Estafa con tarjetas de crédito: cómo proteger tu dinero

En la era de los pagos “contactless”, las estafas con tarjetas de crédito son motivo de preocupación para los consumidores de todo el mundo. En esta ocasión, un nuevo caso ha salido a la luz en Estados Unidos, donde la Policía descubrió un sofisticado instrumento utilizado para obtener los datos de las tarjetas de los clientes sin que estos se percaten.

Este método de estafa opera cuando el comprador coloca su tarjeta de crédito en el dispositivo de pago. Sin saberlo, los clientes corren el riesgo de perder todos sus ahorros mientras intentan finalizar su compra.

Robos de tarjetas de crédito: cómo operan los dispositivos falsos
La policía de Nueva York está investigando este caso alarmante que involucra a tres sospechosos responsables de colocar el dispositivo en una de las tiendas de Walmart. Utilizando un escáner, los estafadores roban la identidad de las tarjetas de crédito de los compradores, aprovechándose de situaciones en las que los usuarios están desprevenidos.

Esta práctica, conocida como “skimming”, consiste en obtener los datos impresos en la tarjeta del usuario, incluyendo el nombre del titular, el número de la tarjeta, la fecha de vencimiento y el código CVV. Toda esta información se almacena en el chip del dispositivo falso y luego se extrae para realizar transacciones fraudulentas.

Consejos para proteger tus tarjetas de crédito y evitar robos
Ante este tipo de mecanismos de robo, los expertos en Estados Unidos han compartido algunas recomendaciones para proteger tus ahorros al utilizar tarjetas de crédito:

Verifica el estado del dispositivo:
Antes de realizar una compra con tarjeta de crédito, es fundamental examinar el dispositivo de pago. Presta atención a posibles inconsistencias, como cubiertas flojas, lectores de tarjetas desalineados o un tamaño inusualmente grande. Estos pueden ser indicios de que se trata de un dispositivo falso.

Mantén un ojo en tus transacciones:
Revisa regularmente los movimientos y cargos en tu cuenta bancaria. Si notas alguna transacción sospechosa, comunícate de inmediato con tu banco para informar el problema y tomar las medidas necesarias.

Protege tu información personal:
Evita proporcionar tus datos personales o financieros a sitios web no seguros o desconocidos. Además, mantén tus contraseñas y códigos de seguridad confidenciales y cambia regularmente estas claves para mayor seguridad.

Utiliza servicios de alerta:
Aprovecha las opciones de alerta y notificación que ofrecen los bancos y las compañías de tarjetas de crédito. Estas alertas te informarán sobre cualquier transacción sospechosa o actividad inusual en tu cuenta, lo que te permitirá actuar rápidamente en caso de un posible robo.

Al tener en cuenta estas precauciones y estar atentos a cualquier señal de actividad sospechosa, podemos reducir el riesgo de caer en estafas con tarjetas de crédito y proteger nuestros ahorros de los delincuentes cibernéticos. Recuerda que la seguridad financiera es una responsabilidad compartida entre los usuarios y las instituciones financieras, y debemos estar alerta para mantenernos protegidos en un entorno digital cada vez más sofisticado.



Marcha atrás: las estaciones de servicio seguirán aceptando pago con tarjetas de créditos

La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), que nuclea a la mayoría de las estaciones de servicio de la Argentina, resolvió este jueves que se siga aceptando el pago con tarjetas de crédito en las operaciones de expendio de combustibles en todo el país.

La medida fue adoptada en una reunión de comisión directiva en la que los referentes de la organización decidieron sostener este método de pago e “intensificar sus reclamos por la vía legislativa en pos de ponerle fin a los perjuicios provocados diariamente” por los plazos de pago.

En ese sentido, los dirigentes reafirmaron la existencia de demoras en los plazos de acreditación y las comisiones fijadas por las compañías emisoras de los plásticos.

“El objetivo es lograr la modificación de la ley 25.065, que permita establecer definitivamente como tope el 0,5% del arancel para las operaciones de pago con tarjetas de crédito, cualquiera sea el banco o la entidad emisora, y que la acreditación se reduzcan a 48/72 horas”, señalaron desde Cecha en un comunicado.

“Esta semana nos presentamos ante la Comisión de Comercio de la Cámara de Diputados de la Nación y solicitamos que nos citen urgente para plantear nuestra posición y poder avanzar en el tratamiento del proyecto en cuestión”, explicó Vicente Impieri, vicepresidente de Cecha.

A mediados de enero, propietarios de estaciones de servicio amenazaron con dejar de aceptar pagos con tarjetas de crédito, dadas las demoras en la acreditación del dinero -actualmente es de 10 días-, el alto costo operativo -la comisión de tarjetas de crédito es del 1,8%- y el moderado aumento de los combustibles, que subieron por debajo de la inflación en los últimos dos años.

Según argumentaban, la combinación de estos factores había afectado su rentabilidad a tal punto que ponían en riesgo su funcionamiento, aunque finalmente decidieron no avanzar con la medida.

Fuente: Somos Jujuy

Cayó la banda de los “Cracker”: realizaron estafas millonarias

Luego de un trabajo de investigación que se desarrolló por más de ocho meses, y tras una serie de allanamientos simultáneos que se llevaron a cabo en Capital y Palpalá, detectives de la Agencia de Delitos Complejos detuvieron a dos mujeres y cinco hombres, integrantes de una banda que se dedicaba a hacker cuentas bancarias mediante el robo de datos que hacían a tarjetas de débito y crédito.


El modus operandi de los cibercriminales consistía en vulnerar la seguridad de bancos, teniendo acceso a más de 200 cuentas bancarias, además de actuar en complicidad con otras personas que trabajaban en estaciones de servicio y comercios, las cuales robaban los datos de tarjetas a sus clientes para luego realizar operaciones bancarias o compras con desconocimiento de las víctimas.


En los registros de los domicilios se secuestraron más de 30 teléfonos celulares, 10 computadoras, datos personales de terceros, anotaciones de cuentas bancarias, tarjetas desbloqueadas de débito-crédito y varios DNI.


Los detenidos quedaron a disposición de la Fiscalía Especializada en Delitos Patrimoniales y Contra la Administración Publica, imputados por el delito de Asociación Ilícita y Defraudamiento mediante el uso de tarjeta de crédito y débito 160 hechos en concurso real, los cuales habrían lucrado desde el año 2017 con más de $10.000.000.


Se sospecha que los inculpados habrían estafado a más de 500 personas y serían los responsables de más del 60% de los hechos virtuales ocurridos en la provincia.

Cómo evitar llegar a situaciones complicadas
Tarjetas: las mejores y peores alternativas para cancelar las deudas

En un escenario de crisis económica donde el consumo con tarjeta de crédito viene aumentando, los pagos con la tarjeta pueden llegar a retrasarse y la deuda puede volverse eventualmente inmanejable. De hecho, durante 2018 ya se vio un fuerte incremento en la cantidad de préstamos pedidos para cancelar deudas con las tarjetas: en la fintech Afluenta creció un 31% la cantidad de solicitantes, con un Costo Financiero Total (CFT) promedio del 145%, y en Wenance la suba en solicitudes fue de un 20%, con un CFT mínimo de 168%.

Además, por la crisis económica, el pago en cuotas con tarjeta de crédito ya viene ganándole al uso de efectivo o débito para consumos tan básicos como los del supermercado, algo que contribuye a engrosar aún más la deuda mensual habitual. Según datos del INDEC, sobre el total de compras en supermercados hechos en agosto predominó el pago en efectivo (34,9%) por sobre las tarjetas de crédito (32,8%), pero en noviembre eso se revirtió a 34,4% y 37,4%, respectivamente.

Se podrán pagar las propinas con tarjeta de crédito o débito

En este escenario, ¿qué conviene hacer entonces si la deuda con la tarjeta se desboca? La principal alternativa que recomiendan los analistas es pedir un préstamo, pero comparando las tasas, CFT y plazos que ofrecen respecto a los del plástico. Según el CEO de Afluenta, Alejandro Cosentino, la ventaja de pedir un crédito es que “generalmente las tasas que se pueden obtener son más bajas que las de las tarjetas, que suelen cobrar aproximadamente un 25% más, sumado a que se pueden ampliar los plazos”.

La principal alternativa que recomiendan los analistas es pedir un préstamo, pero comparando las tasas, CFT y plazos que ofrecen respecto a los del plástico

La principal alternativa que recomiendan los analistas es pedir un préstamo, pero comparando las tasas, CFT y plazos que ofrecen respecto a los del plástico

A la hora de pedir un crédito, sostienen los analistas, la clave es hacerlo justo antes de caer en incumplimientos con la tarjeta, ya que cuánto mayor sea el atraso más caro será conseguir financiamiento. “Es importante evitar acumular atrasos porque el buen comportamiento es la carta de presentación para recibir cualquier crédito. Si se está atrasado un mes pero aún no venció la segunda cuota, todavía se está a tiempo de pedir créditos por ejemplo a cualquier fintech, que suelen otorgarse en 48 horas”, sostuvo Cosentino.

El problema viene, precisamente, cuando alguien acumula dos o tres atrasos en los pagos: como el riesgo de impago es muy alto, en esa situación será muy difícil conseguir financiamiento o se lo obtendrá a tasas muy altas. “En estos casos, los scores de crédito indican que hay una probabilidad de impagos del 30%, por lo que los bancos se corren y muchas fintech cobran tasas altísimas, de hasta más del 500%”, sostuvo Cosentino. Tampoco serán sujetos de crédito quienes tengan pagos mínimos muy elevados respecto a sus sueldos: nadie querrá prestarle por ejemplo a alguien que acumula un mínimo de $ 25.000 pero gana $ 30.000.

El uso de dinero electrónico fue récord en 2018

En estos casos de atrasos graves, entonces, las opciones que quedan no son muchas: se debe intentar renegociar con el acreedor o, si dan los tiempos y el bolsillo, reorganizar las finanzas para cancelar la deuda con ahorros propios. En el primer caso, sostienen los analistas, la renegociación tampoco garantiza nada porque, si bien muchas veces los bancos pueden dar créditos si alguien está por atrasarse, lo hacen dependiendo de su política crediticia y de cómo venga su cartera de mora en los últimos meses.

Por otra parte, algunas opciones para saldar la deuda que mencionan los especialistas es buscar métodos de financiación alternativa, como los adelantos de sueldo, o hasta vender algunos dólares ahorrados, aunque analizando si conviene esperar una eventual suba del dólar en este año electoral.

Opciones no recomendables

Por otra parte, una opción que los especialistas no recomiendan para cubrir la deuda con la tarjeta es refinanciarse con el propio plástico: sostienen que, del monto total a pagar, un 5% entra en el pago mínimo y el 95% restante se refinancia con un CFT que suele superar el 100%. Según Cosentino, “pagar la tarjeta sin usarla puede llevar de esta manera alrededor de dos años, y entonces pagar el mínimo termina convirtiéndose en un préstamo a tasa variable por 24 meses cuando sacar un crédito es a tasa fija y quizás con mayor plazo”.

De hecho, según el CEO de la fintech Wenance, Alejandro Muszak, el negocio de las tarjetas es precisamente ganar con los pagos mínimos. “El Interchange Fee, el cargo que se aplica a la totalidad de las compras cuando se paga a término, es de sólo 1,75%, a lo que hay que descontar los gastos de procesamiento. Claramente con los pagos mínimos las tarjetas ganan mucho más, pero esto daña el perfil crediticio de quienes necesitan financiarse”, sostuvo.

Una opción que los especialistas no recomiendan para cubrir la deuda con la tarjeta es refinanciarse con el propio plástico: sostienen que, del monto total a pagar, un 5% entra en el pago mínimo y el 95% restante se refinancia con un CFT que suele superar el 100%.

Una opción que los especialistas no recomiendan para cubrir la deuda con la tarjeta es refinanciarse con el propio plástico: sostienen que, del monto total a pagar, un 5% entra en el pago mínimo y el 95% restante se refinancia con un CFT que suele superar el 100%.

Otra opción que los analistas descartan es usar el descubierto, cuyas tasas son mucho más altas que en las tarjetas de crédito. Según Jose Luis Rojas, gerente comercial de la fintech Resuelve Tu Deuda, la diferencia de tasas entre ambos instrumentos es alta: “Si con la tarjeta se paga por ejemplo un interés del 10% mensual para un crédito de $ 20.000, es decir unos $ 2.000 mensuales, con el descubierto puede llegar hasta el 40% o 50%”.

Además, para los analistas tanto el descubierto como las tarjetas tienen el riesgo de ser a tasa variable y de que en cualquier momento pueden cortarse como fuente de financiación: aseguran que esto último ocurrió en 2018, cuando muchas entidades les cortaron a sus clientes las líneas de descubierto y el límite de las tarjetas.

Cómo evitar situaciones complicadas

Para evitar caer en situaciones de deudas complicadas, Rojas aseguró que lo principal es entender las causas del endeudamiento, “que pueden ser porque una persona no sepa cómo funciona exactamente su tarjeta de crédito, cómo manejarla, o por no tener un orden y control general de sus gastos”.

En ese sentido, aseguró que es necesario hacer un presupuesto que distribuya el 70% entre los gastos esenciales (alquiler, colegio, salud, etc.) y el resto destinarlo a pagar deudas, ahorrar, y para algo de entretenimiento. Es muy importante también, sostuvo, “tener un fondo de emergencia equivalente a 6 meses del sueldo para cualquier eventualidad, por si se llega a perder el trabajo”. Y además, consideró que refinanciarse tomando otro crédito debe ser sólo una eventualidad, ya que si el desfasaje entre ingresos y gastos es algo constante generará una bola interminable que genera mucho gastos extra en intereses.

Para evitar caer en situaciones de deudas complicadas, Rojas aseguró que lo principal es entender las causas del endeudamiento

Para evitar caer en situaciones de deudas complicadas, Rojas aseguró que lo principal es entender las causas del endeudamiento

Por otra parte, respecto a los gastos, deben analizarse los resúmenes de cuenta para ver bien en qué se está gastando, desglosando cuánto se debe y a qué tasas. Luego de esto, es necesario armar un plan de austeridad que entre otras cosas recorte los “gastos hormiga”, como los viajes en taxi, y eliminar o restringir los instrumentos de financiación inmediata, como la tarjeta de crédito.

A esto hay que sumarle llevar un control detallado de todas las compras, sostiene Rojas, porque cuando se hacen consumos en seis o doce cuotas “se puede perder la noción del tiempo que llevaría pagar determinado producto y a mitad de plazo se suelen volver a hacer nuevas compras a montos elevados”. Para hacer esto puede ayudar guardar los comprobantes de todo lo gastado y de las compras cuyo pago se extiende por muchos meses.

Los comercios adelantan liquidaciones para atenuar la crisis del consumo

Monitorear las tarjetas

En todo esto es clave también monitorear los consumos que se van haciendo con las tarjetas, ya que según Cosentino “la gente tiene una tendencia a ‘reventarla’ porque siente que no está ‘gastando mucha plata’, pero los consumos se hicieron y en algún momento van a llegar”.

Otro error muy habitual, sostiene Rojas, es no saber cómo funciona una tarjeta de crédito, algo que va desde leer un estado de cuenta hasta entender qué significan conceptos como el “CFT” y sus implicaciones en el costo del crédito.

Es clave también no considerar al plástico como un ingreso extra, sino como lo que es: un instrumento de pago que presta una determinada cantidad de fondos que deben devolverse.

Es clave también no considerar al plástico como un ingreso extra, sino como lo que es: un instrumento de pago que presta una determinada cantidad de fondos que deben devolverse.

Es clave también, sostuvo, no considerar al plástico como un ingreso extra, sino como lo que es: un instrumento de pago que presta una determinada cantidad de fondos que deben devolverse. “El problema es que muchas personas consideran la línea de crédito como un ingreso regular y eso afecta la percepción real de su capacidad de pago”, afirmó.

Sobre si es conveniente tener más de una tarjeta, Rojas recomienda evitarlo porque eso dificulta “tener un control riguroso de los gastos”. Si la opción es tenerlas, sostiene que lo ideal es destinar una a los gastos diarios y la otra con montos mayores a emergencias o grandes compras, algo que facilitará el seguimiento de los gastos.

Confirmado: bancos locales vendieron 51% de Prisma en US$ 725 millones

Por otra parte, sostuvo que es un error pagar una tarjeta con la otra porque eso termina generando “una deuda aún más grande que la primera”. Al contrario, para Cosentino manejarse con varias tarjetas a veces puede ser una buena herramienta para “ir jugando con los saldos”, pero siempre teniendo disciplina en el manejo.

Fuente:Clarin.com