Universitarios jujeños crearon videojuegos para chicos con discapacidad
Estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJU) presentaron seis videojuegos educativos especialmente diseñados para niños y adolescentes con discapacidad intelectual. Se hizo en un proyecto de extensión universitaria que tuvo su punto culminante con una emotiva jornada de interacción directa entre los desarrolladores y alumnos de la Escuela de Apoyo Nº 3 “Santa María Eufrasia Pelletier”, quienes pudieron probar los juegos por primera vez.
La propuesta surgió desde la Tecnicatura Universitaria en Desarrollo Integral de Videojuegos, y fue elaborada en el marco del programa nacional “Universidad, Cultura y Territorio”, impulsado por la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU). Participaron 18 estudiantes de segundo año, junto a egresados y docentes de cátedra, en lo que constituye la segunda experiencia de vinculación directa entre esta carrera y una institución educativa de la comunidad.
La actividad se desarrolló con stands interactivos en los que los estudiantes desarrolladores mostraron sus videojuegos en computadoras y compartieron la experiencia con los alumnos, docentes y familias de la escuela.
“Desde la Facultad de Ingeniería, a través de este proyecto de extensión, se logró un vínculo muy valioso con una institución educativa que trabaja con chicos con discapacidad. Lo más importante es que los videojuegos fueron desarrollados íntegramente por estudiantes y egresados de nuestra carrera”, destacó el decano Alejandro Vargas.
El docente Daniel Alejandro Vega, director de la carrera de Videojuegos, explicó que la propuesta fue concebida con un fuerte enfoque en la inclusión y el impacto social: “Nos acercamos a la escuela y trabajamos junto a su equipo docente. Así surgió la idea de diseñar videojuegos que contemplaran las capacidades e intereses de sus estudiantes y se definió el perfil de los contenidos”.
Los videojuegos giran en torno a un personaje llamado Tomás, que en distintos niveles se presenta como un niño, un adolescente o incluso un gato antropomorfo, quien atraviesa escenas cotidianas, desde levantarse, higienizarse, ir a la escuela, al cine o pasear por la ciudad. “A medida que el personaje avanza, se proponen actividades lúdicas que contemplan niveles de alfabetización, desarrollo de hábitos, atención, lectura y habilidades sociales”, explicó Vega.
Todos los juegos fueron desarrollados en la plataforma Unity, lo que permitió su ejecución tanto en computadoras como en celulares o desde páginas web. Uno de los aspectos más valiosos del proyecto es que las locaciones y contextos de los videojuegos fueron diseñados con una fuerte impronta local. “Los escenarios representan lugares reconocibles de la ciudad como el Parque Lineal, cines o barrios de Alto Comedero, lo que permite a los chicos sentirse identificados”, detalló el docente.
Entre los seis videojuegos desarrollados, uno propone una salida al cine con la familia, otro transcurre en un parque de diversiones, otro en una vivienda y otro en una escuela, donde se simula el uso de la tarjeta Sube para tomar el colectivo. También hay uno ambientado en un recorrido geográfico por el mundo.
“El enfoque fue mixto. Combinamos lo lúdico con lo educativo y, a partir de las sugerencias de los docentes de educación especial, los estudiantes diseñaron propuestas creativas en las que Tomás cambia de forma, edad y estilo según el contexto del juego”, explicó Vega.
En el desarrollo de los videojuegos intervinieron también docentes de las materias Planeamiento de Mecánica y Dinámica de Juegos, Diseño de Sonido, y Psicología del Juego, y dieron un gran aporte los docentes de educación especial de la Escuela Pelletier, quienes evaluaron los prototipos iniciales y realizaron sugerencias para garantizar la verdadera inclusión. “Los juegos están pensados específicamente para estudiantes con discapacidad intelectual de nivel primario y secundario. Adaptamos contenidos curriculares a través de estímulos visuales, sonoros y repetitivos, para afianzar aprendizajes esenciales”, agregó Vega.
Fuente: El Tribuno


