Hace más de un año atrás, el ministro de Economía, Luis Caputo, puso la lupa sobre Argentina Hace, el plan de obra pública emblemático de la última gestión de los Fernández, y les exigió a los gobernadores e intendentes que devuelvan el dinero por los proyectos que no se concretaron. Pero el plan no salió como se pensaba.
Por medio de la Resolución 452/2024 del Ministerio de Economía, que se publicó en junio del año pasado, se les pidió a las provincias y municipios que tomen una decisión respecto a las obras inconclusas: que devuelvan el dinero, finalicen las obras con financiamiento nacional o se hagan cargo con fondos propios.
Se trataba de la iniciativa que lanzó el ex presidente Alberto Fernández, el 9 de marzo de 2020, para ejecutar trabajos de infraestructura en 2.300 municipios. De los cuales cuando llegó Caputo al Ministerio había 951 obras en mira de este programa, cuyos saldos con municipios ascendían a $598.522 millones.
“Se considera necesario dejar sin efecto determinados programas que se llevan adelante en la órbita de este Ministerio que no responden a los criterios de eficiencia en el funcionamiento del sector público que este contexto requiere”, marcaron en la Resolución. Es que el Gobierno se encontraba en el primer año de gestión con el discurso de la motosierra que arrastraba de la campaña y que hoy esconde.
En la cantidad de provincias y municipios que le realizaron transferencias al Gobierno Nacional por las obras que no llevaron a cabo, la cifra total está lejos de $600.000millones (sin actualización) que contabilizaban en Hipólito Yrigoyen.
Solo devolvieron 11 municipios de tres provincias (Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba) entre los cuales se encuentran: Diamante, General Las Heras, Guaminí, San Benito, Viale, Colón, Monte Leña, Victoria, Chascomús, Libertador San Martín y Alejandro Roca.
Medido en montos, fue el municipio entrerriano de Victoria, a cargo de Isa Castagnino (Partido Justicialista), quien más devolvió a Caputo ($82.641.747,79); seguido por Chascomús ($81.547.454,53); y San Benito, Entre Ríos ($69.961.014,47). Mientras que los casos menores las transferencias fueron por un poco más de $600 mil como es el caso de Monte Leña, Córdoba.
En términos totales, Caputo apenas pudo hacerse de $370.859.409,87 (actualizado) durante todo 2024 por municipios que decidieron devolverle el dinero que recibieron durante la gestión anterior por obras públicas que no hicieron.
Javier Milei manifestó una marcada satisfacción al conocerse que la inflación de julio alcanzó el 1,9%, según informó el INDEC. En un mensaje publicado en X, el presidente no solo festejó la cifra, sino que también dedicó un fuerte reconocimiento al Ministro de Economía, Luis Caputo, a quien describió como “ el mejor ministro de Economía de la historia por lejos”.
La publicación incluyó una imagen de Milei junto a Caputo, reforzando la señal de apoyo político. El mandatario subrayó especialmente el dato de la inflación núcleo —que deja fuera los precios estacionales y regulados—, situada en 1,5% durante julio, cifra que el Ejecutivo interpreta como un avance importante en su lucha contra la inflación.
El registro más bajo en más de seis años
El titular del Palacio de Hacienda también recurrió a sus cuentas oficiales para subrayar la relevancia del dato y ubicarlo dentro de una perspectiva histórica.
Afirmó que la inflación núcleo registrada en el mes es la más baja desde enero de 2018, y señaló que los precios estacionales aumentaron un 4,1%, mientras que los valores regulados tuvieron un alza del 2,3%.
Caputo interpretó estos números como una confirmación del rumbo del programa económico del Gobierno, cuyo objetivo es sostener una inflación mensual inferior al 2%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó hoy la baja de la inflación y afirmó que “es una batalla que se ha ganado”.
“Se hablaba de que el proceso de desinflación iba a ser muy lento y que entonces íbamos a tener que devaluar en febrero o marzo”, dijo Caputo al disertar en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en el marco de una jornada organizada por Fundación FIEL.
Señaló que “después (decían) que la inflación no iba a poder bajar de determinado nivel, eso se quebró ese nivel fácilmente” y remarcó: “Ahora ya hemos convergido prácticamente al nivel de crawl más la inflación internacional”.
“Es una batalla que se ha ganado”, remarcó.
El ministro agregó que “este es el programa de estabilización más exitoso que se haya visto entre otras cosas por eso, porque hoy ya hemos recuperado el nivel de actividad de noviembre”.
Además “los salarios privados ya han recuperado el nivel de noviembre” y “además hemos solucionado el problema fiscal, solucionado el problema cuasi fiscal, hemos solucionado gran parte del balance del Banco Central”.
“Se ha duplicado el nivel de crédito, hemos logrado todo esto recomponiendo precios relativos, además en prácticamente todos los niveles en los que los precios estaban pisados”, enumeró.
“Vamos a terminar (el año) con una caída del PIB que va a ser esencialmente del 2% ó 3 % que no es otra cosa que el arrastre estadístico”, concluyó.
La presentación se realizará este martes luego del cierre de los mercados. Reuniones frenéticas en el primer día de gestión en el Ministerio de Economía mientras se demora el desembarco en el Banco Central
Como destacó ayer Infobae, el Gobierno de Javier Milei hará este martes sus primeros anuncios económicos para afrontar la grave crisis económica y buscará dar las primeras señales al mercado y a la sociedad, con un conjunto de iniciativas que podría incluir un shock de reducción del gasto público y de congelamiento de la emisión monetaria. La presentación estará a cargo del ministro de Economía Luis Caputo.
El Banco Central, por su parte, podría tener su desembarco definitivo este martes.
Según estimaron fuentes oficiales, los anuncios tendrán lugar por la tarde, posiblemente luego del cierre de los mercados. Así, se descartó que tengan lugar antes del inicio de las operaciones. Podrían llegar por medio de un mensaje grabado. Este lunes, por lo pronto, las operaciones del Banco Central fueron mínimas en el mercado único de cambios mayorista a partir de la regla de conformidad que estableció la autoridad monetaria, en momentos en que todavía no terminan de salir los ejecutivos del BCRA salientes y no se concretaron los ingresos de los nuevos funcionarios.
De todas formas, a lo largo de todo el día del lunes el Ministerio de Economía y el Banco Central se mantuvieron con contactos cruzados para terminar de definir el alcance y profundidad de los anuncios de mañana. En los despachos del Palacio de Hacienda se mantiene con hermetismo el carácter final que tendrá el plan pero hay lineamientos principales que fueron verbalizados ya por el presidente Milei, por Caputo y por el portavoz presidencial Manuel Adorni.
Esta mañana el vocero del presidente, tras la reunión de gabinete, afirmó que las primeras medidas contemplarán un fuerte “recorte fiscal”, la expansión del gasto social, la quita de privilegios y la revisión de nombramientos en la administración pública.
“Van a ir en línea de un fuerte recorte fiscal con expansión en las partidas sociales, y este paquete de medidas será acompañado con quita de privilegios que el presidente Milei dio la orden de realizar con urgencia. Estamos inmersos en una profunda crisis económica”, afirmó Adorni.
El jefe de Estado, por su parte, en la explanada del Congreso nacional, aseguró que “no hay alternativa” al ajuste y al shock con medidas iniciales fuertes para afrontar la crisis y la herencia que calificó como “la peor de la historia”.
Aseguró, sin embargo, que ese ajuste será ordenado y que caerá sobre “el Estado y no sobre el sector privado”. “La conclusión es que no hay alternativa al ajuste y al shock, naturalmente eso impactará de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, la cantidad de pobres e indigentes”, dijo.
El recorte rápido del gasto público parece ser la primera medida que Milei implementará en el inicio de su hoja de ruta económica. Es una iniciativa que ya tiene números concretos: para el jefe de Estado la poda fiscal debería rondar el 5% del Producto Bruto, para llevar a las cuentas públicas a terreno de equilibrio a lo largo del primer año de gobierno.
Los sectores sobre los que podría pasar la motosierra son discutidos, pero subsidios, transferencias a provincias y obra pública aparecen como los candidatos a sufrir esa poda.
Por otro lado, los pasivos remunerados del BCRA son para el Gobierno el principal obstáculo para la liberación del cepo cambiario: si no terminara con las Leliq y los pases pasivos, un desarme de los controles al a acceso al dólar podría volcar masivamente esos pesos a la moneda norteamericana y exponer a la economía a un riesgo hiperinflacionario.
Es la primera misión que tendrá Luis Caputo como ministro de Economía. Aún resta determinar de qué manera el Tesoro podría pasar a ser el deudor de esos pasivos en lugar del Banco Central, si a través de un canje por títulos públicos o con otro mecanismo. En La Libertad Avanza hablan de una solución “de mercado” y no compulsiva.
Una devaluación del tipo de cambio también asomaba como una de las medidas que el mercado descuenta que suceda rápidamente, con un precio que, desde ya, no fue anticipado, pero se estima que el Gobierno buscaría una reducción sustancial de la brecha cambiaria.
El primer día de gestión en el Palacio de Hacienda transcurrió con un reacomodamiento de los nuevos funcionarios en sus puestos, que en la mayoría de los casos todavía tienen designaciones oficiales pendientes.
Caputo reunió varias veces a su equipo más cercano a lo largo del lunes. Primero a la mañana tras el encuentro de gabinete nacional con Javier Milei y luego por la tarde, tras una segunda escala por la Casa de Gobierno, acompañado por el secretario de Finanzas y mano derecha del ministro, Pablo Quirno.
Allí se habrían encontrado con funcionarios de la CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Se trata del multilateral regional que se convirtió en uno de los prestamista de última instancia con Sergio Massa, a quien le prestaron USD 1.000 millones para completar un pago al FMI a mediados de este año.
La nueva gestión arrancó no sin contratiempos: casi no hay funcionarios con firma habilitada por no estar todavía nombrados oficialmente en el Boletín Oficial. Sin esa autorización, hay decisiones administrativas, hasta las más elementales, que no se pueden tomar. Y, además, todavía existen casilleros de segundas y terceras líneas de cada secretaría que todavía están en blanco.