Los rugbiers recibieron la última visita de sus familiares en el penal de Dolores antes del veredicto

A pocos días de que se conozca el veredicto a los 8 rugbiers por el crimen de Fernando Báez Sosa, los imputados recibieron la última visita de sus familiares en el penal de Dolores, donde están alojados desde el comienzo del debate oral.

Los padres de los acusados llegaron a la zona de visitas minutos antes de las 17 para poder despachar la mercadería que llevaron y aprovechar las dos horas completas que tienen para estar con ellos.

Según informó la periodista Paula Bernini desde Dolores a Está Pasando por TN, las familias fueron con bolsas cargadas, ya que hace 15 días que no ven a los imputados.



Si bien estaba pautado que las visitas ocurrieran una vez por semana durante el juicio, el miércoles pasado se extendió la audiencia de los alegatos finales por parte de la fiscalía y el particular damnificado, lo que llevó a que los imputados estuvieran en el Tribunal durante el horario en el que suelen recibir a sus allegados.

La de hoy es la última visita pautada para los acusados en la cárcel de Dolores, ya que la jueza María Claudia Castro, presidenta del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°1 de Dolores, deberá definir el lunes a qué penal serán enviados los ocho acusados en caso de ser condenados y si estarán juntos o separados en sus respectivas celdas.

El lunes 6 de febrero el debate oral que juzga a los rugbiers por el crimen de Fernando Báez Sosa llegará a su fin. En un principio se barajó la posibilidad de que el veredicto se divulgara el 31 de enero, pero la magistrada Castro finalmente fijó la fecha para la primera semana de febrero.



Durante los alegatos, la fiscalía pidió la prisión perpetua para los ocho imputados y acusó a los testigos Juan Pedro Guarino y Tomás Colazo por el delito de falso testimonio. Fernando Burlando, representante de la familia de la víctima, solicitó la misma pena para todos los acusados.

Del mismo modo, el letrado aceptó en su lugar una pena por homicidio preterintencional o, en su defecto, por homicidio simple con dolo eventual.

Tras los alegatos finales, los imputados dijeron sus últimas palabras y pidieron disculpas a la familia de Fernando Báez Sosa. Además, aseguraron que nunca quisieron matar a la víctima.

Sin embargo, Silvino Báez, padre de Fernando, afirmó: “No les veo la sinceridad, me parece que fue muy actuado”. La madre de la víctima, Graciela Sosa, acompañó sus palavras: “Pedir disculpas después de haber matado es indiferente para mí”.




Crimen de Lucio: el jueves se conocerá si le dan prisión perpetua a la madre y su novia

El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, cometido el 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa, La Pampa, tendrá su primera definición el 2 de febrero próximo, cuando el Tribunal determine la autoría y responsabilidad penal de la madre del niño, Magdalena Espósito Valenti; y de su pareja, Abigail Páez; ambas acusadas y detenidas por el asesinato.

La jueza Alejandra Ongaro y los jueces Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora encabezarán a las 12 de ese día la audiencia de cesura, en la que resolverán si las acusadas son “culpables” o “no culpables” del delito de “homicidio calificado y abuso sexual ultrajante”.

Todavía no está confirmado si las acusadas estarán presentes en el tribunal pampeano o si aguardarán la decisión en el penal de San Luis donde están detenidas

Lucio Dupuy fue asesinado a golpes el 26 de noviembre de 2021 en la vivienda de la calle Allan Kardec al 2300 de la ciudad de Santa Rosa, donde residía con su madre y la pareja de ella.

De qué se las acusa

Su mamá, Espósito Valente, fue acusada por los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por la ascendiente (progenitora), con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años, todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía”.

A Páez, en tanto se le imputa el “abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por la guardadora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años, todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía”

“La tercera asesina de Lucio es la jueza que lo entregó en bandeja” dijo el abuelo del menor asesinado

El próximo jueves 2 de febrero se conocerá la sentencia del juicio por el asesinato de Lucio Dupuy, el niño de 5 años asesinado por su madre, Magdalena Espósito y la pareja, Abigail Páez, en Santa Rosa, La Pampa. Las dos mujeres están acusadas por homicidio y abuso sexual ultrajante.

Ramón Dupuy, abuelo de Lucio, se encuentra expectante sobre la resolución que tome la Justicia, aunque también se manifestó muy crítico con la jueza Ana Clara Pérez Ballester, que le otorgó la tenencia de Lucio a su madre y se la revocó a su papá, Cristian Dupuy.

“La tercera asesina es Ana Clara Pérez Ballester, una jueza de minoría de General Pico. Acá hay tres asesinas: 2 son las que lo mataron a Lucio y una que lo entregó en bandeja de oro para que lo mataran. Esta jueza aún sigue en función, haciendo macanas igual, pero no tiene empatía ni corazón. Pertenece a los ‘colectivos verdes’ radicales”, aseguró Dupuy, en diálogo con Radio Mitre.

Y agregó: “Yo jamás me la crucé en un año y dos meses que llevamos este proceso de Lucio. Pero hasta el día de hoy no me ha dado la cara, y le he pedido una explicación de por qué revocó la tenencia, si el estaba bien acá en General Pico y se los entregó a estas asesinas para que lo mataran”.

Por su parte, el hombre cargó contra el colectivo feminista al que pertenecen acusadas. “Estas mujeres representan a todo el feminismo radical, la muerte del macho. No faltaban a ningún taller, no faltaban a ninguna marcha, y de hecho, lo llevaban a Lucio”.

“Ni el ‘colectivo verde’, como le digo yo, ni los derechos humanos tomaron el teléfono para hablar como nosotros”, explicó Ramón Dupuy.

Asimismo, aseguró que por pertenecer al colectivo feminista, las acusadas tiene privilegios en su detención: “Ellas están juntas en un pabellón VIP, porque tienen televisión, equipo de música, juegos, hacen actividad física… Como si estuvieran en casa. Mataron al macho y están de luna de miel”.

“SI HUBIESE SIDO NENA, NO PASABA”

Ramón Dupuy sostiene que tanto Magdalena Espósito como Abigaíl Páez cometieron el crimen por tener un rechazo contra los hombres. “A Lucio lo matan porque es varón. Lo matan por interferir en la pareja. Y no lo digo yo, lo dicen la pericias psicológicas y psiquiátricas de ellas. Lo mataron por varón, el calco del padre, del abuelo, del tío… Si Lucio hubiese sido nena, no pasaba nada. A él lo vestían de nena, le pintaban las uñas los labios, los ojos… No lo pudieron transformar, entonces lo tuvieron que matar”, aseguró.

Asimismo, el abuelo de Lucio dijo no estar al tanto de lo que sucedía en los últimos meses de vida del niño. “Nosotros no sabíamos nada porque estábamos a 140 kilómetros y fue en plena pandemia. No podíamos viajar a Santa Rosa. Yo te puedo asegurar que si Lucio me hubiese dado la mínima señal de lo que estaba pasando, que a él le pegaban, te aseguro que ellas hoy no estarían vivas”, sentenció.

“La última declaración de la querella fui yo, la asesina progenitora no quiso estar, pero sí la asesina Páez (pareja de Magdalena Espósito), la cual se dio el lujo de cerrarme un ojo y hacerme una sonrisa. Estuve a punto de levantarme y si llegaba a donde estaba ella, hoy no estaría viva”, manifestó.

“Cagalo a palos, dejalo marcado porque lo mato yo” fueron los gritos que escuchó una vecina de Lucio cuando lo golpeaban

El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, el nene de 5 años torturado y asesinado en La Pampa, no sólo contó con pruebas y evidencias. También existió otro elemento que fue vital para reconstruir el calvario al que fue sometido: la palabra de los testigos.

Fueron más de cien las personas que desfilaron por la sala de audiencias de los tribunales para brindar su testimonio. Todos apartaron una partecita que permitió rearmar el horror. Se escucharon personas que hablaban de que el nene pasaba hambre, que era torturado y que la música en esa casa estaba siempre a un volumen elevado.

Con respecto a esto último, fueron dos vecinas de las acusadas las que se sentaron frente a los jueces y hablaron de lo que escucharon y vieron mientras vivieron cerca de Lucio. Ambas coincidieron en que era una constante escuchar la música a todo volumen. La fiscalía y el abogado de la familia Dupuy no tienen dudas: lo hacían para que no se escucharan los golpes y para tapar las quejas y suplicas de Lucio.

Pero una de esas vecinas, aportó un dato particular, que, además, fue acompañado por capturas de chat. Un episodio del 25 de agosto del 2021, cuando faltaban dos meses para el asesinato de Lucio.

La mujer contó que desde su habitación escuchaba los golpes que ese día estaba recibiendo Lucio. Lejos de ignorarlos, decidió actuar. La vecina le escribió a su hermano para que la ayude a llamar a la policía.

En esa conversación, la mujer le pide a su familiar que llame a la policía por la situación violenta que estaba escuchando en la casa de Lucio. “¿Me llamás a la policía? Que yo tengo el parlante roto. Porque le están pegando al nene de al lado”, escribió la vecina. Del otro lado, le responden que la policía ya estaba en camino. La mujer sigue la charla y agrega: “Todos los días llega del jardín y la novia de la mamá lo caga a palos. Les golpee la pared porque se escucha todo desde mi pieza y en la calle también”.

Mientras el hermano de la mujer le repite que la policía estaba en camino, la testigo que declaró en el juicio le da más detalles del horror. Le comenta una frase que escuchó ese día: “Sacale la ropa y cagalo a palos, dejalo marcado porque lo mato yo’”, declaró la testigo.

Pero lo más increíble de todo es que la policía, nunca llegó al lugar.

El jefe de policía de La Pampa Daniel Guinchinau, que todavia sigue en funciones, aclaró algunos días después del asesinato de Lucio, que los efectivos no acudieron al lugar porque tenían mal la dirección.

Ahora: Todos los rugbiers se quebraron y pidieron perdón a la familia de Fernando

El juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa que se lleva adelante en la ciudad de Dolores continúa este jueves con su etapa de alegatos. La defensa de los rugbiers expuso  sus fundamentos y pidió en primera instancia la absolución de los acusados. Subsidiariamente, planteó la posibilidad de que el caso sea tomado como un homicidio en riña, un homicidio con dolo eventual o un homicidio preterintencional.

De este modo, buscó plantear escenarios muy distintos a los que sostuvieron tanto la fiscalía como la querella, que el miércoles pidieron prisión perpetua para los ocho.

La cobertura minuto a minuto:

Luciano Pertossi: “Quiero pedir disculpas a la familia de Báez Sosa, nunca quise ni quería participar en una pelea donde fallezca una persona, perdón por todo lo malo”

26.01.2023 14:23

Enzo Comelli: “Quiero dar disculpas por este hecho aberrante”

26.01.2023 14:22

Máximo Thomsen se quebró: “Quería pedir disculpas a la familia y todas las personas afectadas, jamás hubiese pensado que podía pasar algo así, ojalá pudiera volver el tiempo atrás”

26.01.2023 14:22

Ayrton Viollaz: “Quiero pedirle perdón a la familia, que Dios los bendiga”

26.01.2023 14:22

Ciro Pertossi: “Quería decir que estoy muy arrepentido de todo lo que paso, por favor pedirle perdón a la familia por haber estado en una pelea donde falleció un chico de nuestra edad, nunca voy a querer matar a nadie”

26.01.2023 14:21

Matías Benicelli: “Quiero pedir perdón a la familia de Fernando, nunca tuve intención de matar, todos los días lo pienso, ojalá pueda volver el tiempo atrás, nunca quise matar a nadie”

26.01.2023 14:21

Blas Cinalli: “Quiero pedir disculpas a todos los afectados, duele muchísimo al día de hoy, es muy triste, no hubo ningún plan”

26.01.2023 14:19

Lucas Pertossi: “Quiero pedir disculpas, estoy arrepentido y triste por lo sucedido, nunca tuve intención de matar a nadie”

Máximo Thomsen lloró cuando la mamá de Fernando Báez Sosa habló y pidió justicia

Máximo Thomsen, uno de los rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez Sosa, lloró al escuchar el pedido justicia de Graciela Sosa, la mamá del estudiante de Derecho.

La mujer, acompañada de su esposo Silvino, tuvo la palabra durante el segundo día de los alegatos y recordó: “Yo siempre pensé que mi hijo se recibiría y estaría viendo como él defendía a la gente en un lugar como este, pero nunca pensé que iba a estar presenciando el asesinato de Fernando”.

En su relato también reconoció que nunca pudo ver los videos del ataque de su hijo hasta este momento, dónde se está juzgando a los ocho imputados. “Me costó horrores ver la forma de cómo asesinaron a mi hijo y nunca podré olvidar el momento que él levantaba la mano implorando piedad”, dijo ante el tribunal.

“Antes de irse yo le decía a mi hijo ‘cuando haya una pelea tratá de huir’ y él me decía ‘no creo en la maldad’. Yo solo deseo justicia y que paguen por lo que hicieron”, cerró Graciela.

Por su parte, Máximo Thomsen lloraba y se secaba las lágrimas mientras la mujer hablaba. Esto se pudo ver durante la transmisión del juicio que se está llevando adelante en Dolores.

Burlando también pidió perpetua para los rugbiers: “Todos lo mataron a Fernando Báez Sosa”

Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando Báez Sosa, adhirió este miércoles al pedido de la fiscalía de condenar a prisión perpetua a los ocho acusados del crimen, sostuvo que “todos” los imputados tuvieron la “voluntad de matar” y planearon una “cacería humana”, mientras que la víctima fue “fusilada a golpes y patadas”.

“La imagen de Fernando de rodillas pidiendo clemencia. Esa es la imagen que para esta representación justifica ni más ni menos el pedido de prisión perpetua para los acusados”, afirmó el letrado del particular damnificado en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.

Burlando adhirió “en un todo” al alegato de la fiscalía y señaló que Fernando “fue objeto” de “una cacería humana”.



“Todos, absolutamente todos participaron, todos asesinaron a Fernando. Nuestro reclamo de Justicia ante lo que no dudamos en llamar el suplicio de Fernando, la responsabilidad de quienes fueron sus ocho asesinos, se resume fundamentalmente en dos momentos de salvajismo y de horror”, describió.

“Fernando de rodillas, sus manos en el piso y sin siquiera mirar, porque tal vez entendió que esa mirada podía significar una falta de respeto, levanta su mano y pide clemencia. La respuesta fue una patada a la cabeza, una más y otra más”, indicó Burlando, quien calificó a la víctima en ese momento de la agresión como “una bolsa de papas”.

Para el letrado, los acusados “tomaron la decisión y mataron” y remarcó: “Hubo voluntad de matar y por eso mataron. Tendieron esa madrugada sobre Fernando un verdadero cerco humano poder actuar sobre seguro”.



“Los ´azotadores´ estaban ahí cerca, pegados y decidían el momento oportuno para castigar a Fernando a mansalva. Previamente lo marcaron, lo cercaron, esperaron el momento justo en que se retiran los funcionarios policiales así no tenían ningún tipo de valla, nada que los frene”, señaló.

Y continuó: “Una vez rodeado, lo atacaron por diferentes flancos. Aunque el ataque clave fue el que impusieron por detrás y todos, absolutamente todos juntos.”

Para Burlando, los acusados “eran los cazadores y querían su trofeo”.



“Luego se abrazaron y comieron. Se llevaron el trofeo y lo celebraron. Lamiéndose las pruebas, la sangre de sus víctimas, advirtiendo al resto de los verdugos ‘de esto no se habla'”, añadió.

Por otra parte, señaló al acusado Máximo Thomsen como “líder de la manada”, quien fue acompañado por “sus obsecuentes”

“Anunció el desenlace con un gesto por demás elocuente, el dedo pasándoselo por la garganta”, recordó Burlando sobre la seña de Thomsen.



“Sabían que habían matado a un joven, y entre alegría y emoción, en algún momento tuvieron la idea de volver a buscar a los amigos de Fernando. Tras semejante acto salvaje, no solamente huyeron de la escena del crimen, sino que además trataron de disfrazar lo ocurrido con una serie de actitudes”, explicó.

Y en ese sentido destacó que acusaron “a una persona inocente que estaba a cientos kilómetros del lugar”, en referencia al remero Pablo Ventura, quien se hallaba en Zárate.

“Fernando tenía una vida por delante, sueños por cumplir, que los acusados le arrebataron por la simple decisión de matar. Mataron por matar, por ganar, por un empujón, por llevarse un trofeo en la vida. No les importó a quién, evidentemente desde el primer cruce que tuvieron con Fernando su plan fue matar”, expresó.



Por último, Burlando valoró el aporte de los jóvenes que declararon como testigos en el juicio, por lo que consideró que “no todo es salvajismo y horror” y que apuesta a que esa juventud va a “abrir el futuro”.

Finalizada el alegato del letrado, se pasó aun breve cuarto intermedio para que tras el mismo retome la palabra otro de los abogados del particular damnificado, Fabián Améndola.




La fiscalía pidió perpetua para todos los acusados del crimen de Fernando Báez Sosa

El fiscal Gustavo García aseguró hoy que los ocho rugbiers atacaron “por sorpresa” y bajo “traición” a Fernando Báez Sosa aquel 18 de enero de 2020 frente a las puertas del boliche Le Brique en Villa Gesell, y lo mataron tras golpearlo “brutalmente”.

El fiscal relató cómo comenzó ese incidente entre ambos grupos en el interior de Le Brique y calificó el hecho como homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía con concurso premeditado de dos o más personas, una figura que contempla prisión perpetua. 

“Acordaron matar a Fernando”, manifestó el funcionario judicial, a la vez que explicó que “el ataque” comenzó a las 4:44:25 de la mañana del 18 de enero frente al boliche Le Brique y expuso distintos videos. Parte de los mismos fueron cuestionados por la defensa de los acusados por entender estaban editados y que hasta hubo “montaje”, algo que fue descartado por el Tribunal.



Según la Fiscalía, la alevosía fue “por la menor posibilidad de defensa de la víctima” y que Fernando “se vio disminuido ante la pluralidad de agentes”.

En cuanto a la premeditación, el otro agravante, García dijo que no necesariamente implica gran planificación y que los imputados “siete minutos antes del ataque” se reunieron a metros de donde estaba Fernando, luego que ambos grupos fueron echados de Le Brique por la seguridad. 

“Ahí está la organización, lo de atacar sin ningún riesgo, Fernando estaba con sus amigos comiendo un helado de uva”, argumentó la Fiscalía al exponer uno de los videos del inicio de la golpiza y que, según él, se le podría atribuir ese puñetazo inicial a Enzo Comelli, uno de los rugbiers implicados.



Fernando Báez Sosa cayó casi al instante, relató García. “Los testigos hablaron de emboscada y que los imputados no atacaron desde un sólo lugar”, agregó. 

“Lo mataron todos, tal como estaba previsto”, citó la Fiscalía para argumentar la premeditación y, sobre todo, la coautoría, esto es que tienen el mismo nivel de responsabilidad quienes le pegaron a Fernando como los que le pegaron a los amigos del joven para impedir que lo vayan a defender.

También como prueba argumentó que los acusados “filmaron” el inicio del ataque y dijo que eso es prueba de la premeditación. “Hubo 23 testigos presenciales del hecho y dicen que instantáneamente le pegaron a Fernando”, agregó 

“Le recomiendo a los jueces que vean los videos”, dijo el fiscal y valoró la prueba que hay de los distintos “escenarios” que se pudieron ver acerca de los hechos. 




Se cumplen tres años del crimen de Fernando Báez Sosa

Este miércoles dará por finalizada la etapa de presentación de prueba del juicio a los ocho rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa. La audiencia coincidirá con el tercer aniversario del crimen ocurrido en Villa Gesell en enero de 2020.

Además del crucial testimonio de dos médicos forenses, las expectativas estarán en la posibilidad de una declaración espontanea de alguno de los imputados que aún permanecen en silencio.

Está previsto que los padres de Fernando Báez Sosa presencien las declaraciones en la sala de audiencias del primer piso de los tribunales, como ocurrió durante todo el debate, luego de haber declarado ellos mismos como testigos en la apertura.

Los padres de Fernando Báez Sosa convocaron a una “oración interreligiosa” y a una “colecta solidaria” en la ciudad de Dolores a las 19 horas para convertir el “profundo dolor por la ausencia” en “solidaridad y ayuda para los demás, como él querría”.




“Mis hijos no son asesinos, son adolescentes” dijo el padre de los hermanos Pertossi

Este martes en los Tribunales de Dolores se realiza la decimosegunda audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell.

Durante la jornada declaró Ciro Pertossi, uno de los ocho acusados. También madres y padres de cinco de los rugbiers, peritos de la defensa y un efectivo policial.

Quienes brindaron su testimonio fueron la mamá de Enzo Comelli, María Alejandra Guillén, el padre de Matías Benicelli, Héctor Eduardo Benicelli, y el de Luciano y Ciro Pertossi, Mauro Pertossi.

Declara Mauro Pertossi: “Mis hijos no son asesinos”

Mauro Pertossi, padre de Luciano y Ciro, tío de Lucas, y tío y padrino de Blas Cinalli, fue el primer familiar en hablar en esta audiencia número 12. Para comenzar, el abogado defensor, Hugo Tomei, le preguntó cuáles eran las actividades de sus hijos. “Luciano había terminado el secundario. Ciro había empezado el CBC para la carrera de Arquitectura. No nos alcanzaba el dinero para ayudarlos para irse de vacaciones y, entonces, hicieron changuitas”, indicó. Detalló también que los jóvenes fueron a Villa Gesell en el auto del padre de Máximo Thomsen, Marcial, y en el de Matías Benicelli. En medio de la declaración, Pertossi comenzó a llorar cuando recordó lo que pasó después.

“Después de 25 años de trabajo me desligaron, empecé de chico a trabajar. Ahora tengo otros tengo otros problemas, no consigo trabajo, el sostén de la familia es mi esposa. Las cosas no salen bien, he recibido amenazas”, indicó.

En la parte más fuerte de su declaración, negó las acusaciones contra Luciano y Ciro: “Mis hijos no son asesinos. No puedo creer de lo que se los está acusando”. Desde el banco de madera donde estaban sentados junto al resto de los imputados, ambos jóvenes lloraban al escucharlo. Con esa frase, Pertossi terminó su exposición y fue a sentarse al lado de su esposa.

 Crimen de Fernando Báez Sosa: qué dijo Ciro Pertossi

Al comenzar la declaración de Pertossi, se le mostró el video del momento de la golpiza, con preguntas sobre esa situación. Ciro Pertossi se paró y señaló en la pantalla: “El chico que se ve, quiero aclarar que esa patada no la doy… cuando veo al chico (por Fernando Baez Sosa) en el piso la freno”, aseguró.

De este modo, en su declaración ante los jueces y la querella, Pertossi remarcó que no fue él quien dio la patada “final” que le quitó la vida a Baez Sosa, algo que desde el equipo de Fernando Burlando intentan determinar.

“También quiero aclarar que en un audio que doy que se dice que ´de esto no se habla´ quiero aclarar que cuando yo estaba viendo el teléfono, lo que estaban hablando los chicos, decían que ya habia gente de Zárate, dije que no quería que se entere nadie porque no quería que mis padres se enteren”, manifestó Pertossi este martes.

Luego, como parte de la estrategia de la defensa, el joven se reservó el derecho de responder las preguntas: “Desde ahora adelanto que no voy a contestarle nada a las partes”, aseguró Ciro Pertossi, al cierre de su intervención.

Acto seguido, en el momento de la declaración, la jueza manifestó queno tiene sentido seguir preguntando si el joven no va a contestar.

Se espera ahora el testimonio de Agustín Costa Shaw, psicólogo clínico que intervino en la investigación penal suplementaria, y que fue ofrecido en marzo de 2022 por la defensa, a cargo de Hugo Tomei, como testigo de parte en una pericia psicológica y psiquiátrica a la que finalmente los imputados no aceptaron someterse por falta de “confianza” en el proceso judicial.

Aquella negativa de los acusados a ese peritaje diez meses atrás desató este lunes un contrapunto entre Tomei y el particular damnificado, que puso en duda el valor del testimonio de Shaw.

La discrepancia respecto de la declaración o no de este testigo será resuelta hoy por los miembros del tribunal, indicaron fuentes cercanas a la causa.