El proyecto denominado “Sistema Provincial de Seguro de Salud para Extranjeros” se trataría este jueves donde el oficialismo lograría que se convierta en ley pese a la polarización que genera el tema a nivel nacional. Un sector de la oposición califica al proyecto de “inconstitucional” y asegura no tener elementos para considerar llegar a un acuerdo.
El caso del jujeño Manuel Vilca reavivó la polémica a nivel nacional e internacional por la reciprocidad en materia de salud pública, particularmente en relación a Bolivia, país donde sufrió un accidente y se le cobraron sumas en dólares por la atención.
Tras lograr que el joven sea repatriado para ser operado en Jujuy, el gobernador Gerardo Morales escribió una carta abierta al presidente de Bolivia en la que lo calificó de injusto. Días después pidió a los legisladores avanzar con el proyecto de cobro a los extranjeros denominado, “Sistema Provincial de Seguro de Salud para Extranjeros”. El mismo iba a ser aprobado el año pasado, pero finalmente quedó encajonado.
Gerardo Morales expresó que presentarán “una propuesta superadora” y que tiene que ver con un seguro regional que va a garantizar la atención recíproca en Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia y Argentina.
Lo que dice el último proyecto presentado
Lleva el nombre “Sistema Provincial de Seguro de Salud para Extranjeros” y cuenta con 11 artículos en los que se definen algunas cuestiones técnicas y otras de fondo. Entre los puntos más sobresalientes:
– Quedan expresamente exceptuados de este régimen jurídico, los extranjeros cuyo país de origen tenga convenio de reciprocidad en materia de salud con la República Argentina, a quienes acrediten residencia permanente, y contempla los casos de urgencia o emergencia.
– El seguro provincial de salud para personas humanas extranjeras tendrá un plazo máximo de vigencia de treinta (30) días a partir de su contratación.
-Se creará, un fondo solidario de redistribución, cuyo único destino será el sistema hospitalario de salud de la Provincia de Jujuy.
– Para el recupero de fondos derivados del incumplimiento de obras sociales privadas en la restitución de recursos, se prevé aplicación de la Ley Provincial N° 2.501/59 “Ley de Apremio”.
– Se conceden facultades al Poder Ejecutivo Provincial para dictar las normas que fueren necesarias para el efectivo cumplimiento de los fines y objetivos, y para reglamentar la Ley.
Un joven de 20 años tenía la costumbre de cocinar abundante comida todos los domingos para dejarse preparadas varias porciones para toda la semana. Generalmente, hervía pastas y las guardaba en un tupper.
Si bien el caso ocurrió hace algunos años, ahora salió a la luz un informe de la Journal of Clinical Microbiology que investigó esta tragedia. Según IFLSciencie, el estudiante de Bélgicarecalentó los fideos que se había preparado cinco días antes, Durante todos esos días, la pasta estuvo fuera de la heladera, es decir, a temperatura ambiente, sin frío.
Cuando los comió sintió un gusto extraño, pero se lo atribuyó a una nueva salsa de tomate que había comprado. No le dio mucha importancia, terminó su almuerzo y se fue a hacer deporte.
Pero 30 minutos después, comenzó a experimentar un intenso dolor abdominal, náuseas y dolor de cabeza. Después de regresar de entrenar a su casa, inmediatamente tuvo episodios intensos de diarrea y vomitó abundantemente, pero no buscó atención médica y, en cambio, decidió quedarse allí, beber agua e intentar dormir.
A la mañana siguiente, sus padres se preocuparon cuando no salió de la cama para ir a la universidad. A las 11 fueron a la casa donde vivía y lo encontraron muerto. Su cuerpo fue examinado, mientras que enviaron las muestras de su pasta y salsa de pasta al Laboratorio Nacional de Referencia (NRLFO).
La autopsia reveló que murió a las 4 y que la causa de muerte fue una necrosis hepática, lo que indica que su hígado se había cerrado, así como posibles signos de pancreatitis aguda. El frotis fecal, un examen de laboratorio para analizar una muestra de materia fecal, revelaron la presencia de “Bacillus cereus”, una bacteria responsable del “síndrome del arroz frito”.
Este síntoma es una intoxicación por alimentos comúnmente causada por dejar los platos de arroz frito a temperatura ambiente durante varias horas. En relación a este caso, los estudios determinaron que la muestra de los fideos que había comido el estudiante tenía cantidades significativas de Bacillus cereus, confirmando así que la pasta era la causa de su deceso.
La intoxicación por la bacteria es sorprendentemente común. En 2003, una familia enfermó gravemente por intoxicación alimentaria asociada a ella después de comer una ensalada de pasta de ocho días durante un picnic. Los cinco niños requirieron intervención médica y cuidados intensivos, mientras que la niña más pequeña, que tenía siete años, murió después de que le fallara el hígado.
El ministerio de seguridad de la Nación aprobó el protocolo de seguridad propuesto por Cannabis Avãtara Sociedad del Estado para comenzar a ejecutar el primero de los proyectos que tiene en agenda (junto a su socio Players Network – Green Leaf Farms International).
La autorización obtenida por la empresa estatal permitirá llevar adelante el primer cultivo legal de cannabis con fines medicinales de la historia argentina, en Jujuy.
Infantería y CEOP, coordinados por el Ministerio de Seguridad de la Provincia, formarán parte del grupo especializado. Además se cuenta con un sistema de video vigilancia, vinculado con el 911, instalado en Finca El Pongo donde se llevará adelante la primera etapa de germinación de las plantas.
La organización del personal de Seguridad se distribuye con la presencia física dispuesta en anillos, en un esquema de control por capas, en forma estática y dinámica; abarcando posibles intrusiones por zonas vulnerables previamente identificadas por Gendarmería.
La aprobación de este protocolo de Seguridad está dispuesta en el marco de la resolución 258/ 2018 complementaria de la ley nacional 27.350.
La decisión política del Gobierno de Jujuy de posicionar a la Provincia como líder en el abordaje legal de cultivo, producción e industrialización de Cannabis cumple con los estándares de seguridad que la actividad requiere, a los fines de prevenir cualquier evento delictivo.
La Neisseria meningitidis (también llamada meningococo) puede causar meningitis invasiva, una infección potencialmente mortal del cerebro y las membranas protectoras de la médula espinal.
Pero cada vez más es señalada como la causante de infecciones uro-genitales.
De hecho, un llamativo estudio de los años 70 describió cómo un chimpancé macho contrajo una infección uretral después de pasar la bacteria de su nariz y garganta a su propio pene, a través de la auto relación (un comportamiento habitual en estos animales, aclararon los autores del estudio).
Aproximadamente entre el 5% y 10% de los humanos adultos también portan la N. meningitidis en la parte posterior de su nariz y garganta.
Los estudios sugieren que pueden potencialmente transmitir la bacteria a sus parejas a través del sexo oral, los besos profundos u otros tipos de contactos íntimos.
Los investigadores aún no están seguros de cuál de estas rutas de transmisión ha causado brotes de formas invasivas de la enfermedad entre hombres homosexuales y bisexuales en Europa, Canadá y Estados Unidos.
Sin embargo, otro estudio sobre la uretritis causada por la N. meningitidis en hombres descubrió que la fuente de contagio fue sexo oral.
Los científicos determinaron que una cepa que afectó a varias ciudades de EE.UU. en 2015 adquirió ADN mediante una recombinación genética con su pariente cercano, la N. gonorrhoeae, que causa la gonorrea.
Esta mutación permitió que la ITS se propagara de forma más eficiente.
Cinco tipos de N. meningitidis son responsables de la mayoría de las infecciones en todo el mundo. Afortunadamente existen dos vacunas que, combinadas, pueden ofrecer cierta protección
2. Mycoplasma genitalium
La Mycoplasma genitalium, una de las bacterias más pequeñas que se conocen, está ganando una reputación enorme como una ITS preocupante.
Identificada en la década de los 80, la bacteria hoy en día infecta aproximadamente a entre el 1% y 2% de las personas y es especialmente común en adolescentes y adultos jóvenes.
La infección por M. genitalium, aunque a menudo no presenta síntomas, puede imitar a una clamidia o gonorrea, con irritación persistente de la uretra y el cuello uterino.
Debido a que puede desencadenar una enfermedad inflamatoria pélvica en el sistema reproductor femenino, se ha asociado con infertilidad, aborto espontáneo, parto prematuro e incluso con muerte fetal.
La M. genitalium puede parecerse a una clamidia y es muy peligrosa para la fertilidad femenina.
Los preservativos pueden ayudar a prevenir la infección. En tanto, los investigadores han advertido sobre la creciente resistencia de la M. genitalium al tratamiento con los antibióticos azitromicina y doxiciclina.
“Mi preocupación sobre este microorganismo es que, a medida que se vuelva más resistente, será cada vez más prevalente”, dice Matthew Golden, director del Programa de VIH/ITS de Salud Pública de Seattle y King County, Estados Unidos.
Más pruebas podrían ayudar a prevenir la aparición de una superbacteria M. genitalium.
Sin embargo, los métodos de diagnóstico ya disponibles, basados en pruebas de orina e hisopados cervicales y vaginales, todavía se usan de forma muy infrecuente y en EE.UU. aún no han sido aprobados por los organismos reguladores.
3. Shigella flexneri
La shigelosis (o disentería de Shigella) se transmite por contacto directo o indirecto con las heces humanas.
La infección causa calambres estomacales severos y brotes explosivos de diarrea llena de sangre y mucosidad, que ayudan a perpetuar la transmisión de la bacteria.
Esta ITS provoca calambres estomacales severos y brotes explosivos de diarrea con sangre.
Aunque la enfermedad se asocia más comúnmente con niños pequeños y con personas que viajan por algunos países de ingresos bajos y medios, los científicos comenzaron a documentar casos de shigelosis en hombres homosexuales y bisexuales en la década de los 70.
Los científicos creen que la S. flexneri básicamente se aprovechó de un nuevo nicho para la transmisión a través del sexo anal oral y, desde entonces, ha dado lugar a múltiples brotes en todo el mundo.
Demetre Daskalakis, subcomisionada del departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York, dice que esta ITS se está volviendo rápidamente resistente a la azitromicina, que también se usa para tratar la gonorrea.
Señala que, debido a que las agencias de salud pública están preocupadas por el potencial de la disentería de Shigella para impulsar el surgimiento de una superbacteria de gonorrea, muchos han adoptado una estrategia de tratamiento matizado.
Para los adultos que no tienen otros problemas de salud, los expertos ahora recomiendan no tomar antibióticos y dejar que la shigelosis siga su curso desagradable, pero generalmente limitado.
4. Linfogranuloma venéreo (LGV)
Esta ITS, causada por cepas inusuales de Chlamydia trachomatis, puede provocar una “infección terrible”, según Christopher Schiessl, un médico de la clínica One Medical en el vecindario de Castro, en San Francisco.
La mayoría de las ITS se pueden prevenir usando un preservativo.
El LGV puede empezar produciendo un grano, ampolla o úlcera genital temporal y luego invadir el sistema linfático del cuerpo.
La infección rectal puede simular una enfermedad intestinal inflamatoria y ocasionar anomalías crónicas y graves del colon y del recto, como fístulas y contracciones.
Durante la última década, el LGV se ha vuelto cada vez más común en Europa y América del Norte, y se ha asociado con múltiples brotes de enfermedades, especialmente entre hombres homosexuales y bisexuales.
Al igual que con la clamidia, el LGV puede aumentar el riesgo de contraer el VIH.
El uso de condones durante el sexo vaginal o anal puede reducir el riesgo de infección, mientras que tratar el LGV puede requerir un curso de antibióticos, como la doxiciclina, durante tres semanas.
Es posible que creas que existen pocas buenas razones para levantarte por la mañana de la cama. Las sábanas, el edredón, están calentitos: el mundo exterior, frío. En invierno, nos cuesta mucho más salir de la cama pero, ¿qué pasa si sientes que es un problema serio el decidir levantarte de la cama? Hay una palabra para esto: podrías tener dysania.
“Dysania es un término que rara vez se usa para ‘no salir de la cama por la mañana'”, afirma Mark Salter, del Royal College of Psychiatrists.“Es un comportamiento que se ve a veces en aquellos que sufren de un trastorno depresivo mayor”.
Dysania, que no ha sido reconocida médicamente por el momento, no se basa solo en sentirse más adormilado de lo normal, sino de una incapacidad crónica para dejar la cama y empezar el día. Los pacientes que afirman sentir dysania pueden quedarse en la cama durante días y, a menudo, experimentar ansiedad ante la idea de levantarse. También pueden sentir deseos de volver a la cama una vez que la han dejado.
Pero es importante saber que es poco probable que nos diagnostiquen dysania únicamente. Por lo general, es considerado un síntoma de una condición subyacente como la depresión o el síndrome de fatiga crónica.
Para identificar si alguien está experimentando dysania o clinomanía, un término estrechamente relacionado que se refiere al deseo de permanecer en la cama todo el día, lo primero que harían los expertos sería descartar si existe algún problema físico.
Luego le preguntarían al paciente qué otros síntomas están experimentando. Esto podría conducir a un diagnóstico de depresión, que puede tener una variedad de efectos en el cuerpo.
“Los trastornos del sueño, el letargo y el despertar temprano son síntomas corporales de depresión”, dice Salter. “El sopor combinado con el despertar por la mañana a veces se manifiesta como una incapacidad total para moverse. Las personas con depresión severa, por ejemplo, pueden no ser capaces de levantar el brazo para beberse un vaso de agua”, explica.
“Si no tienen ningún otro síntoma, es posible que simplemente les cuesta mucho levantarse por la mañana. Esto no es, en caso de que sea necesario decirlo, lo mismo que la dysania“, continúa Salter.
Si no estás seguro de si tu amodorramiento puede ser más grave de lo normal, intenta dormir más cambiando tus hábitos.
Primero, trata de regular cuánto duermes. La mayoría de los adultos necesita entre seis y nueve horas, así que haz ejercicio cuando necesites levantarte temprano y luego cumple con un horario regular para acostarte. La relajación es la clave: intenta relajarte antes de ir a la cama con un baño con sales o un ejercicio ligero como hacer estiramientos de yoga.
No te olvides de eliminar las distracciones como el móvil, la tablet o el portátil. Y por qué no, también puedes probar el lado más placentero, con sexo o masturbación? A diferencia de otras actividades físicas, practicar relaciones sexuales nos da sueño.
Si, después de haber intentado todo esto, tu incapacidad para levantarte por la mañana es palpable y te causa estrés y ansiedad, deberías pedir cita con tu médico de cabecera. Puede que sientas que simplemente estás siendo perezoso pero nunca lo sabrás con seguridad a menos que un experto lo certifique.
Has llegado a la prueba y, de pronto, te quedas con la mente en blanco. Meses de preparación que acaban en un bloqueo mental a la hora del examen.las oposiciones o una entrevista de trabajo –cualquier evaluación con mucha expectativa de por medio– es el escenario perfecto para lo que los expertos llaman “ansiedad de evaluación”.
La psicóloga sanitaria Laura Reguera, especializada en Inteligencia Emocional, afirma que este tipo de ansiedad surge comúnmente “cuando la persona percibe que la valoración de su capacidad será negativa y el miedo al fracaso provoca que no pueda ver más allá de las posibles consecuencias negativas, por lo que se bloquea”.
Es normal que muchos estudiantes experimenten algún tipo de ansiedad durante el periodo de exámenes. Un estudio de 2016 realizado en la Universidad de Almería demostraba que el 35% de los alumnos universitarios padecen ansiedad durante las pruebas académicas. Sin embargo, no todos ellos sufren ansiedad de evaluación propiamente dicha.
El 35% de los estudiantes en España han sufrido ansiedad durante un examen.. Getty
“Aunque la ansiedad es una reacción natural ante las pruebas, normalmente, es ocasional y limitada. Cuando se desborda y es constante, el rendimiento cognitivo e inclusive el motor se atrofian”, agrega Reguera. En este caso, esta situación puede manifestarse con más severidad, a través de ataques de ansiedad o la mencionada ansiedad de evaluación.
Hay características personales que pueden facilitar la aparición de los bloqueos en los exámenes: una personalidad perfeccionista, baja autoestima o un exceso de expectativas y de exigencias (tanto propia como de la familia y profesores). Que la persona sufre fobia social o ansiedad patológica pueden ser factores que influyan, aunque no son determinantes. La edad tampoco parece un factor relevante, ya que puede darse tanto entre jóvenes como en adultos.
Gema Sánchez, psicóloga clínica y de la salud, afirma que el problema no tiene tanto que ver con la dificultad de la prueba, sino con “cómo la afronta la persona”. Además, la especialista añade que conviene tratarlo a tiempo, ya que a menudo la ansiedad de evaluación puede tener efectos más allá de la prueba concreta: “A partir de un episodio de mente en blanco, la persona puede evitar a toda costa presentarse a otro examen”.
Las oposiciones, un caso bastante común
Las oposiciones son un tipo de examen cuyas condiciones resultan idóneas para que las personas experimenten la ansiedad de evaluación, tal y como reconocen los psicólogos consultados por Verne.
Valeria Guijarro, de 24 años, se presentó a las oposiciones en 2018 para una plaza de profesora de primaria en Madrid. Guijarro dice que la ansiedad que sintió, junto con el consecuente bloqueo mental, hicieron que fallara en su intento. La joven dice que probablemente no se presentará de nuevo.
Hablar con tus colegas durante la preparación y organizar simulacros en conjunto son dos actividades que sugieren los psicólogos.. Getty
“Desde el principio tuve mucho miedo. Todo el mundo me decía que era imposible conseguir una plaza, pero me dediqué al 100% a estudiar. En la parte teórica me fue bien, pero en la parte práctica me quedé pasmada. Después de las oposiciones me he cuestionado el haber elegido esta profesión”, afirma Guijarro. La joven dice que nunca antes se había quedado con la mente en blanco durante una prueba, pero “en ningún examen había estado tanto en juego y no eran de esta manera”.
Esto lo sabe bien la preparadora Almudena Palacios, que desde hace seis años ejerce como tutora especializada en preparar a los candidatos para las oposiciones, y una de sus primeras labores consiste en alistar la mente de sus alumnos. “Los alumnos llegan con mucho miedo al fracaso. Lo primero que intento hacer es animarlos y motivarlos”, dice Palacios vía telefónica.
La preparadora dice que la presión es mucha, ya que hay pocas plazas para el número de candidatos y que las oposiciones se han hecho fama de ser “algo imposible”. Esto, según Palacios, suma a que los últimos años los estudiantes lleguen a la preparación desmotivados y con miedo.
¿Cómo evitar la ansiedad de evaluación?
La psicóloga Laura Reguera advierte que, frente a la perspectiva de una prueba, se debe evitar estudiar durante tiempos prolongados sin dejar espacio para el ocio y el descanso: “El síndrome de sobreentrenamiento es cuando tu cerebro está tan cansado que, por más que sigas estudiando, ya no rinde la parte cognitiva [del cerebro]”. El síndrome puede afectar el desempeño el día de la prueba, al bloquearse los accesos a los canales del conocimiento adquirido.
Imaginarse el día del examen y evaluar el nivel de ansiedad que te provoca es un ejercicio que debe ser parte de la estrategia de estudio, según sugieren los psicólogos. Reguera dice que si los pensamientos negativos y la ansiedad son excesivos durante ese ejercicio, se debe consultar a un terapeuta. Además, sugiere que se hable con colegas sobre los miedos para evitar la sensación de aislamiento.
Durante la prueba también existen formas para relajarse y evitar el episodio de la mente en blanco. ¿Una solución? Reguera sugiere respirar: “Previo a la prueba yo recomiendo que se aprendan y practiquen ejercicios de relajación como la respiración abdominal. Si la ansiedad se sale de control puedes hacerlos durante el examen y te ayudarán a aclararte. Nadie se dará cuenta y podrás rebajar la ansiedad”.
A medida que nos hacemos mayores nos parece que ya no dormimos como cuando éramos veinteañeros. “No es solo una impresión -explica a Verne Ana Adan, doctora en Psicobiología de la Universidad de Barcelona-. Forma parte de la evolución del ciclo vital y del envejecimiento del organismo. Dormimos menos y peor”. Pero tampoco deberíamos preocuparnos. O no mucho.
¿Recuerdas cuando dormíamos hasta la hora de comer?
El sueño va cambiando a lo largo de nuestras vidas. De bebés tenemos un “sueño polifásico”. Es decir, durante las primeras semanas de vida dormimos 16 o 17 horas diarias, pero no más de cuatro o cinco seguidas. Además y como recuerda David K. Randall en su libro Dreamland: Adventures in the Strange Science of Sleep, los bebés no prestan ninguna atención al ambiente: son capaces de dormir con luz y con ruido.
A partir de los cuatro meses y a medida que el sistema nervioso madura, el sueño pasa a ser monofásico y nocturno, explica Adan. Es decir, dormimos principalmente de noche y de un tirón.
De adolescentes seguimos necesitando más horas de sueño que de adultos, pero además de eso, se da “un desfase: nos hacemos más vespertinos”. Es decir, nos entra sueño más tarde. Como recuerda la revista Time, un adolescente tiene problemas para dormirse antes de las 11 de la noche y para despertarse antes de las ocho de la mañana. De hecho, algunos institutos estadounidenses están probando a retrasar la hora de entrada, lo que se está traduciendo en mejores resultados académicos. Eso sí, las clases en este país pueden comenzar a las siete y media de la mañana.
A medida que dejamos atrás la adolescencia y la juventud, nuestro sueño cambia una vez más: no solo dormimos menos, sino que también nos hacemos cada vez más matutinos. Es decir, nos entra sueño antes, como sabrá cualquier treintañero cuando llega el viernes por la noche. Eso, unido a que necesitamos menos horas de sueño, hace que nos levantemos antes.
Pero el cambio que más notamos, según explica The New York Times, es que nos despertamos más a menudo durante la noche. De jóvenes dormimos el 95% de la noche: por lo general, conciliamos el sueño y aguantamos así hasta el día siguiente. Para cuando llegamos a los 60 años, el porcentaje ya ha bajado al 85%.
“El umbral del sueño disminuye”, explica Adán. Pasamos menos tiempo en la fase REM y más en otras fases más ligeras, por lo que nos molestan más los ruidos. Además, nos puede llegar a costar más volver a coger el sueño, por lo que hay que tener cuidado con encender las luces, por ejemplo, “ya que enviaríamos señales al cerebro de que se está haciendo de día”.
¿Hay algo que pueda hacer?
Dormir menos y peor a medida que nos hacemos mayores no es problemático, siempre que despertemos descansados y que no haya otras dolencias, como apnea, dolor crónico, problemas urinarios o el síndrome de piernas inquietas. Además y aunque hay mucha variabilidad y pueden llegar antes, la mayoría de síntomas no se presentan hasta los 50 años.
Pero hay que cuidar nuestros hábitos de sueño: “Las diferencias en la calidad del sueño y en la capacidad de dormir bien o de forma estructurada son gran parte de la base de un envejecimiento exitoso”, explica Adan, que apunta que incluso podría incidir en las posibilidades de llegar a centenarios.
La doctora recomienda una “higiene del sueño correcta, como mantener unos horarios regulares, no cenar muy cerca de la hora de dormir, y avanzar la hora de despertarnos”, aunque “no hace falta llegar al nivel “de estos ejecutivos que se despiertan a las cuatro de la mañana.
Sí es recomendable sincronizarnos lo más que podamos con el ciclo de luz y oscuridad”. Esto sería más fácil si estuviéramos en el meridiano que nos corresponde, pero para Adan la variación no es sustancial: “Es como el jet lag, nos empieza a afectar a partir de las tres horas. El efecto de una hora es inapreciable”.
Lo mismo ocurre con el cambio de hora: sí que puede ser más complicado para “poblaciones especiales, es decir, niños y ancianos”, pero por lo general y siendo solo una, nos acostumbramos rápido. Sobre todo en el cambio de hora de otoño, que nos ha permitido dormir más y en el que la hora de despertar se ha acercado a la hora de la salida del sol.
Pero, claro, lo que ganamos por un lado lo perdemos por otro: no solo anochece antes sino que la llegada del invierno hace que tengamos menos horas de luz, lo que puede afectar a nuestro estado de ánimo. Para contrarrestarlo, Adan recomienza “aprovechar la luz de la mañana y hacer ejercicio, lo que puede ser simplemente andar durante media hora”.
No hay que obsesionarse con las horas
No vamos a recuperar la forma de dormir propia de la adolescencia y la primera juventud. No solo porque no podamos, sino también porque no lo necesitamos. Pero no hay que obsesionarse. Ni siquiera con el número de horas, “que ya no aparecen en la definición médica de sueño. Ahora solo se habla de dormir lo suficiente para recuperarnos, encontrarnos bien y funcionar bien”.
Hay un umbral mínimo, “tres o cuatro horas, por debajo del cual no se ha podido dormir bien, teniendo en cuenta las diferentes fases del sueño. Pero al margen de eso hay muchas diferencias individuales”. Un deportista de élite puede necesitar 10 u 11 horas, mientras que alguien con una vida más sedentaria puede tener suficiente con 7.
Y si se puede, siesta: “La siesta es magnífica” afirma Adan, que también matiza: “Para el que duerme bien”. Según cuenta, “si no tenemos trastornos del sueño y nos lo podemos permitir, es muy bueno dormir una siesta corta, de diez o veinte minutos”. Dormir más haría que nos levantáramos cansados. Eso sí, si tenemos insomnio o nos cuesta dormir por la noche, es mejor aguantar sin dormir por la tarde, para llegar a la noche con más sueño.
La olvidada tradición del segundo sueño
Otra cosa que conviene recordar es que dormir toda la noche del tirón es un hábito relativamente reciente. Según explica David Lieberman en The Story of the Human Body, antes de la era industrial, “se consideraba normal despertarse en medio de la noche y luego tener un ‘segundo sueño’”. No se trataba solo de despertarse, darse la vuelta y seguir durmiendo, sino que la gente se levantaba, leía, rezaba o se dedicaba al sexo: algún médico aseguraba que era el mejor momento para concebir, según este artículo de BBC que recoge algunos ejemplos sacados de novelas, incluida el Quijote.
Este hábito probablemente procedía de la época en la que “teníamos que estar pendientes de los depredadores”, explica Ana Adan, doctora en Psicobiología de la Universidad de Barcelona, que recuerda que no hay otro animal que duerma de la misma forma que los humanos, que quedamos extremadamente indefensos. Lo hemos ido perdiendo, sobre todo a partir del siglo XX, con la llegada de habitaciones individuales, camas más cómodas y un número mucho más reducido de animales que se alimentan de carne humana en nuestras inmediaciones.
Un simple análisis de sangre permite detectar el daño cerebral causado por el alzheimer mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas clínicos de la enfermedad, entre ellos la pérdida de memoria, según un estudio de investigadores alemanes y estadounidenses publicado este lunes en Nature Medicine.
“El hecho de que todavía no haya un tratamiento eficaz para la enfermedad de Alzheimer se debe en parte a que las terapias actuales comienzan demasiado tarde”, dijo Mathias Jucker, investigador del Centro Alemán para Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE) y del Instituto Hertie para la Investigación Clínica del Cerebro (HIH).
Jucker, director del estudio, y sus colegas adoptaron un enfoque diferente al de otros trabajos para poder observar, en sus palabras, “la muerte de las neuronas”.
La prueba que desarrollaron se fija en el neurofilamento, una proteína estructural que forma parte del esqueleto interno de las neuronas.
Cuando las neuronas cerebrales se dañan o mueren, el neurofilamento se filtra hacia el líquido cefalorraquídeo que baña el cerebro y la médula espinal,y de ahí pasa al torrente sanguíneo.
Jucker y su equipo colaboraron con investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (Misuri, EEUU) para estudiar si los altos niveles de esa proteína en sangre reflejan daño neurológico, como ocurre cuando se detecta gran cantidad de neurofilamento en el líquido cefalorraquídeo.
Así, analizaron datos y muestras de más de 400 individuos que forman parte de la población de estudio de la llamada Red de Alzheimer de Herencia Dominante (DIAN), liderada por la Universidad de Washington y que engloba a un grupo de familias en las que la enfermedad se presenta a una edad temprana debido a ciertas variantes genéticas.
De los participantes, 247 tenían la variante genética de inicio temprano y 162 eran familiares no afectados por la enfermedad.
En aquellos con la variante genética, los niveles de neurofilamento fueron más altos al comienzo de las pruebas y aumentaron con el paso del tiempo, mientras que en el resto fueron bajos y se mantuvieron estables.
Hubo cambios notables en la sangre hasta 16 años antes del inicio calculado de los síntomas del alzhéimer.
Según Jucker, pudieron “predecir la pérdida de masa cerebral y los cambios cognitivos que ocurrieron” años después, a través de escáneres cerebrales y pruebas cognitivasque revelaron que aquellos con aumentos en sus niveles de neurofilamento tenían más probabilidades de mostrar signos de la enfermedad.
Además, los niveles altos de esta proteína en sangre pueden ser un signo de otras enfermedades o lesiones neurológicas, por lo que los hallazgos de este estudio quizá puedan aplicarse en el futuro para identificar el daño cerebral en personas con afecciones neurodegenerativas, de acuerdo con sus autores.
De momento, antes de que la prueba pueda usarse en pacientes con alzhéimer u otra afección neurodegenerativa, los investigadores deben determinar qué nivel de neurofilamento en sangre es demasiado alto y con qué rapidez tiene que aumentar para convertirse en motivo de preocupación.
Detectar Alzheimer hasta 16 años antes de que aparezcan los primeros síntomas de deterioro cognitivo y hacerlo sólo a través de un análisis de sangre. Todo gracias a una proteína capaz de dar el ‘chivatazo’ con información muy precisa sobre la progresión de la enfermedad. Un marcador en sangre que abre las puertas a posibles vías de tratamiento. Así lo revela un estudio que acaba de publicar la revista Nature Medicine.
Tal y como recuerda el principal autor de este trabajo, Mathias Jucker, “el hecho de que todavía no haya una terapia eficaz para el Alzheimer se debe en parte a que se detecta demasiado tarde“. Sin embargo, la investigación realizada por un equipo de neurólogos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington (San Luis, Estados Unidos) y del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE, por sus siglas en inglés) podría cambiar este panorama.
Existe un biomarcador que podría utilizarse para monitorear los daños cerebrales que se van produciendo dos décadas antes de manifestarse los primeros signos de confusión y pérdida de memoria. Se trata de la proteína de cadena ligera de los neurofilamentos (NfL), que forma parte del ‘esqueleto’ interno de la neuronas. Cuando estas células cerebrales se dañan o mueren, la proteína se filtra hacia el líquido cefalorraquídeo que baña el cerebro y la médula espinal y, desde allí, al torrente sanguíneo.
Se ha demostrado que niveles altos de la cadena ligera de neurofilamentos en el líquido cefalorraquídeo es una prueba sólida de daño cerebral. Pero la obtención de líquido cefalorraquídeo requiere una punción lumbar. Por esta razón, el neurólogo Jucker, del Hospital Universitario de Tübingen (Alemania), y un equipo internacional de investigadores quisieron comprobar si los niveles de esta proteína en sangre también reflejaban daño neurológico.
Atrofia cerebral
Para ello, seleccionaron a un grupo de familias con variantes genéticas raras que causan Alzheimer a una edad temprana (entre los 30 y 50 años). Esta parte de la población brindaba la oportunidad de estudiar lo que sucede en el cerebro en los años previos a la aparición de los primeros síntomas. De esta manera, se analizaron las muestras sanguíneas de más de 400 personas (247 con variante genética de inicio temprano y 162 sin familiares afectados) que se sometieron a exploraciones cerebrales y pruebas cognitivas.
Jucker y sus colegas monitorearon la concentración de la proteína en estos individuos año tras año. Hasta 16 años antes del inicio calculado de los síntomas de demencia, hubo cambios notables en la sangre. En el primer grupo, los niveles de la proteína fueron más altos al inicio e iban incrementando con el tiempo. “Tenían más probabilidades de mostrar signos de atrofia cerebral y disminución de las capacidades cognitivas en sus siguientes revisiones clínicas”, relata el artículo. Sin embargo, entre quienes no tenían la variante genética, la cadena ligera de neurofilamentos se mantenía en bajas concentraciones.
Al observar los escáneres cerebrales, los investigadores descubrieron que la rapidez con la que aumentaban los niveles de esta proteína iban acorde con la disminución cada vez mayor de una parte del cerebro involucrado en la memoria: el precúneo. “Pudimos ver estas diferencias realmente pronto, dieciséis años antes de que aparecieran los primeros síntomas”, subrayan los autores en su estudio.
Sin cura de momento
Dados los resultados, “este podría ser un buen biomarcador preclínico para identificar a aquellos que desarrollarán síntomas clínicos”, apunta los científicos. Antes, habrá que “confirmar nuestros hallazgos y definir el período de tiempo durante el que deben evaluarse los cambios de esta proteína para realizar una predicción clínica óptima”, aclara Jucker. También habrá que determinar cuánta proteína en sangre es demasiado alta y a partir de qué momento la velocidad con la que aumentan dichos niveles serán motivo de preocupación.
Además, hay que tener en cuenta que el problema de esta prueba sanguínea es que “no es un marcador específico, identifica el daño cerebral, que puede deberse al Alzheimer o a otras afecciones neurodegenerativas como la esclerosis múltiple”, apunta Ángel Martín, neurólogo del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Es decir, los altos niveles en sangre podrían ser un signo de muchos tipos de lesiones neurológicas diferentes, no sólo de Alzheimer.
No obstante, añade el especialista español que comenta este trabajo, “es un paso hacia adelante y dado que “no existe cura ni forma de evitar este daño neurodegenerativo”, lo cierto es que “la detección precoz podría permitir desarrollar fármacos para fases en las que aún no hay señales clínicas de demencia y, por lo tanto, se pueda prevenir”.
No existe una cantidad de alcohol no peligrosa. Cuando bebemos, por poco que lo hagamos, exponemos a nuestro organismo y a nuestro cerebro a una serie de riesgos. Dado que beber alcohol es una convención social muy extendida, con frecuencia el abuso de esta sustancia provoca una serie de síntomas característicos a la mañana siguiente.
Naúseas, dolor de cabeza, fatiga… son algunas de las formas que adopta esta forma de consumir alcohol. Beber de forma excesiva es el detonante por excelencia de la misma.
Pero, ¿realmente es tan sencillo este fenómeno? Algunas investigaciones científicas explican en detalle qué le ocurre a nuestro organismo cuando tomamos bebidas alcohólicas y por qué padecemos resaca.
El ingrediente activo del alcohol es el etanol, una sustancia que afecta directamente a nuestro cerebro y que produce que las neuronas trabajen de forma ralentizada. Por este motivo, no se habla con claridad o se pierde el equilibrio del cuerpo. Además, también produce un efecto de desinhibición, llevándonos a una toma de decisiones mucho más irresponsable o precipitada.
El segundo gran afectado en la lista es el aparato digestivo. Al no estar preparado para esta ingesta de alcohol, automáticamente lo rechaza e intenta expulsar la sustancia del cuerpo.
Finalmente, otro de los síntomas comunes es el apetito y la sed: la deshidratación es el principal factor de la resaca. El etanol es, de nuevo, el culpable de que nuestro organismo no absorba la cantidad de agua necesaria para el correcto funcionamiento de los órganos.
Pese a que se ha intentado encontrar el remedio perfecto para combatir la resaca, la cruda realidad es que no se ha inventado una cura milagrosa. La mejor idea es evitar el alcohol pero, si de todas formas vas a beber, ten en cuenta estos consejos para superar las consecuencias del día siguiente.
Agua
Parece evidente, pero es básico en todas las resacas. Si tu cuerpo ha sufrido una fuerte deshidratación por el alcohol, no hay nada mejor que el agua. Además, tú cuerpo será el primero en pedírtela. El fuerte dolor de cabeza, se debe principalmente a la falta de líquidos, por lo que si consumo reducirá la molestia y sentará de lujo a todos tus órganos.
Un buen hábito es, tras una noche de fiesta, beber agua antes de acostarse y durante todo el día siguiente de forma constante.
Mango
Ni los alimentos con grasa, ni el café ni tomar más alcohol son buenas opciones si lo que queremos es superar los excesos en alcohol de la noche anterior. Según la Clínica Cleveland en Ohio (EE.UU.), los azúcares naturales que encontramos en la miel y en frutas como el mango, los plátanos, las uvas o la sandía, pueden ayudarnos a eliminar más rápidamente todo el alcohol contenido en el organismo.
Espárragos
Según un estudio llevado a cabo por el Instituto de Tecnológico de Alimentos y publicado en la revista The Journal of Food Science, los espárragos puede ayudar al cuerpo a metabolizar más rápidamente el alcohol. La investigación demostró que el extracto de espárrago contiene aminoácidos y minerales que son efectivos contra la resaca y ayuda también a mantener las células del hígado a salvo de toxinas. “Las toxicidades celulares fueron aliviadas significativamente en respuesta al tratamiento con los extractos de las hojas y brotes de espárragos. Estos resultados proporcionan evidencia de cómo las funciones biológicas de los espárragos pueden ayudar a aliviar la resaca alcohol y proteger las células del hígado”, explica B.Y. Kim, líder del trabajo.
Bebidas deportivas
Hidratarse es muy importante para luchar contra los efectos de la resaca, ya que esta produce una deshidratación en el organismo y nuestros niveles de electrolitos son bajos. Tomar bebidas deportivas. agua de coco, leche desnatada o baja en grasa o, en última instancia, agua con sal, son opciones más que aconsejables para equilibrar los electrolitos perdidos por el exceso de alcohol. Si no te agrada ninguna de estas bebidas, beber simplemente mucha agua también ayudará.
Salmón
Según la Clínica Cleveland en Ohio (EE.UU.), niveles bajos de vitaminas como la B6 y la B12 aumentan los efectos de las resacas. Así pues, como el salmón contiene ambas, se convierte en un alimento muy aconsejable para combatirlas y conseguir unos niveles más adecuados de estas vitaminas. Tomar huevos y lácteos puede ser otra buena opción.
Jengibre
Los componentes del jengibre ayudan a aliviar las náuseas causadas por la resaca y también la sensación de mareo. Tomar alimentos con jengibre como galletas o pan, mejorarán nuestro malestar estomacal. También podemos utilizar raíz de jengibre rallada para prepararnos una infusión/té con idéntico resultado. Una infusión de Silybum marianum o cardo mariano puede ser otra opción muy factible.
Arroz
Al estar compuesto por hidratos de carbono, el arroz es una gran fuente de energía para el cuerpo. Es bueno para la piel y para mantener el correcto nivel de azúcar en la sangre.
Si tu resaca destaca por mal estar estomacal, lo mejor será incluir este alimento en tu dieta, ya que absorberá los líquidos y contribuirá a una correcta digestión.
Avena
La avena ha sido la base de alimentación de muchas culturas y civilizaciones. Se trata de la reina de los cereales, pues contiene, con gran diferencia, un mayor número de nutrientes que otros cereales comunes. Neutraliza los ácidos del cuerpo y regula los niveles de hierro, calcio y magnesio para hacer frente a la fatiga. Es un diurético natural y aumenta el tránsito intestinal.
Coco
Esta exótica fruta contiene propiedades beneficiosas para la salud y el cuidado de la piel. Tanto su carne como el agua de coco contienen vitaminas y sales minerales que previenen los trastornosgastrointestinales. El agua de coco regenera la flora intestinal y es considerada una bebida isotónica natural.
Su leche además, es diurética e ideal para combatir la retención de líquidos. Contiene vitamina B, potasio, calcio, sodio y otros minerales que la hacen ideal para combatir la resaca.
Espinacas
Son una fuente natural vitamina A, E y K. También es rica en yodo y antioxidantes. Este vegetal protege la membrana mucosa del estómago, proporciona importantes beneficios para el cerebro y previene incluso de algunos tipos de cáncer. Las espinacas tienen más de una docena de compuestos antinflamatorios por lo que lo hace una de las verduras más potentes para esta función.
Huevos
Este alimento es rico en cisteína, una sustancia que nuestro cuerpo genera de forma natural y que actúa como un perfecto antioxidante. Así, la cisteína elimina de forma eficaz el acetaldehído, la toxina producida por el alcohol. La oxidación del etanol, o también conocido como etanal, en el metabolismo del cuerpo humano se considera como principal factor para la aparición de la resaca tras la ingesta de bebidas alcohólicas.
Naranjas
Las naranjas son una de las frutas más valoradas y queridas por sus múltiples propiedades. Al ser ricas en ácido cítrico, tienen un gran poder desinfectante, anti microbios y depurativo. Por otra parte, son ricas en vitamina C y fructosa, por lo que ayudarán a limpiar el hígado y los riñones. Además, tiene una leve acción diurética, por lo que refuerza su capacidad depurativa y ayuda con la eliminación de líquidos.
Leche
Tal vez los derivados de lácteos no sean lo que más te apetezca cuando tienes resaca. Sin embargo, la leche, además de aumentar el nivel de líquidos en el cuerpo, es una gran fuente de calcio y por tanto, calmará la gastritis provocada por el alcohol. Al igual que los huevos, contiene un alto porcentaje de cisteína.
Manzanas
Los estómagos delicados o propensos a sufrir por los cítricos, pueden encontrar una solución mejor que la naranja en el siguiente alimento. La manzana estimula el hígado y los riñones, y también ayuda a limpiar el organismo. Se compone casi en su totalidad (un 85%) por agua y como añadido tiene un alto nivel de potasio.
Las manzanas contienen ácido málico, capaz de neutralizar los ácidos, por lo que será ideal para combatir la diarrea y ayudar a una correcta digestión.
Miel
El ‘oro líquido’ de la naturaleza junto al aceite. Las propiedades curativas de la miel son realmente impresionantes. Contra la resaca la miel te ayudará a desintoxicar tu cuerpo, nivelando la cantidad de glucosa en sangre, y te aportará un extra de potasio.
Lo más recomendable es tomarse una cucharada entera de miel, pero también es muy efectiva mezclada con un poco de agua tibia para facilitar su ingesta.
Tostadas
El pan tostado será perfecto para consumir hidratos de carbono en estado puro. El pan posee las mismas propiedades si no está tostado. Sin embargo, la diferencia es que al contener una mayor cantidad de carbono, el tostado actuará como un potente filtro para eliminar las impurezas, a la vez que te da energía.
Aceite
Es el protector de vientre por excelencia. El aceite interviene en el correcto funcionamiento del hígado y neutraliza el efecto nocivo de los ácidos gástricos y reflujo.
Si estás en ayunas, toma una cucharada de aceite de oliva. Este creará una especie de capa protectora por las paredes de todo el estómago y aliviará el dolor y quemazón de los ácidos. Si lo prefieres, también puedes añadirlo como complemento a algunos de los alimentos anteriores.
Dieta BRAT
La dieta BRAT (por sus siglas en inglés) se compone de arroz, plátanos, puré de manzana y pan tostado. Estos cuatro alimentos son de fácil digestión, muy suaves, lo que los hace idóneos para luchar contra la resaca, ayudando mientras tanto a eliminar el fastidioso dolor de estómago que suele acarrear la resaca.
Recomendaciones generales
No existe nada infalibre llamado “cura para la resaca”, pero seguir estas directrices puede ayudarte a acelerar el proceso: importante no olvidarse de ingerir alimentos antes de una ingesta elevada de alcohol; hidratarse lo más posible al día siguiente, ya sea con agua o con las bebidas aquí mencionadas; tomar un ibuprofeno; dormir suficiente y, por último, descartar alimentos con alto nivel en grasa, no tomar café y no volver a beber alcohol -o retrasaremos el proceso.