Son solo algunos lugares de capital donde hay un puesto de vigilancia, una “garita” policial abandonada.
Estas estructuras solo son testigos mudos de los hechos de inseguridad que, en ocasiones, suceden a metros de cualquier comisaría, y a pesar de las protestas de vecinos, no parece haber soluciones a sus problemas.

Las expresiones al respecto del abandono de las garitas son más que elocuentes:
- Generalmente está vacía”.
- “Pusieron por poner; (la policía) estuvo una vez y no estuvo más.
- “Cuando la pusieron vinieron un día y estuvieron solamente medio día”.

- “Paso todos los días para retirar a mi hijo del colegio y nunca hay nadie”.
- “Es normal, nunca hay un policía. Cada vez que paso a la mañana, tarde o noche siempre está (vacía)”.
- “No se ve a nadie en la garita, a la mañana ni a la tarde-noche”.
- “Nunca se ve a nadie”.

Por JAM
