“Queremos derribar los inmuebles que fueron tomados por los narcos y se venden drogas” dijo Adriano Morone

Adriano Morone presentó junto a Gisel Bravo un proyecto de ley para recuperar los inmuebles utilizados como punto de venta de drogas en los barrios. “Hay casas que deberían estar llenas de vida, pero fueron tomadas por el narco y el miedo”.

“Proponemos que estos inmuebles que se recuperen, vuelvan a la comunidad para prevenir adicciones, para capacitar en oficio o para mejorar la seguridad de los barrios”, agregó el candidato por el Frente Jujuy Crece en las elecciones del 11 de mayo.

Lo que el narco usó para dañar y destruir, lo queremos usar para construir”, subrayó Morone, y agregó que esos lugares se “puedan desalojar, asegurar y si es necesario, demoler los puntos de venta de drogas”.

“Lo veníamos trabajando. Surgió también de muchas reuniones, porque más allá de la cuestión coyuntural, constantemente estamos recorriendo la provincia y en reuniones con centros vecinales escuchamos las problemáticas, y siempre se plantea los puntos de venta de drogas”.

“La provincia viene haciendo un trabajo importante en la persecución de estos tipos de delitos que antes eran competencia federal”, dijo, pero recalcó que “hay darle más herramientas a la justicia de la provincia” para luchar contra este delito.

Destacó que en esos espacios se pueden generar talleres de concientización en prevención de adicciones, capacitación en oficios o instalar algún centro para la seguridad del barrio como una comisaría. “Un proyecto interesante para debatirlo en la Legislatura, convencidos de que hay que avanzar y seguir peleando contra la venta de drogas en los barrios”, cerró.

Fuente: Todo Jujuy

Otro crimen en Rosario: asesinaron a un mecánico de un disparo en la cabeza

Un hombre de 36 años fue asesinado este lunes de un balazo en la cabeza cuando intentaba vender un auto usado, en la ciudad santafesina de Rosario. De esta manera, ya son 64 las personas asesinadas en lo que va del año en esa ciudad del sur de la provincia de Santa Fe.

Según fuentes policiales, la víctima fue identificada como Leonel Granados (36), quien fue asesinado de un disparo de arma de fuego en la cabeza cuando esta tarde se encontraba en bulevar Rondeau al 3900, en cercanías a un taller mecánico.

De acuerdo a testimonios recogidos por los investigadores, el hombre fue baleado por otro que presuntamente simuló estar interesado en el vehículo Fiat Duna que la víctima tenía a la venta.




Previamente, el hombre habría recibido un llamado telefónico y al salir de su casa para mostrar el auto en venta fue atacado a balazos, tras lo cual, el agresor escapó.

Las fuentes señalaron que cuando personal del Servicios Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) arribó a la escena del crimen la víctima ya no tenía signos vitales.

Por su parte, un hermano de la víctima contó esta noche a la prensa que cree que el asesino “habrá querido robar el auto” y que la víctima “habrá querido defenderse”.




“Mi hermano no murió, lo mataron. Se llevaron el celular. Tengo entendido que salía para vender un Fiat Duna que había arreglado y publicado en redes sociales”, expresó Hernán Granados, hermano mayor del hombre asesinado.

“Te matan en todos lados. A mi me robaron un pedazo de corazón”, agregó conmocionado, y recordó que su hermano tenía esposa y tres hijos menores de edad.

El crimen es investigado por el fiscal de Homicidios Adrián Spelta, y el personal de la Policía de Santa Fe y de la Agencia Criminal de Investigaciones (AIC).

Fuente: Telefe Rosario y Télam.



Hizo una reunión por la inseguridad y los narcos de su barrio lo acribillaron a balazos

Un hombre que realizaba tareas sociales en el barrio Fátima, de González Catán (La Matanza) fue asesinado a balazos por dos personas que llamaron a su puerta y le dispararon 14 tiros. Se presume que fue un ataque relacionado con su labor comunitaria y su lucha contra la inseguridad y el avance narco.

Ocurrió en la noche del domingo —el mismo día en que mataron al kiosquero Roberto Sabo—, en una casa ubicada en la esquina de las calles Buenos Aires y Tarija, del barrio San Cayetano, donde la víctima, René Mendoza Parra, de 77 años, vivía con su familia.

Según contaron voceros del caso, alrededor de las 21.30, dos hombres llamaron a la puerta de Mendoza Parra, y cuando él abrió le dispararon a repetición: tres de las balas dieron en el blanco.

La víctima cayó al piso y murió poco después. Mientras que uno de sus hijos, que estaba junto a él, resultó ileso: Mendoza Parra lo protegió de los tiros antes de desplomarse.

“Lo fueron a buscar porque estaba siempre luchando para que los vecinos del barrio Fátima tengan todo el respaldo social. Mi papá me salvó la vida porque se puso delante mío para frenar los balazos”, dijo René Mendoza, hijo del fallecido.

Horas antes de ser asesinado, Mendoza Parra, que era presidente de una Junta Vecinal, había participado de una reunión con los vecinos de los barrios Fátima y San Cayetano para hablar de la inseguridad y la venta de drogas en la zona, específicamente en el cruce de las calles Calderón de la Barca y Tarija.

“Ese mismo día, la víctima les había asegurado a sus vecinos que pronto habría mayor presencia policial en la zona”, le contó una fuente del caso a Clarín.

Una de las hipótesis que maneja el fiscal de Homicidios de La Matanza, Federico Medone, es que el ataque se produjo en venganza por las tareas sociales que realizaba Mendoza Parra y por las denuncias que había presentado sobre los hechos de inseguridad y el avance del narco.

De acuerdo con los peritajes realizados en la escena de crimen, los asesinos dispararon 14 veces: tres balazos dieron en el cuerpo de René. También en la investigación ya está confirmado que los atacantes son paraguayos.

“Los tipos dispararon a matar a cualquiera y mi papá se puso adelante mío. Son asesinos, pido justicia para él y que se investigue para atrapar a los atacantes”, agregó el hijo.

René Mendoza dijo que su padre “ayudaba a los vecinos para que tuvieran luz en las calles, pedía patrulleros para prevenir, ya que en la zona se venden drogas y hay robos a toda hora. Solo ayudaba y lo mataron para callarlo. Fue una venganza por su trabajo”, aseguró.