La jueza Margarita Nallar resolvió adelantar la fecha de inicio del juicio por el femicidio de Iara Rueda. Por lo cual el proceso comenzará el 13 de abril y se estima que se extenderá hasta el 8 de mayo.
Inicialmente el juicio estaba pautada para el 17 de agosto, pero el Ministerio Público de la Acusación, por intermedio del fiscal que entiende la causa, Alejandro Bossatti, formuló un recurso de queja por “retardo y denegación de justicia”, por considerar la fecha prevista para el inicio del debate, como “sumamente lejana e irrazonable”.
En la jornada de hoy las partes fueron notificadas sobre el adelantamiento de las audiencias.
El fiscal Alejandro Bossatti presentó ante el Superior Tribunal de Justicia una queja por retardo y denegación de justicia en la causa por el femicidio de Iara Rueda, la adolescente de 16 años que fue asesinada en Palpalá en septiembre del 2020.
El objetivo es “obtener fecha de audiencia de debate en un plazo razonable e inmediato y continuo”, precisa el comunicado del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
En sus fundamentos, el fiscal manifestó que la fecha de audiencia de debate, fijada por el Tribunal Criminal N° 3 para el día 17 de agosto de este año resulta no sólo lejana sino también irrazonable.
Sostuvo, además, que se debe tener en cuenta la declaración de emergencia pública en materia de violencia de género dispuesta en todo el territorio provincial mediante la Ley N° 6186, que justamente, lleva el nombre de Iara, y la necesidad de varias audiencias por tratarse de una causa compleja, con una cantidad importante de testigos que impone la necesidad de audiencias continuas, en días hábiles sucesivos y en horario vespertino inclusive.
“Los familiares de las víctimas deben recibir una respuesta judicial rápida, evitando ser revictimizados con dilaciones innecesarias, de lo contrario se los está privando de la tutela judicial efectiva”, finaliza el informe del MPA.
El pasado jueves por la mañana se realizó la audiencia preliminar por elfemicidio de Iara Rueda, donde tanto los acusados como la familia de la jovenestuvieron cara a cara por primera vez.
Al finalizar la misma, en la que ahora será tarea del Tribunal resolver los planteos para proceder a fijar la fecha del inicio de juicio, Gustavo Reynoso, abogado defensor de uno de los acusados, dialogó y desligó a su defendido de estar involucrado en la muerte de la joven en aquel septiembre de 2020.
“La audiencia se desarrolló de manera normal como estaba prevista, con la presencia de tribunal unipersonal por una cuestión de licencia de los vocales del juicio. Fiscalía hizo unos planteos que fueron contestados por ambas defensas y pasaron a un cuarto intermedio para resolver”, contó.
“Mi defendido no estaba presente en el lugar de que se lo inculpa, ni quisiera estaba en Palpalá ese día. Hay al menos 25 testigos y pruebas que lo comprueban, por lo que hay mucho que se va a dilucidar en el juicio”, dijo sobre uno de los acusados, y agregó, “ojalá todo eso se pueda dar a conocer públicamente para sacar el estigma que lleva mi defendido”.
Al respecto del tiempo que llevan detenidos los tres sujetos y del primer encuentro, explicó que “uno de ellos se encuentra detenido desde el momento en que hallaron el cuerpo de la adolescente, otro desde el día posterior y el último recién a los dos o tres meses”. Por lo que sostuvo, “hoy fue la primera vez que ellos se vieron, pero mi defendido está confiado, porta una tranquilidad evidente porque tiene la certeza de que no tiene responsabilidad en la causa”.
Cómo sigue la causa por el femicidio de Iara Rueda:
Sobre cómo continúa la causa, según se pudo averiguar que el fiscal Alejandro Bossatti solicitó una ampliación de pericias. Además, el Tribunal deberá resolver los planteos de la audiencia y se fijará la fecha de inicio de juicio.
Tras la sentencia a los ocho rugbiers por asesinar a Fernando Báez Sosa el 18 de enero del 2020, los jueces detallaron cuánto dinero deberán pagarle los condenados a los 4 abogados de la familia de Fernando Báez Sosa: Fernando Burlando, Fabián Améndola, Facundo Améndola y Germán Facio.
El Tribunal en lo Criminal N° 1 de Dolores, integrado por los jueces María Claudia Castro, Christian Ariel Rabaia y Emiliano Lázzari, incluyó en la sentencia la cantidad de JUS (unidad de medida arancelaria) en favor de los representantes del particular damnificado.
En el quinto punto de la sentencia se estableció que los condenados deberán abonar un total de 80 JUS en forma solidaria a los cuatro abogados. Entre los ocho condenados deberán abonar $548.320, ya que cada JUS vale $6.854.
Además, los ocho acusados también deberán hacerse cargo de pagar aparte $115.147,20 por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del monto indicado y $54.832 como aportes a la caja previsional de abogados, un 10% del valor neto.
Más allá de los honorarios del abogado defensor, Hugo Tomei, todos los culpables deberán juntar la suma de $718.326,20 para poder pagarle.
Es importante remarcar que no está asignado el monto que debe pagar cada uno porque esto es “solidario”, es decir que no importa cuánto aporte cada uno, sino que deben llegar a cubrir el total para ambas partes.
La sentencia indica: “Difiérase la regulación de honorarios profesionales devengados en favor del doctor Hugo José Tomei, por su rol de abogado defensor de los ocho imputados, para la oportunidad que acompañe las constancias de pago de los tributos de ley”.
En la Provincia de Buenos Aires cada abogado debe pagar aportes previsionales (jubilación) cada vez que interviene en un juicio. Esto debe hacerse en la primera presentación. La acreditación es fundamental para que, una vez dictada la sentencia, la Justicia pueda regular dichos honorarios. Como Tomei no presentó dicho aporte, aún no se estableció el monto que percibirá por su defensa.
El encargado del fallo será el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de la ciudad de Dolores, integrado por María Claudia Castro, Emiliano Lazzari y Christian Rabaia, el cual determinará si hace lugar a la carátula con la que llegaron al juicio, coautores del delito de “homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, o si impone otra.
En caso de ser hallados culpables de este delito, con solo uno de los dos agravantes que posee la causa, la pena será prisión perpetua.
Los fiscales Juan Manuel Dávila y Gustavo García y el particular damnificado, encabezado por los abogados Fernando Burlando y Fabián y Facundo Améndola, sostuvieron esa carátula en sus alegatos.
En caso de que ese delito no sea contemplado, existen otros que también podrían recaer sobre Máximo Thomsen (23 años), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), Luciano Pertossi (21), Ciro Pertossi (22) y Lucas Pertossi (23), más allá que el abogado defensor, Hugo Tomei, pidió la absolución de todos.
Tomei sostuvo que existió una “incongruencia” entre la imputación original con la que llegó a juicio y la que la fiscalía planteó en su alegato, pidió la nulidad del secuestro de los celulares y prendas de vestir de los imputados al momento de ser detenidos, y dedicó parte de su argumentación a cuestionar distintos procedimientos de la causa y el tratamiento mediático recibido por el hecho.
En relación con otras condenas, podría ser por “homicidio simple con dolo eventual”, es decir que los acusados debieron haberse representado que, al estar golpeando de esa manera a Báez Sosa, podrían ocasionarle la muerte y, pese a eso, continuaron con su accionar.
En este caso, la pena iría de 8 a 25 años, dependiendo una serie de factores a resolver para imponer la cantidad de años correspondiente.
El abogado defensor de los acusados pidió que en caso de ser condenados sus clientes como mucho que sea por un “homicidio preterintencional” que, de acuerdo con el Código Penal se lo considera al que, con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud de otra persona, produce su muerte, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte.
En este caso, las penas irían de los 3 a los 6 años de prisión, por lo que si les dan el mínimo se irán a la casa, ya que no es de cumplimiento efectivo y además ya llevan tres años encarcelados con prisión preventiva y eso permitiría que también sean liberados con la máxima pena.
Asimismo, Tomei en su alegato solicitó que también podría entrar la carátula de un “homicidio en riña”, que va de los 2 a los 6 años de prisión, por lo que se irían a su casa también.
En caso de ser condenados, se estima que serían trasladados al Penal de Sierra Chica, aunque eso no está aún confirmado, mientras que el entorno de los acusados buscaría que los lleven al penal de Campana para estar más cerca de sus familiares para cuando sea el día semanal de visita.
Los ocho acusados se encuentran en la Unidad 6 de Dolores desde el 1 de enero pasado por el inicio del juicio, en el que hubo 87 testigos en 13 audiencias, mientras que durante todo este tiempo estuvieron en Melchor Romero.
El miércoles pasado los acusados recibieron la última visita en Dolores antes de conocerse el veredicto.
“Conviví un año y dos meses con el horror, todo el tiempo”, admitió Mario Aguerrido, abogado de la familia de Lucio Dupuy, visiblemente emocionado tras la lectura del fallo
El letrado consideró que sería “una cargada” que Magalí Espósito Valenti y Abigail Páez, la progenitora de Lucio y su pareja, cumplan la condena juntas.
Asimismo, exigió a los diputados de La Pampa que inicien el pedido de juicio político contra Ana Clara Pérez Ballester, la jueza que otorgó la tenencia a Espósito Valenti.
El Tribunal de Audiencia de La Pampa declaró culpables del atroz crimen de Lucio Dupuy a la madre del nene de 5 años Magdalena Espósito Valenti y a su pareja, Abigail Páez.
Las condenas contra la madre de Lucio y su pareja
Alejandra Ongaro, presidente del Tribunal, declaró a Magdalena Espósito Valenti (25), madre de Lucio “autora material y penalmente responsable del delito de homicidio triplemente calificado por el vínculo, alevosía y ensañamiento”.
Su novia, Abigail Páez (28), fue condenada por ser “autora material y penalmente responsable del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento con el delito de abuso sexual con acceso carnal por vía anal ejecutado con un objeto fálico y por haberse cometido contra un menor aprovechando la situación de convivencia preextistente”.
Los jueces Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora y la jueza Alejandra Ongaro, darán a conocer este jueves el veredicto en el que determinarán si Magdalena Espósito Valenti y su pareja, Abigail Páez son culpables o no del delito de “homicidio calificado y abuso sexual ultrajante” por el cual llegaron acusadas al juicio por el crimen de Lucio Dupuy.
La pena, que en un principio no se iba a dar a conocer el jueves, finalmente también se conocerá el mismo día, mientras que los fundamentos sí se conocerán más adelante. La Fiscalía solicitó la pena de prisión perpetua para ambas acusadas.
Espósito Valenti y Páez pidieron no estar presentes en la audiencia de este jueves, en la que se conocerá el veredicto del juicio en su contra.
Por medio de sus abogados, Pablo de Biasi (Espósito Valenti) y Silvina Blanco Gómez (Páez), las imputadas hicieron una presentación para ausentarse de la sala en la audiencia final, pedido al que los jueces hicieron lugar.
El juicio se desarrolló durante 18 audiencias en las que se juzgó a las acusadas y la Fiscalía integrada por Verónica Ferrero, Máximo Paulucci y Mónica Rivero, dio por acreditado que Magdalena Espósito Valenti, mamá de Lucio, y su novia, Abigail Páez, mataron al niño de 5 años entre las 17.30 y 19.40 del 26 de noviembre de 2021 en la ciudad de Santa Rosa.
La fiscal Ferrero, basándose en la operación de autopsia, habló de un maltrato físico continuo –aludió a lesiones de vieja data– y consideró que también quedaron acreditados los abusos sexuales en reiteradas ocasiones.
Espósito Valenti fue acusada de abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización con acceso carnal vía anal con un objeto (agravado por haber sido cometido por la ascendiente) con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años. Todo como delito continuado en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía.
A Páez le imputó abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización y con acceso carnal vía anal con un objeto; agravado por haber sido cometido por la guardadora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años. Todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía.
Junto a la acusación de la Fiscalía, el apoderado de la querella particular, José Mario Aguerrido, quien representa al padre de Lucio, Christian Dupuy, adhirió a esas calificaciones legales y agregó el agravante de odio de género para el homicidio a la vez que sostuvo que ése fue el móvil para matar a Lucio.
La acusada Páez, representada por el defensor oficial Blanco Gómez, aseguró que no existió un homicidio agravado sino un homicidio preterintencional, es decir, que no existió intencionalidad y que no buscó el resultado de muerte.
Como defensa, justificó que la acusada intentó hacerle masajes de reanimación para evitar que muera aquel día, que fue en búsqueda de la Policía y lo llevó al Hospital Evita.
La defensa aseveró que “ninguna de las tres agravantes” planteadas por el Ministerio Público Fiscal para el homicidio quedaron probadas, agregando que, en el peor escenario, pudo existir un homicidio simple con dolo eventual, esto es que debió representarse que lo podía matar con los golpes que le dio.
En su alegato, el defensor de Espósito Valenti, De Biasi, pidió la absolución porque dijo que ella no estaba en la vivienda en ese momento y descartó la responsabilidad por supuesta omisión en el homicidio. El letrado, en forma subsidiaria planteó que, si fuera hallada culpable, solo podría imputársele una conducta preterintencional.
En la antesala de la sentencia por el crimen de Fernando Báez Sosa, los ocho rugbiers acusados del brutal ataque en la puerta del boliche Le Brique en Villa Gesell demostraron su temor por separarse en la cárcel y tienen una nueva devoción: la Biblia y un pastor. A horas de saber cuál será su camino, los imputados se volcaron a la fe cristiana durante su estadía en la Alcaldía. Sin embargo, no fue la única muestra de adoración que dieron.
En los alegatos del jueves, Luciano Pertossi, uno de los más complicados en la causa, usó sus últimas palabras para disculparse con Graciela y Silvino, los papás del estudiante de Derecho, y dijo: “Le pido a Dios que sea algo bueno para todos”.
Según se pudo saber Ciro, Luciano y Lucas Pertossi, Máximo Thomsen, Matías Benicelli, Enzo Comelli, Ayrton Viollaz y Blas Cinalli el miedo que los atormenta hasta hoy es qué pasará con ellos después del 6 de febrero, cuando se dicte la sentencia. Es por eso que recibieron en los primeros meses de encierro en La Plata distintos libros, entre ellos, los ejemplares de la Biblia. Fue así que comenzaron a reflexionar con las distintas lecturas de la “Palabra de Dios”.
Tal como confirmaron fuentes cercanas al caso, durante las primeras semanas, las lecturas eran cada vez más intensas, aunque con el paso de los meses y la cercanía al juicio en su contra esto fue mermando. Por pedido de sus familias, los ocho acusados también eran visitados por un pastor cristiano que viajaba desde Zárate a Melchor Romero para acompañarlos.
“Sus únicos pasatiempos detrás de rejas fue jugar a las cartas, alguna lectura -entre ellas las del Nuevo Testamento-, una radio y sin acceso a la televisión”, afirmaron sobre el tema. Del mismo modo, revelaron que como ocurrió desde el primer día que llegaron al pabellón “todo lo hacían juntos”.
¿Perdón de Dios o estrategia?
Tras la repercusión del “cambio de religión”, los vecinos de Zárate coinciden en que los rugbiers habían recibido los sacramentos de la religión católica -bautismo, comunión y confirmación- pero “no eran de asistir a misa ni entrar a la Iglesia”. De este modo, sospechan que se trata de una “estrategia” para que se vean “beneficiados” en la cárcel.
Aunque todavía se desconoce a qué cárcel irán tras conocerse la sentencia, es posible que no vuelvan a estar los ocho juntos. Se presume que por su “nueva devoción” pueden pedir ingresar a un pabellón religioso. En ese marco, fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, aclararon: “No está establecido a dónde irán, pero el caso fue tan mediático que pueden quedar en un pabellón de máxima seguridad”.
La novia de uno de los jóvenes acusados del asesinato de Báez Sosa manejaba una cuenta anónima que creó junto con los inculpados para que puedan defenderse de la condena social y pública mediante las redes. En un mensaje publicado desde la mencionada cuenta, se culpó a Fernando, de haber iniciado la pelea dentro del boliche Le Brique en Villa Gesell.
En las ultimas semanas apareció una cuenta de INSTAGRAM armada y orquestada por los mismos jóvenes acusados donde solían difundir mensajes de apoyo y dar su visión de los hechos acontecidos, desde un perfil anónimo
La cuenta era “@rugbiers.zarate” y desde la misma los imputados sacaban posteos e historias de Instagram aludiendo a reclamos por su libertad, pero también dando opiniones acerca de los padres de Fernando y le pedían a sus seguidores que “le recen a Dios y a la Virgen”.
Durante las ultimas semanas en donde comenzó el juicio llevado a cabo en la ciudad de Dolores, desde la cuenta se comenzó a dar opiniones respecto a la condena de los acusados, donde por ejemplo se difundió un mensaje que decía: “Es complicado hablar de condena justa, sobre todo si la parte implicada en una condena son ocho chicos a los cuales no se les respetaron sus garantías y derechos judiciales como corresponde y como todos deben tener”.
En esa cuenta, que fue reactivada durante el juicio y así descubierta, se contestaban preguntas con aberrantes respuestas asegurando, entre otras cosas, que “la pelea la empezó Fernando Báez Sosa”.
A preguntas como “Fernando también merecía divertirse y vivir la vida, ¿no te parece?”, eran seguidas de respuestas que decían lo siguiente: “Por supuesto, nunca dije lo contrario: en su momento, hablé con algunos de sus amigos y los entendí, como ellos también me entendieron a mí. Se dio una conversación súper respetuosa de ambos lados, desde el principio de esta cuenta tomé la decisión de respetar su memoria y creo que eso es lo que estoy haciendo en cada uno de los mensajes donde digo (y reitero) que ojalá se termine la violencia en la sociedad”.