El Gobierno confirmó subas en luz, gas e impuesto a los combustibles tras la suba del dólar
El Gobierno definió los aumentos de tarifas de luz, gas, agua y los impuestos a los combustibles a partir de agosto, ajustado a la necesidad de seguir bajando la inflación hasta las elecciones de octubre. Incluso, para evitar boletas excesivas que lleguen a los hogares pocos días antes de los comicios, decidió otorgar más subsidios al gas.
Con una serie de resoluciones publicadas este jueves en el Boletín Oficial, tras las órdenes del ministro de Economía, Luis Caputo, quedaron formalizadas subas en el precio de la energía eléctrica mayorista, una reducción en dólares del valor mayorista del gas natural junto un alza del recargo para financiar los descuentos por zona fría, y un incremento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).
Estos son los porcentajes de las actualizaciones de la energía en agosto:
- 0,4% en el precio en pesos de la energía eléctrica mayorista y la remuneración a los generadores. Es para bajar los subsidios.
- -4,04% (reducción) en el precio en dólares del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Es para compensar el incremento del tipo de cambio e implica más subsidios en invierno.
- De 6,40% a 6,60% aumenta el recargo a los usuarios de gas natural por redes que no están incluidos en el Régimen de Zona Fría, para financiar el fondo fiduciario a los que sí están incluidos.
- Alrededor de 0,5% será el impacto en la nafta y el gasoil del ajuste en los impuestos a los combustibles.
Punto por punto
Las subas están vinculadas a la decisión oficial de no atrasar los precios de la energía, para que se puedan seguir haciendo inversiones en mantenimiento y se remunere lo mejor posible a los agentes del mercado. Pero también se regulan desde Economía para no afectar el objetivo inflacionario del presidente Javier Milei.
El incremento de 0,4% en la energía eléctrica es a nivel nacional y se promediará con las subas de tarifas de las transportistas -entre ellas Transener- y las distribuidoras -en el AMBA, Edenor y Edesur; mientras que en Buenos Aires y el resto del país depende de cada gobernador-.
Esta medida implica una reducción de los subsidios, aunque la totalidad de los hogares del país (incluso los de mayores ingresos) todavía sigue teniendo la ayuda del Estado nacional -entre 24% y 76%- para pagar el costo pleno de la electricidad, que durante el invierno no está del todo trasladada a las boletas. Eso sucede porque en el invierno el gas es más caro y eso impacta en los costos eléctricos.


















