La CGT marchará este jueves 18 de diciembre contra la reforma laboral impulsada por Milei
La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció que el jueves 18 de diciembre encabezará una movilización a Plaza de Mayo en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei y enviado al Congreso. La decisión se tomó en una reunión del Consejo Directivo en la histórica sede de Azopardo 802, donde la dirigencia discute un plan de acción con “medidas graduales” contra la iniciativa oficial.
Según adelantaron desde la central obrera, la marcha en la Ciudad de Buenos Aires será acompañada por movilizaciones en las provincias, para darle carácter federal a la protesta. Para organizar esas acciones se convocó a un plenario virtual de delegaciones regionales de la CGT, previsto para la próxima semana, con el objetivo de coordinar la presencia de las regionales de todo el país.

Al abrir el encuentro del nuevo Consejo Directivo, el cotitular de la CGT, Jorge Sola, planteó que la reforma laboral será enfrentada en tres planos: con medidas gremiales graduales; con presentaciones judiciales en caso de que la ley se apruebe; y mediante acciones políticas junto a sectores aliados, como Unión por la Patria. La estrategia apunta a discutir “artículo por artículo” el proyecto en el Senado y en Diputados.
En paralelo, el equipo de abogados de la central obrera ya comenzó a analizar en detalle el texto de la reforma laboral para diseñar la ofensiva judicial, del mismo modo que lo hizo frente al DNU 70, cuya aplicación fue frenada por distintos fallos. La CGT busca así combinar la protesta en las calles con herramientas institucionales en los tribunales.
Críticas de la CGT a la reforma laboral
Desde la conducción sindical consideran que el proyecto redactado por el exfuncionario Federico Sturzenegger implica “quitar derechos y romper estructuras del derecho colectivo e individual”. El jefe de la UOCRA, Gerardo Martínez, habló incluso de una “etapa de resistencia” al señalar que, a su juicio, la reforma no generará empleo y supone un “ataque al modelo sindical argentino”.

























