Alberto Fernández anunció una “fiesta popular” para el 10 de diciembre en Plaza de Mayo

El presidente electo, Alberto Fernández, anunció este jueves que el Frente de Todos prepara una “fiesta popular” en Plaza de Mayo para celebrar su asunción el próximo 10 de diciembre.

“El 10 de diciembre vamos a hacer una fiesta popular de llegada de la democracia en Plaza de Mayo. Es para todos unidos”, dijo Alberto por Mega 98.3.

Fernández dio precisiones de lo que será la jornada de asunción al frente del Poder Ejecutivo, que comenzará con la jura en el Congreso y luego con una celebración “popular” en las inmediaciones de la Casa Rosada.

Según está previsto, la jura y la entrega de atributos presidenciales -el bastón y la banda presidencial- comenzarán a las 11 en el Congreso, junto a la vicepresidente electa Cristina Fernández de Kirchner.

En primer término, la Vicepresidenta saliente, Gabriela Michetti, tomará juramento a la entrante Cristina, quien luego pondrá en funciones a Alberto Fernández como Presidente.

De inmediato, Macri entregará los atributos a Fernández, quien acto seguido pronunciará ante la Asamblea Legislativa su primer discurso como jefe de Estado.

Trascendió que la idea original de Macri era entregar la banda y el bastón en el Salón Blanco de la Rosada (como lo hicieron Raúl Alfonsín y Carlos Menem), pero Fernández prefirió hacerlo en el Congreso.

Luego, Fernández se trasladará a la Casa Rosada, donde se espera que les tome juramento a sus ministros, previo a los festejos en Plaza de Mayo.

Tuvo una transmisión propia, solo hizo un chiste y se fue.
Cristina votó y se fue sin hablar con la prensa

Los medios no pudieron entrar a la escuela de Río Gallegos donde votó Cristina Fernández de Kirchner, pero eso no evitó que la ex presidenta tuviera una transmisión propia que levantaron los canales de televisión. Según indicaron fuentes santacruceñas al diario Perfil, esto se debió a una decisión de la Junta Electoral de la provincia porque “el espacio es muy pequeño” y “quieren que la gente vote cómoda”

La reanudación del juicio -se procede a continuar con la lectura de la acusación contra los 13 procesados.
La ex presidente afronta la segunda audiencia del juicio oral.

Pasadas las 9, la ex presidenta Cristina Kirchner llegó a los tribunales de Comodoro Py para asistir a la segunda audiencia del juicio oral por las presuntas irregularidades en las obras públicas concedidas al empresario Lázaro Báez durante el kirchnerismo.

La reanudación del juicio -se procede a continuar con la lectura de la acusación contra los 13 procesados- estaba previsto para las 9.30, pero comenzó con 15 minutos de retraso.

La ex presidenta se ubicó nuevamente en la última fila, junto a sus abogados. Detrás de ella se sentaron un grupo de actrices y artistas. Teresa Parodi, Luisa Kuliok y Paola Barrientos, se acomodaron en el lugar que la semana pasada ocuparon las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

La expresidenta y candidata a vicepresidenta por Unidad Ciudadana en su llegada a los tribunales de Comodoro Py (Adrián Escandar)

El Tribunal Oral Federal 2 había autorizado a la ex presidenta a no concurrir “siempre y cuando acredite debidamente la superposición de las funciones de la labor parlamentaria con la celebración de cada una de las audiencias de debate”.

Y añadió que la ex presidenta estará presente, “siempre que no tenga labor parlamentaria y que se cumplan las normativas del Tribunal“. “El deseo de Cristina Fernández es estar siempre a derecho”, finalizó.

 

El juicio se inició el martes de la semana pasada. Cristina Kirchner se sentó en la última fila y desde allí escuchó durante dos horas y 45 minutos la lectura de la acusación de la Fiscalía, el primer paso que se da en todo juicio.

En ese entonces, la ex mandataria no saludó al ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido ni a Báez, ambos detenidos y que se ubicaron en la primera fila.

Hoy, detrás de Báez, se acomodó Federico Paruolo, el abogado de Nelson Periotti, quien fue el administrador general de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) durante el kirchnerismo. El letrado dejó frente a él un ejemplar del libro “Sinceramente”.

 

Alberto Fernandez : "A los cuatro millones y medio de pobres que dejó Macri les vamos a tender la mano y sacarlos"
“Les pido que vayan a convencer a los argentinos que creyeron y los defraudaron”

El ex jefe de Gabinete Alberto Fernández y la ex presidente Cristina Kirchner se mostraron por primera vez juntos como fórmula presidencial en un acto en el distrito bonaerense de Merlo, donde arengaron a la militancia a “buscar y convencer a los argentinos que creyeron y los defraudaron”. A una semana del anuncio del binomio electoral, ambos dirigentes participaron de un acto encabezado por el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, para la resentación del “Parque Municipal Presidente Néstor Kirchner”.

“Tengo una ventaja sobre todos ustedes, cuando tuvimos que enfrentar estos problemas, en el despacho de al lado tenía a un tipo que tenía claro lo que había que hacer. De Néstor Kirchner aprendí cómo hacerlo“, agregó Fernández.

El precandidato a presidente además resaltó: “A los cuatro millones y medio de pobres que dejó Macri les vamos a tender la mano y sacarlos. Para ellos hacemos política. Que en el siglo XXI tengamos que soportar que el 40% de los argentinos estén soportando pobreza y miseria no lo vamos a permitir. Seguro que es difícil resolverlo, pero lo vamos a hacer entre todos, con todos, solidariamente ayudándonos para sacar del pozo a esos argentinos”.

Por otro lado, Fernández aseguró que tiene “una ventaja sobre todos ustedes: cuando tuvimos que enfrentar esos problemas, en el despacho de al lado tenía a un tipo que tenía claro lo que había que hacer. De Néstor Kirchner aprendí cómo hacerlo. Los que están acá son argentinos que están convencidos de que somos una puerta de salida, pero les pido que vayan a convencer a otros argentinos, a los que creyeron y los defraudaron.El tiempo que viene es el de todos, vamos a hacer lo necesario para sacar a la Argentina de la situación en la que la han puesto“.

En aquel país el 25% de los argentinos buscaba trabajo, es algo parecido a lo que está pasando hoy. Nosotros no podemos pensar ni estar tranquilos sabiendo que el que tiene un trabajo se levanta con el miedo de perderlo, y el que lo perdió deambula buscando. Cómo podemos estar en paz soportando semejante cosa. Con Néstor lo hicimos, y el país estaba endeudado como está ahora, y pudimos sacar de la deuda a la Argentina sin hacerle padecer a ningún argentino el costo de salir de esa deuda“, cerró el ex Jefe de Gabinete.

Antes de que hablara Fernández, la que tomó el micrófono fue Cristina Kirchner, quien luego de un repaso por la jornada del Bicentenario de Mayo de 2010, resaltó: “Tampoco esperen que dos dirigentes puedan hacer todo. Entre todos tenemos que exigir que distintos dirigentes, espacios, no solamente políticos o partidiarios, sino sociales, económicos, empresarios, medios de comunicación, y cada uno de nosotros, podamos celebrar un reencuentro, y también, un contrato social que nos permita entender que no hay triunfos individuales ni realizaciones individuales si no es colectiva la realización de una sociedad“.

Se trata de volver a recuperar ese espíritu que nos animó a todos los argentinos sin distinciones en ese Bicentenario. Siento que lo podemos y tenemos que hacer, me siento obligada a tener que hacerlo. Por eso las decisiones. Siempre responden a convicciones profundas, uno puede equivocarse o acertar, nadie tiene asegurado el éxito, pero sin lugar a dudas, las decisiones basadas en las convicciones tienen al menos la coherencia y la fuerza del espíritu, del corazón y del creer”, destacó.

Por último, la ex Presidente aseguró: “Cuánta gente piensa que lo que tiene es producto de su esfuerzo, pero cuánta gente se sigue levantando a la misma hora que se levantaba antes, yendo al mismo trabajo. ¿Cómo vive ahora y cómo vive antes? Éramos todos los que teníamos que estar bien en el país para que todos y todas pudiéramos hacerlo”.

Qué rol podría tener la ex presidenta si decidiera no jugar.
¿Y si al final Cristina Kirchner no es candidata?

Ni un solo voto parece haber dejado en el camino Cristina desde las últimas elecciones legislativas, pese a que los jueces que la investigan y acumulan voluminosos expedientes en su contra le dictaron seis procesamientos y cuatro causas ya llegaron a juicio oral. En pocos días, la senadora comenzará a ser juzgada por asociación ilícita y por fraude al Estado por direccionar el 85% de las obras públicas en Santa Cruz -con sobreprecios- en beneficio de Lázaro Báez. Nada indica que sus votantes estén dispuestos a rever su decisión. Esto abre unasituación inédita para la historia política argentina: una ex presidenta podría iniciar una campaña, con posibilidades reales de volver al poder, mientras en los tribunales podrían sentenciarla a permanecer muchos años entre rejas.

No bastaron las tres derrotas consecutivas, ni siquiera la última a manos de Esteban Bullrich en la provincia de Buenos Aires -acaso la más lapidaria- para sacarla de la cancha. Su presencia solo parece atribuible a la pérdida de popularidad de Mauricio Macri. Existe hoy una paridad entre ellos que opaca al resto de los aspirantes, aunque la mayoría de los encuestadores advierte que como ninguno llega al 40 % el gran punto débil de Cristina seguiría siendo el balotaje. No existiría para ella la chance de alcanzar la mitad de los votos. Es, apenas, la foto de hoy. En la Casa Rosada se abrazan a esa imagen.

Marcelo Tinelli, en un comedor de Bolívar. El conductor podría ser parte de un armado electoral. No lo descarta para este año.

Y bien, ¿que pasaría si Cristina decidiera no ser parte de la contienda electoral? Es el escenario menos pensado, pero también el centro de las mayores especulaciones en la oposición no kirchnerista que impulsa una tercera vía y trabaja para no ser devorado -como en 2015- por la polarización. Es un desvelo que también asalta de a ratos a quienes trabajan en pos de la reelección de Macri. ¿Adónde irían sus votos? ¿Se le haría cuesta arriba al oficialismo una segunda vuelta con un rival que no fuera Cristina? ¿Podría emerger en esas circunstancias un candidato tapado o directamente irrumpir unoutsider?

La primera incógnita que se plantearía en ese caso sería sobre el comportamiento de Cristina. Es improbable que se mantenga al margen. Podría apoyar a un candidato puro, de perfil netamente kirchnerista -al estilo Axel Kicillof- o podría apostar por un armado más amplio, con actores que fueron rivales y que hoy piden unirse para enfrentar a Macri. La lista es larga: va desde Felipe Solá hasta Pino Solanas, pasando por Hugo Moyano, Juan Grabois, el “Chino” Navarro, Vicky Donda y, sorpresas te da la vida, también llega a Eduardo Duhalde. En este esquema la presión recaería sobre Alternativa Federal. ¿Se sentarían a negociar Sergio Massa, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey con sectores cristinistas?

“En el improbable caso de que Cristina decida bajarse tiene dos alternativas: apoyar a un sustituto leal, como Kicillof, o a un tolerable para ella y para los federales, como Solá. Con la primera estrategia mantiene al peronismo dividido; con la segunda lo unifica. Pero un peronismo unificado y gobernante es un riesgo: podría tanto indultarla como entregarla a los jueces, porque a diferencia de Cambiemos no la necesita libre”, dice el politólogo Andrés Malamud.


Roberto Lavagna y Miguel Pichetto, este verano en Cariló. Hablaron de un armado amplio.

El encuestador Federico Aurelio, director de Aresco, sostiene que incluso cuando la ex mandataria se apartara de la competición la población seguiría dividida entre macrismo y kirchnerismo: “La tercera vía no puede aspirar a más que eso”. Pero advierte un escenario con final dramático si Cristina se convirtiera en una estratega desde afuera. “Su apoyo a un candidato generaría una polarización palo a palo con Macri. Un candidato como Lavagna, por ejemplo, sería muy competitivo, mucho más que Massa, que ha tenido su desgaste en estos años”, afirma. Aurelio acaba de procesar una encuesta que le da un empate virtual en 32 puntos a Cristina y a Macri. Ambos, según ese sondeo, duplican en intención de voto a Massa. En el Gobierno tienen al primer mandatario en 35 puntos y a Cristina en 30. En el comando cristinista se burlan de quienes sugieren que pueda bajarse. “Va a ganar en primera vuelta”, lanzan.

No hay candidatos que rompan la grieta, coinciden operadores del oficialismo y la oposición. Esa crisis de representación es vista como una oportunidad. El neurocientífico Facundo Manes está evaluando, ahora sí seriamente, su salto a la política. El economista José Luis Espert también se anima con propuestas extremas en términos económicos. Y hasta un personaje marginal como Olmedo, que este verano obtuvo su foto con Bolsonaro, se pasea por los canales con su campera amarilla.


Sergio Massa visitó a Juan Schiaretti en Córdoba. Quiere ser presidente.

Marcelo Tinelli es un caso aparte. No hizo olas en el verano, pero acaba de volver de Europa y quienes tuvieron contacto con él lo notaron con “muchas ganas y vocación de hacer algo por el país”. No definió cuándo ni bajo qué paraguas. Se siente cerca de Alternativa Federal -habla con Pichetto y tiene muy buena relación con Massa-, pero a la vez cuida su vínculo con María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, a quienes -al parecer- diferencia de Macri y Marcos Peña. Dato: antes de irse a descansar a Londres y París, el conductor mantuvo un largo desayuno en Buenos Aires con Lavagna.

Desde luego, el economista no ingresa en el grupo de los outsiders, pero cuando habló de esperar hasta mitad de año para tomar una determinación es porque también aguarda, secretamente, el paso al costado de la senadora. Duhalde acaba de decirle al diario La Nación que Cristina le mandó un mensaje para decirle queveía bien la postulación de Lavagna. A diferencia de Massa, él no está dispuesto a jugar si ve que Cristina y Macri siguen en el centro de la escena.


Mauricio Macri con la titular del FMI y Marcos Peña, en la Casa Rosada. El Gobierno espera que la economía no le juegue en contra este año.

En el universo oficialista hay distintas interpretaciones sobre los movimientos cristinistas. Antes de viajar a la India por invitación del propio Macri, Emilio Monzó le dijo a su grupo político -que integran, entre otros, el ministro del Interior Rogelio Frigerio- que sus nexos en el kirchnerismo le aseguran que ya no están seguros de que la ex presidenta esté dispuesta a ir en la boleta este año.

La estrategia que piensan Peña y Jaime Durán Barba se centra en ella como adversaria: el truco funcionó hasta ahora. Quienes descreen de los consejos del asesor ecuatoriano alertan: “Mauricio hoy es porque CFK es”, pero se preguntan qué pasaría si de un día para otro hay que modificar el plan. “Váyanlo pensado”, le habría dicho Monzó a Macri en una reunión a solas, en la que le reiteró su pedido de irse como embajador a Madrid. Esa charla seguirá en la India.


Facundo Manes es uno de los outsiders que podría ir a las urnas este año. Pero no se decidió.

Los incondicionales del jefe de Gabinete no se inmutan. Dicen que el principal rival de Macri sigue siendo Macri. Que si no hay más sobresaltos con el dólar y antes de las elecciones se puede ver alguna recuperación -Macri le pidió a los ministros que preparen anuncios que sirvan para eclipsar la inflación- el trayecto hacia octubre estará allanado. “Si Cristina es candidata no hay chances de que nos gane. Y, si no se presenta, no hay nadie que pueda acercarse a Mauricio”, apuntan. Es una visión. ¿Demasiado optimista?

Que se sepa, nunca hay lugar para las visiones escépticas en los laboratorios macristas.

Fuente: Clarín.com