Jujeña le regaló la camiseta argentina a un joven en situación de calle: “No tenía que ponerse”

A pocos días de que empiece el Mundial Qatar 2022 se siguen conociendo historias del fanatismo de los argentinos por la Selección nacional mezclados con solidaridad. Como una muestra de esto, una joven publicó en las redes sociales una foto que emociona.

Natalia es la autora de la imagen. Vive en Jujuy y este viernes a la mañana estaba esperando que abriera un comercio de reparación de celulares, cuando vio una escena que le llamó la atención y decidió retratarla.

“Vi que la dueña de un local ubicado sobre la calle Dorrego de la capital de Jujuy, le regaló la camiseta de la selección argentina a un joven en situación de calle. Primero pensé que le iba a decir que se fuera, pero esta mujer hizo todo lo contrario. Es un hermoso gesto para destacar, por eso saqué la foto y decidí compartirla”, contó Natalia a TN.



Mayra también contó que Brian vivía en Salta y fue criado por su abuela y que muchas veces se escapó del refugio donde vivía. “Lo conocemos hace muchos años. Es muy educado y respetuoso. En esta cuadra comercial lo conocemos todos”.

Esta mujer le preguntó si no tenía calor, y él le respondió que sí, pero que no tenía una remera para ponerse. “Además, me preguntó si era el último modelo de la camiseta de la Selección y le dije que sí. La descolgué y se la regalé. Siempre que podemos ayudamos a los que más lo necesitan”, contó.



Según explicó, el joven se llama Brian, y siempre se acerca al local porque sabe que las mujeres que allí trabajan son solidarias. Le dan comida, y lo ayudan en todo lo que pueden. “Yo no sabía que había una persona que estaba observando esta escena. Lo hice de corazón, no por publicidad ni por marketing. Digo esto porque cuando apareció la foto en las redes sociales recibí muchas críticas”, detalló la mujer.

Mayra también contó que Brian vivía en Salta y fue criado por su abuela y que muchas veces se escapó del refugio donde vivía. “Lo conocemos hace muchos años. Es muy educado y respetuoso. En esta cuadra comercial lo conocemos todos”.

La camiseta que le regalaron a Brian tenía debajo del número 10 el nombre Flopy, por eso la mujer le pidió que fuera a la tarde que se la iba a cambiar por una que llevara su nombre. Y así fue, ahora el joven lleva la camiseta con su nombre y camina por las calles de Jujuy alentando con el corazón a la Selección.




Un gesto ejemplar: encontró una billetera con $13 mil y dólares y la devolvió

Un joven que paseaba por el Parque San Martín de La Plata encontró una billetera tirada en el suelo y, al abrirla, se encontró con documentación, 13 mil pesos y algunos dólares, por lo que lo entregó a la Guardia Urbana para hallar a su dueño.

El hecho ocurrió el sábado minutos después de las 17:00, cuando esta persona se acercó hasta la caseta de seguridad del personal municipal, ubicada en Avenida 51 y 25, y dio aviso del hallazgo a los agentes municipales que realizan tareas preventivas en el lugar.

Personal de la Guardia Urbana de Prevención al no tener un contacto para comunicarse con el propietario de la billetera, decidió ir hasta su domicilio, de la vecina ciudad de Berisso, y acercarlo a la garita para que pueda recuperar sus pertenencias.

El dueño de la billetera reveló que estaban todas sus pertenencias y agradeció el gesto del joven. (NA)




Amor Animal: transformó un tanque de agua en una casita para salvar a tres perras

El amor hacia los animales no tiene límites. Y eso mismo se vio reflejado en un acto solidario que tuvo una vecina del barrio Los Perales, de la capital jujeña. La persona  que pidió mantenerse en el anonimato, con un simple gesto le brindó una casita provisoria a una perra y sus dos cachorras que fueron despojadas a la calle. 

La vecina tomó conocimiento del caso días atrás cuando la rescatista Kasandra Doria, del barrio Alto Comedero, dio a conocer a través de las redes la lamentable situación que atravesaban estos animales

Además de padecer sarna, y estar desnutridos, dormían arriba de un cartón en plena vereda, expuestos a los peligros de la calle y el frío.

En ese momento la mujer acudió a transformar un tanque de agua de material plástico, en una cucha provisoria. Lo pintó, le puso color y hasta le agregó un colchón y frazada para los animales.  

Si bien la perra y sus dos crías ya lograron hallar un espacio transitorio, todavía buscan familias que los amen cómo se lo merecen. Lo cierto es que este hermoso acto de solidaridad digno de destacar, salvó a esta hermosa familia canina.

Por lo pronto, la rescatista pidió ayuda para que los animales continúen con tratamiento por la sarna, alimento balanceado y hogares definitivos. 

Quienes deseen sumar su granito de arena, comunicarse al 3885755061. También se puede aportar al CBU: 0110488630048812220015. 

Fuente: El Tribuno

Las escuelas de Escocia enseñan cómo organizar empresas sociales que atienden problemas comunitarios

En marzo de 2021, el Gobierno escocés puso en marcha la primera experiencia de enseñanza curricular de organización y puesta en marcha de empresas sociales para todos los alumnos de su sistema educativo.    En tres años se espera que los estudiantes de todos los niveles hayan tenido la oportunidad de pensar negocios destinados a atender problemas ambientales y de sus comunidades para difundir una nueva filosofía empresarial que se está multiplicando por el mundo y propone anteponer las necesidades sociales al lucro. “Deberíamos aprender de Escocia”:

El Gobierno del Reino Unido recibió en los últimos días de enero la sugerencia de parte de la Comisión Adebowale de Inversión Social, encargada de analizar cómo se podría mejorar el movimiento de las empresas sociales inglesas. “Aprender” es justamente la palabra clave para entender la historia de estas unidades productivas en el territorio escocés, dedicadas a atender demandas comunitarias por fuera del lucro, sin descuidar la sostenibilidad.

Desde 2021, Escocia es el primer y, hasta ahora, el único país en incorporar a su sistema educativo formal la enseñanza de cómo organizar y gestionar un emprendimiento con fines comunitarios “para garantizar que para 2024 todos los niños en edad escolar tengan la oportunidad de participar en un proyecto de empresa social en su carrera escolar, presentando los beneficios del modelo a los jóvenes”, según el Plan de Acción de Empresas Sociales, actualmente en ejecución. Estudiantes con emprendimientos.

En la práctica, la oficialización es solo un formalismo para un entrenamiento que ya se viene dando desde los primeros años de este siglo en gran parte del sistema escolar escocés. Abundan los ejemplos de grupos de estudiantes que organizan pequeños emprendimientos a partir de observar las necesidades ambientales y sociales que hay en sus comunidades. En las primarias escocesas se han desarrollado más de mil experiencias orientadas por docentes capacitados.

Algunos ejemplos: producción de cajas de aseo para repartir entre las mujeres sin hogar del barrio, un emprendimiento destinado a atender los problemas de acoso escolar en los recreos, una empresa dedicada a difundir la importancia de las abejas y cómo ayudar a su preservación o la organización de un café mensual con productos elaborados por los estudiantes para recaudar fondos con destino a objetivos sociales.

Gran parte del mérito lo tiene la Social Enterprise Academy (SEA), que es en sí misma una empresa social dedicada a la promoción educativa de esta modalidad de emprendimientos comunitarios y que se asoció con el Gobierno escocés para brindarles a los estudiantes una experiencia de aprendizaje que les sirviera para desarrollar habilidades laborales clave y que, a la vez, fuera una iniciativa para mejorar el entorno social y ambiental en sus comunidades.

El programa del SEA propone que todos los alumnos practiquen la forma de establecer y administrar una empresa social que busque atender esas necesidades que perciben. “He hablado con jóvenes que me han dicho que odian las matemáticas pero aman la planificación financiera porque pueden ver crecer su dinero y saben el impacto social que tendrá. Otros han compartido cómo trabajar en su plan de negocios y saber que los consumidores verán sus anuncios los motivó a mejorar su gramática y escritura. Muchos explican que en ocasiones se han enfrentado a un problema y han trabajado duro para superarlo o han fallado y como resultado saben mucho más”, describe Emily Mnyayi, responsable del Área de Educación de la SEA, en su blog de la página web de la institución.

Esta política educativa se inscribe en la estrategia productiva oficial denominada Scotland can do (Escocia puede hacer) en cuyo documento inaugural de 2018 se establece la importancia de la participación de toda la sociedad en el mundo empresario y la necesidad de crear “una variedad de modelos de negocios, incluida la propiedad de los empleados, las cooperativas y las empresas sociales”, atendiendo especialmente a tres ejes: “Inspirar a la empresa juvenil, inspirar a las mujeres en la empresa e inspirar a las empresas sociales inspiradoras”.
Cómo funciona

Las ideas de los estudiantes, desde jardín de infantes hasta la universidad, se convierten en desarrollos de pequeñas unidades productivas en las que deben resolver los problemas clásicos de montar una empresa y volverla sustentable, al mismo tiempo que cumplen con el objetivo de que sirva a su comunidad.

Es el caso de la Academia Kirkcudbright cuyos alumnos crearon una empresa social dedicada a reparar y reciclar bicicletas. La materia prima la reciben de sus propias familias y maestros, que donan sus viejos vehículos, pero también de los centros de reciclaje locales que les guardan las bicicletas desechadas. Una vez reacondicionadas, las venden a precios muy populares.

Cada septiembre, los estudiantes de Sgoil Dhalabroig, una primaria de South Uist, venden a la comunidad las verduras que han plantado y cosechado. El dinero que recaudan se ingresa en una cuenta de la empresa social que crearon para financiar la huerta del año siguiente. El aprendizaje se vincula con las nociones de desarrollo sostenible y el conocimiento del trabajo agrícola.

En la primaria Saint Nichols, de Broxburn, los estudiantes crearon un café comunitario al que llamaron Food for Thought (Alimento para el pensamiento) cuyo objetivo era presentar una oferta gastronómica a precios justos y utilizar las ganancias para que la población vulnerable de esa localidad accediera a esos alimentos.

Fuente: Infobae

Una mujer tiene cáncer terminal y esta sola con su hijito: necesita ayuda

En la localidad de Perico vive Rebeca Maraz y desde hace más de 3 años lucha contra un cáncer de mama que se fue expandiendo por su columna llevándola a una situación crítica. Vive sola con su hijo de 6 años y necesita ayuda porque además sufre de pobreza.

Recibe cuidado paliativos y quimioterapia en el hospital Pablo Soria de la capital jujeña, por su estado de salud no puede trabajar y recibe ayuda de sus seres queridos para trasladarse y con el pequeño.

“Recurro a la solidaridad de la gente porque hace un año y medio que estoy sola con mi niño y no puedo trabajar. Todo este tiempo estuve recibiendo ayuda de seres queridos y la verdad que se me imposibilita seguir porque no puedo moverme, ni trabajar”, le comentó a Canal 4.

La mujer dejó su número de teléfono para todos los que quieran ayudarlos: 3884377186.

“Estoy desesperada”

Solidaridad con una familia de Perico. 

En ese sentido, comentó que “por la quimioterapia tuve recurrir a conocidos para que me trasladen. Con la pandemia mi estado de salud empeoró, hay gente que se acercó y me ayudó pero ahora estoy muy complicada. Cualquier ayuda viene bien, como ser mercadería, ropa o lo que puedan darme. La verdad es que estoy desesperada”.

En relación al cáncer que padece indicó que le están haciendo las últimas quimioterapia fuertes y que las siguientes serán las más leves, “lamentablemente el cáncer está avanzando mucho, me tomó toda la columna. Está en la etapa 4, es una metástasis ósea con cáncer de mama”.

Sobre su hijo

Entre lagrimas, Rebeca se refirió a su niño de 6 años y sostuvo que “en caso de que me toque partir, él quedará a cargo de mi hermana. Yo creo que para toda madre es muy difícil decir esto” y añadió que el pequeño está cursando el primer grado, “es muy estudioso y pícaro”.

Fuente: Todo Jujuy

Sebastián tiene 12 años y vende sus dibujos a $70 para comprarse una pelota y jugar con sus amigos

En el barrio Cordillera del Viento, Chos Malal, provincia de Neuquén, un grupo de chicos juega al fútbol en el potrero. Pero a veces el partido se interrumpe porque se rompe la pelota. Y como a las familias les cuesta reponerla Sebastián, que tiene 12 años y es uno de los integrantes del equipo, tuvo una idea.

Al nene una de las cosas que más le gusta hacer es dibujar, por eso pensó en vender sus dibujos y ya tiene 2000 pedidos.

Un dibujo por $70 para comprar una pelota

Sebastián Carrasco vive con su mamá Verónica y va a la escuela EPEC N°12 donde terminó la primaria. Tiene dos hermanos y dentro de unos meses se convertirá en tío.

El último de los partidos lo jugó hace unos días y desde entonces no volvió al potrero porque no había pelota. “A él sólo se le ocurrió vender sus dibujos y le puso el precio de $70 cada uno. Su hermana mayor le abrió un perfil de Facebook y le escribió mucha gente. En poco tiempo recibió 2000 pedidos. A veces dibuja lo que él quiere y otras, las personas le traen una foto y él la copia”, contó la mujer

Sebastián es muy aplicado. Tiene buenas notas en el colegio y sueña con ser masajista, médico y futbolista. “Mis notas fueron ocho y nueve. Estoy muy orgulloso y mi mamá también”, dijo el nene.

Sebastián tiene 12 años y vive en Chos Malal. (Foto: TN y La Gente).

Es camionero y realiza mudanzas gratis para los jóvenes que viajan a estudiar

Mariano Gorosito, de General Belgrano, ofrece de manera gratuita el espacio para trasladar las pertenencias de los jóvenes que dejan el pueblo para estudiar en La Plata o en alguna de las facultades de la UBA. “Una mudanza por un café cuando se reciban”, es el precio. A su proyecto lo llamó “Transportando futuro”

“Cuando te recibas, me invitas un café con el diploma debajo del brazo”, pone como condición Mariano Gorosito (46) a quienes le piden ayuda para mudar sus pertenencias al lugar donde comenzarán una nueva vida, con el entusiasmo y las ansias de cumplir el mayor deseo: convertirse en profesionales.

La “cláusula” es aceptada y cerrada con un apretón de manos, un abrazo, una amplia sonrisa y hasta algunas lágrimas de emoción porque ese gesto representa mucho más que un camión trasladando muebles.

“Creo que es importante volver a poner en valor al estudio y apoyar a quienes lucharán en el futuro por este hermoso país”, le dice a Infobae, sorprendido por las repercusiones de su acción desinteresada, al menos al principio, porque repite que esperará ansioso por esos cafés que significarán que “uno ya se recibió” y sentirá también la satisfacción de haber colaborado para que esto sea posible.

La historia

“Esta linda locura surgió hace tres años, cuando un amigo me preguntó sí podía darle una mano con la mudanza de su hija que iba a estudiar a La Plata y como fue de un día para el otro no se pudo organizar nada. Si bien fue un favor, fue el primer viaje a la universidad y el que me dejó pensando un poco.

Después le tocó mudarse a mi sobrina a la misma ciudad y como quedaba lugar en el camión, para no ir vacío y aprovechar el viaje, puse un flyer en mi estado de WhatsApp avisando que estaba organizando una mudanza conjunta solo para estudiantes. Y como los chicos se llevan solo lo indispensable, en total fueron 10 mudanzas”, resume el inicio de su nuevo propósito.

Lo bautizó Transportando futuro. “Siento que eso es lo que representa cada viaje: la posibilidad de darle una mano a los chicos que van a estudiar, que dejan sus casas y sus familias en búsqueda de un futuro para ser profesionales y poder tener una carrera”, asegura conmovido el hombre que se dedica al trasporte de cereales y también a las mudanzas con “El Cachorrón”, el reconocido camión 1114 con acoplado, con el cual trabaja y transporta sueños.

Durante 2021, realizó un solo viaje que significaron once mudanzas, esta vez (al menos por ahora) se repetirá el número.

“Ya hay 11 inscriptos para el viaje del 29 de enero. La mudanza será para futuros psicólogos, ingenieros, abogados, para nuestro futuro…”, dice emocionado.

Sin ocultar sus sensaciones, agradece porque la ayuda le sigue llegando: “Hay amigos y conocidos que también pusieron sus camiones a disposición, así que si hay más mudanzas que se van a poder hacer. Ninguno quedará afuera”, completa.

Entró a una librería para pedir un lápiz y le regalaron una bolsa con útiles

El noble gesto de un comerciante quedó registrado en las cámaras de seguridad de un comercio de San Rafael, en Mendoza, alcanzó una enorme repercusión en las redes. Un nene de apenas 11 años había entrado en el lugar con el objetivo de pedir un solo lápiz para poder ir al colegio y se terminó llevando todos los útiles necesario gracias a la solidaridad del comerciante.

Así como se ve en las imágenes, el jueves pasado un alumno de 11 años ingresó en la librería y, en vez de pedir dinero, pidió un lápiz para poder usar en la escuela. Sorprendido por el nene, el comerciante decidió regalarle todos los útiles necesarios para que pueda asistir a clase correctamente y cursar sexto grado.

El hombre le pidió al nene que lo acompañe al depósito de la librería y juntos eligieron un cuaderno, lápices, una tijera y algunas útiles más. Por último, le preguntó si necesitaba una cartuchera y también se la dio. “¡Gracias, señor!”, respondió el alumnito antes de salir del negocio que se encuentra en Mendoza

La secuencia fue vista por un cliente quien contó la situación en su perfil de Facebook. “Hechos que trascienden. Por casualidad del tiempo presencié está mañana un hecho que alienta a seguir empujando para el lado correcto”, publicó el usuario Pablo Peñaloza.

Y agregó: “Dejó entrar a un niño que no pedía plata, comida, entró a pedir útiles para poder ir a la escuela (literales palabras del niño) a lo que el dueño de dicho local salió proyectado camino a las estanterías y lleno una bolsa al son de la pregunta ‘¿qué más necesitás?’. Tuve que expresarle mi admiración”.

En diálogo con el medio Sitio Andino, el dueño de la librería contó que fue su hijo Mauricio quien le regaló los útiles al nene. “Cuando duermo la siesta, desconecto las redes; y cuando desperté y las habilité, no podía creer la repercusión que tuvo esto; ni sabía que alguien lo había visto”, reveló el protagonista del hecho.

Le robaron el teléfono, pidió ayuda por las redes y lo recuperó

Belén Ross, una joven de Mendoza, hizo un pedido desesperado para recuperar los recuerdos de Cristian, fallecido hace un mes. Una desconocida le escribió a través de Facebook y se encontraron en un supermercado.

Un mensaje de una desconocida en su Facebook hizo que Belén Ross encontrara un poco de paz en medio del dolor. La joven, de 27 años y oriunda de Mendoza, había sufrido el robo del teléfono celular donde tenía almacenadas las fotos de su marido, que murió hace un mes. Desesperada, hizo una publicación en sus redes sociales para recuperar el aparato. Y lo logró.

“Me escribió una chica diciéndome que tenía mi teléfono. Me contó que se lo había comprado a unos chicos, pero que después vio la publicación y quiso devolvérmelo. Me contactó y nos encontramos. Justo vengo de recuperarlo”, le cuenta a TN.

Luego de recibir el mensaje y pactar el encuentro, la joven oriunda de Guaymallén se arrimó al hipermercado Libertad, en Godoy Cruz. Al llegar al playón de estacionamiento del centro comercial, se acercó a un policía y le contó sobre la operación que estaba a punto de cerrar.

“Tenía un poco de miedo de que fuera una trampa. Por eso le pedí a un oficial que me observara. Pero no: la chica estaba realmente preocupada. Me dijo que andaba sin teléfono y por eso le compró uno a unos pibes. Seguramente ellos fueron los que me robaron”, señala. Y agrega: “Le di los 10 mil pesos de recompensa que había propuesto en mi publicación, me devolvió el teléfono y se fue”.

“A mi marido le detectaron un cáncer en el estómago y no le dio tiempo para nada”

Recuperar el aparato fue para Belén un alivio que llegó justo el día del cumpleaños número 3 de Lorenzo, el hijo que tuvo con Cristian. “Mientras hablo con vos estoy terminando de preparar el pelotero para el festejo de mi gordito”, comenta. Y sigue: “Mi marido murió en diciembre. En septiembre le detectaron un cáncer avanzado en el estómago y no pudimos hacer nada. No le dio tiempo”.

Cristian, de 43 años, había abierto la vinería Avellaneda, en la localidad de Bermejo, semanas después de la llegada de la pandemia. En ese local, hoy a cargo de Belén, se produjo el robo del teléfono. “Las fotos que me interesaban estaban en la memoria del celular. No iba a poder recuperarlas por otra vía”, menciona.

Meses atrás, el esposo de Belén comenzó a sentir molestias al comer. “Probaba una hamburguesa, le daba dos bocados y vomitaba. Fuimos al médico y le diagnosticaron cáncer”, cuenta la mujer. Fue el inicio de un drama que se extendió tres meses.

Cristian supo que le quedaba poco tiempo de vida y quiso coronar su historia de amor con Belén: le propuso matrimonio. “Nos casamos el 5 de noviembre, en nuestro aniversario. Al día siguiente, él cumplió 43 años. Y el 8 de diciembre murió. Fue todo muy rápido. Si te fijás en las fotos de nuestro casamiento, él era una persona diferente. Había pedido 40 kilos”, detalla.

“Era un hombre increíble, que hacía de todo y tenía adoración por su hijo”, lo describe Belén, más aliviada y con los recuerdos a salvo.

Fuente: TN

Caminaba 15 kilómetros para ir a la escuela y sus profesores le regalaron una bicicleta

Josías Pedrozo de 14 años cursa en la Epet Nº 20 de San Pedro y diariamente recorre más de quince kilómetros, desde su casa en Puerto Argentino I hasta la escuela. Por su persistencia y compromiso recibió el reconocimiento de sus profesores, que le regalaron una bicicleta.

“Venir a la escuela es un esfuerzo que hago para tener un futuro mejor, gracias a mi papá que me motiva y me ayuda con todo lo que está a su alcance para que siga estudiando”, comentó el adolescente.

Ahora con su bici demora unos 45 minutos para llegar, cuando caminando tenía que hacer una hora y media.