La Sesión del Concejo Deliberante estuvo que ardía por las cosas que se decían. Por momentos algunos Concejales se gritaban entre si y se pasaban facturas en la cara, delante de todos.
A eso se sumaba la bronca y la indignación, totalmente justificada, de los empleados municipales que serian dados de baja por ser familiares de algún funcionario público.

La responsable de defender los derechos de estos empleados fue la Concejal Radical Roxana García, quien de manera contundente, le sacaba en cara al Concejal Genaro Vaca los graves errores que tenia la Ordenanza aprobada por el interbloque.
Toda su exposición fue perfecta porque defendía a los trabajadores que iban a ser despedidos, pero al final termino aclarando tanto que oscureció todo.

Nadie sabe porque pero de repente empezó a hablar de sus dos hermanas que entraron a trabajar a la Municipalidad. De la primera dijo que entró a trabajar en reemplazo del Padre que había fallecido.
Y de la segunda hermana dijo que está trabajando como secretaria privada del intendente porque se lo tiene bien ganado por todo los años que trabajo políticamente.
Y por mucho tiempo más (durante la sesión y luego en reportajes periodísticos) siguió diciendo que las/los empleados que iban a ser despedidos habían trabajado duramente en la campaña y que tenían derecho a trabajar en la Municipalidad.

Lo peor de todo es que ninguno de los asesores o colaboradores de la Concejal se acercaron para decirle que no use esos argumentos, porque en vez de ayudarlos los estaba haciendo quedar mal.

El final fue inevitable. La Sociedad indignada, volvió a hablar de un tema que ya se sabía, pero que estaba dormido y todo por culpa de los Concejales que no especificaron bien la ordenanza y por la decisión equivocada de los Concejales Radicales de sacarse los trapitos al sol. Delante de todos.
Sea como fuere ojalá que los Concejales se pongan de acuerdo (Modifiquen la ordenanza) y que los empleados no pierdan su trabajo. Mira todas las opiniones.
