Hoy habrá asueto en Palpalá, Humahuaca y Perico

Las municipalidades de Palpalá, Humahuaca y Perico decretaron asueto administrativo para la jornada de hoy, mientras que el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Gobierno y Justicia, hizo saber que la actividad en la Administración Pública Provincial será normal, descartando así versiones extraoficiales que daban cuenta de una supuesta inactividad laboral por la obtención de la selección argentina del Mundial disputado en Qatar.

En el caso del municipio siderúrgico, la noticia la brindó el director de Personal, Claudio Flores, quien señaló que por disposición del intendente Rubén Eduardo Rivarola, para hoy habrá asueto administrativo en esa comuna, y guardias mínimas en los servicios esenciales, lo mismo en la comuna que orienta Karina Paniagua.

En el caso de Perico habrá asueto administrativo para los empleados municipales de las diferentes áreas durante toda la jornada, por lo que las actividades se retomarán mañana de forma normal. Asimismo se destacó que los servicios esenciales se prestarán en forma normal en la jornada de hoy, según se destacó.

Cabe señalar que numerosas personas que ayer se agolparon a las calles céntricas tras la histórica conquista de Argentina en el MUNDIAL DE QATAR, solicitaban al Gobierno provincial que decretara asueto para hoy lunes, pero en horas de la tarde se dio a conocer un escueto comunicado en el que esto se desestimaba.

La confirmación también llegó luego que circularan por las distintas redes sociales “fake news” informando el supuesto asueto para los trabajadores de los distintos organismos de la administración pública provincial.




Argentina le ganó a Brasil y es campeón de la Copa América 2021

La peor sequía de la historia de la Selección Argentina acabó este sábado en el Maracaná: la consagración ante Brasil en la definición de la Copa América 2021 marcó el final de una larga noche de 28 años sin títulos.

Pasaron 10.223 días aciagos, cargados de ilusiones que irremediablemente terminaron en frustración, algunas con matices de castigo divino, desde que Oscar Ruggeri levantó la Copa América en el Monumental de Guayaquil, el 8 de julio de 1993.

Imposible de predecir que aquel bicampeonato sudamericano del equipo de Alfio Basile, compuesto también por Sergio Goycoechea, Diego Simeone, Fernando Redondo y Gabriel Batistuta, entre otros, sería el último póster de Argentina campeón.

En coincidencia con la era post Diego Maradona, la Selección ingresó en un infausto período que se fagocitó próceres del fútbol argentino en la dirección técnica y generaciones enteras de jugadores brillantes.

Paradójicamente la sequía se extendió en simultáneo al ciclo histórico más prolífico de los equipos juveniles, que fueron cinco veces campeones del mundo (1995, 1997, 2001, 2005 y 2007) con muchas de las figuras que años después rumiaron el desencanto de la derrota con la mayor.

Sólo Lionel Messi, Ángel Di María y el “Kun” Sergio Agüero, miembros del campeón olímpico 2008, lograron traspasar la oscuridad y festejar en el mismo lugar donde se frustró el tercer campeonato del mundo

Tampoco sirvieron los dos títulos olímpicos de la Sub 23, en Atenas 2004 y Beijing 2008, como plataforma de éxitos posteriores. Todos los procesos, los técnicos y los futbolistas terminaron indefectiblemente en blanco, sin que ello anule lo virtuoso del trabajo en algunos casos.

Tras aquel lejano festejo en Guayaquil desfilaron entrenadores de toda la gama: disciplinados, obsesivos, paternales, docentes y “jugadoristas”; ultraofensivos, arriesgados, moderados y conservadores; modernos, actualizados y chapados a la antigua. Siempre con el mismo desenlace amargo.

Quedaron incluidos en ese período adverso Daniel Passarella (1994-98), Marcelo Bielsa (1998-2004), José Pekerman (2004-2006), el propio Basile (2006-2008), Maradona (2008-2010), el “Checho” Sergio Batista (2010-2011), Alejandro Sabella (2011-2014), Gerardo Martino (2014-2016), el “Patón” Edgardo Bauza (2016-2017) y Jorge Sampaoli (2017-2018), antecesor del héroe menos pensado: Lionel Scaloni.

Si de jugadores se trata, fueron generaciones completas de futbolistas de elite, protagonistas en las principales ligas de Europa, las que experimentaron su decepción con la “Albiceleste”.

Desde Javier Zanetti, Roberto Ayala, Ariel Ortega, Marcelo Gallardo, Hernán Crespo, Juan Pablo Sorín y Juan Sebastián Verón hasta Walter Samuel, Gabriel Heinze, Esteban Cambiasso, Pablo Aimar, Juan Román Riquelme, Javier Saviola, Andrés D’Alessandro, Maximiliano Rodríguez, Carlos Tevez, Fernando Gago, Éver Banega, Javier Mascherano y Gonzalo Higuaín, por citar los apellidos más rutilantes.

Sólo Lionel Messi, Ángel Di María y el “Kun” Sergio Agüero, miembros del campeón olímpico 2008, lograron traspasar la oscuridad y festejar en el mismo lugar donde se frustró el tercer campeonato del mundo.

La foto de Leo con la Copa América en el Maracaná, tan anhelada y tan necesaria, posterga todas las imágenes tristemente célebres que articularon el tramo más brumoso en la línea de tiempo de la Selección Argentina.

Aquella de la enfermera de la mano de Diego Maradona en el campo de juego del Foxboro de Boston durante el Mundial Estados Unidos ’94, el brazo del brasileño Tulio en la eliminación de la Copa América Uruguay ’95, el cabezazo del “Burrito” Ortega a Edwin Van der Sar en Francia ’98, los tres penales errados por Martín Palermo ante Colombia en Paraguay ’99…

Mucho peor resultó la soledad de un Bielsa en cuclillas, consumada la eliminación en la primera ronda del Mundial Corea-Japón 2002 y la final que se escurrió ante Brasil en la Copa América Perú 2004 por un gol sobre la hora de Adriano que forzó la tanda de penales.

Después llegó la paliza brasileña en la Copa de las Confederaciones 2005 y la despedida en los cuartos de final del Mundial 2006 ante el local Alemania, cuyo arquero Jens Lehmann tenía apuntado en un papelito la forma de patear penales de cada futbolista argentino.

La Copa América Venezuela 2007, afrontada con un equipo de estrellas, acabó en el último partido con un nuevo cachetazo de Brasil (3-0) en Maracaibo, tan soberbio como el que propinó Alemania (4-0) al seleccionado de Diego Maradona en los cuartos de Sudáfrica 2010.

La edición 2011 del torneo sudamericano de selecciones en el país ni siquiera despertó ilusiones como las que sí generó el Mundial Brasil 2014, que terminó con un Messi impotente mirando la Copa del Mundo a centímetros. Tres momentos de aquella tarde del 13 de julio en el Maracaná aún percuten sobre los corazones argentinos: el insólito gol perdido por “Pipita” Higuaín, la fallida definición de Rodrigo Palacio (“era por abajo”) y el tanto decisivo de un tal Mario Götze, que tras ese instante consagratorio desapareció para siempre de la primera plana del fútbol mundial.

La foto de Lio con la Copa América en el Maracaná, tan anhelada y tan necesaria, posterga todas las imágenes tristemente célebres que articularon el tramo más brumoso en la línea de tiempo de la Selección Argentina.

Como si todo eso no fuera suficiente, llegaron las finales perdidas ante Chile en la Copa América de 2015 y 2016. Nuevamente Higuaín como villano en la final de Santiago y luego Messi cuando desvió su penal en la tanda de definición y al rato renunció a la Selección en el vestuario del estadio MetLife en Nueva Jersey, Estados Unidos.

La Copa del Mundo Rusia 2018 estuvo signada por la problemática convivencia de Sampaoli con el plantel y acabó con una inapelable victoria de Francia en octavos. De la anterior Copa América en Brasil, hace dos años, quedó el recuerdo de las protestas de Messi hacia la Conmebol por los polémicos fallos en favor del local, que fue el campeón y verdugo argentino en semifinales.

El derrotero de sufrimientos, el karma que azotó a toda la comunidad futbolística de Argentina durante casi tres décadas, concluyó de la manera más dulce: ante Brasil, en el Maracaná y con Messi de capitán. Adiós fantasmas.

Tengamos cuidado, que la copa no nos mate

Faltan minutos para la gran final de la Copa América y más de 44 millones de argentinos estaremos haciendo fuerza para alentar a nuestra selección argentina.

Y si finalmente salimos campeones TENGAMOS CUIDADO: Seguramente la gente saldrá a la calle y se armarán  las conocidas caravanas, pero por favor no nos olvidemos que estamos en pandemia y que el bicho anda suelto y si no nos cuidamos después de los festejos podemos terminar contagiados, usemos el barbijo.

Si tenés algún familiar o algún amigo, que quiera manejar en estado de ebriedad, no se lo permitas, escóndele la llave o que maneje otro, no te olvides que después de un siniestro vial, comienza un camino sin fin en la justicia y si te toca perder el juicio, te van a sacar hasta las ganas de comer.

No te olvides que caso de un accidente, ningún seguro te cubre, si al manejar, estabas en estado de ebriedad.

Festejemos con prudencia, a cuidarse como nunca y que mañana domingo todos estemos bien y no tengamos que lamentar absolutamente nada.

Vamos Argentina que después de 28 años queremos volver a verte “CAOMPEÓN”.

¡¡ARGENTINA CAMPEÓN!!

¡¡LA SELECCIÓN ARGENTINA CAMPEÓN!! tras el 1-1 en los 80 minutos, la sub 20 de Lionel Scaloni venció 2-1 A Rusia en la segunda mitad del tiempo extra y se consagró campeón del Torneo de L’Alcúdia en Valencia. MIRA EL VIDEO.

Facundo Colidio (goleador del equipo con tres tantos, igual que Adolfo Gaich) y Alan Marinelli convirtieron los tantos que desataron el festejo de los pibes. Igor Diveev había abierto el marcador para los europeos.

Te mostramos los festejos de la selección argentina sub 20 tras la obtención del torneo de L’Alcúdia.