La infortunada víctima tenía 74 años aproximadamente, se llamaba Lucas Giménez y se dedicaba a cuidar chanchos en una finca de la localidad de Río Blanco, en Palpalá.
En el momento del hallazgo la víctima se encontraba en el interior de la precaria vivienda, que le dieron para vivir. Cuando la policía lo encontró, estaba acostado sobre la cama, totalmente ensangrentado, con una profunda herida en el cuello y tapado con una frazada.
De inmediato personal de la División Homicidios de criminalística, comenzó a realizar los peritajes de rigor, procediéndose luego a trasladar el cuerpo de la víctima hacia la morgue judicial de Alto Comedero, por disposición del ayudante fiscal Andrés Ugarte.
Según pudo saberse la víctima días anteriores había cobrado una importante cantidad de dinero, por lo que no se descarta que el móvil del hecho hubiera sido el robo, aunque no se descartan otras hipótesis. Hasta el momento no hay ningún detenido.
