presidencial. La oposición también advierte que el proyecto podría ser “dormido” en comisión como ocurrió con la reforma electoral de 2016.

Al inicio de la sesión, la oposición logró el quórum con el número mínimo de diputados presentes (129). Luego el número se incrementó debido a que la diputada libertaria Victoria Villarruel llegó más tarde y el neuquino Rolando Figueroa no dio quórum pero después terminó votando a favor.

El salteño Miguel Nanni fue el primero en tomar la palabra por ser autor del proyecto. El diputado radical destacó que en las últimas elecciones con boleta partidarias “se desperdiciaron el 95%”. En la misma línea, Florencio Randazzo señaló que “si bien el sistema electoral es fiable, no hay ninguna duda, no es menos cierto que hay robo de boletas, fiscales pagos, y que las las estructuras de quienes son gobierno tiene ventaja”.

“Lo más importante acá es que hemos logrado una nueva mayoría: plural, diversa y respetuosa en una Argentina de la grieta que nos impide encontrar soluciones a los problemas que tenemos los Argentinos”, dijo el ex ministro. Y agregó: “Estoy convencido de que muchos de los que estamos acá, incluso aquellos que hoy no nos van a acompañar con la boleta única estarían dispuestos a acompañar una ley de estabilidad económica para combatir la inflación, una ley para fomentar las exportaciones”.

Por otro lado, el oficialista Hernán Pérez Araujo denunció que la reforma electoral “viene saliendo con fórceps, no es natural, porque no hay un consenso como el que se viene manifestando”. En ese sentido, convocó a la oposición a trabajar “en una agenda de consenso en serio, no de 131″ y a “ocuparse de los temas que verdaderamente aquejan a la sociedad argentina”.

El diputado del Movimiento Popular Neuquino, Rolando Figueroa, cuyo voto estaba en duda, finalmente dijo que la Boleta Única representa “un paso adelante” pero llamó a hacer algunas modificaciones al proyecto. “Es un sistema que se queda a mitad de camino en diferentes temas. Siempre nos hemos opuestos a las listas sábanas, las horizontales y las verticales. Permanentemente ha ido descendiendo la popularidad de los partidos provinciales. Vemos cómo cada vez que se elige Presidente, siempre los partidos provinciales terminan perdiendo representantes porque vamos con la boleta corta”, planteó. El voto de Figueroa había sido dado por perdido por la oposición apenas 24 horas antes.

“Esperemos que el Senado no sea conservador, que apoye el proyecto y sobre todo que no sea conservador el Presidente y que no lo vete. Que se anime a innovar, que no le tenga miedo al pueblo, y a la demanda y a la expresión popular”, Carla Carrizo, de Evolución Radical.

“Queremos la boleta única de papel para las próximas elecciones”

La utilización de la “Boleta Única” representa de manera más fidedigna la elección de los votantes al terminar con prácticas desleales como el denominado “voto cadena” y la adulteración, destrucción o robo de boletas, sin embargo, el oficialismo quiere frenar el tratamiento y la aprobación del proyecto de Boleta Única de Papel pensado para mejorar y transparentar el actual sistema electoral de boletas partidarias, también conocidas como listas sábana.

El nuevo formato reúne en una misma boleta de papel los nombres y fotos de todos los candidatos para cada categoría, divididos en franjas o columnas para cada agrupación política que cuente con postulantes a ocupar los cargos electivos. El votante podrá marcar en la boleta a su candidato preferido o no elegir ninguno si prefiere votar en blanco.

Se trata de un trabajo conjunto auspiciado por la Fundación Red de Acción Política (RAP) en el que participaron dirigentes de casi todas las fuerzas para dotarlo del consenso necesario que necesita una iniciativa de estas características.

Su elaboración involucró a destacados constitucionalistas y expertos en temas de representación política haciendo un análisis minucioso de todos los proyectos legislativos presentados en la materia y recogiendo las experiencias ya puestas en práctica en provincias como Salta, Córdoba, Santa Fe, Río Negro y la Ciudad de Buenos Aires.

La fortaleza del proyecto radica en el consenso alcanzado en la diversidad de voces y colores políticos ya que firman y adhieren diputados del Radicalismo, Pro, Confianza Pública, Coalición Cívica, el Peronismo Cordobés y Santafecino e incluso una legisladora del Frente de Todos.

El sistema de Boleta Única le confiere mayor transparencia e igualdad al sistema electoral. Representa de manera más fidedigna la elección de los votantes al terminar con prácticas desleales como el denominado “voto cadena” y la adulteración, destrucción o robo de boletas. Es importante destacar que, al centrar la responsabilidad de la impresión y distribución de las boletas en cabeza del Estado, se garantiza la presencia de la totalidad de la oferta electoral el día de los comicios en cada centro de votación, asegurando de este modo que ya no faltará ningún candidato o candidata al momento en que el elector deba decidir su voto ya que la boleta única los incluye a todos.

No puedo dejar de mencionar los beneficios en materia económica y medioambiental ya que el nuevo sistema propone terminar con la impresión injustificada de millones de boletas, que implican la tala de árboles, la utilización de tinta y otros elementos que castigan nuestro hábitat. Si en la última elección se hubiera implementado el sistema, el ahorro para las arcas públicas habría alcanzado los 3 mil millones de pesos.

Resulta contradictorio y difícil de entender por qué algunos legisladores que en sus provincias apoyaron la boleta única de papel y sus beneficios, ahora por un capricho de política partidaria se oponen a su tratamiento y aprobación en el Congreso nacional.

La mayoría de las democracias europeas utilizan algún sistema de boleta única y algo similar está ocurriendo en América Latina.

Esperamos que el próximo jueves se pueda debatir el proyecto en el recinto para mejorar el sistema electoral argentino, sin caer en temas ideológicos que ahoguen esta iniciativa en la grieta. En este punto no puede haber discusión: se trata de mejorar nuestra democracia para respetar nuestro derecho a elegir en beneficio de todos los ciudadanos y en perjuicio de los vivos de siempre que hacen negocios a costas de un sistema arcaico y primitivo reñido con la lealtad y la transparencia que debe tener el acto eleccionario. Tenemos frente a nosotros una oportunidad histórica que no podemos dejar pasar.