Que nadie lo engañe el alcoholismo no es un vicio. La Organización Mundial de la Salud afirma que el alcoholismo es una enfermedad que genera graves consecuencias físicas, psicológicas y sociales sobre la persona que la padece.
Una de las características de la enfermedad es que la persona que consume alcohol de forma continuada, sufre cambios en su cerebro que dificultan el auto control y la capacidad para contener el impulso de consumir alcohol y por lo tanto ya no consumen alcohol de forma voluntaria, sino porque no pueden dejar de hacerlo.
La edad de inicio en el consumo es muy temprana, de promedio a los 14 años. Un 10% de la población adulta es bebedor diario y un dato preocupante es que 2 de cada 5 hombres entre 15 y 34 admite haberse emborrachado varias veces, en el último año.

¿QUÉ EFECTOS PRODUCE DEL ALCOHOL SOBRE MI CUERPO?
El alcohol es una droga depresora del sistema nervioso central que inhibe progresivamente las funciones cerebrales.
El principal componente de las bebidas alcohólicas es el etanol o alcohol etílico, que tiene diferente concentración dependiendo de su proceso de elaboración.
El alcohol ingerido en una bebida es absorbido por el aparato digestivo, desde donde pasa a la circulación sanguínea, en la que puede permanecer hasta 18 horas. Es eliminado finalmente por el hígado.
La presencia continuada de alcohol en el organismo y su consumo repetido es responsable de la mayoría de las lesiones que esta sustancia produce en nuestro cuerpo, como la cirrosis hepática o las encefalopatías en las que el funcionamiento del hígado y el cerebro se ve gravemente alterado.

¿Qué efectos produce el alcohol?
Pocos minutos después de haber bebido aparecen una serie de efectos como son: la deshinibición, euforia, relajación y aumento de la sociabilidad, con lo que puede ser confundido con una droga estimulante, pero también aparecen dificultades para hablar, dificultad para asociar ideas, descoordinación motora e intoxicación aguda. Los efectos del alcohol dependen de la cantidad consumida pero también de la edad, el sexo y el peso de la persona.
A corto plazo el abuso de alcohol puede generar los siguientes riesgos:
- Intoxicación etílica, que puede comportar el coma e incluso la muerte
- Favorece las conductas de riesgo ya que el alcohol deshinibe y provoca una falsa sensación de seguridad. Por ello está relacionado con accidentes de tráfico o laborales y prácticas sexuales de riesgo.
A largo plazo el consumo abusivo de alcohol comporta graves problemas de salud y conflictos familiares y sociales. Estos efectos pueden presentarse incluso sin que la persona haya desarrollado una dependencia. Lo más importantes son los siguientes: agresividad, alteraciones del sueño, depresión, deterioro cognitivo, disfunciones sexuales, cirrosis hepática encefalopatías, cáncer, demencias, psicosis.

CONSUMO DE ALCOHOL CON RIESGO
La Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que no hay cantidad “segura” por debajo de la cual no haya riesgo.
El consumo prolongado de alcohol aumenta sus probabilidades de:
- Sangrado de estómagoo esófago (el conducto a través del cual viaja la comida de su garganta a su estómago).
- Inflamación y daños en el páncreas. Su páncreas produce sustancias que el cuerpo necesita para funcionar bien.
- Daño al hígado. Cuando es grave, a menudo lleva a la muerte.
- Desnutrición.
- Cáncer de esófago, hígado, colon, cabeza y cuello, mamas y otras áreas.

Beber en exceso también puede:
- Hacer más difícil el control de la presión arterial alta si usted ya tiene presión alta.
- Llevar a problemas cardíacos en algunas personas.
El alcohol puede afectar su capacidad de razonamiento y juicio cada vez que bebe. El consumo prolongado de alcohol daña las neuronas. Esto puede provocar un daño permanente a su memoria, a su capacidad de razonamiento y a la forma como se comporta.
El daño a los nervios a raíz del abuso del alcohol puede causar muchos problemas, algunos de los cuales son:
- Entumecimiento o sensación dolorosa de “hormigueo” en brazos o piernas.
- Problemas con las erecciones en los hombres.
- Goteos de orina o dificultad para orinar.
Tomar alcohol durante el embarazo puede causarle daño al bebé en crecimiento. Se pueden presentar graves defectos de nacimiento o el síndrome de alcoholismo fetal (SAF).

¿Cómo puede el consumo de alcohol afectar su vida?
Con frecuencia, las personas beben para sentirse mejor o bloquear sentimientos de tristeza, depresión, nerviosismo o preocupación. Pero el alcohol puede:
- Empeorar estos problemas con el tiempo.
- Causar problemas de sueño o empeorarlos.
- Aumentar el riesgo de suicidio.
Las familias a menudo resultan afectadas cuando alguien en la casa consume alcohol. La violencia y los conflictos en el hogar son mucho más probables cuando un miembro de la familia está abusando del alcohol. Los niños que crecen en un hogar donde está presente el consumo excesivo de alcohol son más propensos a:
- Tener mal rendimiento en la escuela.
- Estar deprimidos y tener problemas de ansiedad y baja autoestima.
- Tener matrimonios que terminan en divorcio.
Beber demasiado alcohol, incluso una sola vez, puede hacerle daño a usted o a otros y puede llevar a:
- Accidentes automovilísticos.
- Hábitos peligrosos en las relaciones sexuales, lo que puede llevar a embarazos no planificados o no deseados y infecciones de transmisión sexual (ETS).
- Caídas, ahogamiento y otros accidentes.
- Violencia, agresión sexual o violación y homicidio.

Lo que usted puede hacer
En primer lugar, pregúntese qué tipo de bebedor es usted.
Incluso si usted es un bebedor responsable, tomar demasiado sólo una vez puede ser dañino.
Esté atento a sus patrones de consumo de alcohol. Aprenda algunas formas de reducir el consumo de bebidas alcohólicas.
Si no puede controlar su consumo de alcohol o si el hecho de beber se está volviendo dañino para usted u otras personas, busque ayuda de:
- El médico.
- Los grupos de apoyo y de autoayudapara personas que tienen problemas con el consumo de alcohol.
