En la última jornada de jueves, se registró un lamentable hecho de inseguridad en la ciudad de Palpalá.
Alrededor de las 11:00, un hombre de 36 años se presentó en la Comisaría Seccional N°23 a radicar una denuncia ante un robo sufrido.
Según manifestó el damnificado, vive junto a su abuela en un inmueble del barrio 23 de Agosto. Se acostaron a dormir aproximadamente a la 1:00 y al despertarse, cerca de las 6:00, se dio con la novedad de que habían ingresado a la vivienda y le sustrajeron pertenencias.
Los elementos faltantes eran: un microondas, un TV Smart, un teléfono celular sin memoria, un ventilador de pie, además de $20.000 en efectivo.
A raíz de esta situación, se inició una investigación para tratar de dar con los delincuentes involucrados como así también tratar de recuperar los objetos asaltados.
Un caso de extrema violencia se registró el pasado fin de semana en la ciudad de Palpalá.
Una joven pareja fue agredida por cuatro personas, luego de un evento en la Plaza de las Aguas Danzantes.
Se trata de Jonathan Mejía y su esposa quienes tuvieron un altercado y los agresores los atacaron con una botella de vidrio.
Rompieron el envase en la cabeza de la mujer y a él le cortaron la cara, espalda y tórax con restos de vidrios.
Perdió mucha sangre y debió ser hospitalizado de urgencia donde lo intervinieron, quedando con suturas en distintas partes del cuerpo.
El protagonista del episodio es un vecino del barrio Las Tipas y contó lo que le tocó vivir esperando que se haga justicia:
“Con mi familia veníamos de las Aguas Danzantes, de pasarla bien tranquilo, decidimos ir a comprar un sándwich y paramos el auto. Se baja ahí una chica gritando y diciendo que le habíamos chocado el auto, se baja mi señora a explicar que no y la chica empieza a tirar un par de golpes, mi señora se quiso defender y aparecieron unos chicos por atrás. Empiezan a querer pegarle a mi señora y tuve que bajar, eran tres chicos y la chica. Entonces la defendí a los golpes y parece que tuvieron ganas de matarme porque rompieron una botella de vidrio en la cabeza de mi señora, agarraron los pedazos y comenzaron a pelear conmigo y me abrieron la cara, la cintura, el hombro y así quedé, todo desfigurado.
La chica se había bajado con la botella de vino llena y esa es la que rompieron para agredir rompiéndosela en la cabeza a mi señora y después con los vidrios me reventaron a mí. Estaban mis hijos durmiendo en el auto. Llegué al Hospital y me hicieron las curaciones y tuve que esperar al cirujano para que me reconstruya la cara.
Realizamos la denuncia y estamos esperando a ver qué noticias nos dan. Esto se hizo viral, publiqué en Facebook y por parte de ellos no tengo ninguna disculpa. El lugar estaba lleno, pero nadie se metió, circula un video de alguien que filmó y eso nos ayudó porque ahí se ve como nos atacan. Tenemos que esperar qué dice la justicia y que no haga la vista gorda”, relató la víctima.
El mismo conecta diversos barrios y entre ellos un sector dentro de todo nuevo:las 96 Viviendas, en el barrio General Mayor Días Vélez.
Los vecinos del lugar dijeron que ese no es el único problema que presentan sino que la maleza avanza sin control, al igual que la basura que se acumula. Además de ser un riesgo sanitario por alimañas, se convierte en el perfecto escondite de los delincuentes.
Porque como si fuera poco, los hechos de inseguridad van en aumento y los residentes de la zona no obtienen respuesta alguna de la policía.
Malezas y puente caído, la desidia del municipio
“Nos encontramos en un grupo habitacional de viviendas entregado por el IVUJ hace tres años. En este tiempo nos dimos con que no tuvimos ninguna mejora en la parte pública, los pastizales que nos rodean crecen y el puente está a 60 metros y por el aumento del caudal de agua se cayó hace un año aproximadamente y nunca lo repararon, lo único que había hecho la Municipalidad era poner una cinta de aviso que encima la sacaron”.
“En época de lluvias el olor no se aguanta y la gente tiene que transitar por el lugar donde también ya hubo accidentes y vehículos que cayeron en el zanjón sobre todo de noche también por la falta de iluminación en la zona. Esto era una ruta de escape perfecta para los malvivientes que venían y dejaban cosas que habían robado como pasaje en su escapatoria”, relató una vecina.
Delincuencia al límite
Otra residente contó en primera persona lo que le tocó vivir respecto a la inseguridad y falta de policías: “El día jueves de la semana pasada ingresaron dos ladrones a mi domicilio, yo estaba durmiendo con mis hijos arriba, son dos menores de edad. Bajé a ver y uno me apuntó con un arma diciéndome que me quede quieta porque si no las cosas iban a ser peor, luego se fueron y perdieron por este yuyeral. Esperemos que hagan algo porque yo ese día llamé a la comisaría y nunca vinieron ni dieron respuestas”.
Un hombre terminó internado en el Hospital Pablo Soria con un grave diagnóstico de doble fractura de mandíbula, luego de haber sido atacado por una patota en un sector de la ciudad de Palpalá.
El violento hecho tuvo lugar hace algunos días y las actuaciones para establecer las circunstancias del mismo, quedaron a cargo del personal de la Seccional Nº 47 del barrio Paso de Jama, bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación.
Según lo que se pudo establecer, el damnificado se encontraba por el barrio San José de la ciudad siderúrgica, cuando fue increpado por varios hombres que lo atacaron ferozmente, dándole una brutal golpiza, hasta dejarlo tendido en el suelo con graves heridas.
Transeúntes que lo encontraron en el lugar, dieron aviso a los servicios de emergencia, llegando el personal del SAME que luego de brindar las primeras curaciones en el lugar al herido, procedieron a trasladarlo al Hospital Wenceslao Gallardo, donde los profesionales de la salud, luego de evaluarlo, determinaron que lo mejor sería su traslado a un centro sanitario de mayor complejidad.
El paciente fue llevado al nosocomio cabecera de la provincia, donde fue diagnosticado con una “doble fractura mandibular”, quedando en la sala de Observaciones a la espera de otros estudios para determinar los pasos a seguir.
De forma paralela, la Justicia se encuentra trabajando para esclarecer el hecho y localizar a los responsables del brutal ataque.
Desde hace tiempo que se viene exponiendo la preocupación de la ciudadanía por picadas clandestinas de motos en Palpalá.
Pese a los operativos que implementa la policía para erradicarlas, se siguen registrando casos y los vecinos se muestran cada vez más molestos.
Es el caso de Nélida Robledo, residente del barrio San Ignacio de Loyola, el cual atraviesa muchas de las avenidas principales de la ciudad siderúrgica.
La mujer se mostró indignada con la situación y señaló que antes los episodios se daban solo los fines de semana pero ahora se registran cualquier día y a toda hora.
“Otra noche de no dormir, de estar hasta las 3 de la mañana despierta llamando a la policía para que vengan porque son las picadas de los motociclistas, los vehículos con la música a todo volumen. No sé por qué no escuchan en su casa si les gusta tanto la música. Anoche se sumó una parejita que peleaba a las 2 de la mañana y tenía ganas de echarles un balde de agua fría. Ya no sé cómo se hace para evitar esto, ya hemos pedido de mil maneras y pensaba si ponen una garita en el Paseo de Artesanos de la Avenida Libertad para tener una vigilancia más segura o más continua”.
“No sé si le corresponde al municipio o a la policía pero también hay un centro vecinal y tampoco se hace nada. Estás durmiendo y se escuchan las explosiones y la gente se asusta, ya es imposible tener paz en este lugar. No sé si no trabajan, no estudian pero ya es cualquier día, ya no es solo feriados o fines de semanas, en cualquier momento que se les ocurre hacen picadas, wheelie. Viene la policía, ellos se van y luego vuelven cuando se retiran los efectivos”, relató la vecina.
Vecinos de distintos barrios de Palpalá vienen exponiendo problemas por hechos de inseguridad.
A estos relatos se sumó el de Victoria, una vecina de Santa Bárbara, quien contó que recibió la visita de una amiga y de un momento para otro le sustrajeron la moto que había dejado estacionada en la puerta de su casa.
“Es la moto de una amiga, nosotros estábamos en mi domicilio y ella dejó la moto estacionada como siempre. Es un lugar muy transitado, hay cámaras, y ella salía a ver si estaba su moto y en un momento se dio con que ya no estaba, no escuchamos ningún ruido. No tenía alarma pero estaba trabada y no escuchamos nada ni cuando la destrabaron”.
La residente palpaleña expresó con preocupación los episodios que van en aumento: “Fuimos al centro de monitoreo y no nos dieron nada. Las cámaras del negocio de acá en frente nos dijeron que no funcionan. Había gente acá, gente tomando pero nadie vio nada. Preocupa muchísimo que haya sido en plena tarde, preocupa bastante la situación del barrio porque hace poco también le robaron a unos nenes”.
Un efectivo policial que se encontraba realizando tareas de ejercicio en un espacio verde en Palpalá, fue sorprendido por dos delincuentes, quienes al no poder sustraerle ningún elemento de valor, terminaron dándole una golpiza.
El episodio se registró en horas de la noche del pasado jueves y las actuaciones para esclarecer el mismo, están a cargo del personal de la Brigada de Investigaciones de Palpalá, donde el policía hizo la denuncia luego de recibir el alta médico del Hospital Wenceslao Gallardo.
De acuerdo a lo que se pudo establecer, el hombre de 38 años se encontraba realizando actividad física en la cancha ubicada en calle Humahuaca y Alberdi del barrio 23 de Agosto de la ciudad siderúrgica, fue abordado por dos sujetos, quienes lo increparon para sustraerle sus pertenencias.
Al observar los delincuentes que la víctima no poseía nada de valor, comenzaron a golpearlo ferozmente, dándole puñetazos y puntapiés en diferentes partes de su cuerpo, provocando cortes en la cabeza y traumatismos en la zona de las costillas.
Los malvivientes se marcharon del lugar y el damnificado se dirigió en primer término a su residencia y luego por sus propios medios al nosocomio local donde quedó internado para las curaciones de las zonas afectadas.
Tras la denuncia, la policía se encuentra en búsqueda de los peligrosos ladrones de acuerdo a las descripciones brindadas por la víctima.
Delincuentes aprovecharon la ausencia de un comerciante de Palpalá de su domicilio, para apoderarse de una gran cantidad de dinero y diversos electrodomésticos, luego de tomarse todo el tiempo para revolver la residencia.
El hecho ocurrió durante la jornada del miércoles y la víctima radicó la denuncia ante el personal de la Brigada de Investigaciones de Palpalá que se encuentra a cargo de las actuaciones, buscando testigos y material fílmico de la zona.
Según lo que se pudo establecer, un carnicero que reside en el barrio General Savio en la ciudad siderúrgica, salió de su vivienda en horas de la mañana de la mencionada jornada, para dirigirse a su lugar de trabajo sito en calle José de la Iglesia, dejando previamente asegurada la residencia.
Sin embargo, al retornar en horas de la noche, observó con dolor que personas desconocidas habían violentado el candado de la puerta de reja y que también habían forzado la cerradura de la entrada principal.
Los delincuentes revolvieron toda la casa, apoderándose de más de un millón de pesos que el hombre mantenía oculto y ahorrados en un ropero, aunque también los malvivientes se habían llevaron un televisor Smart TV de 55 pulgadas, una cortadora de carne, un parlante de música de tamaño grande, entre otras pertenencias.
Tras realizar la denuncia y por disposición del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación, se realizaron las tareas de recolección de elementos de prueba para esclarecer las circunstancias del robo.
Este fin de semana, José Rivadeneirasufrió el robo de su domicilio cuando habían salido a un cumpleaños.
Decidió buscar y logró encontrar a la persona que habría ingresado a la vivienda, la denunció a la policía y procedieron a su aprehensión.
Pero luego de ello, la familia del involucrado apareció por su morada, en estado de ebriedad, y apedrearon la casa.
Contó lo que le tocó vivir, quedando con bronca e impotencia por lo sucedido.
Su relato:
“Nosotros nos fuimos a un cumpleaños y entró a la casa una personas apodada ´el cordobés´ y sustrajo elementos de la casa, cruzando palabras con un vecino que nos dio información. Nosotros llamamos a la policía, vino criminalística, hicieron su trabajo y nosotros hicimos la denuncia. Logramos encontrar al hombre que nos robó, lo redujimos como pudimos con la impotencia que te da. Llegó Infantería y se lo llevaron detenido.
En lo que hicimos la denuncia crucé a un chico en situación de calle, al que conocíamos y le reclamé y me vino a enfrentar, quiso pegarme, entonces le pedí perdón y me vine a la casa. Y estando durmiendo escuché que me querían abrir la casa, y era el chico este apodado ´el toro´, en estado de ebriedad queriendo entrar y yo con mi hija adentro. Estaba con sus familiares, yo agarré un cuchillo y quise defender la casa y me agarraron a pedradas.
Hubo gritos, corridas, esta familia Prieto seguía queriendo pelear, amenazas, pedradas y toda la gente es testigo pero nadie hace nada por los problemas que todos saben que pasa en San José por la venta de pasta base. Venden como si sería el pan, esto no da para más”.
En distintos barrios de Palpalá, incrementaron los hechos de inseguridad.
En este último tiempo, Las Tipas fue uno de los más afectados por varios robos registrados, razón por la cual la preocupación de los vecinos va en aumento.
“Estamos teniendo muchos problemas de inseguridad. Algunos son jovencitos, los que están haciendo estas cosas, pero también hay gente mayor. Todos tenemos miedo. La inseguridad le puede llegar a cualquiera”, dijo Mirta Cabrera, referente vecinal.
Hay varios sectores que están totalmente a oscuras, por lo que en horas de la noche es muy peligroso para aquellos que transitan por el sector. “Frente de la iglesia tenemos la plaza, las tres lámparas sacaron. Esa parte quedo sin iluminación”, comentó la mujer y agregó, “Hay expendio de drogas”.
A pesar de los episodios, los residentes del sector manifiestan no contar con recorrida policial. “Solo vienen, se sacan fotos en la plaza y se van. Cuando hay operativos, tenemos efectivos dos horas, se acaba el operativo y no tenemos más policías. Nosotros solicitamos que cuando la policía salga de la alcaidía haga un recorrido, pero no se ve nada”, cerró la vecina.