Hay dos clases de errores que un funcionario público puede cometer.
1) Error de acción: Consiste en hacer mal lo que debería haberse hecho bien.
2) Error de omisión: Consiste en NO HACER lo que si se debería haber hecho.
Vivimos tiempos en los que lamentablemente los VALORES están muy devaluados. La viveza criolla nos paso por encima a todos, lo importante parecería ser, es ganar como sea, no importa el como.
En medio de esta realidad, apareció DANIEL un REMISERO HONRADO que decidió ponerse en el lugar del otro y buscó a la persona que se olvido $5.000 pesos y la tarjeta de débito en su remis para devolvérselos.
¿Cuánto vale esta actitud? Es invaluable. El Gesto de Daniel NO TIENE PRECIO porque quedo bien él, porque le hizo quedar bien a su familia, porque demostró que en Jujuy hay remiseros honestos en quienes si se puede confiar, etc, etc, etc,.
Ante esta realidad lo menos que deberían hacer nuestras autoridades políticas es recibirlo, conocerlo, felicitarlo, entregarle algún reconocimiento (Alguna mención, decreto) algo que siga estimulando este tipo de actitudes.

No podemos NO HACER ESTO, no podemos permitir que semejante actitud quede solamente en las REDES SOCIALES o en ALGÚN PERIODICO DIGITAL.
Nuestra sociedad está pidiendo a gritos que este tipo de actitudes sean potenciadas, por nuestras autoridades, que se transformen en una POLÍTICA DE ESTADO. De nada sirve que tengamos calles asfaltadas, con lindos puentes, si como personas no somos personas con sólidos valores humanos.
Seguramente DANIEL es un trabajador más, con muchas necesidades como todo el mundo y a lo mejor en algún momento se le cruzo por la cabeza la idea de quedarse con el dinero, pero su integridad pudo más, sus valores pudieron más y termino haciendo lo que solo una PERSONA DE BIEN puede hacer.
Su gesto se transformó en un cachetaso para todos, que nos obliga a no bajar los brazos y a creer que un mundo mejor si es posible.
Ojalá que en algún momento, el intendente o algún sector del Gobierno, puedan darse un tiempito y hagan lo que si le corresponde hacer. NO HACERLO sería un grave error de omisión.
