“Cagalo a palos, dejalo marcado porque lo mato yo” fueron los gritos que escuchó una vecina de Lucio cuando lo golpeaban

El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, el nene de 5 años torturado y asesinado en La Pampa, no sólo contó con pruebas y evidencias. También existió otro elemento que fue vital para reconstruir el calvario al que fue sometido: la palabra de los testigos.

Fueron más de cien las personas que desfilaron por la sala de audiencias de los tribunales para brindar su testimonio. Todos apartaron una partecita que permitió rearmar el horror. Se escucharon personas que hablaban de que el nene pasaba hambre, que era torturado y que la música en esa casa estaba siempre a un volumen elevado.

Con respecto a esto último, fueron dos vecinas de las acusadas las que se sentaron frente a los jueces y hablaron de lo que escucharon y vieron mientras vivieron cerca de Lucio. Ambas coincidieron en que era una constante escuchar la música a todo volumen. La fiscalía y el abogado de la familia Dupuy no tienen dudas: lo hacían para que no se escucharan los golpes y para tapar las quejas y suplicas de Lucio.

Pero una de esas vecinas, aportó un dato particular, que, además, fue acompañado por capturas de chat. Un episodio del 25 de agosto del 2021, cuando faltaban dos meses para el asesinato de Lucio.

La mujer contó que desde su habitación escuchaba los golpes que ese día estaba recibiendo Lucio. Lejos de ignorarlos, decidió actuar. La vecina le escribió a su hermano para que la ayude a llamar a la policía.

En esa conversación, la mujer le pide a su familiar que llame a la policía por la situación violenta que estaba escuchando en la casa de Lucio. “¿Me llamás a la policía? Que yo tengo el parlante roto. Porque le están pegando al nene de al lado”, escribió la vecina. Del otro lado, le responden que la policía ya estaba en camino. La mujer sigue la charla y agrega: “Todos los días llega del jardín y la novia de la mamá lo caga a palos. Les golpee la pared porque se escucha todo desde mi pieza y en la calle también”.

Mientras el hermano de la mujer le repite que la policía estaba en camino, la testigo que declaró en el juicio le da más detalles del horror. Le comenta una frase que escuchó ese día: “Sacale la ropa y cagalo a palos, dejalo marcado porque lo mato yo’”, declaró la testigo.

Pero lo más increíble de todo es que la policía, nunca llegó al lugar.

El jefe de policía de La Pampa Daniel Guinchinau, que todavia sigue en funciones, aclaró algunos días después del asesinato de Lucio, que los efectivos no acudieron al lugar porque tenían mal la dirección.

Ahora: Todos los rugbiers se quebraron y pidieron perdón a la familia de Fernando

El juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa que se lleva adelante en la ciudad de Dolores continúa este jueves con su etapa de alegatos. La defensa de los rugbiers expuso  sus fundamentos y pidió en primera instancia la absolución de los acusados. Subsidiariamente, planteó la posibilidad de que el caso sea tomado como un homicidio en riña, un homicidio con dolo eventual o un homicidio preterintencional.

De este modo, buscó plantear escenarios muy distintos a los que sostuvieron tanto la fiscalía como la querella, que el miércoles pidieron prisión perpetua para los ocho.

La cobertura minuto a minuto:

Luciano Pertossi: “Quiero pedir disculpas a la familia de Báez Sosa, nunca quise ni quería participar en una pelea donde fallezca una persona, perdón por todo lo malo”

26.01.2023 14:23

Enzo Comelli: “Quiero dar disculpas por este hecho aberrante”

26.01.2023 14:22

Máximo Thomsen se quebró: “Quería pedir disculpas a la familia y todas las personas afectadas, jamás hubiese pensado que podía pasar algo así, ojalá pudiera volver el tiempo atrás”

26.01.2023 14:22

Ayrton Viollaz: “Quiero pedirle perdón a la familia, que Dios los bendiga”

26.01.2023 14:22

Ciro Pertossi: “Quería decir que estoy muy arrepentido de todo lo que paso, por favor pedirle perdón a la familia por haber estado en una pelea donde falleció un chico de nuestra edad, nunca voy a querer matar a nadie”

26.01.2023 14:21

Matías Benicelli: “Quiero pedir perdón a la familia de Fernando, nunca tuve intención de matar, todos los días lo pienso, ojalá pueda volver el tiempo atrás, nunca quise matar a nadie”

26.01.2023 14:21

Blas Cinalli: “Quiero pedir disculpas a todos los afectados, duele muchísimo al día de hoy, es muy triste, no hubo ningún plan”

26.01.2023 14:19

Lucas Pertossi: “Quiero pedir disculpas, estoy arrepentido y triste por lo sucedido, nunca tuve intención de matar a nadie”

Máximo Thomsen lloró cuando la mamá de Fernando Báez Sosa habló y pidió justicia

Máximo Thomsen, uno de los rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez Sosa, lloró al escuchar el pedido justicia de Graciela Sosa, la mamá del estudiante de Derecho.

La mujer, acompañada de su esposo Silvino, tuvo la palabra durante el segundo día de los alegatos y recordó: “Yo siempre pensé que mi hijo se recibiría y estaría viendo como él defendía a la gente en un lugar como este, pero nunca pensé que iba a estar presenciando el asesinato de Fernando”.

En su relato también reconoció que nunca pudo ver los videos del ataque de su hijo hasta este momento, dónde se está juzgando a los ocho imputados. “Me costó horrores ver la forma de cómo asesinaron a mi hijo y nunca podré olvidar el momento que él levantaba la mano implorando piedad”, dijo ante el tribunal.

“Antes de irse yo le decía a mi hijo ‘cuando haya una pelea tratá de huir’ y él me decía ‘no creo en la maldad’. Yo solo deseo justicia y que paguen por lo que hicieron”, cerró Graciela.

Por su parte, Máximo Thomsen lloraba y se secaba las lágrimas mientras la mujer hablaba. Esto se pudo ver durante la transmisión del juicio que se está llevando adelante en Dolores.

Burlando también pidió perpetua para los rugbiers: “Todos lo mataron a Fernando Báez Sosa”

Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando Báez Sosa, adhirió este miércoles al pedido de la fiscalía de condenar a prisión perpetua a los ocho acusados del crimen, sostuvo que “todos” los imputados tuvieron la “voluntad de matar” y planearon una “cacería humana”, mientras que la víctima fue “fusilada a golpes y patadas”.

“La imagen de Fernando de rodillas pidiendo clemencia. Esa es la imagen que para esta representación justifica ni más ni menos el pedido de prisión perpetua para los acusados”, afirmó el letrado del particular damnificado en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.

Burlando adhirió “en un todo” al alegato de la fiscalía y señaló que Fernando “fue objeto” de “una cacería humana”.



“Todos, absolutamente todos participaron, todos asesinaron a Fernando. Nuestro reclamo de Justicia ante lo que no dudamos en llamar el suplicio de Fernando, la responsabilidad de quienes fueron sus ocho asesinos, se resume fundamentalmente en dos momentos de salvajismo y de horror”, describió.

“Fernando de rodillas, sus manos en el piso y sin siquiera mirar, porque tal vez entendió que esa mirada podía significar una falta de respeto, levanta su mano y pide clemencia. La respuesta fue una patada a la cabeza, una más y otra más”, indicó Burlando, quien calificó a la víctima en ese momento de la agresión como “una bolsa de papas”.

Para el letrado, los acusados “tomaron la decisión y mataron” y remarcó: “Hubo voluntad de matar y por eso mataron. Tendieron esa madrugada sobre Fernando un verdadero cerco humano poder actuar sobre seguro”.



“Los ´azotadores´ estaban ahí cerca, pegados y decidían el momento oportuno para castigar a Fernando a mansalva. Previamente lo marcaron, lo cercaron, esperaron el momento justo en que se retiran los funcionarios policiales así no tenían ningún tipo de valla, nada que los frene”, señaló.

Y continuó: “Una vez rodeado, lo atacaron por diferentes flancos. Aunque el ataque clave fue el que impusieron por detrás y todos, absolutamente todos juntos.”

Para Burlando, los acusados “eran los cazadores y querían su trofeo”.



“Luego se abrazaron y comieron. Se llevaron el trofeo y lo celebraron. Lamiéndose las pruebas, la sangre de sus víctimas, advirtiendo al resto de los verdugos ‘de esto no se habla'”, añadió.

Por otra parte, señaló al acusado Máximo Thomsen como “líder de la manada”, quien fue acompañado por “sus obsecuentes”

“Anunció el desenlace con un gesto por demás elocuente, el dedo pasándoselo por la garganta”, recordó Burlando sobre la seña de Thomsen.



“Sabían que habían matado a un joven, y entre alegría y emoción, en algún momento tuvieron la idea de volver a buscar a los amigos de Fernando. Tras semejante acto salvaje, no solamente huyeron de la escena del crimen, sino que además trataron de disfrazar lo ocurrido con una serie de actitudes”, explicó.

Y en ese sentido destacó que acusaron “a una persona inocente que estaba a cientos kilómetros del lugar”, en referencia al remero Pablo Ventura, quien se hallaba en Zárate.

“Fernando tenía una vida por delante, sueños por cumplir, que los acusados le arrebataron por la simple decisión de matar. Mataron por matar, por ganar, por un empujón, por llevarse un trofeo en la vida. No les importó a quién, evidentemente desde el primer cruce que tuvieron con Fernando su plan fue matar”, expresó.



Por último, Burlando valoró el aporte de los jóvenes que declararon como testigos en el juicio, por lo que consideró que “no todo es salvajismo y horror” y que apuesta a que esa juventud va a “abrir el futuro”.

Finalizada el alegato del letrado, se pasó aun breve cuarto intermedio para que tras el mismo retome la palabra otro de los abogados del particular damnificado, Fabián Améndola.




“Mis hijos no son asesinos, son adolescentes” dijo el padre de los hermanos Pertossi

Este martes en los Tribunales de Dolores se realiza la decimosegunda audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell.

Durante la jornada declaró Ciro Pertossi, uno de los ocho acusados. También madres y padres de cinco de los rugbiers, peritos de la defensa y un efectivo policial.

Quienes brindaron su testimonio fueron la mamá de Enzo Comelli, María Alejandra Guillén, el padre de Matías Benicelli, Héctor Eduardo Benicelli, y el de Luciano y Ciro Pertossi, Mauro Pertossi.

Declara Mauro Pertossi: “Mis hijos no son asesinos”

Mauro Pertossi, padre de Luciano y Ciro, tío de Lucas, y tío y padrino de Blas Cinalli, fue el primer familiar en hablar en esta audiencia número 12. Para comenzar, el abogado defensor, Hugo Tomei, le preguntó cuáles eran las actividades de sus hijos. “Luciano había terminado el secundario. Ciro había empezado el CBC para la carrera de Arquitectura. No nos alcanzaba el dinero para ayudarlos para irse de vacaciones y, entonces, hicieron changuitas”, indicó. Detalló también que los jóvenes fueron a Villa Gesell en el auto del padre de Máximo Thomsen, Marcial, y en el de Matías Benicelli. En medio de la declaración, Pertossi comenzó a llorar cuando recordó lo que pasó después.

“Después de 25 años de trabajo me desligaron, empecé de chico a trabajar. Ahora tengo otros tengo otros problemas, no consigo trabajo, el sostén de la familia es mi esposa. Las cosas no salen bien, he recibido amenazas”, indicó.

En la parte más fuerte de su declaración, negó las acusaciones contra Luciano y Ciro: “Mis hijos no son asesinos. No puedo creer de lo que se los está acusando”. Desde el banco de madera donde estaban sentados junto al resto de los imputados, ambos jóvenes lloraban al escucharlo. Con esa frase, Pertossi terminó su exposición y fue a sentarse al lado de su esposa.

 Crimen de Fernando Báez Sosa: qué dijo Ciro Pertossi

Al comenzar la declaración de Pertossi, se le mostró el video del momento de la golpiza, con preguntas sobre esa situación. Ciro Pertossi se paró y señaló en la pantalla: “El chico que se ve, quiero aclarar que esa patada no la doy… cuando veo al chico (por Fernando Baez Sosa) en el piso la freno”, aseguró.

De este modo, en su declaración ante los jueces y la querella, Pertossi remarcó que no fue él quien dio la patada “final” que le quitó la vida a Baez Sosa, algo que desde el equipo de Fernando Burlando intentan determinar.

“También quiero aclarar que en un audio que doy que se dice que ´de esto no se habla´ quiero aclarar que cuando yo estaba viendo el teléfono, lo que estaban hablando los chicos, decían que ya habia gente de Zárate, dije que no quería que se entere nadie porque no quería que mis padres se enteren”, manifestó Pertossi este martes.

Luego, como parte de la estrategia de la defensa, el joven se reservó el derecho de responder las preguntas: “Desde ahora adelanto que no voy a contestarle nada a las partes”, aseguró Ciro Pertossi, al cierre de su intervención.

Acto seguido, en el momento de la declaración, la jueza manifestó queno tiene sentido seguir preguntando si el joven no va a contestar.

Se espera ahora el testimonio de Agustín Costa Shaw, psicólogo clínico que intervino en la investigación penal suplementaria, y que fue ofrecido en marzo de 2022 por la defensa, a cargo de Hugo Tomei, como testigo de parte en una pericia psicológica y psiquiátrica a la que finalmente los imputados no aceptaron someterse por falta de “confianza” en el proceso judicial.

Aquella negativa de los acusados a ese peritaje diez meses atrás desató este lunes un contrapunto entre Tomei y el particular damnificado, que puso en duda el valor del testimonio de Shaw.

La discrepancia respecto de la declaración o no de este testigo será resuelta hoy por los miembros del tribunal, indicaron fuentes cercanas a la causa.

“Que nos pidan perdón no nos devuelve a nuestro hijo”, dijo la mamá de Fernando

“En ningún momento los imputados nos dijeron nada. Preferimos estar bien lejos de ellos. Que nos pidan perdón no nos devuelve a nuestro hijo”, dijo la mujer al finalizar la decimosegunda audiencia del juicio que se lleva adelante en los Tribunales de Dolores, al tiempo que su esposo, Silvino Báez, agregó: “Le digo a la sociedad que Fernando es la única víctima, le rompieron la cabeza”.

Sobre las declaraciones de los imputados Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, los padres de Fernando indicaron que no tenían palabras al respecto.

“Sin palabras. Para la Justicia no sé qué será, pero a mí no me causó nada”, opinó Silvino.



Por su parte, Graciela aseguró que, al momento de la declaración de Pertossi, tuvo que retirarse de la sala porque se descompuso.

“Solamente se me presenta el momento de todas las cosas vividas desde el día que recibí la peor noticia. Quiero decirle al país que la única víctima se llama Fernando José Báez Sosa. Que decidió ir de viaje a pasar sus vacaciones y me lo devolvieron en un cajón bien cerrado. Le rompieron todos sus órganos de tanta patada que le dieron”, expresó la mujer con la voz entrecortada.

En ese sentido, Silvino continuó: “Él se anotó para donar sus órganos antes de terminar la secundaria. Por los golpes y las patadas que le dieron no pudo ni donar sus órganos”.



Por otro lado, la madre de Fernando evitó hacer comentarios sobre el testimonio de ayer de Máximo Thomsen y negó haber recibido una carta de Juan Ignacio Guarino, uno de los rugbiers sobreseídos en la causa.

Finalmente, Graciela hizo referencia al encuentro interreligioso previsto para mañana por el tercer aniversario de la muerte de su hijo.

“Esperemos que mañana sea tranquilo, con fuerzas. Va a ser un día muy doloroso para nosotros. Mañana es un día de mucho dolor para nosotros. Queremos convertir ese dolor en ayuda”, concluyó.




“Jamás podré olvidarte” dijo el papá de Lucio Dupuy a tres semanas del veredicto

A poco menos de tres semanas para que se conozca el veredicto por el asesinato de Lucio Dupuy, su padre, Christian Dupuy, compartió un desgarrador mensaje en sus redes sociales.

Desde su perfil de Facebook, el hombre escribió una sentida carta en la que expresa cuánto extraña y recuerda a su hijo y cuán devastador fue verlo en un ataúd. “Te extraño. Lo he intentado y es inútil, llevo un tiempo tratando de soltarte pero es totalmente inútil intentar olvidar algo que está y siempre estuvo tan dentro de mí”, comenzó.

“Es imposible olvidar la sensación de cuando llegaste al mundo y te entregaron a mí envuelto en mantitas, imposible olvidar lo desgarrador y doloroso (que fue) verte en un cajón, cuando la ley de la vida dice que un hijo debe enterrar a su padre y no así como pasó”, lamentó.

Además, recordó cuánto tiempo pasó desde el día del crimen que conmocionó al país: “Un año y 2 meses y sigo sin entender, y aún nadie me ha dado explicaciones de por qué pasó todo esto. Una tortura constante vive en mí, recordando esa hermosa risa, y tu vocecita diciéndome ´papi’”.

Finalmente, cerró la carta con un emotivo saludo: “Tu hermana sigue nombrándote, no te olvida y nunca lo va a hacer porque tu recuerdo vive en nosotros y, con el amor que te tenemos, jamás podremos olvidarte. Mi papito, deseo que la vida me pase rápido disfrutando de todo lo que tengo para volverte a ver. Te extraño”.

EL FISCAL PIDIÓ QUE LA MADRE Y SU PAREJA SEAN CONDENADAS POR HOMICIDIO Y VIOLACIÓN

El fiscal del juicio por el crimen de Lucio Dupuy, el nene de 5 años asesinado en noviembre de 2021 en La Pampa, pidió en la audiencia del jueves 22 de diciembre que la madre de la víctima y su pareja sean condenadas a prisión perpetua por el “homicidio calificado y el abuso sexual” de la víctima.

Por su parte, la querella agregó en su acusación el agravante de “odio de género”. En cuanto a las defensas, plantearon la hipótesis de un hecho “preterintencional”, es decir, cuando el agresor tiene intenciones de causar un daño, pero no la muerte.

La fiscal pampeana Verónica Ferrero acusó en su exposición a Magdalena Espósito Valenti, madre del nene, y a su pareja, Abigail Páez, de “homicidio calificado y abuso sexual gravemente ultrajante”, según informaron fuentes judiciales a Télam.

Para la fiscalía, las imputadas “agredieron físicamente, en forma conjunta” a Lucio entre las 17.30 y las 19.40 del 26 de noviembre de 2021 en la casa en la que vivían en Santa Rosa. A su vez, señaló que las múltiples lesiones le provocaron la muerte luego de un período de agonía.

Según la autopsia, solicitada por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), el nene tenía “politraumatismos por golpes, mordeduras y quemaduras, de vieja y reciente data”. En este sentido, indicó que el fallecimiento se produjo por una hemorragia interna, producto de las agresiones.

Tras la muerte de Lucio, se determinó que el pequeño fue asistido al menos cinco veces en un lapso de tres meses por politraumatismos en distintos centros asistenciales de La Pampa. Sin embargo, no había denuncias de los médicos al respecto, como así tampoco de las autoridades del jardín de infantes al que asistía.

Que rol cumple Emilia Pertossi, la abogada que defiende a sus hermanos

Dos semanas atrás, Emilia Pertossi mantenía una vida familiar privada y se preparaba para el inicio del juicio a los rugbiers acusados de haber asesinado a golpes a Fernando Báez Sosa el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell.

Sin embargo, ahora se sabe públicamente que es la hermana de Ciro y Luciano Pertossi, dos de los imputados en el debate oral que se lleva adelante en la ciudad de Dolores.

Durante la primera audiencia, Emilia seguía siendo para muchos una abogada más. Ese lunes 2 de enero entró a la sala del Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 con cara preocupada y acompañada de Hugo Tomei. Estaba nerviosa y no lo ocultaba.

Llegó de camisa y saco y, a diferencia del resto de las jornadas, no se dirigió a los rugbiers. Sin embargo, con el paso del tiempo la joven de 25 años empezó a mostrar que en verdad mantenía un contacto cercano con los imputados.

De hecho, en varias cuestiones los detenidos suelen consultarla y hasta le piden que se acerque a sus bancos cuando necesitan saber algo del debate. Ella no duda: acerca su silla y se pone a hablar.

No solo la llaman sus hermanos, Ciro y Luciano, sino que el resto de los sospechosos también acuden a ella, como es el caso de Matías Benicelli, Blas Cinalli y Lucas Pertossi (su primo).

El que no suele hablarle mucho es Máximo Thomsen. Él siempre mantiene su postura erguida y su mirada fija hacia adelante, y cuando la joven se acerca solo se limita a escuchar sin preguntarle nada.

Lo cierto es que los rugbiers no son los únicos que se apoyan en ella. También lo hacen los padres de los acusados, que en las diferentes audiencias aprovechan los ratos libres en los cuartos intermedios para poder charlar con ella.

Aún así, con quien más se pueede ver a Emilia es con su propia madre, María Cinalli, que presencia todas las audiencias de principio a fin. En muchas ocasiones, la mujer busca a su hija con la mirada, pero sobre todo aprovecha los momentos libres para estar con ella y hacerle preguntas sobre lo que pasa en el juicio.

De hecho, es tanta la familiaridad, que no es raro ver a la salida de los tribunales que la joven se retira acompañada de su madre y del resto de los padres. Normalmente, lo que más presentes están son la mamá de Matías Benicelli, Mónica Zárate; el padre de Ayrton Viollaz; el papá de Máximo Thomsen y el de Lucas Pertossi.

Si bien Emilia no habla durante el desarrollo de las jornadas, está presente en la sala y es de mucha ayuda para Tomei, que la considera la más capaz de su equipo para este caso. “Nunca se olvida de nada y está atenta a todo. Hace 8 años que está conmigo en el estudio y se terminó de recibir en medio de esto que pasó. Ella se estuvo preparando 3 años para llegar a este momento”, aseguró a TN el defensor.

Además, el abogado contó que la joven es su ahijada y que, fuera de todo este revuelo por el juicio, en Zárate tiene una vida normal junto a su pareja y su nena de 3 años.

Para Pertossi no debe ser nada sencillo sentarse todos los días en el escritorio y ver la cara de sus hermanos mientras los distintos testigos los nombran y acusan. Durante las primeras jornadas, Luciano fue uno de lo más mencionados por los amigos de Fernando Báez Sosa.

Sin embargo, si le duele o la angustia, Emilia no demuestra nada. Cuando entra a la sala, saluda a los colegas de la querella y a los fiscales, se sienta, prende su PC y empieza a repasar lo que está previsto para ese día.

Antes de que entren los jueces, charla con los rugbiers y luego se pone a conversar con Tomei, que cada tanto le hace comentarios para distender la situación. Luego, cuando se empiezan a presentar las pruebas, ella toma nota. Nunca deja de prestar atención a lo que dicen los testigos, por más fuerte que sea la declaración.

Si el primer día le pareció duro ver a sus hermanos esposados mientras los policías los hacían pasar al recinto, no lo demostró, y si ahora está preocupada por el futuro de ambos, tampoco lo hace.

La joven letrada aclaró que no tiene pensando hablar ante los medios y que prefiere seguir en silencio. De hecho, eso es parte de su estrategia: observa, asesora y contiene, pero siempre con distancia y hermetismo.

Realizarán una marcha por Fernando Báez Sosa en Jujuy

En el marco del juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa, un grupo de personas convocó en redes sociales a una marcha pidiendo justicia por el joven asesinado en enero de 2020.

La convocatoria es para el 18 de enero, día en que se cumplirán 3 años del crimen, a partir de las 20 en la Plaza Belgrano de San Salvador de Jujuy. La consigna es llevar carteles, globos y velas.

El asesinato de Fernando Báez Sosa

Fernando Báez Sosa fue asesinado por un grupo de jóvenes a la salida de un boliche ubicado en Villa Gesell, provincia de

Buenos Aires. Los golpes de puño y patadas le provocaron un shock neurogénico inducido por traumatismo de cráneo que terminó con su vida.

Fernando era el único hijo del matrimonio de Silvino Báez y Graciela Sosa. Tenía 19 años, vivía en el barrio porteño de Recoleta y estudiaba el Ciclo Básico Común de la carrera de derecho en la Universidad de Buenos Aires.

La carátula es por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas. Los imputados son Matías Benicelli, Blas cinalli, Enzo Comelli, Juan Guarino, Alejo Milanesi, Ciro Pertossi, Lucas Petossi, Máximo Thomsen y Ayrton Viollaz, quienes son conocidos como los rubiers por estar vinculados con este deporte.

Cabe destacar que el grupo había denunciado a Pablo Ventura, un joven de la misma localidad con el que no tenían relación, pero la Justicia pudo comparar que había estado cenando en un restaurante de su ciudad. Por este motivo fue sobreseído.

Benicelli, Thomsen y Ciro y Luciano Pertossi tenían manchas de sangre de Fernando en su ropa

En una jornada más corta que las anteriores, peritos confirmaron la aparición de manchas hepáticas en ropa de los rugbiers ya que -según la información aportada en los testimonios del octavo día del juicio- se incautó más de 50 prendas de los acusados de las cuales 10 tienen sangre de Fernando Báez Sosa.

Asimismo, se explicó que los análisis de alcohol en sangre de la víctima revelaron que “era bajo”: “Dio positivo de alcoholemia con 0,7 gramos por litro y negativo en el análisis toxicológico”. Con relación a otra de las pericias realizadas en el cuerpo de Fernando, el perito Guida confirmó que se encontró ADN de Blas Cinalli en el meñique izquierdo del joven de 18 años.

Antes de que finalice la audiencia, efectivos de la Policía Federal Argentina explicaron brevemente cómo extrajeron la información de los celulares de los acusados.

En diálogo con Infobae, Fernando Burlando ubicó a quién pertenecían las prendas manchadas con sangre: “La camisa floreada blanca tenía dos manchas de sangre de Fernando y era de Matías Benicelli”. El mismo de la zapatilla Nike, pero también, del “jean marca Tasty, que tenía una mancha” hemática de la víctima, según el letrado.

Burlando también detalló: “El pantalón de gabardina gris, que tenía dos manchas de sangre de Fernando, era de Luciano Pertossi y el jean clásico marca Le Utthe, que tenía una mancha de sangre de Fernando, era de Ciro Pertossi”.