Una familia necesitó $78.624,46 para no ser pobre
La canasta básica total (CBT) aumentó 3,3% en enero y de esa forma una familia integrada por dos adultos y dos chicos necesitó contar con un ingreso mensual de $78.624 para no caer bajo la línea de la pobreza, según informó este jueves el Instituto nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
Por su parte, la canasta alimentaria (CBA) tuvo un incremento de 4,2% en el primer mes del año de forma desestacionalizada, mientras que la variación interanual del conjunto de bienes alimenticios básicos para una familia acumuló una variación de 44,7 por ciento.
En tanto, para no ser considerado indigente, un hogar necesitó en enero contar con $34.333,82 de ingreso. Los dos indicadores, tanto la CBT como la CBA, tuvieron un aumento menor al de la inflación de ese mes, que fue de 3,9 por ciento.
Los dos indicadores son decisivos para medir el impacto de la crisis económica en los indicadores sociales. Eso sucede porque la canasta básica –que además de alimentos incluye otros ítems del gasto como indumentaria, salud, transporte o educación– determina la denominada “línea de pobreza”. Es decir, los hogares con ingresos menores a la CBT son los que pasan a ser considerados pobres.
De la misma manera, la canasta alimentaria –que tiene un alcance limitado a bienes de primera necesidad– es la que configura la “línea de la indigencia”: aquellas familias que no lleguen a cubrir los ingresos necesarios para adquirir la CBA son indigentes.
Según las cifras oficiales del Indec, una familia de cinco integrantes requirió en enero un ingreso de $80.695 para no encontrarse en situación de pobreza. Para un grupo familiar de tres miembros, los ingresos debieron llegar en el mismo mes a $62.594, para eludir la pobreza.
Las familias de cinco integrantes, para no estar en situación de indigencia, necesitaron un ingreso mensual de $36.111 y en el caso de una grupo de tres integrantes debieron contar con $27.333 en el primer mes del año. En el caso de un adulto mayor, el valor de los ingresos mensuales en enero para no ser pobre debió ser de $25.444 y para no caer en la indigencia de $11.111.















“Se observa entonces que durante el último año en el que se concentraron los efectos de la política de ajuste del gobierno de Cambiemos. Se destaca la profundización de la pobreza extrema en el proceso de deterioro de la condiciones de vida, la cual aumenta en un 57,1%”, detallaron desde el Instituto de de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) que coordina el economista Claudio Lozano.Según la consultora Elypsis, la pobreza sigue subiendo porque entre el segundo trimestre de 2018 y el segundo trimestre de 2019, el ingreso principal del hogar cayó 13,8% en términos reales. En los estratos de ingresos bajos, que en la definición del Indec abarca al 40% de la población, la caída de real del principal ingreso del hogar fue de 16,6%.“Para compensar la pérdida de poder adquisitivo, muchos hogares buscaron ingresos complementarios, empleos adicionales mayormente de baja calidad. El principal mecanismo fue el empleo independiente y se observó sobre todo en los sectores medios y bajos. Eso ayudó a morigerar levemente la situación, y contener el desempleo en 10,6%, aunque con un fuerte salto en el subempleo”, explicaron desde la consultora.El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), gran parte del porcentaje de nuevos pobres son clases medias que no habían sido pobres antes. Su director, Agustín Salvia, agregó que “la inflación está efectivamente desgastando la capacidad de reservas de los sectores más pobres y de las clases medias bajas”.Se observa entonces que durante el último año en el que se concentraron los efectos de la política de ajuste del gobierno de Cambiemos. Se destaca la profundización de la pobreza extrema en el proceso de deterioro de la condiciones de vida, la cual aumenta en un 57,1% (IPyPP)La siguiente medición del Indec sobre pobreza e indigencia será dada a conocer por el próximo gobierno y corresponderá al segundo semestre de 2019, donde se verá el impacto de la última devaluación posterior a las PASO y lo que suceda antes y después de las elecciones presidenciales del 27 de octubre. Estas cifras, entonces, son la última foto de su gestión al menos hasta 2019. Tras asumir como presidente, Mauricio Macri había pedido que evalúen su gestión por el nivel de pobreza.“El promedio semestral encubre situaciones coyunturales distintas. De esta manera, la primera mitad del año es el resultado de un primer trimestre que, por una cuestión de estacionalidad en los ingresos, contenía cierto efecto de alivio con una tasa de pobreza del 34,1% y una indigencia del 7,1%; y un segundo trimestre, que estimamos en función de los resultados semestrales, ubica a los niveles de pobreza e indigencia en los valores más altos registrados durante, por lo menos, toda la gestión de Cambiemos”, destacaron desde IPyPP. Las proyecciones del instituto para la segunda mitad del año muestran una tasa de pobreza alcanza el 36,7% mientras la indigencia el 8,3%.