Burlando también pidió perpetua para los rugbiers: “Todos lo mataron a Fernando Báez Sosa”

Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando Báez Sosa, adhirió este miércoles al pedido de la fiscalía de condenar a prisión perpetua a los ocho acusados del crimen, sostuvo que “todos” los imputados tuvieron la “voluntad de matar” y planearon una “cacería humana”, mientras que la víctima fue “fusilada a golpes y patadas”.

“La imagen de Fernando de rodillas pidiendo clemencia. Esa es la imagen que para esta representación justifica ni más ni menos el pedido de prisión perpetua para los acusados”, afirmó el letrado del particular damnificado en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.

Burlando adhirió “en un todo” al alegato de la fiscalía y señaló que Fernando “fue objeto” de “una cacería humana”.



“Todos, absolutamente todos participaron, todos asesinaron a Fernando. Nuestro reclamo de Justicia ante lo que no dudamos en llamar el suplicio de Fernando, la responsabilidad de quienes fueron sus ocho asesinos, se resume fundamentalmente en dos momentos de salvajismo y de horror”, describió.

“Fernando de rodillas, sus manos en el piso y sin siquiera mirar, porque tal vez entendió que esa mirada podía significar una falta de respeto, levanta su mano y pide clemencia. La respuesta fue una patada a la cabeza, una más y otra más”, indicó Burlando, quien calificó a la víctima en ese momento de la agresión como “una bolsa de papas”.

Para el letrado, los acusados “tomaron la decisión y mataron” y remarcó: “Hubo voluntad de matar y por eso mataron. Tendieron esa madrugada sobre Fernando un verdadero cerco humano poder actuar sobre seguro”.



“Los ´azotadores´ estaban ahí cerca, pegados y decidían el momento oportuno para castigar a Fernando a mansalva. Previamente lo marcaron, lo cercaron, esperaron el momento justo en que se retiran los funcionarios policiales así no tenían ningún tipo de valla, nada que los frene”, señaló.

Y continuó: “Una vez rodeado, lo atacaron por diferentes flancos. Aunque el ataque clave fue el que impusieron por detrás y todos, absolutamente todos juntos.”

Para Burlando, los acusados “eran los cazadores y querían su trofeo”.



“Luego se abrazaron y comieron. Se llevaron el trofeo y lo celebraron. Lamiéndose las pruebas, la sangre de sus víctimas, advirtiendo al resto de los verdugos ‘de esto no se habla'”, añadió.

Por otra parte, señaló al acusado Máximo Thomsen como “líder de la manada”, quien fue acompañado por “sus obsecuentes”

“Anunció el desenlace con un gesto por demás elocuente, el dedo pasándoselo por la garganta”, recordó Burlando sobre la seña de Thomsen.



“Sabían que habían matado a un joven, y entre alegría y emoción, en algún momento tuvieron la idea de volver a buscar a los amigos de Fernando. Tras semejante acto salvaje, no solamente huyeron de la escena del crimen, sino que además trataron de disfrazar lo ocurrido con una serie de actitudes”, explicó.

Y en ese sentido destacó que acusaron “a una persona inocente que estaba a cientos kilómetros del lugar”, en referencia al remero Pablo Ventura, quien se hallaba en Zárate.

“Fernando tenía una vida por delante, sueños por cumplir, que los acusados le arrebataron por la simple decisión de matar. Mataron por matar, por ganar, por un empujón, por llevarse un trofeo en la vida. No les importó a quién, evidentemente desde el primer cruce que tuvieron con Fernando su plan fue matar”, expresó.



Por último, Burlando valoró el aporte de los jóvenes que declararon como testigos en el juicio, por lo que consideró que “no todo es salvajismo y horror” y que apuesta a que esa juventud va a “abrir el futuro”.

Finalizada el alegato del letrado, se pasó aun breve cuarto intermedio para que tras el mismo retome la palabra otro de los abogados del particular damnificado, Fabián Améndola.




La fiscalía pidió perpetua para todos los acusados del crimen de Fernando Báez Sosa

El fiscal Gustavo García aseguró hoy que los ocho rugbiers atacaron “por sorpresa” y bajo “traición” a Fernando Báez Sosa aquel 18 de enero de 2020 frente a las puertas del boliche Le Brique en Villa Gesell, y lo mataron tras golpearlo “brutalmente”.

El fiscal relató cómo comenzó ese incidente entre ambos grupos en el interior de Le Brique y calificó el hecho como homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía con concurso premeditado de dos o más personas, una figura que contempla prisión perpetua. 

“Acordaron matar a Fernando”, manifestó el funcionario judicial, a la vez que explicó que “el ataque” comenzó a las 4:44:25 de la mañana del 18 de enero frente al boliche Le Brique y expuso distintos videos. Parte de los mismos fueron cuestionados por la defensa de los acusados por entender estaban editados y que hasta hubo “montaje”, algo que fue descartado por el Tribunal.



Según la Fiscalía, la alevosía fue “por la menor posibilidad de defensa de la víctima” y que Fernando “se vio disminuido ante la pluralidad de agentes”.

En cuanto a la premeditación, el otro agravante, García dijo que no necesariamente implica gran planificación y que los imputados “siete minutos antes del ataque” se reunieron a metros de donde estaba Fernando, luego que ambos grupos fueron echados de Le Brique por la seguridad. 

“Ahí está la organización, lo de atacar sin ningún riesgo, Fernando estaba con sus amigos comiendo un helado de uva”, argumentó la Fiscalía al exponer uno de los videos del inicio de la golpiza y que, según él, se le podría atribuir ese puñetazo inicial a Enzo Comelli, uno de los rugbiers implicados.



Fernando Báez Sosa cayó casi al instante, relató García. “Los testigos hablaron de emboscada y que los imputados no atacaron desde un sólo lugar”, agregó. 

“Lo mataron todos, tal como estaba previsto”, citó la Fiscalía para argumentar la premeditación y, sobre todo, la coautoría, esto es que tienen el mismo nivel de responsabilidad quienes le pegaron a Fernando como los que le pegaron a los amigos del joven para impedir que lo vayan a defender.

También como prueba argumentó que los acusados “filmaron” el inicio del ataque y dijo que eso es prueba de la premeditación. “Hubo 23 testigos presenciales del hecho y dicen que instantáneamente le pegaron a Fernando”, agregó 

“Le recomiendo a los jueces que vean los videos”, dijo el fiscal y valoró la prueba que hay de los distintos “escenarios” que se pudieron ver acerca de los hechos. 




Se cumplen tres años del crimen de Fernando Báez Sosa

Este miércoles dará por finalizada la etapa de presentación de prueba del juicio a los ocho rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa. La audiencia coincidirá con el tercer aniversario del crimen ocurrido en Villa Gesell en enero de 2020.

Además del crucial testimonio de dos médicos forenses, las expectativas estarán en la posibilidad de una declaración espontanea de alguno de los imputados que aún permanecen en silencio.

Está previsto que los padres de Fernando Báez Sosa presencien las declaraciones en la sala de audiencias del primer piso de los tribunales, como ocurrió durante todo el debate, luego de haber declarado ellos mismos como testigos en la apertura.

Los padres de Fernando Báez Sosa convocaron a una “oración interreligiosa” y a una “colecta solidaria” en la ciudad de Dolores a las 19 horas para convertir el “profundo dolor por la ausencia” en “solidaridad y ayuda para los demás, como él querría”.




“Mis hijos no son asesinos, son adolescentes” dijo el padre de los hermanos Pertossi

Este martes en los Tribunales de Dolores se realiza la decimosegunda audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell.

Durante la jornada declaró Ciro Pertossi, uno de los ocho acusados. También madres y padres de cinco de los rugbiers, peritos de la defensa y un efectivo policial.

Quienes brindaron su testimonio fueron la mamá de Enzo Comelli, María Alejandra Guillén, el padre de Matías Benicelli, Héctor Eduardo Benicelli, y el de Luciano y Ciro Pertossi, Mauro Pertossi.

Declara Mauro Pertossi: “Mis hijos no son asesinos”

Mauro Pertossi, padre de Luciano y Ciro, tío de Lucas, y tío y padrino de Blas Cinalli, fue el primer familiar en hablar en esta audiencia número 12. Para comenzar, el abogado defensor, Hugo Tomei, le preguntó cuáles eran las actividades de sus hijos. “Luciano había terminado el secundario. Ciro había empezado el CBC para la carrera de Arquitectura. No nos alcanzaba el dinero para ayudarlos para irse de vacaciones y, entonces, hicieron changuitas”, indicó. Detalló también que los jóvenes fueron a Villa Gesell en el auto del padre de Máximo Thomsen, Marcial, y en el de Matías Benicelli. En medio de la declaración, Pertossi comenzó a llorar cuando recordó lo que pasó después.

“Después de 25 años de trabajo me desligaron, empecé de chico a trabajar. Ahora tengo otros tengo otros problemas, no consigo trabajo, el sostén de la familia es mi esposa. Las cosas no salen bien, he recibido amenazas”, indicó.

En la parte más fuerte de su declaración, negó las acusaciones contra Luciano y Ciro: “Mis hijos no son asesinos. No puedo creer de lo que se los está acusando”. Desde el banco de madera donde estaban sentados junto al resto de los imputados, ambos jóvenes lloraban al escucharlo. Con esa frase, Pertossi terminó su exposición y fue a sentarse al lado de su esposa.

 Crimen de Fernando Báez Sosa: qué dijo Ciro Pertossi

Al comenzar la declaración de Pertossi, se le mostró el video del momento de la golpiza, con preguntas sobre esa situación. Ciro Pertossi se paró y señaló en la pantalla: “El chico que se ve, quiero aclarar que esa patada no la doy… cuando veo al chico (por Fernando Baez Sosa) en el piso la freno”, aseguró.

De este modo, en su declaración ante los jueces y la querella, Pertossi remarcó que no fue él quien dio la patada “final” que le quitó la vida a Baez Sosa, algo que desde el equipo de Fernando Burlando intentan determinar.

“También quiero aclarar que en un audio que doy que se dice que ´de esto no se habla´ quiero aclarar que cuando yo estaba viendo el teléfono, lo que estaban hablando los chicos, decían que ya habia gente de Zárate, dije que no quería que se entere nadie porque no quería que mis padres se enteren”, manifestó Pertossi este martes.

Luego, como parte de la estrategia de la defensa, el joven se reservó el derecho de responder las preguntas: “Desde ahora adelanto que no voy a contestarle nada a las partes”, aseguró Ciro Pertossi, al cierre de su intervención.

Acto seguido, en el momento de la declaración, la jueza manifestó queno tiene sentido seguir preguntando si el joven no va a contestar.

Se espera ahora el testimonio de Agustín Costa Shaw, psicólogo clínico que intervino en la investigación penal suplementaria, y que fue ofrecido en marzo de 2022 por la defensa, a cargo de Hugo Tomei, como testigo de parte en una pericia psicológica y psiquiátrica a la que finalmente los imputados no aceptaron someterse por falta de “confianza” en el proceso judicial.

Aquella negativa de los acusados a ese peritaje diez meses atrás desató este lunes un contrapunto entre Tomei y el particular damnificado, que puso en duda el valor del testimonio de Shaw.

La discrepancia respecto de la declaración o no de este testigo será resuelta hoy por los miembros del tribunal, indicaron fuentes cercanas a la causa.

Habló Máximo Thomsen “Quiero pedir disculpas, jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien”

Entre lágrimas, el rugbier acusado de pegarle la patada mortal a Fernando Báez Sosa, manifestó: “Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien. Escuché varias cosas sobre mí varios años. No reconocía porque generaban tanto odio hacia mi persona, yo jamás en la vida tendría esa intención”

“Es algo que nunca en la vida hubiese buscado. Jamás en la vida hubiese sido mi intención. Quería hoy en este lugar dar la realidad de lo que pasó eso día, esa noche”, completó.

Sobre cuándo se enteró del crimen, contó: “Al otro día supe lo que había pasado. Cuando estábamos todo en el piso (la policía) nos dice: “¿Ustedes saben por qué están acá? Ustedes mataron un pibe”. Ahí me empezó a dar vueltas todo en la cabeza y me puse a vomitar, pero yo hasta el día siguiente no lo creía, mi cabeza no lo podía procesar porque yo no lo entendía”.

El fiscal Gustavo García interrogó a Thomsen:

-¿Dónde estaba parado cuando se inició la pelea?

-Por lo que vi en los videos caminando con alguno de mis amigos. Tuve que mirar los videos porque por el alcohol y la asfixia (en referencia a la llave inmovilizadora que le practicaron los patovicas para expulsarlo de Le Brique) no recordaba. Miré para el costado y vi un grupo grande de chicos como que se iban a enfrentar con mis amigos. Cuando llego a la ronda y, se abre, siento un golpe en la cara.

-¿Usted pudo ver quien pego y a quien primero?

-No voy a responder eso porque corresponde a otra persona.

Luego, se le exhibió un video de la pelea de los que grabó Lucas Pertossi

-¿Quién está en el piso?, preguntó García.

-¿Me está preguntando si hoy en día o en ese momento? Hoy en día por todo lo que vi deduje que es la víctima.

-¿Qué hizo usted?

-Cuando entré a la ronda recibí el golpe y pegué una o dos patadas, no sabría a quién ni cómo.

-¿Le pegó patadas a la persona que está en el suelo?

-No sé, no recuerdo a quien le pegué ni cómo. En el momento estaba como en shock con todo lo que había pasado antes y entré en esa situación.

“Jamás podré olvidarte” dijo el papá de Lucio Dupuy a tres semanas del veredicto

A poco menos de tres semanas para que se conozca el veredicto por el asesinato de Lucio Dupuy, su padre, Christian Dupuy, compartió un desgarrador mensaje en sus redes sociales.

Desde su perfil de Facebook, el hombre escribió una sentida carta en la que expresa cuánto extraña y recuerda a su hijo y cuán devastador fue verlo en un ataúd. “Te extraño. Lo he intentado y es inútil, llevo un tiempo tratando de soltarte pero es totalmente inútil intentar olvidar algo que está y siempre estuvo tan dentro de mí”, comenzó.

“Es imposible olvidar la sensación de cuando llegaste al mundo y te entregaron a mí envuelto en mantitas, imposible olvidar lo desgarrador y doloroso (que fue) verte en un cajón, cuando la ley de la vida dice que un hijo debe enterrar a su padre y no así como pasó”, lamentó.

Además, recordó cuánto tiempo pasó desde el día del crimen que conmocionó al país: “Un año y 2 meses y sigo sin entender, y aún nadie me ha dado explicaciones de por qué pasó todo esto. Una tortura constante vive en mí, recordando esa hermosa risa, y tu vocecita diciéndome ´papi’”.

Finalmente, cerró la carta con un emotivo saludo: “Tu hermana sigue nombrándote, no te olvida y nunca lo va a hacer porque tu recuerdo vive en nosotros y, con el amor que te tenemos, jamás podremos olvidarte. Mi papito, deseo que la vida me pase rápido disfrutando de todo lo que tengo para volverte a ver. Te extraño”.

EL FISCAL PIDIÓ QUE LA MADRE Y SU PAREJA SEAN CONDENADAS POR HOMICIDIO Y VIOLACIÓN

El fiscal del juicio por el crimen de Lucio Dupuy, el nene de 5 años asesinado en noviembre de 2021 en La Pampa, pidió en la audiencia del jueves 22 de diciembre que la madre de la víctima y su pareja sean condenadas a prisión perpetua por el “homicidio calificado y el abuso sexual” de la víctima.

Por su parte, la querella agregó en su acusación el agravante de “odio de género”. En cuanto a las defensas, plantearon la hipótesis de un hecho “preterintencional”, es decir, cuando el agresor tiene intenciones de causar un daño, pero no la muerte.

La fiscal pampeana Verónica Ferrero acusó en su exposición a Magdalena Espósito Valenti, madre del nene, y a su pareja, Abigail Páez, de “homicidio calificado y abuso sexual gravemente ultrajante”, según informaron fuentes judiciales a Télam.

Para la fiscalía, las imputadas “agredieron físicamente, en forma conjunta” a Lucio entre las 17.30 y las 19.40 del 26 de noviembre de 2021 en la casa en la que vivían en Santa Rosa. A su vez, señaló que las múltiples lesiones le provocaron la muerte luego de un período de agonía.

Según la autopsia, solicitada por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), el nene tenía “politraumatismos por golpes, mordeduras y quemaduras, de vieja y reciente data”. En este sentido, indicó que el fallecimiento se produjo por una hemorragia interna, producto de las agresiones.

Tras la muerte de Lucio, se determinó que el pequeño fue asistido al menos cinco veces en un lapso de tres meses por politraumatismos en distintos centros asistenciales de La Pampa. Sin embargo, no había denuncias de los médicos al respecto, como así tampoco de las autoridades del jardín de infantes al que asistía.

“Yo no estaba ahí”: Luciano Pertossi pidió declarar en el juicio por el crimen de Baez Sosa

Luciano Pertossi, uno de los rugbiers acusado de matar a Fernando Baez Sosa, pidió declarar en el juicio del crimen del joven, ocurrido en Villa Gesell, enero de 2020.

“Quiero aclarar algo: yo no estaba ahí, no voy a responder preguntas”, dijo en relación al lugar donde fue ubicado por peritos de la Policía Federal Argentina (PFA) que esta mañana analizaron los videos aportados en la causa frente al Tribunal Oral Criminal 1 de Dolores.

Se trata de la primera declaración de uno de los ocho imputados en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa. De esta manera, se rompió el pacto de silencio que los jóvenes mantenían desde lo ocurrido.

“Deducí que decían que yo venía de ese lado, yo no estaba ahí”, continuó su declaración el joven. De forma inmediata el fiscal le preguntó: “¿Donde estaba?” a lo que Luciano respondió “No voy a responder”.



Ante la reiteración de la pregunta, el joven sostuvo “no voy a responder”. Una vez más el Fiscal le consultó: “¿Quién es la persona de negro que está atrás del auto?” a lo que Pertossi manifestó: “No quiero responder ninguna otra pregunta, no se esfuercen porque no voy responder más nada”.

En estos momentos la jornada se encuentra en cuarto intermedio. Cuando se anunció esta medida los papás de los acusados se fueron a hablar con Hugo Tomei quien luego salió del Tribunal sin dar declaraciones.

Emili Pertossi, hermana de Luciano y Ciro, salió del TOC 1 junto a su tío Marcos Pertossi, papá de Lucas. Es el noveno día del Juicio por el crimen de Fernando Baez Sosa, asesinado el 18 de enero de 2020 a la salida de un boliche en Villa Gesell.




Benicelli, Thomsen y Ciro y Luciano Pertossi tenían manchas de sangre de Fernando en su ropa

En una jornada más corta que las anteriores, peritos confirmaron la aparición de manchas hepáticas en ropa de los rugbiers ya que -según la información aportada en los testimonios del octavo día del juicio- se incautó más de 50 prendas de los acusados de las cuales 10 tienen sangre de Fernando Báez Sosa.

Asimismo, se explicó que los análisis de alcohol en sangre de la víctima revelaron que “era bajo”: “Dio positivo de alcoholemia con 0,7 gramos por litro y negativo en el análisis toxicológico”. Con relación a otra de las pericias realizadas en el cuerpo de Fernando, el perito Guida confirmó que se encontró ADN de Blas Cinalli en el meñique izquierdo del joven de 18 años.

Antes de que finalice la audiencia, efectivos de la Policía Federal Argentina explicaron brevemente cómo extrajeron la información de los celulares de los acusados.

En diálogo con Infobae, Fernando Burlando ubicó a quién pertenecían las prendas manchadas con sangre: “La camisa floreada blanca tenía dos manchas de sangre de Fernando y era de Matías Benicelli”. El mismo de la zapatilla Nike, pero también, del “jean marca Tasty, que tenía una mancha” hemática de la víctima, según el letrado.

Burlando también detalló: “El pantalón de gabardina gris, que tenía dos manchas de sangre de Fernando, era de Luciano Pertossi y el jean clásico marca Le Utthe, que tenía una mancha de sangre de Fernando, era de Ciro Pertossi”.




El hermano de Máximo Thomsen rompió el silencio: “¿Sabes lo que siento viéndolo esposado?”

El hermano de Máximo Thomsen rompió el silencio y se mostró angustiado por el juicio“¿Vos sabés lo que yo estoy sintiendo viendo a mi hermano esposado?”, manifestó.

Durante el cuarto intermedio de una audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, Francisco Thomsen, habló con la periodista de TN Paula Bernini y se quebró.

El joven, dos años mayor que el acusado, siempre evitó a la prensa y hasta ahora nunca se conoció su postura con respecto al caso. Sin embargo, en esta oportunidad lamentó la situación que vive Máximo, el rugbier más complicado en el juicio.

“Siempre me esquiva, pero en un momento, durante un cuarto intermedio se dio vuelta y me dijo: “¿Vos sabés lo que yo estoy sintiendo viendo a mi hermano esposado?”, detalló Bernini en un móvil desde Dolores.

De la marca en la cara de Fernando a los videos del ataque: las pruebas que incriminan a Máximo Thomsen

La mayor parte del tiempo el acusado está sentado muy derecho, mirando hacia adelante sin bajar la cabeza ni un segundo y observando con atención a quienes tienen la palabra. Hablen o no de él, lo incriminen más o menos, Thomsen siempre mantiene la vista en alto.

Si bien la querella espera que al final de este proceso los ocho detenidos sean condenados a prisión perpetua, no está del todo claro si los jueces a cargo del Tribunal Oral Criminal de Dolores considerarán que todos los rugbiers tuvieron la misma responsabilidad en el brutal hecho.

Sobre todo, porque, a simple vista, Thomsen parece ser uno de los más complicados respecto de su situación procesal. Es que el joven suele ser nombrado en cada una de las audiencias como el responsable de haberle pegado en la cabeza a Fernando una de las patadas mortales.

En la segunda jornada, por ejemplo, cuando declararon la semana pasada gran parte de los amigos de la víctima, varios apuntaron contra el acusado. “Fue el que más tiempo vi pegándole a Fer”, aseguró Lucas Filardi sobre Máximo Thomsen.

Lo mismo sostuvo Juan Bautista Besuzzo, que declaró que vio justo el momento en que Thomsen le pegaba a Báez Sosa cuando ya estaba en el suelo sin poder defenderse. “Le dio patadas en la cabeza cuando estaba inconsciente. Fernando estaba con los ojos cerrados y de rodillas, y él le daba patadas”, dijo.

En la tercera audiencia, otro de los amigos que habló fue Luciano Bonamaison, que explicó que vio muy bien cuando Thomsen le pegó a la víctima “con odio y con intención de matarlo”. Según él, por la violencia con que lo hacía, el acusado estaba ensañado con la víctima.

Confirmaron que el cuerpo de Fernando Báez Sosa tenía ADN de Blas Cinalli

En la jornada de ayer en el juicio que se lleva a cabo en el Tribunal N°1 de Dolores contra los ocho rugbiers acusados de matar a Fernando Báez Sosa, investigadores que intervinieron en la causa revelaron los contenidos de los teléfonos incautados en el arresto del grupo. Fueron audios y chats de un cinismo notable, ocurridos a minutos del crimen y durante ese 18 de enero de 2020. Los rugbiers conversaron entre ellos, con amigos de Zárate.

De todos los mensajes, los de Blas Cinalli fueron particularmente indignantes.

“Nos sacaron todos los patovicas, lo recagamos a palos mal”, dijo a un interlocutor. “Nos agarraron del cuello, nos sacó la Policía, pero ganamos igual”, agregó.

Ahora, lo que continúa en el juicio puede complicarlo más todavía.

En las jornadas de hoy y mañana declararán los peritos encargados de los estudios genéticos del caso, los análisis de ADN, con 42 muestras extraídas entre la víctima y los acusados mediante hisopados, todos con sus tarjetas marcadoras FTA, con material genético de comparación para los forenses.

El expediente marca que la muestra 814.122 del caso, el hisopado al meñique izquierdo de la víctima, “se obtuvo un perfil mezcla en el que se advierte coincidencia con el perfil de la muestra 814.7″, que pertenece a Blas Cinalli. La misma coincidencia forense, por ejemplo, llevó a la condena de Jorge Mangeri, el femicida de Ángeles Rawson.

Este hallazgo, escribió la fiscal Verónica Zamboni, “denota que la víctima al defenderse durante la agresión lastimó a Blas Cinalli, quedando material genético de éste en un dedo meñique, lo que contrasta claramente con las lesiones que presentaba Cinalli el día del hecho, lesiones éstas constatadas por el reconocimiento”, que fueron constatadas por un médico legista.

No habría sido el único que dejó sus rastros sobre el cuerpo. En las pericias de ADN, los resultados no suelen ser totales. El expediente continúa que en los estudios a las manos de Fernando “se determinó que en las muestras 814.120, 814.125 (hisopados dedo medio izquierdo y hisopado dedo medio derecho): se obtuvieron diferentes perfiles mezcla en los que se observó coincidencia parcial con el perfil genético de la víctima; lo que marca la multiplicidad de autores atacantes”.